-La historia no me pertenece en lo absoluto sino que es una adaptación de la película "El Conjuro" de 2013. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto más su distribución y/o utilización, corre por mi cuenta.


Naruto había cedido, había permitido que Hinata fuera en busca de una—aparente—solución para o que fuera que estuviera pasando en la casa. En los días sucesivos a su regreso las cosas no habían hecho sino empeorar: aves se estrellaban contra la casa hasta romperse el cuello, los relojes se detenían cada día, el aire frio no cesaba, golpes fuertes contra la puerta de la entrada de manera repetida hasta el alba, el asqueroso olor a carne podrida...en fin, cosas innumerables que solo empeoraban más cada día que pasaban ahí. Ahora ni siquiera podían dormir en sus habitaciones sino que en la sala, todos juntos, para remitir el frio que imperaba durante la noche.

El Uzumaki, más tranquilo ya que sus hijos veían atentamente la televisión para distraerse, observo por una de las ventanas de la sala en espera de que su esposa llegara. Frunció el ceño, confundido, en cuanto vio un auto estacionarse fuera de la casa y a sus esposa bajar e este en compañía de un matrimonio. Al parecer ella había conseguido una solución…

-Siéntense bien—indicó Naruto, apartándose de la ventana.

Boruto apago la televisión y se puso de pie, acomodándose la ropa y ayudando a su hermano Minato. Kushina, Isae y Himawari se arreglaron por su cuenta sin que él tuviera que decirles nada.

Hinata le abrió la puerta siendo enseguida por Sakura Sasuke siendo este último quien había asistido más bien por culpar. El Uchiha no quería rememorar en lo absoluto lo que había sucedido la última vez, pero si Sakura decía que estaba bien, él no tenía por qué dudar en su palabra, solo espera que tuviera razón y no estuviera haciendo aquello por terquedad únicamente.

-Gracias por venir—se sincero Hinata cerrando la puerta en cuanto ellos hubieron entrado.

Sakura asintió con modestia más algo que entro en su rango e visión la hizo observar cai con miedo algo en la casa, de no ser por Sasuke que le tomo la mano al notar esto, Sakura hubiera admitido haberse quedado en un trance. La pelirosa saludo al esposo de Hinata en cuanto este se hubo acercado a ellos.

-Soy Naruto—se presentó el Uzumaki.

-Sakura—se presento la pelirosa con una sonrisa, camuflando sus emociones.

-Sasuke Uchiha—se presentó Sasuke desde donde estaba, más pentiende de su esposa y dde sus reacciones.

Hinata le sonrió a Naruto de manera tranquilizadora encaminándose a la sala en compañía de los Uchiha. Los ojos de Sakura se iluminaron haciéndola sonreír al ver la familia Uzumaki reunida, todos en fila perfectamente derechos y ordenados. Le recordaba a Sarada cuando intentaba ocultarle algo.

-Pero que hermosa familia, ¿quiénes son ellos?—preguntó Sakura omitiendo su sorpresa al volver a percibir algo.

-Boruto, el mayor, Kushina, Minato, Isae y Himawari—presento Hinata a sus hijos quienes sonrieron ligeramente ante la llegada de los Uchiha. Hinata se colocó entre sus hijos, abrazándolos luego de haber pasado casi toda la mañana lejos de casa. -Ellos son el señor y la señora Uchiha—los presento dándoles más confianza a sus hijos. La Uzumaki se agacho a acomodar una de las almohadas que estaban ene l suelo apenas la vio. -Perdón, estamos durmiendo aquí, así se sienten seguros y hace menos frio—se disculpó Hinata dejando la almohada sobre el sofá. -Siempre subo el termostato, pero la casa siempre esta helada.

Sakura tomo nota mental de aquello mientras observaba la sala y recorría el lugar con todos sus sentidos alerta. Sasuke hacia lo mismo pero desde la entrada de la sala, de pie junto a Naruto.

-Y todo indica que la caldera está funcionando bien—justifico el rubio, encogiéndose de hombros.

Hinata, siendo seguida por Sakura, salió de la sala y se adelantó hacia el pasillo para dejar a sus hijos solos y mostrarle a los Uchihas el resto de la casa. La Uchiha parecía un tanto inquieta, mas estaba disimulándolo muy bien pues ni su esposo conseguía darse cuenta de ello.

-Ha estado empeorado las últimas noches—aseguró Hinata colocándose al lado de Naruto, quien asintió en son, -hay un horrible olor a carne podrida…en toda la casa—Hinata vio a Sasuke inquietarse. -¿Qué ocurre?

La pelirosa asintió en cuanto su esposo le cuestiono si decir eso o no.

-Un mal olor podría, indicar una especie de actividad…demoniaca—comentó más para si mismo.

-Por Dios—murmuro Hinata de manera casi inaudible.

La Uzumaki se cubrió ligeramente los labios con miedo. Su esposo sin embargo, siendo escéptico, mantenía la calma mucho más que ella. Sasuke recorrió el pasillo con la mirada notando que la puerta que daba a la cocina se encontraba cerrada con una especie de torniquete para impedir que se moviera.

-Es para evitar que las puertas se golpeen—justifico Naruto dándose cuenta de la atención del Uchiha sobre esa habitación,- de lo contrario se oye…así—Naruto golpe tres veces, de manera repetida y secuencias, la pared que estaba a su lado, -toda la noche.

-¿Tres golpes así?, ¿Y al alba se detiene?—indagó Sasuke más que intrigado por eso. Naruto asintió ante su pregunta. Sasuke suspiro todavía más crédulo de que lo que pasaba allí fuera real…tenía todo lo necesario para serlo. -A veces es un insulto a la trinidad…el padre, el hijo y el espíritu santo—comento el Uchiha más Naruto únicamente bajo la mirada, guardando silencio.


Sasuke y Sakura subieron las escaleras tras Naruto y Hinata mientras estos les comentaban todos los sucesos que habían tenido lugar dese el primer día, o segundo mejor dicho, en que habían llegado a la casa. Sasuke era quien escuchaba todo más bien pues notaba a Sakura más interesada en notar todo lo que hubiera en la casa que en escuchar las explicaciones del Uzumaki, eso se lo dejaba a su esposo.

-Es muy raro, a veces vemos toda clase de aves que chocan contra la casa y se rompen el cuello—comento Naruto.

La pelirosa volvió a centrar su atención en los Uzumaki al escuchar eso. Se giró a observar a Sasuke que la imito en ese gesto. No creían en lo absoluto que lo que pasara allí fuera una sugestión, realmente comenzaba a parecerles real.

-Y los relojes se paran a las 3:07 am—añadió Hinata, casi olvidando aquel detalle.

-¿Todos?—se sorprendió Sasuke.

-Sí, todos—corroboro Naruto.

Sakura se detuvo inmediatamente junto a la estantería al final de la escalera, analizando con interés genuino las fotografías familiares. Lo que sentía allí, esa…oscuridad, la inquietaba y mucho. Eran una familia grande, única, especial y armónica, ¿Por qué les estaría sucediendo eso si eran tan unidos? Eso era lo que más la confundida mientras analizaba las cosas a su alrededor

-Estaban colgadas al lado de la escalera, pero algo no dejaba de tirarlas así que las…quitamos—explico Hinata, de pie a su lado, analizando con la misma atención aquellas fotos.

Con un deje de triste y nostalgia, Sakura dejo las fotografías donde estaban y siguió a Hinata y Naruto que les enseñaba las habitaciones, deteniéndose en la del mayor: Boruto. Los ojos de Sakura no pudieron evitar dirigirse hacia el armario que se encontraba contra la pared y que parecía bastante antiguo, plenamente visible con la puerta abierta. Sasuke tuvo, por mero instinto, la misma reacción que ella.

-De esto les estaba hablando—comentó Hinata observando igualmente el armario y recordando l que había pasado el día del regreso de Naruto, -estaba aquí cuando nos mudamos…y hay más cosas en el sótano—añadió Hinata.

Sakura asintió con interés ante esto último.

-Enséñeme el sótano—pidió Sakura casi en el acto.


Guiados por los Uzumaki, solo hasta la entrada del sótano, los Uchiha se encontraron en uno de los parajes más sombríos en que recordaban haber estado. Sasuke, que se había quedado un poco atrás para encender la luz, observaba preocupado a su esposa.

Sakura, abrazándose a si misma—temblando de frio—escuchaba decenas de voces y gritos en su cabeza, lamentos y alaridos de dolor, un sufrimiento inconmensurable que sentía desde que había pisado la casa pero que se volvía todavía más inaguantable ahí en el sótano, casi como si fuera el origen de todo…y, de hecho, la cantidad de objetos antiguos ahí presentes no servían para aminar aquello.

Sasuke apoyo sus manos en los hombros de ella, sintiéndola tranquilizarse pero manteniéndose inquieta al mismo tiempo.

-Algo horrible paso aquí, Sasuke—murmuro Sakura únicamente, deseando salir de allí.


PD: he actualizado muy rápidamente por petición de Deathparade2810 que comento el capitulo anterior más no se si el siguiente capitulo sea terminado tan pronto :3 he hecho este a modo de petición de paciencia si es que me tardo mucho :3 para los fans SasuSaku tengo otros dos fic: El Siglo Magnifico: El Sultan Sasuke & La Sultana Sakura y El Sentir De Un Uchiha si es que quieren leer o comentarlos :3 gracias y hasta la próxima.