Capitulo dedicado a: Adil


::Cronicas de una Passion::

By

Shatara-Helle

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::Capitulo 10::

Dolor y Sufrimiento

-¿Un moretón? –Su voz es lenta, grave y temeraria -¿Snotluot te hiso un moretón? – Hiccup asiente desbordando aprensión por sus zafiros verdes.

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Nadie debe exponer su cuerpo a alguien que no sea su cónyuge ante la iglesia y palabra de dios y justo ahora Hiccup Horendous Haddock III parece no tener problemas con eso… sin evitarlo pasa su lengua por sus labios, como desea al muchacho.

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-¿Hay algún problema con el afecto que le tome a otras personas? – Snotlout niega con la cabeza y una sutil risa de obviedad rompe el silencio.

-Conmigo ninguno, pero al parecer "el favorito" te lo ha arrancado de las manos y no te diste cuenta, si tu le pones una mano encima a Hiccup te romperá los brazos y las piernas sin importar en qué bando estés y tu corazón terminara hecho añicos… si yo estuviera en tu lugar primero destrozaría a mi oponente rompiendo lo más importante para él –

-Me alegra se experto en romper cosas –

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-¡Ah! Aquí esta, me querido Christopher –exclama Alvin al verlo por sobre el hombro de Alberta.

Que muchacho tan mas educado, alguien ha ganado el primer lugar en la lista de pretendientes ¿No es así, Astrid? –

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-No creas que esto me agrada, joven Christopher –susurra Astrid recalcando el nombre del joven que sonríe como si hubiera encontrado el tesoro de mil y un mundos.

-La señorita término siendo una temeraria encaprichada – no es pregunta, es afirmación encendiendo la llama de la furia dentro de Astrid. Sus manos forman empuñaduras que pliegan el costoso vestido malva y su ceño es contraído -¡Oh! Pero que terrible rostro señorita Astrid, casi parece hombre – "Destrípalo"

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Christopher se encamina fuera del comedor y sus ojos se iluminan al cerrar el portón… a él le encantan los juegos y se aseguraría de ganar este.

Jaque

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-Ahhh, Toothless… necesito ayuda aquí – Dice Hiccup agitando sus manos intentado recuperar el equilibrio perdido.

-¿Qué? - Toothless se gira y observa a Hiccup caer casi en cámara lenta.

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-¡Toothless! –Grita Hiccup atravesando la cascada y cayendo al lago para nada profundo. A Toothless le invade un terror paralitico viendo como Hiccup patalea intentando mantenerse con oxigeno y no reacciona hasta perder de vista la cabellera castaña en la superficie del lago. Sin más decide lanzarse con el corazón en la garganta.

Al momento de tocar el frio líquido con su rostro cae en cuenta de un problema tan vital para él como la vida de Hiccup, su pierna izquierda esta lastimada y hay instantes en los que le duele moverla, como en esos segundos, que lucha contra el martirio para alcanzar a Hiccup hasta el fondo del estanque semiconsciente.

Las burbujas de aire le golpean su rostro y le conciben más imposible la vista; ve como Hiccup cierra los ojos de poco en poco y la impotencia es tanta en su cuerpo por ser incapaz de llegar más rápido que aumenta el ritmo tanto de sus pies y sus brazos lastimándose con creses. El cuerpo de Hiccup simula empequeñecerse ante la presión del fondo del lago y Toothless al fin toma la tela de la camisola del muchacho e impulsándose con amabas piernas desde el fondo movedizo asciende a la superficie.

Siente que desfallece y se toca el cuello encontrando en el sujetador del albornoz, inmediatamente lo arranca y parece aligerar un peso sobre sus hombros, le da otra mirada a Hiccup y la voluntad sube mágicamente por su complexión aumentando las fuerzas. Los rayos del sol se filtran hacia el interior del lago creando columnas doradas que le ofuscan los ojos y estos se iluminan al sentir el aire fresco del exterior. Su designio principal es mantener a Hiccup con vida y lo lanza firme y sin fuerza, recargándolo en un mogote de rocas mientras Toothless lucha contra el dolor en su pierna para llegar hasta él.

Se ampara con sus manos para acarrearse hasta el señorito y lo abate en una de las rocas húmedas para examinar su estado. Su cabello empapado al igual que las ropas adheridas a su piel y como temía desde un principio, no hay presente un bamboleo en su pecho subiendo y bajando en señal de respiración.

Toothless coloca su oído sobre el pecho de Hiccup y un inestable palpitar reanima su nítida ilusión, posa una mano sobre la otra y empuja hacia abajo varias veces. Uno… dos, cuenta en su mente al presionar así como al soltar sin perder detalle de cada una de las reacciones de Hiccup… para su alivio el agua comienza a brotar de sus labios crispando y gimoteando salvajemente.

-Gracias a dios –suspira Toothless hundiendo el rostro de Hiccup en su pecho olvidándose completamente de contusión en la pierna izquierda -¡Me has dado un susto de muerte! – Hiccup le lanza una mirada de acusadora culpabilidad.

-Creo que… no es del todo, mi culpa ¿Verdad? – Toothless suelta un bufido. Hiccup se recorre hasta tomar asiento – Además no es… - sus sentidos captan una enorme mancha tinta en el pantalón negro de Toothless y eso solo porque deja marcas rojizas sobre el gris de la piedra -¡¿Pero que te paso?! – exclama e instantáneamente hace un dobladillo rebasando la extensión de la magulladura, es profunda pero el pantalón no está roto, es como si el mismo hueso haya rajado la piel desde dentro o simplemente una cicatriz que se volvió a abrir.

-¿Eso?... no, no lo sé… tal vez la fuerza de mis movimientos lo provoco pero, no importa ya, se sanara - Hiccup siente una salvaje oleada de culpa y se lamenta mentalmente.

-Lo siento – Las frías gotas de agua se resbalan desde la punta de sus cabellos deslizándose directamente a la magulladura en la pierna de Toothless quien reacciona en un gesto de dolor -¡Lo siento! ¿Pero que estoy haciendo? Tengo que vendarte con algo… - Hiccup se apresura y desesperado comienza la búsqueda para encontrar con que detener el flujo de sangre en la herida ¿Quién diría que ambos terminarían lastimados? Claramente por razones distintas pero al fin y al cabo es un malestar que comparten por igual – ¿Dónde quedo el albornoz? – Toothless abre los ojos y le echa una miradilla al lago -¿Qué? ¿Está ahí adentro? – el mayor se lleva una mano a su nuca y se rasca nervioso.

-Si~, hubiéramos muerto de no ser por esa cosa ¡Me estaba asfixiando! – Se defendió sin otra cosa que decir, Hiccup resopla y finge molestia –Pero sanara, no te preocupes, ha cicatrizado antes; tendrá que hacerlo ahora – una curiosidad se enciende en el joven Haddock e inmediatamente la duda resurge en su mente.

-¿Es una cicatriz? ¿No dijiste que fue por una fuerza innecesaria…? -¡Atrapado! Las defensas de Toothless se desvanecen –Eso- eso no importa ahora tampoco… creo que… - Hiccup se retira sus ropas, de nuevo, y rompe su camisola verde para hundirla en la laguna y lavarla, o por lo menos aclararla.

Toothless en cambio y completamente fuera de sí, se mantiene estático y aparentando completa tranquilidad, sus ojos se fijaron en la espalda de Hiccup y un terrible y casi atormentador impulso de atraerlo a su cuerpo y envolverlo en sus brazos reina en su subconsciente, cuanto desea hacerlo… no solo abrazarlo, tomarlo, besarlo, protegerlo… todos y cada uno de esos sentimientos nacieron desde su encuentro, y se forjaron aun mas al tocar sus labios, no se necesita ser sabio para saber que cayó en el enamoramiento.

-¿Qué es eso? – Hiccup olvida su labor con el lote de tela y se gira preguntándole con la mirada –Eso… que tienes en la espalda ¿Qué es? – Hiccup no entiende.

Toothless frunce el ceño y se acerca a Hiccup, sus manos se pasean tortuosamente por su cuello, el tacto de la piel se graba en su mente y decide que eso no es suficiente; continua con su recorrido bajando sus dedos por los brazos de Hiccup y este jadea erigiendo un deseo abrazador en el cuerpo de Toothless… quiere más. Sus labios rosan la piel del joven y siente estremecer el cuerpo alrededor de sus brazos, la satisfacción es inevitable que inicia un recorrido de besos por la parte superior de la estrecha espalda de Hiccup, su legua asciende y lame delicadamente el lóbulo del menor; entrelazan sus manos y Toothless inclina el cuello de Hiccup para poseer más territorio bajo su boca.

Toothless despierta del trance; no, esa no es "su" idea… quiere ganarse a Hiccup de una forma correcta, no con los deseos de la carne… desea poseerlo completamente; su corazón, su alma, su cuerpo y no se daría el lujo de perderlo por pretensiones libidinosas, no a él. Pretende que Hiccup se mantenga a su lado porque es eso lo que Hiccup quiere.

Los labios de Toothless terminan besando el cardenal en su espalda y suelta un gemido de dolor y deleite, al tiempo los brazos de Toothless lo comprimen con más firmeza.

-¿Quién te lastimo? – Hiccup se debate entre responder o no concentrándose únicamente en el olor que Toothless emana de su cuerpo, le es casi imposible pensar a prendas de rozar piel con piel.

-Es... es complicado porque yo, no diría que, fue a propósito – la rabia se desplaza por el cuerpo de Toothless e inmediatamente se separa de Hiccup. Su respiración se vuelve turbada y pesada, se sostiene la cabeza y se retuerce como si estuviera a punto de un colapso mental. Hiccup inmediatamente se dirige hacia el sin embargo Toothless se aleja lanzándole amenazadoras miradas.

-No, solo aléjate… tú solo, ¡Ahhh! – Su cuerpo tiembla, el sufrimiento incrementa.

-¡Toothless! –

-¡No! ¡Aléjate! ¡Vete de aquí! ¡Hiccup! - Quiere que se vaya, ¿Por qué no lo hace?, ¿Por qué razón se mantiene ahí… de pie? ¿Es que no le da miedo? O es tanto que no puede moverse. De una o dos formas tendrá que mantenerse lejos hasta que todo pase, hasta que la ira se desvanezca y vuelva a ser el mismo. No sabe en qué momento pero ahora, se encuentra corriendo descontrolado por el bosque, cada árbol, cada animal incluso las pequeñas e insignificantes ramitas secas se alejan cediéndole el paso sabiéndose amenazadas por la bestia que es… destructiva e infernal, una fiera sin sentimientos.

El pequeño y vacio universo de su mente pronto toma forma, una forma que él se obligo a mantener grabada en piedra para poder darle control y una razón de vivir… "Hiccup" inminentemente la tranquilidad fluye como una fuente de agua pura y cristalina devolviéndole su autocontrol y razonamiento… para su mera lastima, se ha perdido… en cualquier contexto posible así ha sido, y volver a donde Hiccup solo acarrearía mas problema para ambos.

-¡Toothless! – Sus ojos se abren de par en par -¡Toothless! ¡Vamos, ¿Dónde estás?! – se aproxima dentro de un tronco hueco asegurándose de que Hiccup no lo encuentre; el tono de voz se escucha terriblemente cerca… después del dramático numerito de hace solo unos ¿Qué? ¿Segundos? ¿Minutos? ¿Qué importaba ya? Siquiera se conocía así mismo en esos momentos siendo el hombre cobarde que es -¡¿Me escuchas?! ¡Solo quiero ayudar! – La silueta de Hiccup se aprecia entre toda esa densa flora, pequeña, frágil tanto que parece ser absorbida por el bosquejo. Toothless sale de su improvisado escondite e intentando confundirse con la maleza mantiene bajo vigilancia al muchacho con el pretexto de protegerlo, y pretexto por que hace un esfuerzo sobre humano para no correr hacia él, besarlo, postrarse a sus pies para pedir perdón y contarle toda, toda la verdad.

-¡Toothless! – La garganta le arde pero no detiene su alboroto. Está bien ¿No? Todo el mundo tiene secretos, incluso su padre; Toothless puede confiar en él para contarle lo que sea, después de todo son amantes ¿no? Tal vez las cosas van muy a prisa pero él quiere a Toothless y según parece Toothless le corresponde así que ya puede tomarlo como un término definitivo ¿no? ¡Demonios! ¿Por qué todo le resulta tan complicado últimamente? -¡Toothless! – las palabras se atoran en su garganta como garrafales piedras; tanto que decir y tan pocas palabras para explicarlo.

-¿Toothless? ¿No querrás decir Tuffnut? – La rubia cabellera emerge del verde intenso de los helechos e inevitablemente Hiccup se pregunta su razón para estar ahí –Joven Haddock, a preocupado a todos los asistentes de la casa ¡Desde hace una hora que lo buscan! –

Toothless alerta sus sentidos al máximo ¿Puede ser que esa voz…? No… ¿O sí? Desde su posición solo aprecia el amarillo pálido de las hebras rubias y como el cuerpo se dirige a Hiccup como un predador, es el mismo criado que ayudo a Hiccup días atrás ¿Sera que Tuffnut…?

-¿Tuff? ¿Me han estado buscando? ¿Para qué? – la respuesta le llega como un martillazo a su cabeza… efectivamente, es Tuffnut el hombre que habla con Hiccup tan despreocupada mente, como unos buenos amigo. Celos. Vaya que lo son.

-La señorita Astrid a llegado y lo ha llamado… pero tiene que decirme que le ha pasado ¡Tiene sus ropas mojada! ¿Quién le hiso esto? ¡Hasta la camisola está destrozada! – Hiccup apenas cae en cuenta de su estado, es verdad, sigue mojado de pies a cabeza y no siente el frio de la tarde nublada hasta mirar sus ropas rasgadas, abrió su boca pero no sale nada de ella aun confundido y sin saber que hacer ahora, Tuffnut bufa –No digas nada y ve a la ascienda, te esperan para poder arreglarte… yo me quedare aquí. Ruffnut me platico de unas frutas para hacer una mermelada, creo que aprovechare ahora; sabes regresar ¿Verdad? – Hiccup se siente ofendido.

-¿Qué clase de pregunta es esa? – orgulloso como siempre, Hiccup camina de regreso paseando su vista por todo el paisaje pensando en que tal vez, será mejor olvidar todo lo que ha ocurrido en el transcurso de esa semana… desde su encuentro con Toothless hasta esos hormonales instantes para seguir con la rutina de antes.

Aun que lo negara, olvidar la existencia de Toothless sobre la faz de la tierra seria dolorosa… pero tendría que hacerlo.

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-No haces tu trabajo tal y como te lo pidieron ¿Qué ocurrirá cuando tengas que mostrarte ante el mundo? ¿Eh? Toothless – La complexión masculina emerge de una parva de troncos viejos y destrozados alertando a Tuffnut de cualquier movimiento considerado como una amenaza. Toothless se limita a sonreír con donosura de espaldas a Tuffnut.

-Nos como si tu tuvieras el derecho de mandarme ¿Cierto? Hermano – Una impresión de morriña brilla en los ojos de ambos hombres que evitan los gestos rencorosos y demandantes, Toothless sopla –Hace mucho que no te veo ¿Qué tal tu vida en la casa Haddock?– La obstinación es algo que Toothless recuerda bien de su acompañante sin embargo no está dispuesto a dejarse doblegar por ello, tiene orgullo lo quiera o no.

-Sea como sea mi vida no tienes porque inmiscuirte en ella – A Toothless lo atrapa una tristeza inmensa –Pero si tanto te interesa, te la contare, iniciando por mis furtivas diversiones con Hiccup – Los tóxicos ojos se afilan como dagas de sayón -¿Lo has probado? Sabe delicioso – sus manos se vuelven empuñaduras -¡Oh! Y déjame decirte que aun no has escuchado sus gritos de suplica -¡Suficiente! El ya no es Tuffnut, no el que daría su vida entera por la familia, no el que lloraba junto a Ruffnut en cada noche de tormenta y mucho menos el Tuffnut que el algún día admiro por tomar las mejores decisiones en pro de su seres amados.

Una carcajada, un desgarrador grito, gruñidos de animales que no son animales, el calor de las incineradoras llamas de fuego, un ring infernal y ni un trofeo a la vista. Los pares de ojos bestiales se encontraron dando por iniciada la lucha.

Un largo cuello de serpiente se zarandea por entre las llamas y humo burlando a la oscura fiera que, enfurecida, inicia un aleteo alzando la tierra y descendiendo la intensidad de las llamas, transformando el ambiente a su favor. A duras penas el contrincante verde y serpenteante se lanza de árbol en árbol recordando que, en teoría necesita su otra mitad para alzarse con facilidad; sus garras cortan la leña como si se tratara de papel y tres arboles son derrumbados.

El animal de oscuras escama se prepara para su ataque, se alza con su cuatro patas, se sostiene en el aire con sus alas de demonio y una segadora luz índigo es acompañada por aun más calor regalándole preciosos segundos de ventaja viendo como su contrincante cae atontado. Aletea con más afán estando al corriente de su superioridad en el instante, pero algo surca su cabeza, no puede volar. Se resigan a tocar el suelo arenoso y morder una pata trasera del contendiente, este cae por segunda vez y ruge de dolor al sentir la torcedura de su cuello.

Tan rápido como sus patas se lo permiten da un brinco montándose en el larguirucho reptil verde y da una mordida al lomo de la cual brota sangre al instante. El largo cuello se retuerce a pesar de la dolencia dando un golpe rápido con su cráneo a una de las alas del oscuro ser que al instante se aparta, la sangre se esparce por el lomo del lagarto verde y la mandíbula del contrincante alado.

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Ninguno de los dos está al pendiente de lo que las llamas llevan de ventaja, el denso humo es visto a kilómetros del lugar y entre ellos la residencia Haddock estalla en asombro incitando a la curiosidad en Hiccup que sin pensarlo corre directo al lugar sabiendo de sobra que es ahí en donde Toothless desapareció.

Ocurre lo mismo con Alvin que rojo de ira toma su rifle y sale de la mansión decidido a liquidar a alguna de las bestias para darle fin al problema, lo único que su mente no capta es la razón de la pelea… con ello podría manipular a su única forma al Night Fury que tantos problemas ocasiono desde un principio, ya que al parecer, su liberta la importaba una mierda.

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-¡Toothless! – No, no, no, no, ¡No! Su concentración comenzaba a decaer y no puede decir lo mismo de su contrincante viéndolo inconsciente entre el fuego -¡Toothless! – No, esa no era su imaginación, de verdad lo escuchaba. Observo sus manos, al fin volvió a la normalidad -¡Toothless! ¡Responde! – Hiccup, ¡Hiccup! El corazón late desbocado de preocupación. Tiene que encontrarlo.

Leva su mano a la boca e inicia una respiración profunda arrastrándose por el suelo y recibir menos impacto del humo; se maldice por la hermandad que siente a Tuffnut y lo lleva con él sin poder importarle menos los rasguños en su demacrado cuerpo.

-¡Hiccup! – Gotas de sudor se deslizan por su frente empapando su negro cabello hasta su mandíbula goteando en la tierra. Aun no puede creer que Hiccup haiga regresado para introducirse al infierno que el provoco. Un ronco carraspeo le llama la atención y descubre una sombra delgada atreves del humo -¡Hiccup! –se olvida instantáneamente de Tuff y se arrastras hasta Hiccup que sonríe al verlo.

-¡Toothless! –Hiccup hunde su cabeza en el pecho del mayor y las lagrimas contenidas brotan, Toothless siente el temor que emana Hiccup y lo abraza protectoramente consolidándolo a su cuerpo sin vacilación alguna –Estas bien… estas vivo… Toothless –es un sollozo desalentador ya que, con falta de oxigeno da la impresión de estar a punto de dar su último soplo de vida.

Por instinto Toothless apoya el rostro de Hiccup entre sus manos y le proporciona un profundo beso pasándole aire atreves de el.

-Vamos, Hiccup, tenemos… que salir de aquí –

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Alvin se muerde el labio reprimiendo una carcajada, ha visto todo, absolutamente todo y piensa usarlo a su favor, ¡Hiccup, el único hijo de Estoico! ¡Qué delicioso! Ahora sí que ha visto todo, ambos quedaran destrozados por que no tiene idea de lo que han iniciado con sus inútiles juegos de amor. Tan entretenido esta con la escena que no se mueve de lugar.

Revisa el rifle y sonríe al ver un solo tiro, ¡Que excitante! Le tendría que dar a uno por lo menos. Si le da a Tuff acabaría con un peso sobre sus hombros, si la bala alcanza a Toothless el joven Haddock terminaría muerto en ese lugar, si le da a Hiccup apostaría su fortuna a que el Night Fury tendría furia suficiente para toda una vida ¡Cuantas posibilidades! Y encima todas y cada una están a su favor.

Un placer inexplicable cubre su mente al ver el rostro despavorido de Toothless; definitivamente la mejor opción es darle una bala al heredero Haddock…

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La fría lluvia cae como una bendición al bosque y las llamas se extinguen tanto como es posible, sin embargo un mal presentimiento no deja en paz a Toothless. Su mirada es atrapada por la figura de Hiccup y asegura sus sospechas, algo anda asechándolos y viene por Hiccup. Las ramas incineradas truenan como relámpagos y la respiración de su acompañante no deseado se sacude como las piedras en un rio estancado. Toothless se pone de pie y camina en círculos protegiendo a Hiccup

Una robusta figura es enganchada por sus tóxicos ojos, es grande y malditamente familiar. El sonido de un arma siendo cargada prende su sentido de protección y se lanza al inconsciente Hiccup quien apenas y abre los ojos para asimilar el peso sobre su cuerpo.

"Te amo"

La detonación de un arma es lo último que escucha antes de caer en la completa inconsciencia.


Y este fue el capitulo 10! espero les haiga gustado :), siento que me falto un poco mas de descripcion explicita pero por mas que trato de aumentarle no se que onda con mi musa, parece satisfecha pero yo no.

Gracias por los comentarios a:

Lauleed (me fasinan tus comentarios, simepre me dan mas inspiracion de la esperada :D),

VampireDarkRogueWind (Tu y tu imaginacion explosiba, me encanta! XD) ,

ValeryVampire (Es bueno saber que quieres que Hiccup se salve XD, pero soy incapas de hacerle daño),

Sakuyachan17(Enserio trato de quitar lo mas posible a Tuff del camino pero si no ¿Como es que emanaran lo celos de Toothless?) , MinamotoKaoru (Perdon, perdon, perdon de verdad perdoname por el corto cap TTwTT )

Y el capitulo de hoy fue dedicado aaaa!

Adil

(Es glorioso ver como gente nueva se apila en la lista de reviews XD, me alegra cumplir con tu espectativas hasta ahora, te debo mil solo por ello)

Siii, se que no es para tanto pero un review es un review y se tiene que agradecer por que con eso se demuestra que no escribo en vano, tambien Gracias a los lectores que aun que no comentan estan aqui conmigo sin dudar de mi.

Ya hablando de dudas, se que dije el cap anterior que este seria mas largo, por desgracias, no fue asi TT-TT... pero te devo una Minamoto ¡Te la debo! De esta si que no me salvo.

Sayonara!