Capítulo 9.- Te amo.


Edward venía a casa diario, los siente días de la semana, y creo q si por él fuera, se pasaba también las veinticuatro horas del día a mi lado. No era como que a mi me importara, pero al parecer a Charlie sí. Edward se iba justo a la hora en que papá llegaba, y al pasar todo el día en su compañía, un par de veces me había olvidado de que tenía un padre que alimentar. La verdad es que tenía razón si se molestaba. ¿Pero que podía hacer? Edward se iría al otro lado del país al acabar el verano, y para eso no faltaba mucho. ¡Claro que quería pasar cada segundo con él!

"Hasta mañana Bella" se despidió con suave beso.

"Que descanses Edward. Te-te quiero" quería decirle que lo amaba con todo mi ser, pero tenía miedo. No sabía si era muy pronto aún, y él tampoco me lo había dicho, así que quizá no sentía lo mismo.

Subió a su coche, y justo cuando cruzaba la calle, Charlie iba dándole vuelta a la esquina. Desde que estacionó la patrulla, pude ver la serie de arrugas en su frente. Su mirada estaba seria sobre mí; podía sentir el interrogatorio muy cerca.

"Buenas noches papá. La cena ya está servida" lo saludé. Alzó las cejas ante la sorpresa; si quería seguir pasando el día con Edward, debía hacer mis deberes.

"Gracias hija. ¿Podrías acompañarme? Aunque ya hayas cenado, quiero hablar contigo"

"No he cenado, te estaba esperando" contesté dirigiéndome hacia la cocina tras él. Serví un par de vasos con leche, y después de unos cuantos bocados, empezó a hablar.

"Bella, ese muchacho pasa mucho tiempo por aquí. Y ya ni siquiera te veo practicando, si ya se acabaron las clases, entonces supongo que son novios ¿no?" la cuchara se me cayó provocando un fuerte ruido al golpear con el plato. Las imágenes de ese día, llegaron de golpe a mi mente.

Habían pasado dos días desde que nos besamos. Estábamos en el porche trasero de mi casa, tendidos sobre un grueso edredón, leyendo Orgullo y Prejuicio. Más bien, yo leía para ambos, y cada vez que llegaba a mis partes favoritas se lo indicaba con un "amo esta parte"; entonces, Edward recitaba exactamente los guiones de Darcy, palabra por palabra. También era un amante de la literatura clásica, y sorprendentemente, había resultado ser fan de Austen. Con razón era un tipo tan romántico. Cuando llegué a la parte donde Darcy le declara su amor a Elizabeth, paré la lectura con un largo suspiro.

"Supongo que también esa parte es de tus favoritas" asentí en silencio. Edward recitó todo el diálogo perfectamente, haciendo las pausas necesarias, enfatizando una que otra palabra; era como si esas líneas hubieran sido escritas especialmente para él. Yo lo veía con adoración, perdida en sus palabras, navegando en el océano de sus ojos. Estaba sentada entre sus piernas, me tenía abrazada junto a su pecho, acariciando mi rostro con dulzura. De pronto, casi al terminar, se olvidó por completo de las líneas de Darcy, y fueron sus propias palabras las que salieron de su boca.

"Bella, ¿quieres ser mi novia?" me preguntó con seriedad. Yo estaba en shock, era como si yo fuera una espectadora de la escena que se estaba desarrollando, como si no fuera a mí a quien le hacían la pregunta ¡Pero sí lo era! Siendo yo, Isabella Swan, el enorme libro resbaló de mis manos, cayendo sobre mis ya de por sí lastimadas rodillas. En ese instante, la hermosa sonrisa torcida hiso su aparición. No podía dar una negativa.

"S-sí. Sí" mascullé avergonzada. Creo que tenía la boca abierta por la sorpresa, pero no me importó cuando sentí sus labios hacer contacto con los míos.

"Estás mas roja que la salsa del spaguetti, Bella. Supongo que eso es un sí" dijo Charlie regresándome del pasado.

"Papá, discúlpame por no habértelo dicho antes. En realidad, Edward quería venir a hablar contigo y pedir tu autorización, pero yo me negué. Ya sabes como soy y espero que me entiendas"

"Claro que te entiendo, hija. En estos días ya ni piden permiso, hay que modernizarse, ¿no? Pero comprenderás que no me siento seguro sin saber quien ese muchacho. Apenas sé su nombre; es Edwin ¿verdad?" bufé ante su pregunta; sabía que lo hacía solo por molestar.

"No papá, es Edward. Y le diré que quieres hablar con él, ¿está bien?"

"Pregúntale si puede venir este sábado"

"Está bien papá, lo haré"

El colmo era que hasta en fin de semana Alice me levantara temprano.

"Alice, es viernes y apenas son las siete" le contesté al celular con la voz aún rasposa.

"Lo sé perfectamente, Bella. Pero te quería avisar que mañana vendrás a cenar a mi casa, así que no hagas planes"

"Alice, tu familia es hermosa, excepto ese hermano engreído tuyo. Además no tengo que ponerme"

"Número uno Bella, en teoría no conoces a mi hermano, pero cuando lo hagas te comerás tus palabras. Y número dos, principalmente por eso te hablaba temprano; vístete y paso por ti en media hora para ir de compras. Y antes de que digas algo, prometo que sólo tardaremos un par de horas" colgó. Para ser hija de Esme, le faltaba educación.

Media hora después, bañada, vestida, con una barra de cereal en la mano y en total estado zombie, iba en el auto de Alice rumbo a Port Angeles. No hubo mucha charla en el camino, puesto que yo dormí casi todo el trayecto. Gracias al cielo, no tuvimos que recorrer todas las boutiques de la ciudad; Alice encontró rápidamente un par de vestidos hermosos para ambas. Eran cortos, algunos centímetros arriba de la rodilla; el de ella era verde claro, y el mío azul obscuro. Sólo entramos a un par de tiendas y en la tercera encontramos los zapatos perfectos para cada quien.

Alice me llevó a desayunar a uno de esos elegantes y caros restaurantes de la zona turística, alegando que no teníamos nada en el estomago. Yo le había repetido hasta el cansancio que no tenía hambre, aunque obviamente, nadie podía ganarle. En realidad yo sabía que algo estaba tramando, seguro también recibiría un largo interrogatorio de su parte. Y así fue, ni bien tomamos asiento, Alice empezó con su bombardeo de preguntas.

"Casi no hemos platicado, Bella. No me haz dicho como vas con tu sexy maestro" dijo Alice alzando sugestivamente las cejas.

"¿Sexy? ¿Cómo sabes que es sexy?"

"Sólo lo sé. ¿Ya se besaron? ¿Ya son novios?" como si lo conociera para saber que es sexy.

"Alice, yo…"

"¿Qué dice Charlie? ¿Le gusta? ¿Ya hablaron?"

"Él y Charlie no han hablado, me dijo que lo harían mañana, pero evidentemente eso no se podrá. Aunque pensándolo bien, hoy podría decirle que se quede a cenar y así podría hablar con papá"

"¡No! aún no deben verse" exclamó Alice soltando un horrible chillido.

"¿Por qué?" pregunté.

"Eh, quiero decir que, si lo hacen otro día con mas calma todo resultará mejor" respondió Alice mascullando cosas casi inentendibles como que se arruinaría la sorpresa o algo así. Sólo ella se entendía.

"Tendré que ponerme de acuerdo con él. Charlie insiste en que quiere saber bien quien es, que hace y quienes son su familia. Agh, ellos deben de odiarme por robármelo tanto tiempo"

"Oh, cállate Bella. Ellos te aman" dijo Alice con despreocupación, como si en realidad supiera que así era.

Me siguió interrogando mientras esperábamos a que nos trajeran nuestra orden, hasta que se me ocurrió preguntarle por su empleo y su relación con Jasper. No es como que interesara tanto saber cada detalle de lo que pasaba entre ella y su novio, pero sabía que al menos hablando de ese tema, dejaría de molestarme por un buen rato. No fue lo que me prometió, pero increíblemente antes de las doce del día, ya estábamos de regreso en Forks.

"Gracias por todo Alice, nos vemos mañana"

"Mañana me lo agradecerás aún más" rodé los ojos. Como si conocer a su hermano fuera a ser un gran suceso en mi vida.

Entré casi corriendo a casa, fui directo al baño a lavarme los dientes y a cambiarme de ropa. Quería algo más cómodo para andar en casa, pero sin dejar de verme bien para Edward. Me estaba desvistiendo cuando la puerta principal sonó; seguro era Edward.

"¿Bella?" me llamó.

"Pasa, estoy arriba" grité.

Escuché como abría y cerraba la puerta y comenzaba a subir los escalones. Él nunca había subido a mi habitación, ni siquiera había entrado al baño. Me pareció raro que no hubiera esperado abajo, así que intenté ponerme rápidamente los jeans, pero en mi desesperación me caí al piso golpeando mi espalda contra la tina.

"¡Bella!" sin previo aviso, sin que fuera capaz siquiera de pensar en que hacer, tenía a Edward arrodillado frente a mi en el piso del baño, y yo únicamente andaba en ropa interior.

"Bella, ¿estás bien? ¿Te lastimaste?" preguntó Edward sumamente preocupado. Al parecer entre tanta preocupación, ni se había percatado de la forma en la que anda vestida, pero yo sí estaba consciente de ello, y estaba prácticamente muda.

"Bella, contéstame. ¿Estás bien? ¿Qué te pasó?" dijo intentando ayudarme a ponerme de pie. Fue al apartar su mirada de mi rostro, y dirigirla hacia el resto de mi cuerpo que notó la ligera ausencia de ropa.

"Me enredé mientras me vestía" murmuré muerta de pena.

"Y-yo lo siento, Bella. No sabía que estabas así, yo sólo quise asegurarme de que estuvieras bien" dijo levantándose y girándose hacia la puerta. Él también estaba avergonzado, incluso podía ver que un ligero sonrojo empezaba a aparecer.

"Está bien, no es nada grave, gracias" contesté intentando ponerme nuevamente de pie. Pero mis pies eran tan torpes que volví a caer sentada con el pantalón enredado en mis piernas. Edward se agachó tratando de contener la risa, y me tomó con mucha delicadeza entre sus fuertes brazos. Cuando estuve estable y segura, Edward me miró y me regaló mi sonrisa favorita, en ese momento sentía que solo la ropa interior era demasiado para tanto calor que sentía. Tenía la necesidad de besarlo, iba a hacerlo, pero cuando vio mis intenciones me lo impidió.

"No creo que sea buena idea, Bella. No deberías tentar mi autocontrol, y menos vestida en la forma en la que estás. Te esperó en el comedor" me dio un dulce beso en el cabello y salió del baño. Creo que nunca había estado tan sonrojada como lo estaba en ese momento. Terminé de vestirme –con mucho cuidado- y bajé al comedor.

"Estás lista" jaló una silla junto a él invitando a sentarme. "Siento lo de allá arriba, no quise incomodarte ni mucho menos faltarte al respeto. Sólo escuché el golpe y quise ayudarte, eso es todo" dijo disculpándose.

"A veces te pasas de educado, ¿sabías? Sé que tus intenciones era buenas, y no pienses que me molesté, al contrario; gracias por preocuparte por mi" respondí recargándome en su hombro. Edward pasó su brazo a mí alrededor y comenzó a llenarme de suaves caricias.

"Charlie sabe de nosotros, ayer me lo preguntó"

"¿Se molestó? Te dije que lo mejor era hablar con él antes, ahora creerá que soy un irresponsable y maleducado"

"No está molesto" respondí riendo. "Sólo quiere hablar contigo y conocerte un poco más"

"Cuando quiera"

"Me pidió que te preguntara si podías venir mañana, pero ha surgido una complicación"

"¿Complicación?"

"Sí, mi amiga quiere que asista a una reunión familiar para conocer a su horrible hermano presumido"

"Eso no suena como a una velada muy agradable"

"No creo que lo sea. Aunque me encantaría que conocieras a mis amigos, te van a encantar"

"Eso me encantaría, Bella. Pero de hecho, yo también tengo un compromiso con mi familia mañana"

"Oh. Eso quiere decir que no nos veremos en todo el día" pregunté con decepción.

"Eso creo. Te extrañaré demasiado"

"No hay nada que puedas extrañar de mí. En cambio yo… bueno, será insoportable"

"Por favor, Bella. Todo de ti me fascina, no podría no extrañar cada mínima parte de ti. Tus dulces besos, tus coquetos sonrojos, tu divertida torpeza, tus hermosos ojos cuando me miras así, justo como ahora. ¿Cómo no habría de extrañarte?" Edward siempre sabía como alegrar mi día, como hacer que mi corazón se acelerara velozmente, incluso si yo no respiraba; Edward sabía como hacerme feliz.

"Te amo" le dije. No pensé en las palabras antes de decirlas, ni siquiera me di cuenta de que las había dicho, no al menos en voz alta. Hasta que vi la cara de Edward; tenía los ojos abiertos de sorpresa, las pupilas dilatas y la boca entreabierta. Quizá había hecho mal en decírselo, quizá aún era muy pronto. Quizá Edward no me quería igual que yo a él, quizá él no me amaba.


Lo siento muuuuucho! Sé que pasaron meses desde la última vez que actualicé, pero bueno, aquí está por fin! :D Les aviso que ya no falta mucho para el final, eh! En fin… Reviews? *Alice´s eyes*