Capítulo 10

Había empezado a caer la noche cuando sucedió, Blaine y Kurt observaban como la enfermera por décima vez controlaba a Alex, pero el bebé comenzó a temblar, eso llamo la atención de Blaine, la enfermera cambio el semblante y toco un botón rojo en la pared.

-Que sucede?, porque tiembla?.- preguntó Blaine.

La enfermera colocó al bebé de lado y la habitación se lleno de médicos.

-Que sucede?.- preguntó la doctora.

-Esta convulsionando.- dijo la enfermera.

A Blaine se le detuvo el corazón, Kurt estaba a su lado nervioso tomándose las manos pero él sólo podía ver a su bebé rodeado de médicos.

-Deben salir.- dijo un doctor. -por favor, necesitó que esperen afuera.-

-Porque convulsiona?, que le pasa?.- pregunto Blaine mientras era guiado con Kurt hacia afuera de la habitación.

-Necesito que esperen afuera por favor.-

Y la puerta se cerró delante de ellos.

Kurt tomo su mano temblando, él lo miro sin entender nada.

-Se va a morir?.- pregunto Kurt con sus ojos lloroso.

-No...no...eso no sucederá...- dijo Blaine abrazándose a Kurt. -eso no sucederá.-

...

Estaban en el pasillo cuando comenzaron a salir los doctores, la doctora se acerco a ellos con semblante más relajado.

-Pasen por favor.- pidió ella.

Ambos entraron y observaron con preocupación y dolor a su pequeño conectado a varias máquinas.

-Que le sucedió?.- preguntó Kurt acercándose a él.

-Tuvo una convulsión.- explico la doctora.

-Porque?, que tiene?.- pregunto Blaine mirando al bebé.

-Necesito hacerle unas preguntas... estuvimos viendo los exámenes de la mamá del bebé, estaban bien, pero...-

-Pero qué?.- pregunto Blaine.

-Ella consume drogas?.- pregunto la doctora.

Blaine la miro y como si hubiesen quitado una venda de sus ojos, supo lo que sucedía.

-Ella dijo que no.- respondió Blaine.

-Pero consume habitualmente?.- preguntó la doctora.

-Voy a matarla.- susurro Blaine pasándose la mano por su cabeza. -Ella lo hacia...pero me dijo que no consumió en el embarazo...es su culpa verdad?, lo que le sucede al bebé es su culpa.-

Kurt miraba a la doctora y a Blaine con preocupación.

-La crisis que acaba de transitar, corresponde a un estado de abstinencia, si ella consumió drogas durante el embarazo ésto solo puede ser una consecuencia de ello, por ahora está controlado y esperamos que no suceda de nuevo, intente contactarme con ella pero ya se retiro de la clínica y no puedo ubicarla...pero ahora es mejor enfocarnos en ésto primero.-

Blaine tenía ganas de matar a Samantha, Kurt estaba a un lado de la cuna mirando a Alex, él se acerco y tomo su mano, necesitaban estar junto para enfrentar ésto.

Grecia se quedo en la clínica, Chad salió en busca de algo para comer, habían pasado una noche de perros junto a su bebé, la doctora era optimista, Kurt acariciaba el brazo de Alex mientras Blaine lo miraba con remordimiento, él no quería ésto, en esas pocas horas que lo sostuvo, todo sus miedos salieron por la puerta y el deseo de mantener a Alex cerca era una necesidad imperiosa, pero ahora estaba allí, conectado a aparatos, padeciendo algo que no merecería.

-Que dijo la doctora de lo que podía sucederle?.- pregunto Kurt.

-Dijo que era probable que tuviera secuelas, pero que no pensemos en eso, lo importante es que él salga de ésto.- respondió Blaine con pesar, sabía bien lo peligroso que eran las drogas y no quería imaginar cuáles eran esas secuelas.

Miro a Kurt quien estaba tan agotado como él.

-Porque no vas a descansar a la casa de Grecia.- dijo Blaine.

-No.- respondió Kurt.

-Necesitas descansar, estaremos mucho tiempo aquí.-

-Tú también necesitas descansar.- dijo Kurt.

-Yo descansaré luego, ve con Grecia, duerme unas horas y trae dinero, hay que pagar la internación de Alex.- pidió Blaine.

Kurt suspiro pesado, necesitaba descansar.

-Bien, pero llámame cualquier cosa.- pidió Kurt.

-Si...todo va a estar bien.- dijo convencido Blaine.

Kurt se puso de pie y antes de salir deposito un beso en los labios de Blaine, este le sonrió de lado, pero estaba tan cargado de tristeza que no podía disfrutar de nada.

Se quedo solo mirando a Alex en su cuna, acaricio su pequeño brazo y comenzó a llorar, no podía perderlo ahora, no ahora que deseaba verlo crecer.

...

Grecia convenció a Kurt de tomar un té antes de descansar, había puesto una pastilla en él para que descansara, Kurt se durmió en seguida, para cuando despertó, habían transcurrido cuatro horas, no hablaba mucho, pero Grecia sabía lo que le sucedía.

-Va a estar bien, es fuerte.-

-Es un bebé.- dijo Kurt casi al borde del llanto.

-Pero quiere vivir.- respondió Grecia.

Kurt se sentía muy mal, y solo deseaba que Alex estuviera bien pronto.

Blaine se mantuvo al lado de la cuna, la doctora entro y comenzó a revisarlo, Alex comenzó llorar, muy fuerte, y ella sonrió.

-Que le pasa?!, le duele algo?.- pregunto Blaine preocupado.

-No, extraña a sus papas, venga, sosténgalo y acúnelo.- dijo ella sacando con cuidado a Alex de la cuna.

Blaine temía hacerle daño, pero cuando la doctora lo puso en sus brazos, Alex se calmo.

-Ve, ya está mejor, siéntese y háblele, necesita mucho amor ahora.- dijo ella.

Blaine se sentó en el sillón mirándolo.

-Hola bebé, soy Blaine, tu papá...tienes otro papá pero está descansando, pronto lo veras, espero que te repongas pronto.- dijo Blaine mirando a Alex, éste parecía oírlo, estaba atento con los sus ojos abiertos.

-Ve sombras, las primeras semanas ven sombras y luego lo más luminoso, para los dos o tres meses ya ven sus manos, recién después de los seis meses ven completamente.- dijo la doctora mirándolos.

-Es normal eso?.- pregunto preocupado Blaine.

-Sí, es completamente normal.- respondió la doctora con una sonrisa.

Blaine sostenía a Alex quien aún tenía los ojos abiertos.

-Y lo de las secuelas?, que sucede con eso?.- pregunto Blaine con miedo a escuchar la respuesta.

-Puede tener un desorden de atención, problemas para concentrarse en el colegio, hiperactividad, algún retraso madurativo, pero es muy pequeño para saber si habrá secuelas, es necesario esperar.-

Blaine no dijo nada pero su corazón se encogió al oír todo eso, deseaba con todas sus fuerzas que nada de eso le sucediera.

Alex comenzó a llorar nuevamente, y Blaine se puso nervioso.

-Vamos a darle la mamadera.- la doctora salió y Blaine sintió pánico de estar solo con el bebé llorando.

Cuando regreso una enfermera vino con ella.

-Bien, estamos preparados para darle la mamadera?.- pregunto la enfermera con una bandeja y la mamila en ella.

Blaine no tenía idea de que hacer.

-No sabes verdad?.- preguntó la enfermera sonriendo.

Blaine negó con la cabeza.

-No se preocupes, ningún papá primerizo sabe, yo voy a enseñarle.-

Para cuando Kurt regreso con Grecia, Blaine estaba dándole la mamadera al bebé, se asombro al verlo sentado y cargándolo con la enfermera a su lado, Grecia quedo totalmente asombrada, no esperaba ver ésto.

Blaine le sonrió ampliamente.

-Hola papá.- saludo la enfermera.

-Hola.- dijo Kurt sonriendo.

-Le estoy dando la mamadera.- dijo Blaine emocionado.

Kurt sonrió por primera vez desde el nacimiento de Alex.

-Mira eso.- pidió Blaine indicándole con la cabeza un papel sobre el sillón.

Kurt lo tomo y leyó el nombre de Alex Hummel Anderson con una gran sonrisa.

Grecia miro el papel con asombro, observo a Blaine quien sonreía y ella sonrió, entendía lo que ambos deseaban, alguna vez también lo deseo.

Termino de alimentarlo y la enfermera le enseño como debía hacer el provecho el bebé, Blaine estaba maravillado, sostenía a Alex sin dejar de mirarlo con una sonrisa, Kurt se sentó junto a él y Grecia en el otro sillón mirándolos.

-Los dejare solos un momento, si surge algo, llámenme.- dijo la enfermera y salió.

-Ya lo habías alimentado?.- pregunto Blaine a Kurt.

-Si.- respondió este sonriendo.

Ambos miraban al bebé con una sonrisa, Grecia los observaba con una media sonrisa, ese era un cuadro muy lindo, algo que no olvidaría nunca.

...

Una semana estuvieron en la clínica, Alex no había tenido otro episodio, y estaba en los brazos de Kurt durmiendo cuando salieron rumbo a la casa de Grecia, Chad tuvo que comprar una silla para el bebé e instalarla en el auto, Blaine cargo todo en el baúl, feliz de poder salir de la clínica, aun debían quedarse unos días más en Chicago por las consultas de Alex pero estarían más cómodos en la casa de Grecia.

Kurt subió al asiento trasero vigilando al bebé en su asiento, Blaine estaba junto a Chad quien manejaba con cuidado, estaban más tranquilos y hasta felices, todo estaba más tranquilo.

Grecia los esperaba en su casa con ansias, ni bien entraron ella pidió sostener a Alex, Kurt se lo entrego con cuidado mientras Chad y Blaine entraban a la casa.

-Se durmió profundamente.- dijo Grecia mirando a Alex con una sonrisa.

-No durmió mucho anoche, se despertaba a cada rato.- respondió Kurt.

-No durmió nadie, había otro bebé en la habitación contigua que lloraba a todo pulmón.- dijo Blaine dejándose caer en una silla.

-Creo todos necesitamos dormir.- comento Chad.

-Porque no van a descansar, yo lo cuido, está dormido así que tienen una o dos horas para descansar.- dijo Grecia mirando a Kurt y a Blaine.

Estos se miraron entre ellos, Kurt no quería dejar a Alex pero estaba agotado y Blaine necesitaba dormir.

-Vamos a descansar, la enfermera dijo que descansemos cuando él duerma, así que aprovechemos.- dijo Blaine mirando a Kurt.

Este asintió con la cabeza y se acerco a Grecia para besar la cabecita de Alex, Blaine sonrió al verlo y Grecia también, Chad tenía los ojos cerrados, parecía que se había dormido sentado.

Kurt y Blaine se encaminaron a la habitación que les había preparado Grecia, y aunque era un lío de ropa y pañales ya que esos días solo descansaban ahí, y habían dejado todo tirado por doquier, se recostaron con la ropa puesta y se abrazaron descansando tranquilos.

Se despertaron solos, primero Kurt y cuando se movió Blaine despertó.

-Qué?!, está llorando?.- pregunto perdido Blaine.

-No, pero voy a ver, ya debe tener hambre.- respondió Kurt. -quédate, y descansa.-

Blaine no se hizo rogar, cerro sus ojos y volvió a dormirse.

Kurt se dirigió a la cocina y vio a Grecia sentada en la cama que estaba junto a la ventana, esa cama en la que el durmió por tantos años, cuando las cosas eran de color negro y no había silencios en su mente, ese lugar que hizo suyo porque allí nunca había oscuridad, la luz de la calle daba siempre en ese lugar y el podía oír a Grecia trabajar en la cocina, así nunca se sentía solo, en ese lugar que representaba muchas cosas, ahora estaba Grecia cambiando de pañal a Alex.

-Como esta?.- pregunto Kurt acercándose a ella.

-Hola pequeño, está muy bien, ya comió, le di la mamadera, y se hizo...ya sabes, así que cambie su pañal, es un niño muy tranquilo.- respondió Grecia.

-Si...le diste la mamadera?.- pregunto Kurt sentándose junto a ella mientras la veía terminar de vestir a Alex.

-Sí, se hacerlo, fui niñera cuando era joven.- respondió ella sonriéndole al bebé.

-Crees que él será normal, como los demás niños?.- pregunto Kurt.

-Él será él, un niño increíble que tiene dos papás que lo aman.- respondió con decisión Grecia.

Kurt respiro más tranquilo, Grecia tenia eso que a él lo calmaba, como también lo hacía Blaine.

Alex comenzó a llorar y Grecia lo alzo, Kurt le sonrió al bebé tocando su rostro.

-Creo que sabe que estas ahí.- dijo ella entregándoselo.

Kurt lo acuno en sus brazos acariciando su rostro.

-Es muy lindo y pequeño.-

-El será el amor de tu vida.- dijo Grecia.

Kurt sonrió.

-Sí, y el de la mía también.- dijo Blaine desde la puerta de la habitación. -es increíble que algo tan pequeño, cause tanto amor...-

Kurt le sonrió de lado con emoción, Blaine se acerco a ellos, Grecia tomo la manito de Alex que tenía los ojos cerrados.

Blaine se sentó junto a su esposo mirando a Alex.

-Somos una familia ahora.-

A Kurt se le llenaron de lágrimas los ojos, dentro de él siempre deseo eso, una familia que lo amara, y ahora era algo real, tanto como lo eran sus lágrimas en ese momento.