Capítulo 10: El corazón puro

Una vez acostada Chibiusa, Bunny se vistió y fue a reunirse con sus compañeras. Mientras las cinco luchaban contra dos enemigas, una pesadilla concerniente a Andrea despertó a la pelirrosa.

"¡Andrea!"

Tengo que encontrarla, pero no puedo preocupar mas a Bunny ni a las demás… ¡Ya se!


El sonido del teléfono despertó a Cris.

"¿Si?Chibiusa...¿A pasado algo?"

"Perdona por despertarte¿Está Armando?"

"Un momento…"

Cris fue a buscarle, sin embargo la habitación estaba vacía.

"No se donde ha ido, lo siento."

"No importa, tendré que hacerlo yo sola…" Dijo decepcionada.

"¡Espera un momento¿Qué es lo que pasa? Quizás yo te pueda ayudar."


Media hora mas tarde los dos niños se encontraban frente a la casa del padre de Andrea. Una mansión enorme y, con lo oscuro de la noche, bastante tétrica.

"Aquí vive Andrea con su padre. De día no parece tan…"

"¿…Terrorífica?" Terminó Cris por ella. Ella asintió y tras respirar profundamente para darse ánimos, se acercó a la puerta. La puerta se abrió sola y los dos dieron un salto tremendo de la impresión.

"Vale, si querían asustarnos… lo están haciendo muy bien."

"Tenemos que encontrarla, quizás haya una pista aquí."

Tras buscar en un par de habitaciones siniestras encontraron a alguien. Una mujer pelirroja con una sonrisa arrogante.

"¿Quién eres¿Sabes algo de Andrea? Un momento… ¡Tu eres la que se la llevó!"

"En efecto, me llamo Yuca y soy parte de la asociación maligna de brujas impías. Vengo a por tu corazón puro"

Viendo claramente que era un enemigo, Chibiusa se transformó en guerrero y le atacó con su minicetro. La bruja lo esquivó fácilmente y la atacó con un rayo pero Cris le hizo agacharse para esquivarlo. Desgraciadamente se habían arrinconado en una esquina junto a la ventana haciendo imposible esquivar el próximo ataque. Por suerte una rosa roja deflectó el ataque. Había llegado alguien vestido con un esmoquin, sombrero de copa, capa y antifaz.

"¡El Señor del Antifaz!"

Justo cuando iba a decir una de sus frases cursis de entrada Yuca les atacó, haciendo que los dos niños saliesen volando por la ventana. Suerte que estaban en la planta baja. Aun así el golpe contra el suelo dejó inconsciente a la niña. Cris se le puso delante.

"¡Déjala en paz!"

"Siento que tu corazón puro es incluso mejor que el de ella, pero ya ves, me he encaprichado con el suyo." Dicho esto se abalanzó contra ellos. Pero una bola de energía la hizo retroceder.

"¡No tocarás a Pequeña Dama!" Guerrero Plutón había llegado a escena. Aun así y con El Señor del Antifaz no pudieron evitar que cegase a los presentes con uno de sus rayos, agarrase a Chibiusa y se esfumara.


Sin saber nada de eso, las chicas se encontraban frente a una puerta a otro espacio tras vencer a las ultimas de brujas 5, Cipril y Petirrol. Sin dudar entraron allí.
En ese mismo espacio, Guerrero Urano y Guerrero Neptuno encontraron al profesor Tomoe, padre de Andrea y claramente poseído por un dimone, frente a un altar.

"Bienvenidas, guerreros de la justicia. Me alegro de que podáis presenciar esto." Entonces las luces se encendieron y pudieron ver a Andrea vestida como una muñeca estilo gótica sentada en una especie de trono y a Chibiusa tumbada en el altar.

"¡Guerrero Chibiluna!" Guerrero Urano corrió hacia la niña, pero una barrera de energía de color morado la repelió, casi electrocutándola. "¡Au!"

Justo en ese instante llegaron las otras. Guerrero Luna hizo lo mismo que Urano con el mismo resultado: De culo al suelo. Impotentes ante lo que ocurría ante ellas, solo pudieron mirar como la energía maligna en el cuerpo de Andrea le arrebataba el corazón puro a Chibiusa, dejándola inerte. En ese instante Andrea se transformó en una Mujer adulta de largo pelo y una estrella negra en la frente. Eso extrañó a Guerrero Urano.

"Pensaba que el Mesías del silencio sería Guerrero Saturno, el Guerrero de la destrucción. ¿Quién es esa?"

"¡Que estúpida! Aunque Guerrero Saturno es la guerrero de la destrucción, no es malvada como yo. ¡Soy el gran Maestro 9!"

Acto seguido multitud de rayos aparecieron llenando el aire y matando a Yuca (Así, sin mas. Sin discursos, ni peleas. A palo seco. Yo diría que a la pava9 no le caía bien la brujilla.) Y el profesor y ella desaparecieron. Todo el espacio comenzaba a desmoronarse, así que cogieron a Chibiusa y salieron de allí. En la salida se encontraron con El Señor del Antifaz, Guerrero Plutón y Cris. Bunny se le acercó portando a la niña con lagrimas en sus ojos.

"¡Armando! Chibiusa…"


Ya en el apartamento de Armando, Bunny observaba como su novio emitía energía vital hacia la niña que agonizaba. Los gatos guardianes le explicaron que siendo Armando su padre (y además un humano no muy corriente, por lo del Señor del Antifaz y eso), podía pasarle su energía vital para mantenerla con vida hasta que recuperasen el corazón puro de Chibiusa. Luna iba a añadir algo más, pero Armando le pisó la cola para callarla. En el estado en que se encontraba Bunny, toda histérica, no se fijó. Bunny volvió al salón donde se encontraban sus cuatro amigas junto a Raquel y Cris. Éste último se lamentaba.

"Fue culpa mía. Debí haberla protegido o mejor aun, debí convencerla de que se quedara en casa y no buscase a Andrea. ¡Por mi culpa Chibiusa se muere!"

"No." Lo tranquilizó Ray. "Tú no la hubieses convencido y además también estaban allí Raquel y Armando."

Al llegar Bunny, Raquel se levantó y les anunció algo.

"Ahora voy a ir con mis compañeras a la escuela que es la base de operaciones del enemigo. Acabaremos con el Mesías del Silencio para siempre."

"Olvidas que es una niña inocente a la que vais a destruir."

"Es la única forma de salvar la vida de Pequeña Dama." Tras decir eso se marchó.

Los demás se quedaron pensativos un rato. Al cabo de un rato Bunny cortó el silencio.

"No quiero que sufra nadie mas. Ni que nadie derrame lagrimas."

"Tu eres la que mas llora, Bunny" Dijo Ray sonriendo mientras se levantaba.

"¡Sin embargo protegeremos a aquellos que amamos!" Anunció Carola.

"¡A este mundo en que vivimos!" Añadió Amy.

"¡Y patearemos el culo del enemigo!" Afirmó Patricia.


Desde la ventana, Artemís miró como se alejaban las cinco chicas. Luna discutía con Armando.

"No deberías haberme detenido. Tenía derecho a saberlo."

"No tenemos que preocuparlas con eso." Dijo Armando con tranquilidad.

"Pues yo coincido con Luna. Las chicas deberían saber que si no vuelven rápido con el corazón puro de Chibiusa, se te acabará la energía vital y los dos moriréis." Le comentó el gato blanco.

Detrás de la puerta de la habitación, Cris se quedó paralizado con la mano en el picaporte al oír aquello.