Llevaba varios días sin poder dormir bien. Esa noche en especial fue un tanto extraña, ese sueño no me dejaba en paz, por más que quería despertar, no lo lograba.
Me pregunté por qué en el sueño no dejaba de correr. Corrí y corrí kilómetros y kilómetros hasta que encontré a Darien de pie frente a un hermoso océano. Me detuve en seco, no podía creer lo que mis ojos veían. Me acerqué tan lentamente que creí que nunca llegaría hasta él, toqué su hombro y cuando el se giro para verme yo casi desmayo. Una enorme sonrisa se dibujó en mi rostro, pero él seguía con su semblante serio y apaciguado. Intenté abrazarlo pero dio un par de pasos hacia tras, lo volví a intentar y esta vez no se movió, pero al querer tocarlo me di cuenta de que su cuerpo era un mero espectro, apenas visible para mi. Era como un fantasma que quería jugarme una broma, se desvanecía cada vez que pasaba mis manos atravesando su cuerpo, grité tan fuerte que algunos pájaros que se encontraban cerca se echaron a volar. Darien comenzó a caminar dándome la espalda hacia el agua, lo seguí sin dudarlo, de pronto desapareció dentro del agua y logré ver su silueta. Cuando estuve dentro traté de atraparlo pero el aire se me acababa, no podía controlarme y por más que quise salir de ahí no alcanzaba la superficie. Sabía que en cualquier momento mi vida se iría al fondo del mar junto con mi cuerpo. Cuestión de minutos. De segundos. Pero de pronto unas manos me sacaron de ahí como por arte de magia, esperanzada esperé ver a Darien tomándome en brazos, pero no fue así. Era Seiya quien me sostenía fuertemente, como si no quisiera dejarme ir. Recuperé el oxígeno y abrí los ojos, él seguía ahí, mirándome como siempre lo hacía, me sonrió y su sonrisa fue como si me hubiera salvado la vida. Mi mente dio vueltas.
Desperté cuando caí de la cama y me di un fuerte golpe en la cabeza, me sentía mareada y muy confundida. Me dirigí al baño y me eché un poco de agua en el rostro, luego volví a la habitación y miré el reloj. Las seis de la mañana, me había despertado muy temprano, tenía tiempo de sobra antes de llegar a la escuela.
Dos horas después me encontraba en el salón de clases sentada en donde siempre, el profesor Tomoe aun no llegaba, las chicas se encontraban charlando unas cuantas bancas más allá, yo no tenía ganas de unirme a su platica. Miré el reloj tantas veces que perdí la cuenta, miré la puerta tantas veces que perdí la cuenta… ¿y por qué?, ¿por qué miraba la puerta?, no esperaba al profesor Tomoe, de eso estaba segura, y la inesperada pregunta vino a mi cabeza: ¿Vendrían hoy los Kou a clases?, ya tenían bastantes días sin asistir, y algo dentro de mi comenzaba a desesperarse.
De pronto la puerta se abrió y mi corazón se aceleró, se detuvo al darme cuenta de que era el profesor, todos regresaron a sus asientos y la clase comenzó. El día transcurrió tan lentamente que decidí refugiarme en mi lugar favorito para huir de la frustración, la biblioteca.
Estuve ahí durante todo el descanso y cuando volví al salón las chicas me interceptaron.
-¿Qué te pasa, Serena?, hoy no has hablado con nadie y luces muy seria.-preguntó Mina.
-No lo sé chicas, simplemente hoy no es mi día, hoy no tengo ganas de nada.
-Es una lastima, íbamos a invitarte a salir con nosotros esta tarde, ¿no quieres?
-Lo siento Mina, será otro día.
-¿Segura?
Asentí con la cabeza y en eso entro la maestra Sakurada, así que nos sentamos. A la hora de salida me despedí de todas y Amy me alcanzó unos cuantos metros más allá.
-Yo también voy a mi casa, te acompaño.-dijo sonriendo.
Minutos después me miró.
-Amy, ¿crees que los Kou vengan mañana a la escuela?
-No lo sé, Serena, lo dudo mucho.
Guardé silencio durante un buen rato hasta que Amy lo rompió de nuevo.
-Serena, ¿segura que no quieres acompañarnos hoy?
-Segura Amy, no me siento bien.
-En verdad es una lastima…iremos a los estudios en donde los Three Lights están grabando la película.
De pronto toda mi atención se concentró en Amy.
-¿Película?, ¿qué película?
-Oh… ¿no lo sabías?
Negué con la cabeza.
-Es por eso que han faltado tanto tiempo, están grabando una película, creo que están por terminar.
-Y cómo es que saben en dónde la están grabando.
-Sabes como es Mina, siempre encuentra la manera de saber todo acerca de ellos.-dijo riendo.- ¿Vendrás?
No respondí, la verdad es que estaba confundida y no sabía qué hacer.
-No lo sé Amy… tengo un par de cosas por hacer y…
-Descuida.-dijo deteniéndose.-Estaremos en el estudio de Revolutions por si te animas, ¿de acuerdo?
Nos despedimos y cada quien siguió su camino. Llegué a mi casa cansada y hambrienta. Por la tarde tuve que llevar a Chibi-Chibi al médico pues mi madre le había hecho una cita y ella no podía llevarla. Caminos un largo rato cuando salimos del doctor, miré el reloj y apenas eran las seis de la tarde, nos detuvimos en el semáforo para cruzar la calle y mientras cambiaba miré a mi alrededor. Frente a nosotras estaba el estudio Revolutions y de pronto mi corazón comenzó a latir mucho.
Cruzamos la calle y Chibi-Chibi se detuvo a comprar un algodón de azúcar, pasamos por en frente del estudio y me detuve unos momentos, ¿debía hacerlo?
No quise seguir dudando y entré con Chibi-Chibi al estudió.
-¿Adónde va señorita?-me preguntó el guardia.
-Eh…nosotras vamos…con los Kou.
-¿Quién es usted?
-Descuida, es amiga de los chicos.-dijo la recepcionista.
Me dejaron entrar y me indicaron a donde debía ir. Chibi-Chibi y yo llegamos a donde se encontraban los demás pero nadie nos vio, decidí quedarnos escondidas durante unos momentos para observar todo antes de actuar. Las chicas se encontraban sentadas detrás de cámaras observándolos atentamente. Los chicos actuaban frente a las cámaras, Seiya lucía molesto, no supe si era a causa de su personaje o porque de verdad lo estaba, aunque después mi pregunta se resolvió.
Una señora ya grande le indicaba cómo actuar y eso parecía estresar a Seiya, parecía no confiar en él.
Seiya
Akane me tenía completamente harto, no me dejaba en paz, parecía que yo no era lo suficiente para ella, se la pasaba gritándome y diciéndome cosas que me hacían sentir basura.
-¡No lo estas haciendo bien Seiya!-volvió a gritar.-Estas fingiendo, no actuando, ¿hasta cuando vas a seguir así?, la película no saldrá bien por tu culpa, ¡hazlo bien!
-¡Lo estoy haciendo perfectamente!
-No es verdad, para mi eres pésimo, ¿por qué no me demuestras lo contrario? Con ese nivel tan bajo no podré dejarte seguir, ¡tienes que superarte!
-¿Por qué rayos dices eso?
-Hay que repetirlo por tu culpa.
La ira subió por todo mi cuerpo hasta llegar a mi cabeza, estuve a punto de explotar.
-¡No puedo más!-grité tan fuerte como pude y todos me miraron sorprendidos.
Estaba tan enojado que le di la espalda a todos y quise tomar aire fresco, caminé hasta la puerta y en ese momento por mi mente solo se cruzó un pensamiento: Serena Tsukino. ¿Por qué no había venido también?, si ella hubiera estado ahí yo…lo habría hecho mejor.
Cuando estaba por llegar a la puerta la vi ahí de pie, observándome, mi corazón se detuvo. Ella estaba ahí. Una enorme sonrisa se dibujó en mi rostro y sin darme cuenta tropecé con la mesa de bocadillos derramando todo, pero no me importo por el solo hecho de tenerla cerca. Me puse de pie y caminé hasta ella.
-¡Bombón!-le dije frente a ella, bajé la mirada y vi a Chibi-Chibi.-Hola también a ti pequeña.
-Hola…-respondió algo seria.
-Pensé que no vendrías, fue lo que ellas dijeron.
-Yo no…es decir, no iba a venir pero…en el camino me topé con el estudio así que…
-¿Sabes qué?, vayamos un momento a mi camerino estoy harto de todo.
-No Seiya…es decir, estas harto de todo, debería dejarte solo.
-Tonterías, bombón, has llegado como un milagro, ven te enseñaré mi camerino.
Serena y Chibi-Chibi me siguieron hasta el camerino. Se sentaron en el enorme sillón del centro mientras yo tomaba un montón de agua que me hacía mucha falta, no creía lo reconfortante que era tener a Serena a mi lado.
-Seiya… ¿te encuentras bien?
-No mucho en realidad, estoy harto de Akane, no se cansa de hacerme la vida imposible, parece como si me odiara…estoy comenzando a creer que no sirvo para esto, me hace sentir como una completa basura.
Cerré mi puño con fuerza y golpee la mesita. Serena parecía sorprendida y asustada. Me miró durante un largo rato sin decir nada.
-Bombón…hace muchos días que no te veía y yo…te extrañaba.
Noté como se sonrojaba ligeramente, ¡se sonrojaba!, pero trataba a toda costa de ocultarlo. Chibi-Chibi revisaba mis cosas sin prestarnos la menor atención.
-¿Bombón?
Serena me miró, realmente lucía extraña.
-No puedo evitar notar que estas muy seria, más de lo normal, ¿sucede algo malo?
-Yo…no es nada, no importa.
-Claro que importa, me importa a mí.-le dije sentándome junto a ella.
Noté que Serena se había puesto nerviosa y desvió la mirada hacia Chibi-Chibi.
-Seiya, no importo yo…no tengo nada. Es decir, ahora quien importa eres tú, ¿no?
No entendí lo que Serena trataba de hacer.
-Escucha Seiya, pude ver como esa señora te trataba, y no me pareció nada bien, ella debería ser más condescendiente contigo, creo que tu…actúas muy bien, no dejes que sus palabras te frustren y trunquen tu actuación, deberías regresar y hacerlo de nuevo, y demostrarle a ella y a los demás que puedes hacer eso y mucho más. Si he aprendido algo es quizá que…nunca debemos dejar que otras personas nos hagan sentir menos, incluso cuando eso nos parezca difícil, ni tampoco rendirnos porque entonces les damos el gusto a ellos.
Cuando Serena terminó de hablar yo no podía creerlo, era lo más lindo que alguien me hubiera dicho nunca, sus palabras eran perfectas y muy ciertas, realmente me hicieron sentir muchísimo mejor, me hizo darme cuenta de que no servía nada enojarme y salir huyendo, debía volver y acabar con todo de la mejor manera, demostrarles a todos y en especial a Akane lo capacitado y bueno que era para actuar.
-Tienes mucha razón, bombón, si renuncio en este momento perderé, ¿no crees?
Ella asintió con la cabeza y Chibi-Chibi regresó a su lado.
-Es hora de volver.-le dije.
La tenía bastante cerca y no pude evitar aspirar su delicioso aroma a frambuesas. Deseaba con todas mis fuerzas abrazarla y besarla. Nos pusimos de pie y nos dirigimos a la salida. Quisimos salir al mismo tiempo del camerino y nos atoramos unos instantes, nuestros rostros estaban muy cerca. Serena parecía incómoda, pero también lucía cómoda, no pude deducirlo bien, no estaba seguro. Le acaricié el rostro y me acerqué poco a poco, pero ella se alejó en cuanto notó que me acercaba más a ella.
-Yo...nosotras…debemos irnos.-dijo nerviosa.
Serena tomó de la mano a Chibi-Chibi y dio media vuelta, pero había algo que yo quería saber, incluso cuando ya lo sabía, pero necesitaba escucharlo de sus labios.
-Bombón, espera.-le dije mientras ella se giraba para verme de nuevo.- ¿Tienes novio, bombón?
Serena se paralizó por completo. No esperaba esa pregunta.
-Yo…no…es decir, no…él esta muy lejos de aquí.
-¡Qué bien!-dije emocionado.-Significa que tengo una oportunidad.
Se sonrojó de nuevo. En ese momento Yaten y Taiki aparecieron.
-¡Seiya!-dijo Yaten.-Entonces era por eso que no regresabas, por esta niña que no te deja en paz.
-Ya te hemos dicho que solo te distrae, ¿por qué insistes?-intervino Taiki.
-Déjenme en paz, me agrada, ¿Por qué no vuelven al set?
-Venimos por ti, no podemos continuar grabando sin ti, pero tu estas aquí divirtiéndote con Tsukino, ¡genial!-dijo Yaten.
Serena se sintió mal, o eso me pareció.
-Ya basta.-les dije a ambos.
-Oye Tsukino, ¿por qué no te vas?, deja de distraer a Seiya, al fin y al cabos él no te agrada, ¿cierto?, lo has demostrado miles de veces, ahora largo, no te queremos ver por aquí más. ¡Largo!-dijo Yaten a Serena en un tono muy grosero.
Serena dio media vuelta y comenzó a caminar muy rápido, estuve a punto de detenerla pero mis hermanos me lo impidieron.
-¡Son unos idiotas!, ella no vino a distraerme, ¡me ayudó!
-Basta Seiya, esa chica no te quiere, ¿cuándo lo entenderás?, supéralo ya y volvamos a grabar.
Decidí ya no seguir discutiendo y regresamos a terminar la película. Aunque hubiera querido detenerla y decirle lo mucho que la adoraba.
Serena
¿Por qué Seiya no había dicho nada más?, si él insistía en acercarse a mí…entonces quizá no era tan ciertas sus palabras, me enojé conmigo misma, no debía caer en el mismo error de nuevo.
Una semana después los Three Lights volvieron a la escuela. Yaten y Taiki seguían haciendo insinuaciones tontas contra mí, mientras que Seiya solamente guardaba silencio. Cuando regresé a mi asiento después del descanso me di cuenta de que había un boleto. Cuando lo vi me di cuenta que era para el estreno de la película de Seiya. Lo guardé en mi mochila.
Por la tarde me reuní con las chicas en el parque para irnos a ver la película. Al llegar había miles de personas haciendo fila, pero tuvimos suerte de entrar rápido, pues teníamos pases especiales.
La película era muy buena y los chicos actuaron muy bien, fue todo un éxito y todas las chicas amaron la película. Al finalizar la película los Three Lights salieron y las chicas se volvieron locas, dieron las gracias e incluso cantaron un par de canciones. Salimos del cine y las chicas dijeron que habían quedado de cenar con los Three Lights, yo no quise ir pero me insistieron mucho.
Nos reunimos con ellos por la puerta trasera y cuando Yaten y Taiki me vieron rodaron los ojos.
-¿Ella vendrá?-dijo Yaten.
Las chicas asintieron.
-Bien, tendremos que soportar que Seiya se comporte como idiota. ¿Por qué tiene que venir si ni siquiera quiere a Seiya?
No entendía bien por qué Yaten y Taiki me detestaban tanto, pero me hicieron sentir mal, les dije a las chicas que prefería irme a casa temprano y di media vuelta.
-¡Bombón!-gritó Seiya a unos cuantos metros detrás de mí.
Sabía que no era necesario, así que lo ignoré y seguí caminando, pero Seiya era terco y caminó más rápido para alcanzarme.
-¿Por qué no te quedas?
-Tus hermanos me detestan, y la verdad no quiero aguantar las cosas que me dicen, prefiero irme, Seiya.
-Pero bombón, déjame acompañarte al menos, no puedes irte sola.
-Preferiría que si, no quiero que me acompañes, ni tu ni nadie, no sé por qué pensé que esto marcharía bien, es una equivocación.
-No, bombón, no pienses así, esto no es una equivocación.
-Lo es, Seiya, y no me llames bombón, es mejor que ya me vaya.
Seiya me detuvo por el brazo y me obligó a mirarlo.
-No, bombón, para mi no es ninguna equivocación, no hubiera podido terminar de grabar la película sin ti…es decir, me ayudaste mucho.
Me sentía mal por toda aquella situación, Yaten y Taiki no me querían y era demasiado para mi soportar sus pequeñas humillaciones.
-Escucha, Seiya, me alegro de que hayas hecho esto y de que tu película sea un éxito, pero déjame ir, es mejor así, estoy cansada de todo esto…
-Eso quisiera, bombón, no te vayas…por favor.-Seiya me miró de aquella manera como siempre lo hacia cuando estábamos solos. De pronto me dio un beso en la mejilla y no pude evitar sonrojarme, odiaba que Seiya me hiciera sonrojar, ¡ni siquiera sabía porque me sonrojaba!, un escalofrío me recorrió el cuerpo, definitivamente me tenía que ir de ahí.
Quité su brazo del mío y salí corriendo. De nuevo estaba huyendo, pero no podía más, estaba realmente confundida y enfadada, no tenía ni la más remota idea de lo que me pasaba en esos momentos, no tenía idea de lo que sentía ni de lo que pensaba. Seiya me volvía loca.
Seiya
No sabía muy bien qué hacer, quería mucho a mis hermanos pero lo que sentía por Serena era realmente grande, no soportaba el hecho de que mis hermanos la detestaran. Debía buscarla después y pedirle disculpas, Serena significaba demasiado para mí y por nada del mundo debía dejarla ir. No me importaba discutir con mis hermanos si se trataba de la mujer que quería.
Decidí caminar solo hacia la casa, las ganas de comer se habían esfumado junto con Serena. Debía recuperar su confianza, la poca confianza que me había ganado. Serena era una perfecta hechicera, no tenía idea de lo que hacia para embrujarme de aquella manera, ella hacia de algún modo que cada día yo me enamorara más y más y más.
Al menos algo bueno había logrado en todo ese día, le había dado un beso en la mejilla y eso me hacía completamente feliz. Su suave piel era lo más perfecto del mundo, no cambiaría ni todo el dinero del mundo, ni toda la fama, ni todos los lujos por ella, ni por la perfección que la rodeaba, para mi era perfecta, ¡perfecta!, hoy soñaría con ella, como cada dulce noche en que su rostro aparecía mientras dormía.
Gracias a todas las nuevas que me empezaron a leer y a mis fieles de siempre :] espero les guste este aunque se me afigura que esta algo triste, no sé por qué, en fin, si pensaban que todo se pondría más fácil...no es así, ahora Serena y Seiya tendrán que enfrentar a Yaten y Taiki, y las chicas. Gracias de nuevo :]
