Ninguno de los personajes me pertenece, son obra de Rumiko Takahashi.
Polvo de Plata
Capítulo X. Tiburones.
"No era el trabajo de un rey" Sus lacayos nunca se cansaban de repetirlo cuando estaban en el castillo. ¿Entonces por qué lucían tan desesperados por su intervención? Al parecer, sus pequeños demonios no eran tan fáciles de controlar como todos aseguraban, y estando en el reducido espacio de un barco, era imposible pensar que no tuvieran una riña de tal magnitud.
5 y 9 años respectivamente.
Quería mostrarles a sus hijos de primera mano como un rey debe acatar responsabilidades en el extranjero, con otros reyes. Por eso los llevaba con él.
Y ahora, una escena tan conocida que podía casi relatar de memoria: Sus hijos peleaban, peleaban en serio. Probablemente los motivos eran infantiles y con solución sencilla, pero ellos peleaban a puños con todo lo que tenían, haciendo mal uso de todas las clases de artes marciales que llevaban.
Una mejilla hinchada en el menor, un mechón plateado menos en la cabeza del mayor. Golpes en el estómago de ambos. Una patada con destino al rostro del mayor que, esquivado, terminó rompiendo un barril y derramando el vino de su interior.
Las narices de padre e hijos reaccionaron con desagrado por el fuerte aroma. En su linaje no sólo la apariencia era su única peculiaridad.
InuTaisho observó durante unos minutos la pelea, soltando suspiros pesado cada tanto. Se decía a sí mismo que no importaba que ellos fueran medios hermanos, probablemente aunque fueran hijos de la misma mujer se hubieran querido arrancar los ojos. ¿Por qué tanto maldito problema para llevarse bien? Si ambos eran príncipes legítimos, hijos de sus dos únicas esposas, las mujeres que amaba.
Plantándose en medio de ambos, fuerte e imponente como era, sostuvo a cada niño con una mano, alzándolos hasta su altura.
Ignoraban a su padre, seguían intentando alcanzarse. Durante un instante InuTaisho sonrió complacido: En su esfuerzo por continuar con su "discusión" y entre miradas doradas cómplices, ambos niños estaban cooperando para soltarse del agarre del poderoso rey.
Nadie lo notaba, ni siquiera ellos mismos. No es que no hubiera hermandad, es que ambos tenían una forma de ser muy especial. Todos creían que se odiaban.
Bajó a sus hijos, colocó una mano en cada cabeza y agitó vigorosamente sus cabellos, completamente feliz.
Dejó a todo el mundo atónito. Uno de los sirvientes se atrevió a acercarse a él, pidiendo su auxilio de nuevo.
—Sólo es una pelea de niños. No terminará hoy, ni tampoco lo hará mañana. Siempre estaré para calmar los ánimos. Algún día, inevitablemente, tendrán una pelea con un motivo real y entonces, ninguno de nosotros podrá detenerlos.
Sin borrar su sonrisa regresó a su camarote. Estaba ansioso por disfrutar esos niños y verlos convertirse en hombres.
Palabras: 450.
Prompt: A elección siempre y cuando no se repitiera ninguno de los anteriores, y yo elegí, por recomendación de mi queridísima YumiPon: Family
Con este drabble doy por terminado el reto del foro ¡Siéntate!, pero no se preocupen, pronto les traeré más, y además dejo este fic en progreso, porque pienso añadirle más drabbles, conforme se me ocurran.
Además, cuando escribía este drabble me dieron ganas de hacerle una historia a parte. Por lo que en un futuro lejano puede que vean algo de esta historia.
Este drabble nació en gran parte a YumiPon, por influencia de la sexy Sango pirata que no he podido sacarme de la cabeza, y por pasarme una imagen que aumentó mis ganas de escribir esta escena.
Y muchas gracias, a las que me acompañaron durante todo este loco trayecto: HassuLess, Serena Tsukino Chiba, y, de nuevo, YumiPon.
Un review me hace muy feliz, más de lo que pueden pensar.
Gracias por leerme, recuerden que pueden darle like a mi página de Facebook (link en mi perfil). Espero leerlas pronto.
