Capítulo 10
Prentiss y Rossi volvieron a ver hacia la cama. Reid los miraba fíjamente, sus ojos, aún con un destello extraño, por fin se veían con vida. Trataba de mover sus labios, quería hablar, tenía mucho que decir, pero no tenía fuerzas.
Emily – Reid... Reid, por Dios, despertaste!-, Emily se acercó a su compañero. Sus lágrimas, esta vez, eran de alegría?
Rossi – Cómo te sientes chico? Te duele algo, quieres que vaya por el médico?
Reid – No... yo...- Trataba de hablar, pero le era difícil, se sentía entumecido y débil.
Emily – Te cuesta hablar? Tranquilo, tómate tu tiempo, ok.
Reid – Yo oí... sanatorio... no... por favor...-, los ojos reflejaban miedo con solo mencionar esa palabra
Rossi - No te preocupes, no irás. Encontramos un lugar donde serás atendido, pero no es un sanatorio. Vas a recuperarte, hijo, me aseguraré de que así sea.
Reid – Ahh... él... murió?
Emily – No volverá a hacernos daño, no te preocupes...
Reid – Estoy... me cuesta...-, empezó a agitarse, le asustaba no poder hablar o moverse.
Rossi – Llevas 3 días así, Reid, es normal. Pero lo importante es que reaccionaste.
Reid – Emily... lo siento... no pude... fui... pero... no pude...
Emily – No tienes que pedir disculpas... Estoy tan feliz de oírte hablar.- Prentiss sentía que el corazón se le iba a salir, por fin su amigo había vuelto a la vida
Reid – Morgan... está bien?
Emily – Si, lo está. Y se pondrá muy feliz de saber de ti. Todos están aquí, han estado pendientes de nosotros.
Rossi – Hasta Strauss, ella se encargó de encontrarte un especialista...
Reid – En serio...- El joven levantó la ceja y mostró una leve sonrisa
Emily – Pues que bicho le picó...
Reid – Ella y yo...-, Reid sonrió al ver la cara de Rossi en ese momento, una mezcla de sorpresa y duda
Emily – Ohhh... no me digas que tienen una historia... Tu y Strauss...
Reid – Tranqui...lo Rossi... no debes preocuparte, no es lo que piensas...
Rossi – Por qué tendría... Ahhhh... tienes suerte de estar así, vendré pronto.- Los dos jóvenes sonreían al ver al más viejo salir fingiendo molestia.
Emily tomó su mano, en ese momento tenía mucho que decirle, pero no tenía idea de por dónde empezar.
Emily – Reid, qué recuerdas de lo que pasó?.
Reid se mordió el labio y quitó por unos segundos la mirada. - No quiero Em... no ahora. Lo único que quería... era saber que ustedes estaban bien, es lo único que me importa.
Emily le sonrió, - Vamos a superar esto, te lo prometo.
En la cafetería del hospital, Hotch, JJ y García conversaban. El ánimo de los tres no era el mejor, estaban felices por Emily y Morgan, pero ver la condición en la que se encontraba Reid era difícil de manejar para ellos. La más afectada era García... - No entiendo porqué él está así, sin moverse, ni hablar, está como muerto.
JJ – Fue una experiencia traumática, el cerebro actúa diferente cuando enfrenta una situación así.
PG - Pero JJ, está como muerto. El doctor dijo que podía ser esquizofrenia... pero algo así no lo podré soportar.
Hotch – Al menos recibirá la mejor atención... Strauss hizo una llamada, van a llevar a Reid a un centro especializado.
PG – Pero eso no es como una sanatorio?
Hotch – No, en un sanatorio simplemente sería confinarlo, pero en el Psychiatric and Psychological Medical hay especialistas acostumbrados a tratar casos así, él va a estar bien. - Mientras Hotch hablaba, Rossi se acercó a ellos, con una gran alegría que se reflejaba en su rostro. - Les tengo buenas noticias, Reid reaccionó.
La enfermera pidió a Prentiss que saliera. Aceptó sin mucho gusto, pero sabía que lo mejor era comprobar que todo estuviera bien. Tenía que avisarle a Morgan, pero antes de ir, una feliz García iba corriendo hacia ella, con la rapides que le permitían sus tacones y con una gran sonrisa en su rostro.
PG -Emily, es cierto? Mi wonder boy ya despertó?
Emily – Si, hace unos minutos, la enfermera lo está revisando, me pidió que... García, un momento!
La rubia no esperó entró sin escuchar, la enfermera estaba apuntando en el historial cómo estaban los signos vitales, mientras Reid observaba hacia la ventana. Volvió su mirada hacia una conmocionada García. - Hola, García. - No aguantó más, la analista lo abrazó con gran alegría, lo besó tantas veces que le llenó sus mejillas de lapiz labial rojo. JJ y Hotch entraron a la habitación, disfrutando de la escena.
PG – Oh, mi 187, no sabes lo mal que estuvimos estos días, gracias a Dios reaccionaste, cariño... - La rubia empezó a llorar, JJ se acercó a la cama y beso a su amigo en la frente. Al igual que sus compañeras, Hotch estaba emocionado de verlo, sonreía mientras veía a Reid sonriendole a sus amigas, sin embargo, en sus ojos aún se veían apagados. El genio no lo quería decir, pero todavía se sentía extraño, ausente, una parte de él había muerto en ese sótano.
