Sherlock © BBC/Mark Gatiss & Steven Moffat, based in books of Sherlock Holmes
007: Skyfall©Ian Fleming, Sam Mendes, Michael G. Wilson, Barbara Broccoli, & others
Merlin©BBC, Julian Jones, Jake Michie, Johnny Capps, Julian Murphy & others
Aclaraciones: Las personalidades de los personajes pudieron haber sido algo modificadas para fines de este fic.
Advertencias: Spoilers de la serie, Incluye OC
Multipairing: Sherlock x John/ Johnlock. Mystrade. 00Q. Merthur.
—Diálogos—
[Notas de Autor]
(notas del texto)
De antemano gracias por los reviews.
La importancia de llamarse Holmes
Sherlock Holmes, 18**. La existencia de este personaje es un misterio, los historiadores afirman que el detective protagonista de uno de los cuentos menos conocido de Sir Conan Doyle está basado en una experiencia personal del escritor inglés, se logró rescatar el nombre del pastor Jeremy Rathbone como la posible figura en donde se baso el personaje.
El apellido Holmes ha viajado por distintas generaciones, con un origen en particular aquel que lleve el nombre Holmes está destinado a la grandeza pero también a ser parte de la tragedia. La generación más reciente pertenece a la descendencia de Diane Holmes, sus cuatro hijos: Mycroft, Sherlock, Quinn y Merlín. Los hermanos Holmes eran único, diferentes entre sí, todos destacaban en cierta área, la inteligencia es una de sus virtudes.
Sherly estaba ansiosa, en su corta vida ha tenido diferentes aventuras pero esa tarde dentro de los juzgados iba a suceder un hecho importante que cambiaría el curso de su historia. Desde el incidente con Uther Pendragon, Sherlock decidió que la pequeña Watson necesitaba mayor seguridad, entonces tomo la resolución de brindarle su apellido a la niña a través de la adopción. El proceso fue largo, con algo de ayuda de todos los miembros de la familia junto a sus "conexiones" se llegó el día en el cual finalmente Sherlock Holmes iba a firmar el documento que haría su paternidad una legalidad.
John toco con suavidad a la puerta del cuarto de su hija, la puerta estaba decorada como la entrada de una T.A.R.D.I.S. La puerta se abrió sola, en realidad no estaba cerrada, John encontró a Sherly discutiendo con su enorme peluche de dragón, aquel que ella asegura que es justo como Smaug, al parecer estaba hablando sobre los eventos del día de hoy, John sonrió al notar que su niña estaba realmente preocupada.
—Hola… —saludó John desde la puerta.
—Hola—respondió Sherly algo desanimada, se acomodo el listón del cabello, sacudió un poco su vestido.
—¿Nerviosa?—inquirió su padre sentándose a su lado, la niña soltó un enorme suspiro.
—No, en realidad, …creo que no estoy lista para ser una "Holmes"—explico la pequeña sin mirar a su padre. —Es decir, ser una "Watson"… es genial, estoy orgullosa, pero… ser una "Holmes"… es complicado—añadió soltando otro suspiro.
—El día que Uther te alejo de mi lado, él tomo una decisión, confía en su juicio, justo como lo hago yo… —dijo John recordando una época terrible, aquel momento fue uno de los más crueles en su vida.
—Confío en Basil… pero—replicó la pequeña que tenía fresco en su memoria lo que sucedió ese día, con ese hombre de corazón de piedra.
—Mira, no se trata de ser un "Watson" o "Holmes"—dijo John tomando una hoja de papel dónde escribió el nombre de su hija añadiendo el apellido Holmes.
—Si no soy una "Watson", o tampoco "Holmes", … entonces, ¿qué soy?—pregunto la niña mientras veía a su padre escribir en la hoja de papel.
—Eres un "link"—dijo John mostrando el papel a su niña para que pudiera observar el pequeño guión entre los dos apellidos.
—¿Link? ¿Cómo el videojuego?—pregunto la pequeña recordando en la pantalla de Quinn a un niño de traje verde. John soltó una risilla.
—No, "ese" Link… me refiero a que eres un vínculo, una unión… una promesa… —explico John con ojos dulces, llenos de amor. —Eres una promesa entre él y yo… —añadió mirando los ojos llenos de asombro de su niña. —Eres una "Watson-Holmes"—finalizó John mostrando el papel por completo, la niña sonrió mucho más tranquila.
—Watson-Holmes—repitió la pequeña con mucho orgullo, su nombre era único, un nuevo título.
—Es hora de irnos, él nos espera… —dijo John poniéndose de pie alzando su mano para su pequeña, ella sujeto su mano, —además, aunque no lo aparenta, está igual de nervioso que todos nosotros… creo que si escribirá su mal su nombre… —exclamo John ocultando una risilla.
—…Tal vez firmé con el nombre de "House"—añadió Sherly entre risillas, pero su respuesta sorprendió a su padre, sin embargo no quiso insistir en el asunto. Sherly era una niña lista.
Las horas pasaron lentamente, fuera de los juzgados estaban reunidos lo hermanos Holmes, su padre, y Lestrade. Sherly estaba sentada en una de las bancas esperando con impaciencia, chocaba las puntas de sus zapatos de charol mientras hacia el sonido de "tic toc" de un reloj con su boca. La larga figura de Sherlock apareció de pronto con un montón de papeles, uno de ellos era la pieza legal que indicaba que oficialmente Sherly era parte de la familia Holmes.
Sherlock observó a la pequeña cuando ella levantó la mirada para buscarlo, sus enormes redondos ojos azules estaban clavados en la mirada de Sherlock buscando una respuesta, entonces encontró lo que buscaba, algo que sabía desde hace mucho tiempo, quizá desde el día que nació.
—Padre… —exclamo Sherly de forma solemne, paso unos segundos antes de obtener su respuesta.
—…Hija— respondió Sherlock con el mismo tono, la niña sonrió de oreja a oreja, el gesto contagió al detective que esbozó una pequeña sonrisa, la pequeña se levanto de su sitio y se aferró al cuerpo de su Basil.
—Basil—susurró con mucho cariño. Después de un rato, la pequeña reflexiono sobre una curiosidad insignificante. —… Supongo que tío Mycroft, ahora sí es mi Tío Mycroft—exclamo la pequeña haciendo que el mayor de los Holmes esbozara incluso una sonrisa más pequeña que su hermano menor pero que era visible a la vista del experto, o Lestrade. Las palabras de Sherly afectaron al más pequeño de los Holmes, la niña rió.
—Eres cruel Sherly, sólo lo llamas a él de esa forma—declaró el joven de orejas graciosas.
—Lo hago desde siempre, es una costumbre para mí—explico la pequeña que se sentía acorralada, —pero, si te hace feliz… — , la niña tomo una gran bocanada de aire, —tío Merlín, tío Quinn… —dijo la pequeña con las mejillas sonrosadas dirigiendo su mirada a cada persona nombrada. Quinn se ruborizó, Merlín lloró de felicidad mientras alzaba a la pequeña en el aire.
«No es fácil ser una Holmes» pensó Sherly llena de felicidad mientras el mundo se sacudía debajo, dónde debajo del abrigo de Sherlock estaba la mano de su padre entrelazada con la del detective consultor, dónde las mejillas de Quinn eran rojas cual manzanas, la sonrisa de Merlín brillante cual sol, y el paraguas de Mycroft se balanceaba con un rito sereno.
Epilogo. Las personas en el mundo siempre tienen algo que es "su favorito", una comida, un juguete, un lugar, incluso una persona a la que podemos admirar, algo que es especial y nos hace felices, para Hamish, ese algo era la letra W. La W es la vigesimotercera letra del alfabeto, las mejores cosas en la vida Hamish comenzaban con la letra W… su primer nombre, William; su apellido, Watson; el apellido de su padre, Wordsmith; el oficio de su padre, "writer"(escritor); Wonderland, el sitio donde se desarrollan las aventuras de su libro favorito; e incluso su programa de televisión favorito tiene una W, Doctor Who. La vida era divertida con la W en ella.
Hamish está orgulloso de ser parte de su familia, portar orgulloso el nombre sus padres, Watson-Wordsmith, ser un "link" o vínculo, una promesa entre sus padres, al menos esas fueron las palabras de su madre cuando le explico el significado de su nombre. William Hamish Watson-Wordsmith… estaba destinado a un gran futuro.
FIN
