Capítulo 9

Bosque Encantado (Maldición)

"¡Regina! ! ! Regina!" David gritaba ansiosamente mientras corría por el bosque parando bruscamente en la cueva de la bandida. El hombre entró sin pensarlo dos veces y vio que estaba completamente vacía. Su corazón paró en seco pero cuando se dio la vuelta para salir corriendo a buscarla en otro sitio, la morena estaba entrando con arco en mano.

"Por dios David! No puedes llegar aquí como si nada, sabes…" pero sus palabras fueron paradas bruscamente por los labios del ovejero. Regina le devolvió el beso. David paro mirándola fijamente a sus ojos y poniendo sus dos manos en sus mejillas. Regina lo miró un poco confundida.

"Qué está pasando David?"

"La Reina… ha encontrado mi escondite, logré escapar pero sé que me encontrara pronto. Cuando llegue al claro del bosque mi cabaña estaba destruida, y tuve miedo de que ya había llegado a ti, por eso vine sin avisar. No puedo perderte Regina."

David se inclinó dándole un beso gentil.

"Estoy bien David" susurro ella sonriendo sutilmente.

David suspiró, aliviado de verla sana y salva. El ovejero sabía que tenía hasta el amanecer para movilizarse de nuevo. Aunque la realidad era que la Reina le había dado hasta ese entonces para que le trajera a Regina a cambio de su libertad y otras cosas más. Snow pensó que lo que había ofrecido era suficiente. Pero una vez más había subestimado el amor verdadero.

David no pudo contener las lágrimas que le corrían por sus mejillas. Pero no podía dejar que su destino lo privara de una noche más con la mujer que amaba. Así que se inclinó sutilmente y la beso apasionadamente. Regina gimió abriendo la boca para darle acceso a la lengua de David. Era la primera vez que iban a tener una relación íntima. Nunca había ido más allá de besos apasionados y toques indebidos. El ovejero era chapado a la antigua y muy encantador. Él decía que una relación con base fuerte no comenzaba con lo físico sino con la relación, comunicación y emociones que se podían intercambiar sin contacto íntimo. Y el tenia razón, la relación de ellos había florecido poco a poco en los últimos meses y ya era tiempo de ir al siguiente paso.

Regina soltó su arco y flecha pasándole las manos y entrelazándoselas alrededor de su cuello para acercarlo más a ella. David coloco una mano en su espalda baja mientras desabotonaba su cinturón y luego su chaleco de cuero dejándolo caer en el suelo. Él se separó de ella por unos segundos para quitarle la camisa manga larga dejándola desnuda de cintura para arriba. Regina aprovecho la oportunidad para quitarse sus zapatos y pantalón quedándose solamente con su ropa interior. David la miro de arriba abajo, tomando toda su belleza. Regina bajo la cabeza apenada con sus mejillas sonrojadas. El sonrió y se acercó a ella haciendo que subiera su cabeza con su dedo índice.

"Eres hermosa, y adorable mi bandida"

Regina intento desviar la mirada pero David no la dejo. El comenzó a besarle su frente, sus mejillas, la punta de su nariz y sus labios. Regina cerró los ojos procesando todo lo que estaba pasando. El ovejero se separó una vez más para quitarse su cinturón, su chaleco y sus camisas. Luego paso a sus zapatos y pantalón quedándose con sus interiores como su pareja.

"Tú no te quedas atrás mi ovejero" dijo Regina mirando cada parte de su cuerpo y parando unos segundos más de la cuenta en su gran erección. La bandida se mordió el labio inferior y luego volvió su mirada a él. Sin perder más tiempo se abalanzo a él, este la agarro sin perder balance y los guio a su recamara en donde la puso lentamente en la cama sin pararla de besar. David beso su cuello, sus senos, su abdomen, sus entre piernas hasta llegar a sus pies. Luego volvió a besarla de los pies hacia arriba parando en su ropa interior quitándosela rápidamente. Aprovecho ese momento para el quitarse su interior también y colocarse encima de ella apoyándose de su mano izquierda. Su mano derecha perdiéndose entre sus piernas para ver si estaba lista para él.

Regina gimió cuando sintió su dedo pasearse por su centro. Aunque estaba mojada, no estaba lo suficiente así que David comenzó a masajear su clítoris mientras introducía un dedo dentro de ella.

"Ah… mmm" Regina cerro los ojos sintiendo todo lo que David le estaba proporcionando. En realidad, no era que ella no lo hubiese hecho antes. Si lo había hecho, pero sus experiencias no habían sido tan buenas y David lo sabía. Ella había perdido su virginidad con un compañero de robo anos atrás y luego sus parejas, las cuales habían sido muy pocas, no se tomaban el tiempo de saber lo que necesitaba, solo querían sexo y ya. Ellos quedaban muy satisfechos, pero ella no.

"Para de pensar Regina. No te hare daño. Solo siente, concéntrate en tu cuerpo ahora mismo."

"O…" pero sus palabras fueron paradas en seco cuando los labios de David se posaron en su pezón, succionando gentilmente.

"David…. Yo…" Regina sentía como un calor se posaba en su abdomen, listo para estallar. No sabía que era, pero lo que si sabía es que era muy fuerte y parecía que no lo podía contener.

"David…" El ovejero podía sentir como sus paredes se contagian cada vez más rápido.

"Déjate llevar Regina, no tengas miedo… vamos… vente para mi" David apresuro sus movimientos y Regina no pudo contener más dejando libre su orgasmo. David sonrió quitándole los dedos con gentileza. Sin perder tiempo, coloco su miembro en su entrada y lo movió de arriba a abajo. Regina abrió los ojos repentinamente pero luego cuando sintió la estimulación en su clítoris los volvió a cerrar. Al David escuchar el gemido de ella, introdujo su miembro poco a poco hasta que no daba más.

"Oh… David" susurro Regina poniéndose las dos manos en la cabeza. David sonrió y se comenzó a mover poco a poco ayudándola a volver al tope de su orgasmo. Después de unas cuantas embestidas ambos dejaron escapar un grito y se corrieron al mismo tiempo. David cayo exhausto al lado de la mujer que le había robado el corazón. Después de unos segundos Regina abrió sus ojos y lo miro fijamente. Sin decir una palabra, se acomodó poniendo su cabeza encima de su pecho y quedo profundamente dormida.

Storybrooke

Regina abrió sus ojos lentamente pero con dificultad. Ella podía sentir cómo sus músculos dolían intensamente, su magia podía curarla pero llegar a quitarle todas sus dolencias era imposible. Además ella no lo quería, necesitaba sentir dolor para saber que estaba viva. Cuando se intentó mover un poco más un gemido involuntario salió de su boca.

"Regina?" Dijo David preocupado apretando un poco sus brazos alrededor de ella pero con cuidado de no hacerle daño.

- Memorias de la noche que concibieron a Neal se le vinieron a la cabeza. Ella no las podía parar. Las emociones, la pasión, el amor. La escena cambio bruscamente a cuando se enteró que estaba embarazada; miedo, duda, felicidad, impotencia. La memoria cambio una vez más a cuando le dijo a David; felicidad, amor incondicional, miedo. El ya había sido capturado por la Reina y sus visitas eran contadas. La imagen cambio una vez más a cuando Regina sintió la primera patada de él bebe; emoción, amor incondicional, tristeza. Porque David no podía estar allí para verlo. De allí las imágenes pararon bruscamente y Regina volvió en si al escuchar la voz de David.-

Regina intento levantarse y escapar de la comodidad de sus fuertes brazos, pero sus movimientos fueron en vano. Regina cerró sus ojos fuertemente. El dolor no era nada comparado con lo que ella sentía. Y después de ver esos recuerdos que le dejo sus pocas horas de bandida, su corazón dolía un poco más. Los sucesos de anoche le comprobó una vez más que ella no podía quedar embarazada, y que si lo hacia el riesgo de perder a él bebe era muy alto. Pero haber visto la posibilidad y el resultado de ser madre le partió el alma. Allí se recordó de Neal, de cómo él bebe se movía en su vientre y perdió la compostura. Comenzó a llorar histéricamente, por algo que nunca iba a tener.

En su historial, este fue el embarazo que duro menos. Ella había llegado hasta los 7 meses de gestación con un bebe del Rey Leopoldo. Pero tuvo complicaciones, él bebe murió antes de nacer. Después de esa experiencia, los próximos embarazos fueron más traumáticos, llegando al segundo trimestre y acabando inmediatamente. En ese entonces y en aquel mundo la medicina no estaba tan avanzada como la del mundo sin magia. La cosa era salir del pueblo y buscar ayuda profesional. Pero ella ya estaba agotada de falsas esperanzas. Así que en ese momento se resignó a que nunca seria madre.

"Regina? Regina! Reacciona." David la estaba sacudiendo cuidadosamente para no molestarla más de lo que parecía estar.

"NO! NO!" comenzó a gritar dándole golpes a David y no parando de llorar.

"Porque? Porque tengo que pasar por esto de nuevo" decía entre sollozos.

"Ya mi amor, todo está bien… aquí estoy" David logro controlarla un poco abrazándola fuerte.

Robín se había despertado sobresaltado con los gritos de Regina y estaba en la puerta mirando lo que estaba pasando.

"Todo va a estar bien" susurro David.

Regina paro de llorar aferrada a la camisa empapada del debido a sus lágrimas. Su mano comenzó a apretar un poco más la fábrica y Robín vio como sus ojos perdieron la poca luz que tenía.

"No de nuevo" susurro este dándose una palmada en la frente.

Su otra mitad estaba tomando forma en Regina.

Todo va a estar bien? La voz burlona de la Reina retumbaba en cada parte de su cuerpo. Nada va a estar bien Regina. No eres capaz de hacer nada. Una vez más que bajas tu guardia y que te trajo? Otra vez tu corazón roto en mil pedazos. Eres ingenua, no puedo creer que hayamos llegado a esto. Si no te hubieras vuelto una debilucha, el idiota de Isaac no nos hubiera puesto en esta posición. Pero que podría esperar de ti? Ahora llorando en brazos del Príncipe encantador para qué? Todas esas memorias son mentira. El siempre escogerá al insignificante copo de nieve. Pero esta vez no permitiré que nos humilles, ahora es mi turno.

David comenzó a sentir como el cuerpo de Regina se ponía tenso, y su aguante en su camisa se debilitaba con el paso de los segundos, confundido, el príncipe se separó un poco de ella… movimiento errado. Regina uso la mano que minutos antes estaba agarrando la camisa del príncipe y se la hundió en el pecho, perforando y de un tirón arranco su corazón.

David un poco asustado se levantó de un salto tocándose el pecho.

Regina? Dijo con voz temblorosa.

Me temo que no estamos lidiando con Regina ahora, amigo. La voz de Robin más arriba de un susurro.

Regina dio una carcajada que retumbo por toda la mansión.

"Imbéciles! No puedo creer que salga de un idiota a otro. Bueno, no yo, la estúpida de mi 'mejor mitad, si hubiera sido por mí ya estuvieran muertos.

"Regina…" susurro David

"Regina…. Regina" dijo esta burlándose. "Regina ya no está aquí, por los momentos. Y mejor así porque así puedo decir lo que en realidad siento." dijo la Reina inhalando como si hubiera estado encerrada en una cueva por anos.

"Tu" dijo señalando a Robin. El hombre dio un paso atrás automáticamente a la cual la Reina sonrió.

"No sé porque sigues aquí. Después de esa aventura que tuviste con la bruja verde esa y ahora con un bebe en camino. No entiendo porque no te vas y haces una vida con ella. Tu traición, aunque no sabía que era con mi hermana, sigue siendo traición. Regina nunca te lo perdonara. Y no por el simple hecho de que decidiste seguir tu vida con la insípida de tu mujer, pero nunca luchaste por ella. Y sabes como yo cobro esa traición? Con la vida"

Robin dio otro paso atrás aterrado con lo que estaba escuchando.

"Así es Locksley, esfúmate antes de que te mate con el solo gesto de mi muñeca."

Robin sin pensarlo dos veces se retiró, bajando las escaleras y entrando en el estudio de Regina.

"Pendejo" susurro la Reina entre dientes.

"Tu" dijo señalando a David. Este la miro fijamente y dio un paso adelante mirándola desafiante.

"Te crees valiente? Ha, me gusta." La Reina apretó un poco su corazón haciendo que David se agarrara el pecho con fuerza.

"No quiero decirte mucho a ti. Solo que me siento decepcionada de que Regina te haya escogido a ti de tantas personas para enamorarse. Ya le dije mil veces que sus recuerdos eran solo eso. Sus emociones están ligadas con sus memorias falsas. Al momento de que todo vuelva a la normalidad se van a odiar como siempre. Nada cambio encantador. El cazador es solo un mal recuerdo, tú no la amas, tú no sientes nada por ella, es solo momentáneo. Piénsalo bien antes de destruir tu hermosa pequeña familia por una mujer que está llena de dudas e inseguridades."

David no podía negar que la Reina tenía razón. El sentía algo por Regina pero a la vez no sabía que era cierto y que no. Las emociones eran tan fuertes y las memorias tan vivas que a veces se perdía en ellas.

"Aja! Sabes que tengo razón. Así que retírate antes de que hagas las cosas más complicadas de lo que están." La Reina extendió su mano para darle el corazón de vuelta a David. El príncipe se acercó y lo agarro poniéndoselo contra el pecho. Eso era el único que podía hacer en realidad ,ya que no podía ponerlo en donde pertenecía sin magia. Pero al parecer, la Reina quería que el mismo solucionara su problema. David miro a la Reina una vez más y camino hacia la puerta parando en seco y dándose la vuelta.

"No" susurro.

"Que?" dijo esta entre dientes dándose la vuelta bruscamente.

"No me iré. Tú tienes razón. Estoy confundido, no sé qué es realidad y que es fantasía, pero esto no me va alejar de ella. No la voy a dejar sola, ha pasado por mucho y nadie esta aquí para apoyarla, pero yo sí. Así que te agradezco, no… Te ordeno que te vayas por donde viniste y dejes a Regina en paz."

"Como te atreves a hablarme así, idiota…" Todo paso tan rápido, la reina estaba siendo abrazada por el príncipe.

"Suéltame"

"No… no te soltare, nunca… Regina"

La Reina malvada se fue desvaneciendo poco a poco dejando a una Regina confundida y llena de tristeza. La alcaldesa comenzó a llorar una vez más aferrándose a David.

"Lo siento" susurro entre sollozos.

"Shh… no fue tu culpa" Regina agarro el corazón con su manos temblorosas y se lo volvió a poner en el pecho.

"Gracias"

"No te dejare Regina, sea lo que sea esto. Lo vamos a enfrentar...juntos"