Notas de autor: Iniciamos el tercer arco…que termino conservando su nombre…no encontré otro que se adaptara a la situación X3, no sólo por el hecho de que soy muy floja para pensar nombres, sino también porque ninguno quedaba.
Advertencias: Véase la introducción.
Advertencias del capitulo: Celos ñ.ñ de parte de cierta persona, por otra cierta persona, a causa de otra cierta persona X3. Y la introducción de un nuevo personaje! Querido por muchos y odiado por otros, así que damos la bienvenida a…! –la amordazan y la sacan del escenario-.
=TERCER ARCO: EL NIÑO MALDITO=
Parte 1
Ya habían pasado varias semanas desde su primer caso, en las cuales, habían realizado trabajos menores relativamente sin ningún problema, lo cual, alegraba en cierta forma al pelirrojo… pero todo cambio cuando se descubrió esperando que un caso más complejo tocara a la puerta de la casa.
No es que estuviera acostumbrado por completo a su nueva vida, pero podía decir a ciencia cierta que se sentía a gusto, casi complacido, y aquello era algo que jamás había sentido. Kai le había mencionado en algún momento que probablemente se debía a que algún antepasado suyo había estado relacionado con el mundo espiritual, así que en cierta forma, estaba en sus venas. Yuriy no lo pudo negar, pero tampoco confirmarlo.
Aparte de su madre y padre, no había conocido a ningún familiar. Nunca escucho a su madre hablar de algún pariente que siguiera vivo, si bien, en ocasiones mencionaba a su abuela, por lo que el pelirrojo entendía, la señora llevaba bastante tiempo muerta, y aun así, su madre nunca menciono algo referente a poderes espirituales, o que por lo menos supiera leer la mano (ya no se diga exorcizar). Con respecto a su padre… no había mucho que decir. De lo que estaba seguro es que su padre era una persona normal, que debía partirse el lomo en una fábrica todos los días para llevar el alimento a su casa.
Decidió restarle importancia al asunto, por el momento, se dedicaría a disfrutar y aprender de cada instante que viviera, ya que, no se dejaría que se repitiera lo de su primer trabajo.
Se permitió relajarse, mientras observaba el patio desde la sala de estar. Hacia rato que había terminado su parte de los quehaceres domésticos, y ahora se encontraba esperando que Kai hiciera la suya. Sólo esperaba que no fuera a tardar mucho, porque moría de hambre.
Afortunadamente para Yuriy, habían llegado a un buen acuerdo (al menos era mejor que el que tenía con su primer arrendador). Pagaría una renta mínima de manera mensual, pero a cambio, debía participar en la limpieza y mantenimiento de la casa, además de cooperar para la compra de los alimentos.
En un principio, la intención de Kai era que se turnaran en los quehaceres. Un día el limpiaría, mientras Yuriy hacia la comida y viceversa. Al final tuvo que desistir a la tercera vez que tuvo por comida, una pieza insípida de carbón, por lo que el pelirrojo había quedado permanentemente como el encargado de la limpieza de toda la casa, exceptuando la cocina, mientras que el bicolor se encargaría por completo de esa área. Yuriy no se quejaba, jamás le había gustado esa parte de la casa, por lo que acepto más que feliz.
"¡Tengo hambre!" grito Ivanov sin intentar ocultar una sonrisa burlona, sabiendo que aquello molestaba en sobremanera al bicolor.
"¡Sigue molestando y te quedas sin comer!" Respondió el bicolor, ignorante de las verdaderas intenciones del otro. Yuriy no se preocupo en contraatacar.
A pesar de que no hacia ni un mes que conocía al otro chico, podía decir con seguridad que el bicolor trataba de actuar más duro de lo que realmente era. Siempre lo amenazaba, incluso durante sus trabajos le aseguraba al pelirrojo que no le importaba si terminaba medio muerto. Hasta el momento no había visto ni una sola amenaza cumplida. No es que se quejará.
Sabía que Kai era fuerte, a pesar de que su complexión delgada y baja estatura podía indicaran lo contrario. Incluso sus puños eran dolorosos. Yuriy estaba consciente que jamás querría estar del lado malo del bicolor.
"Ayúdame a poner la mesa" ordenó Kai, mientras comenzaba a traer la comida a la mesa dentro de la sala de estar.
No tardaron mucho, hasta que empezaron a comer sus alimentos.
"Hoy iremos a buscar otro trabajo" informo Kai, rompiendo el tan acostumbrado silencio que siempre reinaba a la hora de la comida. "Después pasaremos a la tienda a comprar algunos sellos…será mejor que revises tus provisiones, no quiero que suceda lo de la vez pasada" regaño el bicolor, provocando un leve sonrojo en el otro.
"Ya me disculpe por eso, no me lo puedes estar sacando a cada rato" Se quejo el pelirrojo, mientras recordaba lo sucedido.
En su misión más reciente, debieron ir a purificar un local en el centro de la ciudad. Al parecer el dueño de un negocio que le hacia competencia a la pequeña tienda, había mandado a maldecirlo, por lo que tuvieron que purificar el lugar para devolverle sus ventas a los dueños, lo que Yuriy nunca se imagino es que la maldición rebotaría hacia ellos. Kai de inmediato le indico al pelirrojo que levantara una protección alrededor de ambos. Desgraciadamente, un día antes el susodicho había estado practicando esos hechizos, y sin percatarse, se acabo los sellos. Resultado: un bicolor muy golpeado y molesto, seguido de un pelirrojo igual de golpeado (aunque en él era obvio que fue por causa humana) pero más avergonzado que nada.
Afortunadamente no sucedió nada grave, ya que Kai había logrado levantar una protección sobre los dos antes de que la situación empeorara, pero gracias a eso, el bicolor había comenzado a obligar al ruso a comprar sus propios suplementos, amenazándolo con que, para la próxima no se molestaría en asegurar el bienestar del pelirrojo.
Si bien, era cierto que hasta ahora el bicolor no había cumplido ninguna de sus amenazas, Yuriy no quería tentar su suerte, sobretodo si se trataba del trabajo.
El silencio volvió a reinar en la habitación mientras cada uno continuaba con su comida. La tranquilidad era tal, que Yuriy no pudo evitar caer en lo que aparentemente, eran sus pensamientos más recurrentes. ¿Acaso Kai no contaba con familia?
A pesar del tiempo que llevaban trabajando y viviendo juntos, el ojicarmín jamás le había mencionado al otro sobre su familia o siquiera algún amigo. Casi daba la apariencia que Kai llevaba toda su vida solo. Y aquello sencillamente era ilógico.
Probablemente un día sabría la verdad respecto a Kai y los misterios que lo rodeaban.
Sólo debía esperar un poco más.
=.=
El ya conocido tintinear de la campana se escucho dentro de la agencia Yurei Fairu.
Hiromi no se molesto en levantar su vista de los papeles que se encontraban en su mano, ya que, sabía quienes eran.
"¿Ya tan rápido buscan otro trabajo? Qué te he dicho sobre dejar algo para los demás, Kai" comentó la castaña, más que preguntando, mientras levantaba su vista para prestar atención a los dos jóvenes delante de ella.
"Hn…no es mi culpa que sean tan lentos" respondió Kai, para después llevar su atención a los papeles que se encontraban en el escritorio de la mujer.
"No son lentos, ustedes son muy rápidos" Fue la simple respuesta de la castaña, antes de mirar fijamente al pelirrojo. "¿Qué tal te ha ido, Yuriy?" le pregunto sonriente, era obvio que estaba coqueteando, aunque, sólo logro ganarse una mirada indiferente de parte del ruso, "veo que Kai te ha enseñado bien" comento algo molesta, regresando su atención al otro. "¿Tan mal le has hablado de mí?"
"No hay necesidad Hiromi, las brujas se pueden oler a kilómetros de distancia"
"Ja, ja, que simpático" contesto antes de lanzarle una carpeta al bicolor. "Pueden revisar este caso, había mandado a Rei a solucionarlo, pero no pudo resolverlo…la familia esta dispuesta a tratar con un segundo agente"
"¿Qué sucedió?" Pregunto Ivanov por primera vez, permitiendo que Kai fuera el primero en revisar los documentos.
"A simple vista parecía un caso normal, pero Rei me informo que la actividad espiritual no disminuyo después de que purifico la casa, todo lo contrario, empeoro…Kenny fue a revisar, y busco información referente a la historia de la casa, pero todo esta limpio…"
"Pero no tiene nada que ver con la casa" interrumpió Kai, mientras observaba el historial de la familia, "¿qué observas de extraño?" pregunto el bicolor, pasándole las hojas a su compañero.
"Es la quinta vez que se mudan de casa en un lapso menor a un año" respondió el ruso al terminar de leer el archivo, ganándose un asentimiento de parte de Kai.
"Tomaremos el caso" dijo Kai, mientras acomodaba de nueva cuenta los papeles dentro de la carpeta.
Permanecieron unos momentos más, ultimando detalles, para después abandonar el local para dirigirse a su próximo destino.
Hiromi los observo salir, antes de regresar a su semblante serio, el mismo que había tenido antes de que los chicos llegaran.
"Se que le debía decir algo a Kai…" susurro para sí, mientras regresaba su vista al desorden que reinaba en su escritorio. Sin mucho cuidado trato de organizar un poco el área, y justo cuando se encontraba quitando un montón de carpetas, sus ojos se posaron en una foto que se había mantenido oculta por el pequeño caos. "Ops…Kai me va a matar en cuanto se entere" no pudo evitar que una gota de sudor resbalara por su frente al imaginarse siendo objeto de la furia del bicolor. "Bueno, eso le pasa por llamarme bruja" No es que no lo fuera, pero una cosa es serlo, y otra es que te lo estén recordando cada cinco minutos.
Lo mejor sería concentrarse en su trabajo, después de todo, no había mucho que pudiera hacer, Kai debía de aprender a lidiar con esos asuntos por su cuenta.
=.=
Yuriy observo entretenido la gran cantidad de sellos que había en el estante delante de él. No estaba muy seguro que era lo que debía escoger, y sabía que si le preguntaba a Kai, este no estaría dispuesto a darle orientación, reclamándole de nueva cuenta su falta de atención.
¿Qué tan complicado era entender que a Yuriy aun le costaba trabajo leer el japonés? Ivanov se prometió que un día llevaría a Kai a Rusia, y disfrutaría en sobremanera verlo sufrir al no comprender el alfabeto cirílico ruso. Sería una bonita venganza.
"Yo te recomendaría estos" se escucho una voz, antes de que una mano tomara un paquete de sellos y se los pasará al pelirrojo. "Son de buen precio, y dan excelentes resultados" comentó Bryan, mientras veía burlón la expresión de sorpresa del pelirrojo.
"¿Cómo rayos supiste?" Yuriy quería reclamar, pero al ver la sonrisa del otro, se trago su próxima pregunta. "Hn", tomo los sellos sin darle las gracias al otro, para después alejarse de él.
Nunca admitiría en voz alta cuanto le asombraba el hecho de que Bryan pareciera saber lo que todo el mundo necesitaba o se encontraba pensando, más que nada, por la razón de que el otro ruso parecía disfrutar de la ignorancia del pelirrojo. Además, siempre que se encontraba cerca del pelilila sentía como si algo estuviera dentro de su mente. Definitivamente no le gustaba la sensación
Kai vio pasar al enojado pelirrojo, antes de dirigirle una mirada interrogante al otro ruso, quien le dedico su mejor expresión inocente que tenía. Claro esta, Kai no se la creyó.
"Deja de torturarlo"
"Pero es taaan divertido" respondió el otro, como si de un niño pequeño se tratase, aunque el bicolor conocía mejor que nadie la falsedad del gesto.
"No va a estar feliz cuando descubra como lo haces"
"No me importa" Y era cierto, Bryan nunca había demostrado pena ni resentimientos por usar sus poderes, sobre todo ahora que los podía controlar a voluntad. Kai sabía que si quería que el otro dejara de molestar a Ivanov, debería explicarle al último como protegerse.
Casi podía saber que muchos dolores de cabeza vendrían en un futuro.
Por otra parte, Yuriy se encontraba pagando su paquete de sellos, desgraciadamente, el viejo Kinomiya lo había considerado lo suficiente merecedor para uno de sus famosos discursos. La verdad era, que comenzaba a creer que el viejo gustaba de torturarlo, al ser el nuevo por estos rumbos.
Era algo así como su novatada.
"Es como aquella vez en que mi tatarabuelo se enfrento a aquel poltergeist, fue un verdadero enfrentamiento, no como los de ahora. En estos tiempos quieren solucionar todos sus problemas con psicofonias y sesiones espiritistas, pidiéndole amablemente al ente que abandone el lugar. ¿¡Como si realmente eso funcionara!" Se quejo el Kinomiya mayor, mientras metía la compra del pelirrojo en una bolsa. "Escucha mi consejo, nunca confíes en esos charlatanes", el abuelo guardo silencio, como si esperara una respuesta de parte del más joven.
"…" desgraciadamente, Yuriy no se sentía de humor para seguirle el cuento al viejo, así que su única respuesta fue estirar la mano para pagarle por los sellos.
"¡Ojala todos los jóvenes supieran escuchar como tú!" Expresó con lagrimitas el anciano, ante lo cual, Yuriy no pudo evitar levantar una de sus cejas. El hombre lo estaba empezando a desesperar. "Como me gustaría que mi nieto viera esto, así quizás aprendería algo" continuo, ignorante de los pensamientos del otro.
El pelirrojo sentía que estaba a un paso de explotar. ¡Sólo quería pagar e irse! ¿Era mucho pedir?
"Buenas tardes" Se escucho la voz de una nueva persona, a lo cual, el pelirrojo no pudo sino agradecer a cualquier deidad que decidiera mandarle un medio de escape. No había forma de que el viejo no fuera a atender a su nuevo cliente.
Sin embargo, supo que algo no estaba bien, en cuanto vio el cambio de semblante en el Kinomiya. Al parecer no le agradaba el recién llegado.
"¿Qué haces tú aquí?" Pero aquello termino de atrapar la curiosidad del ruso. Era la primera vez que escuchaba aquel tono molesto en el pelilila. Fue todo lo que necesito para girarse a ver al recién llegado.
"Ne Bryan, esta es una tienda, creo que es algo obvio lo que vengo a hacer" Contestó el otro con tono alegre, ignorando por completo la molestia de Bryan. Yuriy no pudo evitar que un escalofrío lo atravesara al ver la sonrisa despreocupada del pelinaranja que estaba delante de él. Si bien, el gesto no parecía hostil, la energía que irradiaba el joven no era nada pacifica, todo lo contrario, el ambiente alrededor de él se sentía pesado.
El joven, el cual era más alto que Ivanov, y de complexión más delgada, fijo su mirada en las personas que se encontraban en la tienda. Sus ojos verdes permanecieron unos momentos fijos en el pelirrojo, antes de centrarse en alguien más.
"Hola Kai, te extrañe mucho" Saludo el chico, acercándose (demasiado) al bicolor, el cual, reacciono de inmediato, alejándose del pelinaranja, escapando a tiempo de un intento de abrazo de parte del chico.
"¿Cuándo regresaste, Brooklyn?" Pregunto Kai, mientras trataba de guardar su distancia, ya que al mencionado no pareció alegrarle mucho el hecho de que Hiwatari no dejara que lo abrazara.
"El día de ayer…siento no haberte avisado, pero quería darte una sorpresa", la sonrisa en la cara de Brooklyn no desaparecía ante los obvios intentos del ojicarmín de escapar de él. Todo lo contrario, parecía que le encantaba ver los inútiles movimientos.
"Y vaya que lo fue" contesto con sarcasmo, antes de comenzar su camino hacia el mostrador. Debía salir de allí de inmediato. Desgraciadamente, por unos instantes le dio la espalda a su acosador personal, lo que permitió que aquel se acercara y lo agarrara del antebrazo.
Hiwatari se giro molesto para exigirle al otro que lo dejará en paz, pero no pudo decir nada al ver el enojo que había aparecido en el rostro del ojiverde. Kai sabía que trataba de ocultarlo, pero su aura lo traicionaba, además, había comenzado a aumentar su fuerza sobre el agarre que tenía sobre el bicolor, provocándole a este un pequeño gesto de dolor.
Kai estaba a un paso de explotar y gritarle algunas obscenidades al otro, pero se vio interrumpido nuevamente, ante la participación de una tercera persona.
"Deja en paz a Kai", el tono tranquilo usado por Yuriy sólo logro acentuar el enojo que éste sentía en aquel momento. ¿Quién se creía el fulano este? Nada le daba el derecho de hablarle así al bicolor, ¡mucho menos tocarlo!
Y pensándolo bien, tampoco el tenía el derecho de meterse en conversaciones en donde no sabía muy bien que pasaba. Pero bueno, Kai era su compañero, así que debía apoyarlo, ¿no?
Yuriy sintió como el otro dirigía su ira directo hacia él, a lo cual, el pelirrojo respondió manteniendo su mirada tan fría como los inviernos rusos. Ninguno de los dos realizo otro movimiento o habló mientras estuvieron enfrascados en su lucha de mirada. Lo cual estaba desesperando a Kai en sobremanera. ¿Quiénes rayos se creían estos dos para tratarlo así?
Justo cuando el bicolor iba a tratar de reclamar (otra vez), fue interrumpido por el cambio tan notable en el rostro del pelinaranja, quien volvió a mostrar una sonrisa despreocupada, para después saludar al otro joven como si nada hubiera pasado.
"Mi nombre es Brooklyn, ¿puedo saber quien eres?" Pregunto amablemente, mientras extendía su mano para saludar al otro chico.
"Yuriy Ivanov" Si bien, el ojiazul respondió la pregunta, se negó a corresponder el gesto amistoso del otro. Porque si de algo estaba seguro, es que, aquel gesto, de amistoso no tenía nada. A pesar de su actitud osca, la sonrisa del otro no dudo ni un momento.
"Ya veo… ¿y puedo saber qué eres tú de Kai?" Volvió a preguntar el chico, ignorando la incomodad de los otros dos.
"Soy su compañero, ¿problema?" Retó el pelirrojo, la frialdad de su mirada intensificándose a cada instante.
"Probablemente"
"¡YA BASTA!" grito Hiwatari, desconcertando incluso al viejo Kinomiya y a Bryan, quienes se habían mantenido al margen de la situación. Si las miradas mataran, Yuriy sabía que él y el otro patán estarían muertos desde hace rato. A pesar de que aquello lo consolaba en cierta forma, estaba consciente que no debía molestar más de la cuenta a su compañero. Y por el brillo lleno de ira en aquel par de ojos carmín, sabía que había rebasado lo permitido. "Vámonos Ivanov" soltó el bicolor, antes de darse la media vuelta y salir de la tienda, ignorando a todos los presentes.
Yuriy no tardo en seguirlo.
=.=
En todo el camino a la casa, el bicolor le impuso la ley del hielo, mortificando al otro, temiendo por su sanidad física.
Era obvio que Kai estaba molesto, pero el ruso no entendía muy bien porqué. Su único crimen había sido entrar en defensa de su compañero. Era cierto, había actuado como novio celoso, pero la culpa la tenía Brooklyn, el cual no le daba buena espina al ruso.
Pasaron varios momentos, hasta que la mente de Ivanov hizo 'clic', ligando sus pensamientos.
¿Novio celoso?
Ok, Kai tenía todo el derecho de enojarse, es más, Yuriy en aquel instante tenía muchas ganas de suicidarse en el estanque que se encontraba en el patio de la casa. Al menos sabría que su alma no vagaría en pena, porque Kai se encargaría de mandarlo derechito al mas allá.
Por fin lograron divisar la casa, después de subir los 108 escalones que llevaban a esta, sabiendo que en cuanto estuvieran en la seguridad del lugar, Kai exigiría una explicación…o quizás hasta venganza…y ninguna de las dos opciones sonaba suficientemente buena para el ruso.
"Yuriy" Habló Kai, confirmando los pensamientos del ruso, éste se giro para enfrentar al bicolor, dispuesto a aceptar lo que aquel decidiera arrojarle. "Agradeceré que no vuelvas a cometer un imprudencia como la de hoy", aunque siendo sincero, una petición amable de parte de Kai era lo último que esperaba. "Brooklyn no es igual a los demás…él no dudará en dañarte…sólo mantente lejos de él" sin más, Kai entro a la casa, dispuesto a preparar sus materiales para su nueva misión.
El ruso no pudo reaccionar a tiempo. Le hubiera gustado mucho exigirle algunas explicaciones al otro, pero su tono preocupado lo detuvieron. Dejaría que pasará un tiempo, y después le preguntaría al bicolor que tipo de relación mantenía con el pelinaranja. Por el momento, debía ser paciente, y por sobre todo, tratar de cumplir la petición de Kai, la cual, por alguna razón, parecía más complicada de lo que realmente era.
Algo ocultaba Brooklyn, y él lo descubriría. Sobre todo, porque de alguna forma, sabía que aquella inmiscuía a Kai, y que además, no se trataba de algo bueno.
=.=
Bienvenido Brooklyn! ^0^, y no importa que le des mala espina al lindo ruso, yo te sigo amando! *w*…ejem, regresando al tema X3.
Como verán, Brooklyn esta tras el lindo bicolor ñ.ñ, y si Ivanov no se pone buzo, el otro le va a ganar. Por cierto, alguien se sabe el apellido de Brooklyn? owo, le agradeceré mucho a la persona que me responda esa duda.
Ya por último, agradezco en sobremanera los bellos reviews que me dejaron TwT, hacen a un gato muy feliz!
Y muchísimas gracias a aquellos que continúan leyendo el fanfic! ^0^, Espero sea de su agrado este arco! ^^
Nos leemos en la segunda parte!
