Siento muchísimo la tardanza ^^U Estoy con los exámenes finales y no he podido coger mucho el ordenador ^^U
Espero que os guste.
Capítulo 10.- Promesa.
La sala le daba tantas vueltas que no sabía si era mejor tener cerrados o abiertos los ojos. Solo escuchaba las voces cada vez más nítidas de los integrantes del grupo England vs América.
Al escuchar al rubio inglés, todo volvió a su mente y su reacción fue escapar de allí. Una cuerda áspera y dolorosa rozaba contra la piel acaramelada del español. Una especie de pañuelo tapaba sus ojos.
Las voces cesaron cuando hizo aquello y unos pasos se frenaron frente a él.
- ¿Estás cómodo?
- Arthur. -Dijo al aire con ira.
De repente, notó como la mano del rubio se posaba sobre su pierna, introduciéndose en uno de sus bolsillos y sacando el móvil de Toño, que se resistia de forma inútil.
- ... Bastardo...
Elizabetha volvió dentro corriendo. Cuando Gilbert vio su cara, sabía que el moreno no estaría allí. La morena temblaba de una forma mezclada con el miedo y la ira que la cubría.
- Antonio no es-
- Voy a buscarlo.
El Beillschmidt se dispuso a salir del bar cuando alguien le cogió bruscamente del brazo. Cuando el de ojos rojos se giró, el italiano de ojos verdes lo miraba con un gesto serio. Por dentro, la preocupación lo colapsaba por completo.
- ¿Dónde está Antonio?
- No lo sé pero voy a buscarlo.
- Iré contigo pero... Si le ha pasado algo por tu maldita culpa te mataré y mataré al culpable. Lo prometo.
- De acuerdo. -Respondió friamente.
Después de mirarse fijamente, los dos salieron corriendo del bar sin rumbo fijo hasta que el sonido del móvil del pruso les frenó. Cuando el peligris comprobó quien era, lo cogió rápidamente.
- ¡Devuelvemelo! ¡SUELTALO DE UNA MALDITA VEZ!
Lovino lo miró fijamente. Al parecer Gilbert sabía de quien se trataba. Lo miró espectante, escuchando cada palabra que decía.
- ¿¡Dónde te escondes!
De golpe, el rostro del alemán se relajó pero, a su vez, se tensó. Colgó el teléfono y miró al moreno.
- Están en casa de Alfred, al lado de la biblioteca central.
-Pues venga. ¡Muevete ya, jodido bastardo!
Los dos salieron corriendo de nuevo. ¿Iba a ponérselo tan fácil el de ojos verdes?
Tendrían que comprobarlo con sus propios ojos.
Estamos casi en el desenlace ^^ No abandoneis ahora ^^
