Capítulo 10.
-¿Por qué no intentamos con esto?- Preguntó, buscando algunos documentos en su computadora portátil-aquí tengo algunas hojas de trabajo que me gustaría imprimir para que trabajes. Es algo así como una tarea, lo sé, lo sé, tienes suficiente con eso en la escuela ¿verdad?-
La Sra. Sánchez se ríe, quizás un poco demasiado fuerte de su propia broma ya que Snot solo asintió y sonrió cortésmente. Ella le explica que las hojas de trabajo deben completarse con algunas metas y sueños "básicos" que deberá trabajar para lograr el próximo año, había una columna para un mes, otra para seis meses y finalmente para un año.
-Sería bueno que tengas algunos planes en marcha, ya sabes, así es como iremos progresando y no nos estancaremos.
Snot mira los papeles en su mano y frunce el ceño. No había pensado en su futuro en realidad, no desde… bueno, no desde que lo que pasó dejo de pasar. Tragó nerviosamente tratando de ocultar su aprehensión.
-Bueno.
-Te ayudará-le dijo ella con una sonrisa alentadora en su rostro-¿eso está bien?-repitió su pregunta haciendo una nueva afirmación.
Snot sonrió, sintiéndose ahora un poco más tranquilo ahora que estaban casi al final de la sesión.
-Si-asiente-sí, eso está bien-
Salió de la oficina de la psicóloga con un renovado sentido de su propósito.
-¡No te rías, Steve! Esto es realmente difícil.
El chico de lentes reprimió su risa y se aclaró la garganta
-Bien, veamos…-toma los papeles de su novio y los analiza cuidadosamente-bueno ¡aquí tienes! Comencemos con la columna del próximo mes. Entonces ¿Qué quieres hacer en Noviembre?-
-No lo sé-Snot se encogió de hombros con los ojos fijos en el piso de la sala de estar.
Steve estaba a punto de quejarse cuando la voz de su tío Roger se hace presente desde la puerta de la cocina.
-¡Abstenerse de alcohol para esas dramáticas cenas familiares de Acción de gracias!-Lanzó una risa aspera y desagradable ante su propia broma antes de unirse a ellos en el sofá. Por alguna razón, su disfraz esta vez era de una especie de vaquero, su falso bigote grande, marrón y tupido es una gran distracción.
-¿Podrías dejarnos en paz? ¡Snot realmente necesita ayuda con esto!-gime Steve irritado.
-¡Oye! Soy útil. Puedo ser…útil.
Snot mira a Roger confundido con los ojos muy abiertos.
-Tú ¿te teñiste el cabello?
-¿Qué?-los ojos del alienígena se ensancharon-¡No! ¿Por qué?-
Steve solo lo mira.
-Oh, no lo sé. Simplemente te ves diferente, eso es todo-su novio hace caso omiso y le quita la documentación-mira, realmente no tengo ningún objetivo. Siempre lo he estado pensando ¿por qué debería hacerlo? Los planes se arruinan, la gente se muere… ¿sabes?-
-¡Dios, niño!-exclamó Roger en estado de shock-quiero decir, no seré ajeno a la depresión pero… ¡lo tuyo si que es algo serio!-
Steve frunció el ceño y coloco firmemente una mano sobre el hombro del chico.
-Snot, eso no siempre sucede ¿verdad? ¡Necesitas cosas para hacer! ¿Qué te parece esto? Ven a pasar acción de gracias aquí con nosotros ¡puedes poner eso en tu lista!
-Sí-Snot negó con la cabeza-no creo que mi tío este tan feliz por eso. Estoy seguro de que quiere que vaya al templo-
-¿Van al templo en acción de gracias también?
-Es bastante ortodoxo, Steven.
-Oigan ¿Qué están haciendo todos aquí? ¿Eh? ¡Hay fiesta en la sala de estar! ¿Estoy en lo correcto?-dijo Klaus de repente, empujando su pecera hacia el centro de la habitación.
Steve lo ignoro, estaba concentrado en sus pensamientos
-¿Qué te parece si… tomas una clase de arte en el centro de la ciudad? ¡de esta forma puedes decir que uno de tus objetivos es mejorar en la pintura!-se giró hacia su novio con una sonrisa, solo para encontrar una expresión horrorizada en su rostro-¿qué? ¿no te gusta el arte?-
-Ese… ¿Ese pez habló?
-¿Qué?-Steve parpadeó confundido girando su mirada para encontrarse con la expresión culpable de Klaus, se horrorizo cuando puso todas las piezas en su lugar dándose cuenta de que el secreto mejor guardado de la familia había desaparecido, bueno, uno de ellos. Se rió juguetonamente, jalando de la manga de la camiseta de Snot-¡no seas ridículo! ¿un pez que habla? ¡eso es…algo tonto!-
Snot tragó saliva nerviosamente comenzando a cuestionar seriamente su cordura hasta que Roger se mofó de él interrumpiendo su monólogo entero.
-¡Mira, Steve! ¡Solo díselo! Vas a…quiero decir… él es el indicado ¿verdad?
Steve se ruborizo furiosamente, sus ojos se agrandaron cuando la habitación comenzó a sentirse más y más pequeña. Estaba empezando a entrar en pánico, sus ojos se movieron desde el obvio alienígena disfrazado, al pez, hasta el confuso y preocupado amor de su vida.
-¡¿Qué?!-le dijo a Roger avergonzado. El alienígena se levanto de su lugar y suspiro.
-Mira, la farsa ha terminado, lo hecho, hecho está ¿de acuerdo? Tú y Yenil aquí presente, obviamente se van a casar así que…sí, debes simplemente decírselo ¡tarde o temprano lo descubriría!
-¿Decirme qué?
Se volteó para encontrarse cara a cara con los ojos curiosos pero todavía cautelosos de Snot. Suspiró, pasándose una mano por su rostro.
-Bueno. Déjame explicártelo.
Sentado en el sofá un poco más cerca de su novio, comenzó a explicarle la historia larga y prolongada de cómo habían llegado a casa no solo un esquiador olímpico en el cuerpo de un pez sino también un alienígena escapado del Área 51. Usó imágenes coloridas, intentó hacer que la historia fuera interesante e ignoró las interrupciones de su no tío y compañero de habitación en el cuerpo de un pez. Al final del relato, casi sin aliento, buscó en el rostro de Snot cualquier pista sobre cómo iba a tomar todas estas noticias.
El chico asintió en silencio con los ojos centrados en la esquina más alejada de la habitación.
-Wow.
Steve se mordió el labio y salió corriendo hacia él
-Pero ¡no puedes contarle esto a nadie, Snot! ¡Lo digo en serio! ¡No a cualquiera! ¡Ni al director Lewis y especialmente a Barry o Toshi!
Snot se volteó para ver al menor, su mejor amigo de hace ya muchos años y ahora su novio y si no fuera así, la declaración del no tío de Steve tendría una verdad real, quizás fue demasiado pronto. Sonrió de manera tranquilizadora y puso una mano sobre la del chico.
-Steve, nunca haría nada para poner a tu familia en peligro. Quiero decir…esto es bastante extraño pero ¿acaso algo de esto tiene sentido? Quiero decir, ha habido muchas veces en las que tu tío hacia cosas extrañas que no tenían sentido lógico.
-¡Oh, sí. Soy súper rápido! Me gustaría correr de aquí a Nueva York en… no sé, una hora, creo. Nunca lo he pensado realmente-Roger se encogió de hombros.
Snot se encogió de hombros.
-Esto es bastante extraño. Pero…lo digo una vez más, tu familia es bastante extraña.
-¡Oye!-se quejó Steve quien se encogió de hombros también-tienes razón. Lamento no decírtelo antes, es solo que…no sé, mi padre siempre ha estado realmente loco por mantener todo esto en secreto-
-Tiene sentido.
-¡Genial!-Roger sonrió-¡ahora ya no tendré que usar estos disfraces tontos!-
Rápidamente giró en un círculo, quitándose cada prenda por lo que quedo completamente sin disfraz. Los tres lo miraron en silencio hasta que se echo a reír.
-¡Solo bromeaba! ¡me encantan los disfraces!-rápidamente giro en otro circulo apareciendo completamente vestido pero ahora con un traje de payaso.
-¿Cómo lo hiciste…?-preguntó Steve
-Soy un alienígena, Steve.
Snot miro a Roger retrocediendo ligeramente.
-Lo sé ¿verdad? Extraño ¿eh, niño?-preguntó Klaus inclinándose sobre el borde de su pecera.
Más tarde, ese mismo día, mientras Steve y Snot pasaban el rato buscando canales en la televisión, Hayley entró por la puerta con un aspecto agotado.
-¿Qué está pasando, tocino?-preguntó Steve perezosamente con los pies en el regazo de Snot. Snot parecía un poco incómodo ahora que su hermana estaba en casa.
-¿Me estás llamando gorda?-gruño Hayley hundiéndose en el sillón junto a ellos.
-¿Qué? ¡No! Dios ¿Cuál es tu problema?
-¡Mi problema es que la población sin hogar de Langley no está mejorando! Mi problema es que solo me pase cuatro horas tratando de convencer al refugio del centro que necesitan para expandir su operación.
Snot frunció el ceño.
-Sí, escuche que es un problema serio. Lástima que la ciudad no quiera proporcionar más dinero para ayudarlos.
Steve parpadeó sorprendido por la cantidad de información que el adolescente parecía saber sobre el tema.
-Lo que sea-Hayley se encogió de hombros-no vale la pena quejarse ¿qué han estado haciendo ustedes dos?-
-Solo estoy mirando el tubo-dijo Steve ofreciéndole el control remoto el cual ella negó con la cabeza desdeñosamente. Echó un vistazo hacia Snot y se preguntó si debería abordar el delicado tema relacionado con su situación actual. Ella se arriesgó de todos modos.
-Has… ¿Has hablado con tu madre recientemente?
-Uh, no. Realmente no-Snot se aclaró la garganta algo incómodo. Cuando el silencio se prolongó, continuó apresuradamente-ella ya está afuera, quiero decir, por supuesto porque solo la acusaron de asalto leve. Quiero decir, supongo que no tenían muchas pruebas…-
-¡¿Pruebas?!-Steve lo interrumpió, apartando sus pies y sentándose un poco más derecho-¡hay toneladas de pruebas! ¡esos animales…!-
-Bueno, tal vez te haría bien hablar con ella-Hayley frunció el ceño-Solo por…como por teléfono o algo así. Ya sabes, dile lo que necesitas decirle y termina con esto-
-¿Estás loca? ¡eso es lo último que debería hacer!
-No, ella tiene razón, Steve. Debería dejar todo esto atrás-los preocupados ojos marrones del menor se fijaron en él pero Snot fue firme en su convicción y le sonrió con la esperanza de tranquilizarlo-todo saldrá bien, créeme-
Había comenzado con una simple llamada telefónica a su casa, a…la casa de su madre, eso es. Había decidido mantenerlo en secreto de su tío ya que no creería que fuera una buena idea, así que decidió llamarla desde la escuela.
-¿Hola?-su voz áspera había respondido después del segundo llamado.
Snot contuvo cualquier tipo de nerviosismo que había estado sintiendo, sacudiéndose un poco para calmarse.
-Uh…hola, soy yo-fue un saludo corto y simple.
-¿Schmuely?-preguntó incrédula. Ella casi sonaba… ¿Feliz? Luego un latido más tarde y… -bueno ¿qué es lo que quieres?-
Ah sí, de regreso a la ira. Eso fue rápido.
-Solo llamaba porque ha pasado un tiempo y… no sé. Pensé que debía llamar.
-¿Dónde estás?-su voz contenía ese tono pesado de una amenaza no examinada proveniente de alguna parte.
-En la escuela-respondió con irritación, pensó que eso era muy obvio, eran las 10:30 de la mañana después de todo. Suspiró apoyándose contra la pared de ladrillos del edificio, escondido de los ojos curiosos de cualquier maestro o estudiante. Debería estar en clases de español en este momento pero… ¡a la mierda! Eso era más importante ahora.
-Bueno ¿cómo estás? Tú… estás viviendo con Solomon ¿verdad?
Snot dudó en responder, después de todo, la idea había surgido para alejarse de ella ¿verdad? Aun así respondió afirmativamente "si" y luego respondió algunas preguntas básicas como "¿estás comiendo bien?" y "¿vas al templo?". Se relajó un poco durante la llamada ya que su tono pareció atenuarse y ella comenzó a pedirle que viniera a visitarla, su voz se tornó acuosa como si estuviera hablando entre lágrimas y mentiría si dijera que la situación no le afectaba.
-No lo sé, estoy muy ocupado con el templo y…la granja-luchó por mentir y darle una excusa.
-Por favor, Schmuely. Sabes que estoy sola aquí ahora-dijo con lágrimas en los ojos y se preguntó muy en el fondo de su mente si ya había bebido tan temprano en la mañana.
Trago saliva con los ojos centrados en los árboles justo al final del campo de futbol. Su mente divago por por posibles razones para no ir pero no pudo encontrar ninguna que fuera realmente convincente. Suspiro pasando una mano por su cabello rizado y luego asintió aunque no podía verlo a través del teléfono.
-Está bien, de acuerdo ¿Cuándo?
-Mañana a la noche, puedes venir al Shabat. A las seis.
-Bueno, suena bien-estuvo de acuerdo al pensar que había una pequeña semilla de duda enterrada en el fondo de su mente.
Y entonces colgaron, Snot resolvió continuar con esto hasta el final aunque solo fuera para cerrar el capítulo en este libro que era su vida. No tenía ninguna expectativa real más que disfrutar de una comida casera, algo que no implicara muchos nabos por una vez como con su tío.
