Dos veces siete días vivió Cloud solo en una sima; ¡no, no solo del todo, pues en ningún momento lo abandono la más atormentadora de todas las compañías, la nueva! El presente era devastación y muerte; la expectativa en el futuro se reducía a la forzosa ejecución de un acto abominable; el recuerdo del pasado se hallaba envenenado por la conciencia de su culpa. Si pensaba en su dichosa primera vida con Aerith, entonces su actual figura horripilante estaba parada ante delante de sus ojos; si evocaba los apacibles días de felicidad con Tifa, entonces distinguía la imagen de la triste y desolada madre con los niños muertos en sus brazos; y así cada uno de sus recuerdos solo atraía a la nueva, la atormentadora. Aun peor eran sus noches.

Rondando el círculo mágica, que no podía trasponer, Aerith clamaba cada noche:

-¡Cloud! ¡Cloud!

El eco de la caverna repetía aquel horrible llamado y lo despertaba.

-Cloud, mi amor-decía luego ella-. ¿Por qué huyes de mí? ¿No es dulce morir unidos en el gozo del amor y en el después pertenecerse eternamente?

Y como todo permanecía callado dentro de la caverna, volvía a exclamar:

-¿Quieres matarme, amor mío? ¡No me mates, no me mates! ¡Estaré condenada eternamente y tu conmigo!

Así merodeo durante catorce noches, y cundo se desvaneció también con ella se llevaba el reposo de Cloud.

La noche de luna nueva había llegado, oscura como el acto que debía cometerse, Sephiroth entro a la caverna.

-Vamos, a llegado la hora-le dijo a Cloud y en silencio lo condujo hasta un caballo negro que le recordó aquella noche infausta.

Cloud contó a Sephiroth que Aerith lo llamaba durante toda la noche y pregunto si eran ciertas las amenazas de perdición eterna que ella profería.

-Mis ojos no pueden ver tan lejos-respondió Sephiroth-. ¿Quién puede penetrar con su mirada las grietas que separan el cielo de la tierra? Es posible que sea cierto; pero también es posible que ella solo quiera asustarte.

Cloud permaneció vacilante junto al caballo.

-¡Decídete!-le ordeno Sephiroth-. Solo puedes arriesgarte una vez a intentarlo, y fracasar te hará caer para siempre en su poder.

-¿Hay algo mas espantoso que ella?-dijo por fin Cloud y salto sobre el caballo, y Sephiroth tras él.

Como si cabalgara en la salas de la tormenta, pronto llegaron al castillo de Cloud. Todas las puertas se abrieron al paso de su señor y entraron por fin al aposento de Aerith, que dormid en su lecho.

Sumida en un sueño ligero, yacía ante los ojos de Cloud tan bella como a la mañana síguete de la primera noche de bodas; todo su aspecto horripilante se avía desvanecido y su rostro no exilia el menor vestigio de la tumba, ni revelaba su mirada cortante y gélida. Aerith descansaba placidamente como cualquier mortal y parecía tan pura en su inocente sueño que las dulces horas de amor se agolparon en la memoria de Cloud como ángeles para implorar misericordia por aquella mujer dormida. Consternado, debatiéndose en su resolución, permanecía de pie frente al lecho y su mano indecisa no podía empuñar la daga que Sephiroth le alargaba.

-Ahora o nunca-dijo este-: si hoy te demoras, mañana la tendrás otra vez sobre tu pecho chupándote la sangre.

-¡Atroz!-balbuceo Cloud y, volviendo el rostro, clavo la daga en el pecho de Aerith y grito-: ¡Te maldigo para siempre!-y la sangre helada salpico su mano.

Una vez más abrió ella los ojos y lanzo sobre él una mirada fija y temible:

-¡Conmigo te condenas!-dijo con voz cavernosa y resquebrajada y expiro

-Coloca ahora la mano sobre su pecho-dijo Sephiroth-y pronuncia el juramento.

Y Cloud hizo como aquel le decid y juro:

-Jamás pensare en su amor, jamás pensare en ella con intención; y si involuntariamente su imagen se presenta ante mi alma, le diré: "¡Te maldigo!".

-Bien-dijo Sephiroth-, todo ha terminado: devuélvela ahora a la tierra de la que insensatamente la llamaste y no olvides jamás tu juramento: si lo haces solo una vez, regresara y entonces no tendrás salvación. ¡Adiós! Ya no volveremos a vernos nunca más.

Con estas palabras abandono el aposento. También Cloud huyó de aquella espantosa alcoba del horror; ordeno rápidamente a sus fieles criados que enterraran el cadáver y se marcho del palacio.

Próximo capitulo…INESPERADO FINAL…jejejej…tipo tele novela ^^