Las clases del señor Louis eran horriblemente largas y pesadas. Más aún si le sumamos el ver a Sasuke y Gaara riendo (¿desde cuándo Sasuke sonrie a alguien que no sea yo?), Gaara escrutánsome con la mirada, y es cuando de fondo ciertos rumores sobre mi.
Cuando sonó la sirena no pude sentirme más liberado.
—Esta tard...—Me giré, viendo como Gaara y Sasuke me miraba,
—Lo siento, esta tarde he qued...—Me sentí mal. ¿Él me invitaba y yo decía que no, después de tanto tiempo?. Pero me equivoqué.
—No, no. Si yo lo que quería decir es que hoy no podía quedar para salir, Gaara y yo vamos a pasarnos un nuevo juego que ha comprado.—Y detrás de él, el pelirrojo reía de forma triunfal.
Asentí, deseando ser invisible y desaparecer. Deseando que el suelo se abriese y me engullese. Deseando...
Caminé a mi casillero y una nueva nota me esperaba. Pero no era de quien me esperaba.
"He recibido tu mensaje. A las 5 nos vemos en frente del parque, cariño.
¿Para qué quieres verme? ¿Al fin, después de tantos años, te vas a decidir por mi y dejar a Sasuke?.
Ya era hora. No te hace bien estar con él, ya te lo he dicho muchas veces.
Espero impaciente esta tarde, estoy segura de que lo vamos a pasar muy bien.
Tú ya sabes quien soy, ¿no?. ;'P"
Suspiré y caminé hacia otra interminable clase.
