Anteriormente...
-Profesor, que…- pero cerró los ojos al notar los dedos de este rozar su intimidad por encima de la braga.-q-que…-
-Dime Hinata…has sentido lo mismo que conmigo?- ella sintió presión en su nuca y los dedos masajearle- como es…que Suzaku te toque?- su primer dedo se introdujo y ella se mordió el labio, evitando volver a sentir lo que este le provocaba. Su lengua lamió su lamio y bajó por su cuello, mordiendo con fuerza en el otro lado, provocando que ella gimiera.
-No…-y se agarró a sus brazos, intentando sin esfuerzo alejarle.
Naruto sonrió e introdujo su segundo dedo; ella gimió más alto, y Naruto le tapó la boca con su mano.
-Esto que sientes, solo lo produzco yo… o Suzaku también te ha hecho sentir así?-
Con las mejillas al rojo vivo, Hinata sintió sus ojos llenarse de lágrimas, avergonzada al sentirse tan excitada y a punto de explotar.
Naruto siguió acariciando su intimidad mientras lamía y mordía su cuello y parte del hombro, sintiendo el calor de su humedad.
Alzó la cabeza y la miró, complacido al verla abandonada a él. Quitó la mano de su boca y acercó sus labios. Un tercer dedo se introdujo, más profundo y ella no pudo evitar gritar justo cuando Naruto juntaba sus bocas, teniendo una oportunidad para introducir su lengua.
Hinata pronto se derramó encima y él se separó, sonriendo. Hinata abrió sus ojos, lentamente, mirando sonrojada como Naruto lamía su propio dedo. Miró a un lado, avergonzada y con el ceño fruncido, mordiéndose el labio con fuerza.
-No podrás hacer nada- dijo Naruto acercándose su rostro a su oreja- tu cuerpo aún recuerda mis manos…-Hinata cerró los ojos ante esa voz tan profunda- a tu cuerpo, aun le gusto- alzó la mano y le agarró la cara con suavidad, provocando que le mirara - podrás ser la novia de Suzaku, pero jamás podrá hacerte sentir lo que yo.-y junto de nuevo sus labios, introduciendo su lengua, enredándola con la suya para luego separarse y alejarse de esa clase en silencio, pero aquella sonrisa cínica pintada en su cara.
Cuando cerró, Hinata se limpió con el brazo las lágrimas que había salido de sus ojos. Estaba avergonzada, avergonzada por haberse dejado tocar de esa forma, por haberse abandonado a sus caricias.
Sentía dolor en su labio, de tan fuerte que apretaba sus dientes en él.
-Le odio…le odio.-siseó entre dientes.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Unos minutos después…
Naruto abrió el grifo del agua, se lavó las manos y se mojó la cara y tras la nuca en el gran baño de chicos. Cerró el grifo y se miró en el espejo.
-Acaso no piensas en lo que haces?-se preguntó el mismo frunciendo el ceño. Agarró la toalla y se secó en ella, sintiéndose realmente un enfermo mental. Como había podido hacer tal cosa y en medio de una clase? Él, que era un profesor. Un profesor!
Tiró la toalla a un lado, furioso. Se estaba volviendo un enfermo. Porque ahora que Sakura quería arreglar las cosas él no hacía más que pensar en Hinata? Porque no podía quitársela de cabeza? Porque nunca terminaban hablando de lo importante?
Porque no podía dejar sus manos quietas!
Suspiró, frotándose la sien, cansado.
-Soy un enfermo.-murmuró
Un par de días más pasaron y Hinata seguía sin mirar al profesor en ninguna de sus clases, cosa que realmente le molestaba. Aunque eso no era lo único, ya que siempre la veía acompañada de Suzaku. Si no sonreía, se sonrojaba y si no, los descubría besándose, o abrazándose o…No había un maldito minuto en que esos dos se soltaran la mano.
Y estaba perdiendo la paciencia. Él no era de esas personas que pensaban antes de actuar. Si hacía falta actuar lo haría. Y si para ello tenía que hacer una locura, pues lo haría.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El jueves por la noche…
Hinata pegó su cara al cristal del supermercado y a Kei le resbaló la gota por la nuca al verla. Ella miró por toda la tienda y entró girando su cabeza a todos lados, mirando a cualquier esquina y se acercó a Kei.
-Hinata que…-pero le puso las manos en la boca, indicándole que se callara. Bajó sus manos y se tapó con la gorra que escondía todo su cabello y puso bien sus gafas de sol. Llevaba puesto un peto tejano y una camisa interior de cuello alto y manga larga negra.
-Está aquí?-preguntó bajándose un poco las gafas. Kei suspiró y negó. Su amiga llevaba una semana haciendo eso, cubriéndose lo máximo para no toparse con aquella persona, que por cierto le había aclarado que no era su novio.
Ella suspiró y se quitó las gafas, sonriendo.
-Entonces, iré a coger unas cositas.- y colgándose las gafas en el peto, agarró su lista y empezó a buscar lo que su madre le había pedido, feliz.
Y si, estaba feliz. Porque después de aquel día, no se había vuelto a topar con él, no le había visto por el instituto ni tampoco por la tienda, aunque de lo segundo, hacía ya más de una semana que no se lo encontraba por las noches. Y estaba feliz, porque a pesar de la vergüenza que había pasado aquel día, a pesar de todo lo que le había hecho sentir, ahora estaba con Suzaku. Y le encantaba la relación que tenían. Suzaku la cuidaba, le hacía reír, se preocupaba por ella…
-Tenía que haberte dicho lo que sentía des del principio-murmuró con una sonrisa mientras miraba un pote de tomate.
-Y lo hiciste, solo que esa manera…me sorprendiste bastante lo sabías?-Los ojos de Hinata se abrieron como platos al sentir esa voz tras suyo. El tiempo se detuvo a su alrededor, pudiendo sentir la sonrisa perversa y triunfal que adornaba en aquella cara. Tragó duro y miró a los lados.
Bien. Aun puedes huir Hinata, solo tienes que salir corriendo, tan rápido como sea posible.
Dejó el pote de tomate sobre la estantería y respiró profundo.
A la de tres.
Uno..
Naruto alzó una ceja, esperando alguna respuesta, que raro fue que no llegó.
Dos…
Vio como dejaba el pote sobre la estantería y entrecerró la mirada sobre la nuca de la chica.
En que estaría…
TRES!
Y Hinata salió huyendo de ahí. Naruto se quedó varios segundos pasmado, sin creer lo que acababa de ocurrir.
Esta huyendo!
-Hinata a donde…-preguntó Kei cuando pasó delante, pero ella salió de ahí; luego alguien pasó corriendo delante de él. Pudo ver de refilón aquella cabellera rubia de su profesor.
Suspiró desanimado. Ahora entendía porque Hinata preguntaba siempre por él. Lo único que quería era verle y salir con él.
Rodó los ojos.
Lo mío es imposible.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-
Hinata corría lo más rápido que le permitían sus piernas. No quería mirara hacía atrás, si lo hacía estaba segura de que él la cogería. Así que aceleró más mirando bien las calles, buscando algún lugar donde esconderse.
Encontró el lugar perfecto a unos metros. Así que sonriendo, aceleró su carrera y se metió en el parque infantil, pasando entre los columpios y toboganes hasta llegar a uno de los árboles más que se encontraba en el bosque de ese parque. Se detuvo y miró un momento hacia atrás, el profesor se acercaba y ella se puso a escalar ese árbol.
Naruto se detuvo en la entrada del parque, respirando agitado y buscando con la mirada donde estaba aquella niña.
Como puede correr tanto?
Algo se movió dentro del parque y cuando él volteó a mirar la encontró subiéndose a un árbol. Corrió hacía donde estaba ella viendo como cada vez subía más.
-HINATA!-llegó y se quedó bajo el árbol-baja de ahí! baja ahora mismo!-
Ella se sentó en una rama y le sacó la lengua des de esta. Una venita apareció en la frente de Naruto y ella sonrió triunfal.
-Déjeme en paz- masculló
-Baja de ahí- siseó entrecerrando su mirada pero ella solo movió sus piernas, sonriendo. Naruto cerró sus ojos, molesto- no me queda más remedio que…-y se agarró una rama, luego apoyó un pie, luego con la otra agarró otra rama y empezó a subir.
-Q-que hace?- preguntó sorprendida al verle subir- n-no suba!- se puso de pie, agarrándose a la rama de encima, empezando asustarse-pero que hace! No puede subir!-
Pero él siguió subiendo, decidido, llegando a su rama. Ella miró a ambos lados sin saber qué hacer; Como podía un profesor hacer eso! Acaso no tenía vergüenza o qué?
Entonces fue cuando sintió que la rama bajaba un poco y miró al frente. Naruto estaba frente a ella.
-B-bájese- dijo caminando hacia atrás, solo un poco, ya que no podía seguir caminando. La rama crujió cuando él se acercó y ella se asustó-No se acerque!- y entonces la rama crujió y se partió, sintiéndose ella caer en el aire. Cerró sus ojos con fuerza, esperando recibir el golpe, que terminó llegando, aunque no tan duro como se imaginó.
Alguien tosió bajo suyo y abrió sus ojos, sintiendo sus mejillas enrojecer.
-Profesor-este respiraba rápido y su ceño lucía fruncido. Sus brazos rodeaban su cuerpo, sosteniéndola con fuerza.
Naruto, se había tirado a por ella?
Su corazón dio un vuelco.
-profesor?-Este volvió a toser, adolorido en su espalda, intentando moverse y ella se asustó- profesor...?-pero este no habría sus ojos y ella empezó a sentir miedo. Se incorporó sobre él- profesor…-
Pero este no respondía, solo respiraba agitado y su ceño lucía fruncido, como si estuviera muy adolorido. Ella se mordió labio, temiendo lo peor.
-Profesor, por favor…-puso las manos sobre su pecho, intentando moverle pero él no reaccionaba. Sintió sus ojos llenarse de lágrimas- profesor…despierte por favor.-su voz temblaba y las lágrimas se acumulaban en sus ojos-Naruto despierta!-sollozó cerrando sus ojos, sintiendo las lágrimas resbalar por sus mejillas mientras le agarraba de la camisa- Naruto…por favor.-
De repente sintió una mano acariciar su mejilla y abrió sus ojos, observando que era Naruto que la miraba sonriendo.
-Por fin me miras.-respondió él, recibiendo un abrazo por parte de esta, que le hizo algo de daño. Pero poco le importó y la rodeó con sus brazos, sintiéndose feliz al tenerla entre sus brazos. Había estado deseando eso des de que se separaron.
Lo había echado tanto de menos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
En casa de Hinata…
Hana miró el reloj de la cocina, preocupada. Las ocho y media y hacía como dos horas que Hinata se había ido a comprar.
-Mamá, ha vuelto ya Hinata?-preguntó Hanabi entrando a la cocina, sabiendo la respuesta al ver la cara de su madre. Ella también miró el reloj, preocupada por su hermana.
Si su padre volvía del trabajo y veía que no estaba Hinata en casa…miró a su madre de nuevo, imaginándose lo peor.
-No te preocupes, seguro que se quedó hablando con Kei-dijo sonriéndole-ya sabes lo distraída que es.-
La puerta se abrió y Hinata entró, con la bolsa de la compra en mano. Hana y Hanabi fueron rápidamente a la puerta, la primera tirándose sobre su hija para abrazarla.
-m-mamá…-
-Me has asustado cariño. Tardabas tanto…pensé que te podría haber pasado algo.-
-Porque has tardado tanto!-exclamó con el ceño fruncido- tenemos hambre y papá está a punto de llegar!-
-L-lo siento. Me entretuvo hablando con…Kei.-dijo sonrojada, su madre se separó y agarró la bolsa de comida-lo siento…-
-Tienes alguna relación con ese chico?- preguntó sonriendo con malicia
-No!-exclamó- yo no…Kei es mi amigo-
-Ya…amigo- dijo sarcástica Hanabi.
Hinata le miró de mala manera y les avisó de que se iba a dar un baño.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sacó la cabeza de la bañera y la apoyó en el borde, cerrando sus ojos y relajándose, recordando todo lo que había pasado.
Flash back…
Naruto se sentó en la cama con la ayuda de Hinata, que le había llevado todo el camino por el hombro.
-S-seguro que no quiere ir al hospital?-volvió a preguntar ella, por tercera vez y él le sonrió.
-Solo ha sido una caída. No creo que sea para ir a un hospital- dijo mientras se tumbaba, apretando sus dientes al sentir el pinchazo en su espalda y algo de mareo- necesito descansar es todo.- una vez tumbado, respiró profundo. Se sentía demasiado mareado y tenía mucho calor.
Ya no estaba tan ágil como antes.
Al ver que ella no se movía le sonrió de nuevo.
-Creo que deberías irte, tus padres se van a preocupar.-
-P-pero yo…-y bajó su cabeza, avergonzada. Y es que se encontraba así por su culpa, había caído sobre él, se había subido al árbol para ir por ella. Todo había sido por su culpa.
-No ha sido tu culpa, así que por favor, vete- ella se sonrojó cuando volvió a leer su mente, pero le miró, cabizbaja. Él la miraba y sonreía, aunque ella sabía que solo lo hacía para no mostrarle que de verdad se había hecho daño.
Se mordió el labio, preocupada. No podía irse y dejar a su profesor así, simplemente no podía. Luego se acordó de algo y salió de la habitación. Naruto se asombró al ver que se iba sin despedirse, pero sonrió. Eso era lo mejor, no?
Más la puerta de salida nunca se oyó y empezó a extrañarse. Sino había salido de su casa, donde…
Incorporó medio cuerpo, cerrando un ojo adolorido y estirando su cuello, esperando ver a su alumna.
-Hinata?-
Ella apareció al momento de nombrarla, con una caja entre sus manos. Se quitó las zapatillas y se subió a la cama, a un lado de él.
-Quítese la camisa- le indicó, asombrándole.
Qué? Aquí? Ahora? Acaso quería…? No, ahora no verdad? Si él no podía como…
Pero ella sacó de la caja aquellas grandes tiras térmicas que calentaban la zona adolorida. Sonrió y se sentó en la cama, intentando quitarse la camisa, pero poco pudo hacer ya que si alzaba los brazos le daba un tirón en la espalda.
Así que ella se acercó y le ayudó a quitársela, con cuidado de no tirar de sus brazos. Cuando estuvo sin ella, los dos estaban tan cerca de sus rostros, que les fue imposible sonrojarse. Los dos estaban tan cerca que podrían, si acercaba más, volver a juntar sus labios. Pero ella viró el rostro a un lado.
-T-túmbese, por favor- murmuró. Él, sonriendo, se tumbó de nuevo en la cama, boca abajo-donde le duele?-
Y él le indicó en los lugares que más le molestaban, entre los que estaban su entrepierna. Aunque claro, eso no lo dijo, sabía que no era el momento, aunque ella estuviera subida sobre su trasero, enganchándole las tiras calientes en su espalda y dándole pequeños masajes que lo relajaban y a la vez excitaban.
No, ese no era el momento.
Maldita sea! Porque sentía tanto calor?
El peso sobre su cuerpo desapareció y él abrió los ojos, y la vio, de pie a un lado de él.
-Procure descansar y no moverse. Si necesita algo…-pero se calló y miró a un lado.
-Te llamo?-terminó él, sonriendo mientras ella bajaba la cabeza sonrojada.
-Puede que Sakura-san venga a ayudarle- hizo una reverencia y salió de la habitación rápidamente; se puso sus zapatos y antes de salir de esa casa, vio en el cuenco una llave.
La agarró y salió de ahí.
Naruto sonrió al escuchar la puerta cerrarse. Esta vez sí que se había ido y lo había vuelto a dejar solo. Desplazó los brazos bajo la almohada y cerró los ojos, intentando dormir.
No le gustaba estar solo, y más cuando la esencia de Hinata seguía en ese gran piso. Al principio quería vivir solo, ahora lo único que quería era poder verla siempre en su casa.
Suspiró.
-Y ahora qué hago contigo, Sakura-
Final flash
Hinata miró la llave que se suponía abría la puerta del piso de su profesor. Porque la había cogido? Ella ya no quería tener nada que ver con él. Porque entonces le cogió la llave?
Porque estas preocupada por él. Por eso.
No estoy preocupada por él solo…
Solo qué? Vamos no tienes ni idea que decir. La cogiste porque te preocupa. Porque caíste sobre él, y no es que peses poco, amiga.
Hinata se enfadó con su parte de su mente.
Pero tampoco peso mucho. Además, fue él quien se subió a la rama, la culpa fue suya. Si él no hubiera subido, no se habría hecho daño en la espalda, y yo no tendría que andar preocupándome. Y sus ojos se abrieron como platos, sonrojándose ante esas palabras.
Lo ves, estás preocupada. Le hiciste daño y quieres saber cómo seguirá mañana. Aunque, no puedes negar que…hay algo más, verdad?
Solo estoy preocupada. Pensó, dejando la llave a un lado y metiéndose hasta la nariz. Solo preocupada.
-Hinata, la cena estará listo en cinco minutos.-exclamó su madre tras la puerta.
-Gracias- dijo esta, saliendo de la bañera.
Solo preocupada, nada más
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Al día siguiente, viernes…
-El profesor Namikaze no ha podido venir, al parecer está enfermo…-y les siguió informando un profesor justo cuando iban a ir a clase de gimnasia.
Hinata miró su mesa, preocupada. Estaba enfermo? Habría sido por su culpa? La caída le habría provocado calentura? Se hundió más en la silla, sintiéndose cada vez peor.
No sería por su culpar, verdad?
Kasumi miró a su amiga, extrañándose por su comportamiento de hoy en día.
Que más ha pasado, Hinata? se preguntó mentalmente al ver a su amiga hundirse cada vez más ante el nombre del profesor.
-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Al final de clases…
Hinata recogió rápido sus cosas y se levantó la primera, dispuesta a irse y llegar cuanto antes a su casa.
-Hinata-chan!-exclamó Kiba acercándose a ella-a dónde vas con tanta prisa?-
-Ah…yo…tengo que…-Shino también se acercó, curioso y ella se encogió más. Que podía decirle a sus amigos? Que iba a visitar a su profesor que por su culpa había enfermado?
-Hina-chan-apareció tras ellos Kasumi-puedo hablar contigo un momento?-
Hinata asintió, extrañada al ver a su amiga tan seria.
-Eh! Pero a donde…-
-Ahora vamos!-exclamó Kasumi llevándose a Hinata al final del pasillo, bajo la escalera.
-K-kasumi-chan, que…-
-Vas a verle?-Hinata enrojeció enseguida y bajó la cabeza. Kasumi sopló- Hinata, que te dije sobre los adultos…-
-P-pero esto es diferente. El profesor…enfermó por mi culpa- Kasumi alzó una ceja- ayer…por mi culpa, él tuvo un accidente y… me siento mal sin hacer nada-
Kasumi alzó una ceja, extrañada, luego suspiró.
-Hina-chan, ya sabes lo que pasará si…-
-No.-interrumpió ella- no va a pasar nada…no volveré a enamorarme de él.-
Kasumi la miró, no muy convencida.
La cuestión es que todavía lo estás. Pensó, cruzada de brazos, observando a su amiga. Y eso es lo que me preocupa. Volvió a suspirar.
-No te dejes engañar.-Hinata la miró y ella se sonrojó- No. No estoy de acuerdo en que vayas a su casa otra vez, pero parece que esto es grave y si dices que es tu culpa yo…-se cruzó de brazos y viró la cabeza a un lado- esta vez puedes ir-
Una sonrisa apareció en el rostro de Hinata, una radiante y feliz que la hizo verse más hermosa de lo que era.
-Kasu-chan..-
-Pero quiero que luego me lo cuentes todo, con pelos y señales. No caigas en sus juegos, no dejes que te toque, ni que te bese, ni siquiera que te abrace. Eso puede llevar a muchas cosas…ni siquiera que te roce, de acuerdo!-
-Si!-exclamó Hinata
-y ahora vete...-dijo en un suspiro-es increíble lo débil que me he vuelto…-
-Kasu-chan!-exclamó abrazándola- eres la mejor amiga del mundo!- le besó en la mejilla y salió corriendo
Kasumi observó a su amiga marcharse, viendo como chocaba con Kiba y Shino, dándoles una excusa para luego volver a salir corriendo. Se acercó a ellos, de brazos cruzados.
-Está contenta porque va a una cena empresarial con su padre?-preguntó Kiba incrédulo-no era que las odiaba?-
- Esta es otro tipo de fiesta, una…más íntima- respondió Kasumi, no pudiendo evitar sonreír. Aunque bien el fondo sabía que esto no iba a acabar bien. De hecho ya había empezado mal y terminado mal una vez. Que pasaría ahora?
Shino observó las facciones de su amiga, estudiando sus pensamientos.
Algo pasaba entre Hinata y Kasumi que Kiba y él no sabían. Y parecía ser algo, muy importante y preocupante.
Cuál era su secreto?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
En cuanto Hinata llegó a su casa, le informó a su madre de que iría todo el fin de semana con Kasumi a la casa que tenían en la montaña. Se preparó una mochila con algo de ropa y unos cuantos libros para estudiar y hacer deberes y se acercó a su cajón, lo abrió y sacó la llave.
Solo estoy preocupada.
Metió la llave en el bolsillo de su uniforme, agarró sus cosas y salió de su habitación.
Solo porque ha sido mi culpa.
Más cuando llegó a aquel gran edificio, empezó a temblar y pensó en volver a su casa. Pero no, estaba ahí, cumpliría con la parte de su culpa y se marcharía. Nada más.
Bien. Ahí voy.
-Buenas tardes encanto-Hinata se asustó al no haber sentido al portero a su lado. Con su mirada lasciva, sus manos retorciéndose nerviosas, sus dientes torcidos, su estatura, su rostro comparable al de una rana.
Ese hombre servía perfectamente para una película de miedo.
-B-buenas tardes- y aceleró la marcha, directa al ascensor.
-Recuerde que es el planta 20, piso 23 - dijo este a lo lejos, sonriendo. Hinata asintió adentrándose rápidamente en el ascensor y respirando aliviada al verse fuera de ese hombre.
El ascensor paró en el piso 20 y ella salió, asomándose primero su cabeza y luego sacando su cuerpo, antes de que el ascensor cerrara sus puertas. Tragó duro y caminó hacia el piso de su profesor, con pasos sigilosos.
Solo le cuidarás, nada más.
Se detuvo delante la puerta de este y pegó su oreja a la puerta. Se sonrojó al hacerlo, pero no quería entrar si había alguien dentro, no quería encontrarse con…la novia de su profesor.
Al no sentir nadie, sacó la llave de su bolsillo y la introdujo en la cerradura. Cerró los ojos, pensando que tal vez esa no era la llave del piso de Naruto, pero al dar la vuelta y abrirse la puerta, sus ojos se abrieron y entró, empujando la puerta con silencio. Cerró con cuidado y dejó la llave sobre ese cuenco. Se quitó los zapatos del colegio, los dejó a un lado y se adentró en la casa, sin hacer ruido.
Nadie en el salón, ni en la cocina, aunque tenía platos y estaba algo desordenada, ni en los baños, ni en la habitación de invitados. Solo quedaba una habitación y esa era la de su profesor.
Se acercó a esa puerta y abrió con cuidado. Sus ojos se abrieron como platos cuando lo vio tirado en la cama, con las mantas a un lado y respirando muy agitado. Se acercó rápido a él y puso la mano sobre su mejilla, que la notó ardiendo.
-Profesor…-murmuró preocupada. Pero no, decidió que ese no era momento para ponerse a pensar, tenía que hacer algo y ya.
Firme, se quitó la chaqueta del uniforme, la dejó a un lado y se arrodilló a su lado.
-Profesor-llamó ella.
A Naruto le pareció oír una voz, así que movió la cabeza a un lado, buscando de dónde provenía. Más sus ojos se abrieron al completo al ver quien era. Se incorporó rápidamente en la cama.
-Hinata…- vio como ella se alzaba y se sentaba tras él- que haces aquí?- sintió como ella le quitaba aquellas sudadas tiras y cerró sus ojos, cansado. Ella se levantó de la cama y lo empujó suavemente de nuevo a la cama y lo cubrió. Él se dejó hacer, demasiado cansado como para quejarse mientras ella volvía a salir de la habitación.
Hinata volvió con un cuenco lleno de agua fría y un par de toallas húmedas, las dejó sobre la mesita de noche, escurrió uno y, sentándose a su lado en la cama, puso la toalla sobre su frente. Naruto entreabrió sus ojos un poco y la miró.
Que hacía ella ahí? Porque le cuidaba? Después de todo aquello, porque ella estaba cuidándole?
Volvió a cerrar los ojos, sintiendo la toalla fría pasar por su cuello y su pecho con mucho cuidado.
Hinata…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pero aquella noche Naruto se puso peor y Hinata no durmió en toda la noche. Intentando bajarle la fiebre, haciéndole tomar las pastillas que había comprado en la farmacia anteriormente, refrescándolo a cada rato, calmando sus dolores…
Naruto estaba pasando una de sus peores noches.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
.-.-.-.-.-
Hinata suspiró, dejando la toalla a un lado y tapándole con el cobertor de nuevo. Estiró la mano y apartó de su frente su flequillo húmedo por la sudor y el cabello que se había pegado a sus mejillas.
Su fiebre había disminuido y ahora él parecía más relajado. Había pasado una noche horrible y hasta que no se hubo dormido y calmado ella no se durmió.
Sonrió cuando su fiebre bajó y acarició su mejilla. Luego volteó el rostro y suspiró de nuevo, cansada. Miró el reloj que marcaba solo las cinco y media de la mañana.
No pasaba nada si ahora dormía un poco no? Naruto parecía que se encontraba mejor.
Se subió al otro lado de la cama y se tumbó.
Quizá tendría que despertarse dentro de unos minutos, pero al menos habría dormido un poco para levantarse fresca.
Y al cerrar sus ojos se durmió al instante.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Naruto giró su cuerpo a un lado, haciendo una mueca de molestia al sentir un pequeño pinchazo en la espalda, pero poco le importó y siguió durmiendo. Después de esa caída y de las noches tan horribles que había pasado sudando y temblando de frío, lo único que quería era seguir durmiendo. Seguir durmiendo hasta que viera que ya se encontraba mejor.
Además y al fin de cuentas, era fin de semana. Esos días se aprovechaban para descansar y dormir. Aunque bien sabía que tenía un montón de papeleo del instituto y de la empresa de su padre por mirar.
Suspiró frustrado, porque aun estando durmiendo, seguía pensando.
-Profesor…- y entonces algo se movió entre sus brazos, acercándose más a él y entonces abrió sus ojos. Bajó la mirada hacia esa pequeña mujer que estaba pegada a él; podía sentir incluso su aliento chocar contra su pecho.
Aquella piel blanca, mejillas sonrojadas, largo cabello azulado esparciéndose sobre su cama, su menudo cuerpo…
Hinata
Entonces, no lo había soñado? Hinata se había quedado con él toda la noche? Había estado cuidándole como había soñado?
No, eso no era un sueño. Hinata estaba ahí, sobre su cama, durmiendo entre sus brazos, como si no hubiera pasado nada entre ellos, como si él nunca le hubiera hecho nada.
-lo siento…-murmuró ella dormida pegando completamente su cara a su pecho.
Cuando Naruto sintió sus labios sobre su pecho, estremeció y cerró sus ojos, intentando alejar esas imágenes que le traían recuerdos de la primera vez que estuvieron juntos en esa cama. Y que por cierto no había podido olvidar.
La estrechó entre sus brazos y pegó sus labios a su cabeza.
-Sakura, lo que has visto…yo… no tengo palabras. Ha sido un error. Un maldito error! Sakura!-la llamó cuando salió y la siguió.
Recordó aquellas palabras que le dijo a Sakura aquel día. Error? Un maldito error? Si era así porque demonios no se sentía culpable? Porque no se sentía mal?
Porque eso nunca fue un error. Respondió su cabeza. Nunca pensaste que aquello fuera un error.
Todas las veces que se veían a escondidas, que se besaban, que compartían todo...a él no le parecía ningún error.
Porque aunque no quisiera aceptarlo, quizá…
-Soy un egoísta- susurró mirando la nada mientras acariciaba su cabello- no mereces alguien como yo- y suspiró sonriendo- pero que no sé qué más hacer… ya no puedo dejar que te alejes de mí.-volvió a cerrar sus ojos, aspirando el aroma de su cabello- perdóname Hinata-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hinata movió su cuerpo, o eso intentó ya que algo que pesaba estaba sobre ella. Abrió sus ojos de golpe y sus mejillas se sonrojaron al ver a su profesor prácticamente durmiendo sobre ella. Miró a todos lados, nerviosa.
Tranquila Hinata. Tú solo sal de ahí, en silencio y con mucho cuidado.
Agarró el brazo de su profesor y lo alzó un poco, intentando escapar de su, también, cuerpo. Se escurrió hacía abajo, sonriendo cuando vio que estaba a punto de salir.
-Quieres ir al baño?-ella se detuvo y alzó lentamente la mirada. Sus mejillas se sonrojaron.
-N-no.-
-Entonces, no te hace falta salir- y con el brazo que ella había apartado Naruto la subió y apoyó la cabeza sobre sus pechos, rodeándola con sus brazos. Hinata sintió sus mejillas arder, sin saber qué hacer con sus brazos.
-P-profe…-
-Porque has venido?- interrumpió.
Hinata no respondió al momento. Debía pensar una buena excusa, una que le convenciera.
Y es que, no podía decirle que realmente había venido porque estaba preocupada por él. Que por su culpa tenía ese dolor en la espalda y que probablemente esa enfermedad también fuera por su causa.
Se mordió el labio, buscando algo que comentar mientras bajaba sus brazos y los ponía a cada lado, sin llegar a tocarle.
-Te dije que estaba bien no?- y alzó su cabeza, provocando que esta bajara la mirada, avergonzada -y nada de mentiras y excusas baratas-
-y-yo…estaba preocupada por usted y…-se puso a jugar con sus dedos-pensé que…por mi culpa…-
-Crees que por tu culpa enfermé?-preguntó incrédulo mientras Hinata asentía.
-M-me caí sobre usted y-y se hizo daño y luego se puso enfermo. Así que…-pero antes de que pudiera continuar, recibió aquel doloroso golpe en la frente, dado con sus dedos.
-Eres demasiado ingenua Hinata.-ella infló sus mofletes y él sonrió- y te pido, por favor, no me trates de usted…-dijo volviendo a apoyar la cabeza sobre sus pechos mientras esta se sonrojaba más- me siento como un viejo a tu lado- masculló con el ceño fruncido.
-Profesor…-
-Naruto.-dijo él, cerrando sus ojos-solo dime Naruto.-
Y así se quedó unos minutos, abrazado a su alumna, relajándose, disfrutando de su calor y de la comodidad de su pecho.
-Lo siento…-murmuró él abriendo sus ojos sin mirar la nada- no pienso… jamás pensé que fuera un error-
Hinata miraba la cabeza de su profesor, asombrada.
-Solo…no me odies-murmuró empezando a sentir que se dormía de nuevo. Estrechó así a Hinata y respiró profundo, entregándose al sueño.
Hinata miró a todos lados, abrumada, sin saber que hacer o siquiera decir.
No fue un error? se mordió el labio, evitando ponerse a llorar. Porque ahora le decía eso?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Dos horas después…
Naruto movió su nariz al llegarle un olor realmente suculento. Estando boca abajo estiró su brazo y palpó la cama, en busca de aquella persona que compartía su cama Hinata, pero giró la cabeza al no encontrarla sobre esta. Dejó caer la cabeza en la almohada, sintiendo pinchazo al tragar saliva.
Todavía se encontraba fatal.
Se volteó con dificultad, quedando boca arriba y tras eso, respirar profundo. Como podía haber pillado un resfriado tan tonto? Él casi nunca se resfriaba, que es lo que había hecho para esta vez, estarlo?
Se incorporó en la cama y sacó sus pies fuera de esta, apoyándolos sobre la alfombra. Se frotó la sien, sintiéndose algo mareado y sin fuerzas.
Patético. Pensó mientras se alzaba y se encaminaba al baño, pensando que si se duchaba se le quitaría esa debilidad que tenía en el cuerpo.
Al cuarto de hora Naruto salió, se puso unos pantalones cómodos y salió de su cuarto, secándose el cabello con la toalla, cuando vio a Hinata en la cocina.
Se acercó, sintiendo su estómago rugir ante ese delicioso aroma. Hinata le vio y rápidamente volvió la mirada a la comida, sonrojada. El lucía con un pantalón cómodo azul y sin camisa, secándose su cabello húmedo.
Vio como él se sentaba en las sillas y la miraba, sonriendo. Sus mejillas ardieron más y se sintió nerviosa y torpe.
-D-debería quedarse en la cama, todavía no está recuperado.-
-Prefiero quedarme-respondió sin dejar de mirarla y sonriendo aún más. Hinata siguió preparando, avergonzada.
-No pienso…jamás pensé que eso fuera un error.-
-Solo…no me odies…-
Hinata recordó aquellas palabras. No hacía nada que se lo había dicho pero…él se acordaría de eso? Porque se lo dijo? Sería que estaba arrepentido de todo?
Quizá solo le había dicho eso para tranquilizarla, para poder dormir sobre su pecho y sacarse culpas.
-Ha sido un error. Un maldito error!-
-Auch!-exclamó al cortarse con el cuchillo. Vio su dedo índice sangrar y se encaminó para ir a por el botiquín.
-Hinata-y le indicó que se acercara con el dedo.
-P-pero yo tengo…-y alzó la mano, mostrando así su dedo pero él negó y le indicó de nuevo que se acercara.
Hinata se acercó a él, quedando la barra en medio de ellos; Naruto agarró su mano y provocando un gran sonrojo en Hinata, se llevó su dedo a la boca.
Hinata pudo sentir su lengua lamiendo su dedo y bajó su mirada, avergonzada al sentir esa sensación en su intimidad que únicamente Naruto le hacía sentir.
El rubio se lazó de la silla y desapareció pasillo adentro. Hinata se miró el dedo, que parecía querer volver a sangrar. Tenía que hacer algo o mancharía las cosas.
Así que buscó algún papel o algo para taparse dedo, pero antes de que pudiera buscar algo, Naruto apareció con el botiquín y le empezó a curar.
Hinata se dejó hacer, sin atreverse a mirarle a la cara.
-Quieres que siga yo?-preguntó él , poniendo la tirita sobre su herida. Hinata le miró, confusa mientras él guardaba las cosas- ya continúo yo con el almuerzo-
-N-no, no. Yo puedo seguir- y rápidamente se puso con el almuerzo-d-debería de ir a la cama, podría coger frío- decía mientras cortaba las verduras- enseguida le traigo el desay…-
-Hinata- ella le miró- te dije que nada de "usted"-y se alzó de la silla con el ceño fruncido mientras mascullaba solo-me hace sentir un depravado abusa niñas que…- Hinata le siguió con la mirada, confusa.
Al rato, le llevó el almuerzo a la cama; era tanta el hambre que sentía que se lo comió todo en unos momentos. Ella volvió a servirle de más, viendo que realmente le gustaba. No era que ella fuese muy buena en la cocina, su madre siempre le decía que si pero ella sabía que todavía le faltaba un poco para aprender a cocinar igual que su madre.
El secreto está en para quien cocinas. Yo cocino lo que a mi familia le gusta, cocino porque a mi familia le gusta.
Recordó las palabras de su madre y sonrió.
Algún día ella le llegaría a cocinar algo realmente sabroso a su familia.
Cuando Naruto terminó, Hinata recogió la bandeja y le preparó para que se tomara las pastillas. Que por cierto Naruto, se negaba a tomar.
-Pero con esto te pondrás mejor- dijo ella mostrándole el pote de las pastillas, pero Naruto volvía a negar. Hinata cerró el pote, frustrada- y después me dice a mí que soy una cría.- masculló haciendo sonreír a Naruto.
Este tiró de su brazo y la sentó sobre su regazo; agarró el vaso de agua y se lo dio. Hinata lo agarró sin entender mientras él agarraba el pote de pastillas, sacaba una y se la entregaba a ella, luego volvía a cerrarlo y lo dejaba sobre la mesita.
Ella con la pastilla y el vaso en la mano le siguió mirando.
-Vas a tomártela?-preguntó a lo que él volvió a negar.
-Quiero que me la des tú- y Naruto vio como sus mejillas se sonrojaban, a lo que él sonrió más- tienes un buen método.-
Hinata miró a un lado, recordando que para que se tomara la pastilla, tuvo que meterse la pastilla y el agua en la boca y juntó sus labios.
Pero eso fue mientras estaba dormido, otra muy diferente es que él estuviera despierto.
-A-ayer estaba muy enfermo, hoy parece que ya se encuentra…-pero él sujetó su mentón y le alzó el rostro.
-Quiero que me la des.- y tras una sonrisa realmente sexy, Hinata miró el vaso y la pastilla, tragó duro y cerró sus ojos.
Solo esta vez. Solo esta vez.
Abrió de nuevo sus ojos, se metió la pastilla y el agua en la boca y rápidamente junto sus labios con Naruto, cerrando sus ojos mientras le pasaba a él las dos cosas. El agua escurrió un poco entre sus labios y mojó un poco su pecho y las sábanas. Ella se separó, abriendo sus ojos y mirando a Naruto. Este, sonriendo, tragó el agua junto con la pastilla y volvió a juntar sus labios, pasando la mano por su nuca para profundizar el beso.
Hinata le correspondió al beso, sintiendo pronto la cama en su espalda. Se separó de sus labios, mirando nerviosa a todos lados.
-Naruto…-le miró mientras este bajaba sus besos por su cuello-espera no…ah!- se tapó rápidamente la boca al sentir la mano masculina sobre su pecho, pellizcando su pezón sobre su sujetador. Sus mejillas se sonrojaron al completo y sintió que lágrimas de vergüenza estaban por salir.
Naruto se colocó sobre ella, acercando su rostro al suyo mientras que con la otra mano le retiraba la mano de la boca y la sujetaba a un costado de su cabeza. Hinata le miró, sonrojada, mordiéndose el labio con fuerza. Naruto sonriendo, se acercó a ellos y volvió a besarlos, mordiendo su labio, lamiendo, introduciendo su lengua. Él volvió a separarse unos centímetros.
-Me encuentro realmente bien, Hinata…-su mano agarró al completo su pecho, bajo su sujetador y ella cerró sus ojos, arqueando su espalda. Naruto bajó por su cuello dejando un rastro de besos, lamiendo ahí por donde pasaba- o prefieres que lo dejemos?- la mano que estaba en su pecho bajó, acariciando su cintura, agarrando su cadera con fuerza, chocándola contra la suya. Hinata negó, avergonzada al sentir la entrepierna de este sobre su intimidad. La sonrisa de Naruto se amplió aún más con superioridad y volvió a juntar sus labios.
Pronto toda esa fiebre y ese malestar desaparecerían.
CONTINUARÁ!
Bueno, bueno, jeje he recibido varias quejas sobre el comportamiento de Naruto XD Pobrecito, tenéis que entenderle, no es fácil saber que te has enamorado de una niña y más él que es un profesor. Comprender que es muy dificil, y te lias mucho XD
Tenía una novia, una vida feliz, que ahora tendrá una mucho mejor con Hinata, tal vez, pero comprenderle, las cosas no siempre salen como uno las piensa no? XD
En fin, espero qur tmb os haya gustado el cap. y perdonar la tardanza, los examenes y deberes son muchos, y ahora la inspiració, viene poco ejeje
Espero que me hagáis feliz con vuestros comments^^
PD: Perdonad si veis faltas o palabras incompletas, en mi word salen bien, pero cuando lo subes aquí, no sé que pasa pero o las palabras desaparecen o se hacen faltas :P
