Capitulo 10

Saltó, saltó, dale, dale, esquivo y... ¡disparó! ¡Sí! Nuevo récord. Juego con mi consola. Y con el dolor en mi alma, la apagó. Será mejor irme temprano para que no se enteré, miré la hora en el mini Mario de reloj que tenía en mi cuarto decía que eran las 10 de la mañana, perfecto agarré mi xbox y un cigarrillo, lo metí en el bolsillo.

Bajé las escaleras hacía la puerta, pero mi hermanita menor Sayu se me interpuso.

-¿Matt a dónde vas tan temprano?-Me decía haciendo una carita triste muy tiernita.

-Hermanita a casa de nuestro querido hermano-La agarré por los cachetes jalándoselos, como me gustan sus cachetes.

-Ay Matt-Me dijo riendo y soltando mi mano de sus mejillas-¿Vendrás temprano, no?

-Eso intentaré-Le sonrió.

-Bueno-Dijo resignada-¡Pero me saludas a Light! Mira que pronto me harán muchísima falta cuando estén en Inglaterra-Me abrazó algo triste.

-¡Falta mucho para eso!-Le dije sonriéndole y abrazándola- Además siempre podremos hablar online ¡cuando quieras!

-Está bien ¡Te creo! Y será mejor que te vayas antes que llegues tarde como siempre.

Me reí y me despedí de Sayu. Le dije que les avisará a mis padres que salí. Seguramente seguirían dormidos es que ¡¿Quién no?! Es domingo por la mañana, todos estarían dormidos. Y eso a la vez era perfecto por mi chiclito, ella se entera de todo no sé como pero lo hace, y me hizo prometerle después de la fiesta que no regresaría a esa mansión.

Me dijo que no confiaba en esa gente que solito querían separarnos y yo le creó. Sé que es algo rara y todo pero ella me quiere y ¡eso es lo importante!

Pero no puedo cumplirle esa promesa... no por esta vez. Ni me dirijo a la casa de Light...

¡Me siento como un sucio mentiroso!

Pero es que ¡Olvide mi celular haya! En el patio cuando veía a... Beyond mientras salía seximente de la piscina, con esos ojos y ese cuerpo ¡YA, YA, YA! Contrólate Matt.

Inhale profundo en el taxi. No podía desear a otra persona que no fuera mi chiclito hermoso.

Al final de todo deje mi encendedor, mi caja de cigarrillos y mi celular en el suelo al ver a esa persona "nada" sexy, "nada" ardiente... Sí, sí. No me interesa el encendedor ni mucho menos los cigarrillos puedo comprarme otros después. ¡Pero el celular! ¡Donde me escribe y llama chiclito! No puedo dejarlo literalmente es capaz de matarme. Y lo más triste ¡Es que ando limpió de plata para comprarme uno nuevo ahorita mismo!Además hay tengo los mejores puntos ¡en los juegos!

El taxi paró en frente a la reja del conjunto de mansiones.

-Chico no puedo dejarte más cerca, tienen reglas muy estrictas los hijos de puta ricachones en no dejar entrar a taxis, ni autobuses- Decía el señor evidentemente molestó.

Después de pagarle al señor con lo único que tenía. Entre al conjunto era muy grande me tomará un buen rato caminar esto... saqué mi xbox y empecé a caminar.

No, no, ¡toma, toma! ¡Noooo! Y se escuchó ese tétrico sonido "GAME OVER".

Volvería a intentarlo más tarde, ya me acercaba a la mansión. Apague el xbox y corrí a la entrada. Toqué el timbre dorado de las puertas blancas.

Pasaron unos minutos. Tal vez no había nadie, o estarían dormidos por la fiesta.

Me volteó algo triste gaste lo que tenía en el taxi, en verdad pensé que me abrirían.

-¿Qué quieres?-Escuchó una voz masculina a mis espaldas.

Contento me giró.

-¡Buenos días señor! Vine a buscar un...-Me quedé sin palabras al ver lo que tenía al frente, era él ¡Beyond! Y ¡estaba en toalla nada más!-Un, un seduc... digo, digo, sensual, ¡digo! Disculpe ¡UN CELULAR! Él se recostó en el marco de la puerta y se cruzó de brazos, y me sonrió insinuante, mirándome con esos ojos rojizos como mi pelo.

-¿Con que un sensual celular?

-¡Exacto!

Dije feliz de que entendiera, no era precisamente lo que intentaba decir, pero era algo.

Además más bien lo dije perfecto, para tener él solo una toalla corta y muy afortunada cubriéndole la hombría ¡Me controle por mi chiclito rosa!

-Bien, claro Matty, pasa. Ya te daré tú celular sensual-Me sonrió de una forma tan ardiente.

No dude en pasar como niño feliz. Todo me estaba saliendo bien, yo me estaba controlando y él seguía demasiado bueno.

Cuando algo llama mi atención.

Me volteó para mirarlo, él cierra la puerta sonriendo.

-¿Cómo sabes mi nombre?-Pregunté curioso. ¡Me dijo "Matty"!

-Lo escuché de esa peli rosa llamarte así-Lo dice serio con los brazos cruzados.

¡Se fijaba en mí! Bueno en realidad en mi chiclito pero ¡no importa!

-¡Sí! Es que ella es mi novia y le gusta decirme así. Pero si quieres dime ¡Matt!

-Ajá -Dice todo como fastidiado mientras agarra de una mesa pequeña de vidrio una mermelada ya abierta, la agarraba con sus dos dedos y se la comía con su lengua- Y dime ojitos esmeralda, eres el hermano del chico pelo castaño que esta con mi hermano ¿No?

Creo que se refiere a Light. ¡Y estaba con ese Ryuzaki!

-Si es castaño con ojos color miel, pues sí ese es Light, mi hermano-Lo dije sonriendo -¡¿Está ahorita con tu hermano!?

-Sí, en estos momentos se cogen- Me sonrió traviesamente-¿Es que acaso no los escuchas?

¡Me sorprendió que Light se revolcara con otra persona estando con Naomi! Intenté escuchar.

-No los puedo escuchar-Hice un pucherito.

-Ven- Y me señala que me acerqué a él- Desde aquí se escuchan los gemidos de tu hermano.

No dude ni un segundo en acercarme a él a escuchar. Y ni me di cuenta de cuando me empujo a un sofá grandísimo azul, y se puso encima de mi cuerpo. Tenía mis manos arriba de la cabeza sujetas por él ¡Estaba encima de mí en toalla!

-No creo que desde aquí se escuchen sus gemidos-Dije algo asustado y sonrojado ¡por la posición!

Él me sonrió ampliamente.

-Matty me fascina tu inocencia e ingenuidad- Se me acerca al oído y me susurra- Me estás empezando encantar.

¡Me estaba poniendo de los mil y un colores! Podía sentir mis mejillas arder. Recordé a chiclito. ¡Intenté controlarme!

Pero empezó a besarme por el cuello en descenso. Yo sólo suspiraba del placer. Se detuvo en mi cuello.

-Eres de mi propiedad ahora ojitos esmeralda -Y me mordió fuertemente en el cuello, grité del dolor y el tapó con una de sus manos mi boca- Shhh no nos deben escuchar.

Asentí algo nervioso. Beyond sonrió y dejó de taparme la boca para meterme la mano bajo mi suéter de rayas, mientras que su otra mano aún sujetaba las dos mías. Empezó a acariciarme el pecho y besarme el cuello.

¡CONCENTRATE! ¡No debes serle infiel a chiclito!

-Po-por fa-vo-or da-me mi ce-lu ¡Ahh!- No pude evitar empezar a gemir.¡Beyond rozaba su hombría con la mía!

-¿Qué quieres que te de Matty?- Me sonreía y ¡más lo rozaba!

Todo se fue al diablo, no podía resistirme ni reprimir mis gemidos y ¡empezaba a despertar mi parte intima! ¡NO TIENE COMPASIÓN DE MI ESE SER TAN EXCITANTE!

-¿Escuchaste eso?- Era la voz de ¡¿MELLO?! Creo que se acercaba se podía oír a lo lejos unos pasos.

Beyond también lo notó. Se quitó ágilmente de mi cuerpo y agarro de nuevo el frasco de mermelada ¡¿como si nada?!

-¿Perro? ¿Qué haces aquí?- Mello bajaba las escaleras con un niño pelo blanco.

- Eh, eh, yo, yo – No podía ni pensar. Mi cuerpo aún seguía ardiendo y sudando.

- Vino a buscar su teléfono- Dijo Beyond mientras comía mermelada tranquilamente.

- Creo que sé cual es, un empleado de la limpieza lo vio- Decía el niño alvino subiendo las escaleras- Voy a buscarlo.

Yo solo miraba a Beyond mientras comía su mermelada como si nada…

Despúes de conocer que el niño tierno de pelo blanco se llamaba Near y que me diera mi celular. Me monte en el carro de Mello aún seguía en ¡shock! ¡¿Sera que mi sub cociente le fascina tanto que lo imagino todo?!

Es que parecía tan real, pero ahora se comporta tan tranquilo ni me mira.

Mello prendió su carro y arranco a alta velocidad. No sé, porque pero me sentía muy confundido…

-¡¿Eh!? ¡Perro!- Escuché la voz de Mello.

-¿Qué?- dije confundido.

- Te acabo de preguntar ¡¿Dónde te dejo?!- Mello seguía conduciendo- ¿Contesta perro?

- En casa de Light- dije algo desanimado.

Cuando llegamos, me baje del auto y Mello arranco yéndose. Abri la puerta con las copias de las llaves de Light que tenía ni sé si cerre la puerta.

Subí rápidamente a la habitación que estaba igual de desordenada que yo la deje así la última vez buscando mi ropa. No me importo, ni quiero tocar mi xbox. Prendí el estéreo y me acosté en la cama. Solo quería pensar…

¿Por qué…?