Capitulo 10: Decisiones
Undercity se hallaba en completo silencio, aunque nadie dormía no se escuchaba ni un susurro, sólo el rechinar de los zapatos de Varian contra el suelo de piedra mientras caminaba por la ciudad.
Estaba preocupado por Sylvanas, hacía dos semanas que no salía de su habitación. Era comprensible, tal y como estaba emocionalmente no quería que nadie la viera tan... débil según las palabras de la elfa.
El antiguo soberano de Stormwind sabía que ella era fuerte, pero había veces en las que serlo no bastaba. Lo peor de todo es que la entendía perfectamente, aunque ella sabía que Shawn estaba vivo, porque eran cosas que sólo una madre podía saber.
Jaina Proudmoore estaba en la habitación de Arthas, con él, acurrucados y sonriendo. Prestor le había dicho que el actual portador de la hojarruna Frostmourne no estaba sometido completamente a ella, lo que tenía que evitar era que tocara la espada lo menos posible.
-Arthas, ¿sigues empeñado en seguir con tu plan? -Él la miró.
-Esa mujer me traicionó, me apuñaló por la espalda. Es lo mínimo que se merece.
-Yo también te abandoné aquella vez...
Jaina se entristeció y Arthas la obligó a mirarle.
-Lo tuyo fue diferente y en otras circunstancias. No te odio por la decisión que tomaste si tanto te asusta eso.
Ella se sintió aliviada.
No había tenido mucho contacto con el pequeño chico que caminaba tranquilo por los pasillos de la IceCrown Citadel, pero estaba segura de que le cogería cariño enseguida, y viceversa. No podía creerse que aquél chico fuera el que una vez sostuvo en brazos en aquella visita a Undercity, pero ahora era suyo, y lo protegería a toda costa.
Mientras tanto, en las profundidades de la Tierra, Neltharion sonreía para sus adentros mientras reconocía que su plan iba viento en popa. Al fin y al cabo, Arthas sólo era un peón en ese grandioso plan que llevaba mucho tiempo creándolo en su cabeza.
Alextrasza, la Protectora se sentía inquieta, casi nunca se reunían todos los vuelos juntos en un mismo lugar. Había sido ella quien convocó esta reunión porque presentía que algo muy malo estaba por ocurrir.
Poco a poco, llegó el resto de vuelos, los Aspectos que no podían venir personalmente, designaban a un portavoz. Reconoció a Ysera, del vuelo verde, a Malygos del vuelo azul y a Tazdormu, del vuelo dorado, obviamente Nozdormu no se había presentado, cosa que no extrañaba a nadie.
-Todos sabéis por qué estamos aquí. Hay que encontrar una solución rápida a esta situación. - Dijo Alextrasza.
-¿Y qué tienes pensado en mente, Alex?- Le preguntó Korialstrasza.
-Para eso convoqué esta reunión, para debatir el cómo enfrentarnos a Neltharion.
Todos los dragones se miraron sorprendidos entre si.
-No... ¡Neltharion está muerto! ¡Muerto! - Gritó Malygos haciendo gala de su locura.
Desde el día en que el dragón protector de la tierra le traicionara de aquella manera, no había vuelto a ser el mismo.
-Es cierto, el Kirin Tor lo derrotó hace mucho tiempo. - Esmentó Ysera.
-Al parecer, no le mataron del todo.
Murmullos entre miembros de los propios vuelos comenzaron a escucharse hasta que la Reina de los Dragones intervino.
-A ello, se nos ha unido el problema llamado Arthas. Algo ha cambiado en ese hombre, es como si... tuviera la presencia de un dragón.
Les miró a todos, cerciorándose de que su mensaje había llegado alto y claro.
-¿Y quién va a ir a negociar con él?
-Yo misma iré.
Todo el mundo miró a la reina de los dragones, incluso su consorte se quedó asombrado.
-No seguirás pensando que todavía le queda cordura a Deathwing, ¿verdad?
-No lo creo, pero quiero saber cuales son sus planes. Soy la única a la que escuchará.
Nadie sabía el por qué de esa decisión, pero había sonado muy convincente.
-Si la Reina de los Dragones así lo quiere, que así sea.
Ella asintió, se dio la vuelta y en un abrir y cerrar de ojos, se transformó en un gigantesco dragón rojo, desplegó sus alas y puso rumbo al único lugar donde sabía que lo encontraría.
