¡Hola amigos! Bueno aquí les traigo el capítulo 10 ya de esta historia, no puedo creer que ya estemos en este capítulo y que ustedes me sigan leyendo y dejándome sus comentarios, espero que no dejen de hacerlo porque mientras haya alguien que la lea yo seguiré esta historia. Sin más que decir disfruten del capítulo :D

Capítulo 10. Noticias Tristes.

Ichigo había estado pensando por mucho tiempo cómo sería su reencuentro con Orihime, el llegaría a casa de la anciana Kaede y ella no tendría ni la menor idea de que ese día se volverán a ver después de tanto. ¿Cuál será su reacción ante esa situación?, ¿Qué tal si lo desprecia y se aleja de nuevo?, ¿Qué pasa si no lo quiere cerca de Suri?, ¿Y si vuelve a perderla? o mejor dicho perderlas. No, eso era algo que jamás permitiría que sucediera de nuevo. Estaba convencido de lo que quería, las que quería a ambas a su lado, esta vez para siempre.

En otro lado del pueblo la anciana Kaede se encontraba sola y pensativa en su casa.-Pero que muchacho tan guapo era ese del parque, ¿doctor? con esa cara y cuerpo debía de ser modelo. -reía divertida la anciana- ¿Con qué Ichigo eh?, ahora entiendo cómo es que Suri salió tan linda, con esos padres no había otra opción. Ahora que lo conocí estoy convencida que hay gato encerrado detrás del engaño hacia Orihime, pero esta anciana no es ninguna ingenua. Por el momento lo deje muy presionado cuando le dije que había algo entre Hime y mi muchacho, lo noté en su reacción, no cabe duda que sigue enamorado de ella, y sé que ella también lo sigue estando.

La anciana Kaede era muy sabia, conocía mejor que nadie la historia de Ichigo y Orihime, la muchacha le había contado todo el día que la conoció, y la verdad es que ella aún seguía hablando de él inconscientemente, de esta forma la anciana había logrado conocer prácticamente todo acerca de Ichigo y su personalidad. Y cuando lo vio en el parque abrazando a Suri de esa manera supo que eran padre e hija, eso sin contar el notable parecido físico que compartían, su cabello y expresiones eran las mismas. Y ahora que había tenido la oportunidad de platicar con él, sabía que era una buena persona, su intuición nunca fallaba y estaba segura que era cuestión de tiempo y un poco de su ayuda para que estos dos estuvieran juntos de nuevo. A la anciana le dolía en cierta forma que esto pasara pues pensaba en su hijo Grimmjow, quien siempre había estado enamorado de Orihime, pero sabía que los sentimientos de la muchacha no habían cambiado y no iba a cambiar respecto a Ichigo, por más que ella lo negara; estando las cosas así Orihime no era una buena elección para su hijo. Así que la felicidad de la muchacha era algo que la anciana ayudaría a alcanzar, por ella, su nieta y por ese muchacho pelinaranja.

Orihime había tratado de interrogar a la anciana sobre lo que hubo ocurrido en el parque pero esta se limitó a decirle que Suri la había pasado bien y que el viernes la invitaba a comer en su casa. Sabía que si la anciana no le contaba por si sola todos los detalles, ni aunque le preguntara directamente le respondería, sin embargo su hija Suri ya se había encargado de decirle que efectivamente se habían encontrado con Ichigo de nuevo y que ella estaba muy feliz por ello. La pelinaranja no dejaba de cuestionarse lo que estuviera pasando en la mente de Ichigo en esos momentos, ¿sospechara algo sobre Suri?, ¿Cuánto tardaría para encontrárselo?, ¿Suri o la anciana le habrán hablado de ella?, si esto último pasó definitivamente faltaría muy poco para ese reencuentro y ella no estaba preparada, no aún.

Ya era de noche y Orihime se encontraba con Suri ya a solas en su casa.

-Mami ya quiero que sea viernes.- Decía emocionada la pequeña.

-¿Para que sea fin de semana y dormir y jugar mucho?.

-No-negó con la cabeza la pequeña- Quiero que sea viernes para ver a Ichigo kun de nuevo. -Orihime se sobresaltó.

-¿Y en donde se supone que lo verás pequeña?.- Preguntó nerviosa.

-En casa de mi abuelita, porque lo invitamos a comer con nosotros, así lo vas a conocer mami. - De pronto el cuerpo de la pelinaranja se tensó y pensando que ya no sería posible se puso mucho más nerviosa de lo que estaba. Ya no podría evitarlo más, la hora de enfrentarlo sería mañana, ¿pero cómo reaccionaría el al verla?.

-¿Suri le contaste algo de mí a Ichigo kun?.- Preguntó nerviosa y la pequeña se puso un rato a pensar.

-Mmm no lo recuerdo mami, hemos hablado de muchas cosas.- Sonrío inocente la niña para la desilusión de Orihime, así no podía anticipar nada de lo que ocurriera mañana.

-Ya veo Suri, será mejor que vayamos a dormir.

-Pero mami, es muy temprano aún, yo no tengo sueño.

-Pero mamá si, hoy he tenido un día pesado y no me siento muy bien, mejor vayamos a dormir pequeña.

La pelinaranja se sentía realmente mal, una presión extraña en su pecho se apoderaba cada vez más de ella, ¿será todo solo por el asunto de Ichigo?.

En la cuidad de Tokyo una pelinegra de ojos azules se encontraba muy impaciente por la salida tan espontánea de Ichigo, ya llevaba un par de días fuera de la ciudad y no tenía ni la menor idea de a donde pudo haber ido o cuando regresaría. Al ser una de las chicas más ricas y poderosas de Japón, pues la familia Kuchiki era dueña de todo un emporio dirigido por el exitoso empresario Byakuya, no iba a quedarse de brazos cruzados, y de alguna forma consiguió la clave de acceso al departamento de Ichigo, con dinero cualquier cosa era posible. Empezó a revisar en todas las habitaciones en busca de pistas, logró encontrar su pasaporte lo que indicaba que se encontraba dentro del país, en su armario aún había una buena cantidad de ropa, así que no podía haber viajado por mucho tiempo, eso la tranquilizo un poco, pero su mayor miedo aún seguía en pie, Orihime podía estar en cualquier parte de Japón y si estos dos se encontraban quien sabe lo que podía pasar, ella debía encontrarlo lo más pronto posible. Camino a la cocina por un poco de agua cuando se tropezó con unos papeles que estaban en el piso.

-Maldito Ichigo descuidado, mira que dejar esto en el suelo.- de pronto su vista enfoco bien sobre los papeles, todos eran sobre pueblos turísticos de Japón, pero uno de estos pueblos estaba encerrado con tinta negra.- Con que Karama eh...

Por fin era viernes y había una mañana nublada y fresca en Karama, parecía que estaba a punto de llover. Un chico pelinaranja se dirigía a una tiendita local a comprar algo para el desayuno.

-Vaya hoy amaneció más fresco que de costumbre.- Hablo Ichigo tratando de entablar conversación con el dueño del local.

-Así es muchacho una tormenta se avecina, se nota que el cielo esta triste. - Ichigo sintió algo más que un simple dicho típico en esas palabras. En ese momento otra señora más vestida de negro entro a la tienda.

-Claro que esta triste- se unió la recién llegada a la plática- murió una de las personas más queridas del pueblo.- Se lamentaba la señora, Ichigo sintió una extraña sensación en su estómago, y de pronto se preocupó por lo que pudiera pasar.

-No entiendo como sucedió, se veía tan sana, tan bien, todos habríamos pensado que le esperaba una larga vida por delante.

-Parece que fue algo del corazón, un paro cardiaco o algo repentino, nadie nos lo esperábamos pero sin duda a todos nos duele su muerte. -Decía triste el señor de la tienda.

-Hará mucha falta en este pueblo, descanse en paz anciana Kaede.

Para Orihime, para Suri, para Grimmjow y para el propio Ichigo muchas cosas estaban por cambiar.

Hasta aquí con el capítulo amigos. Si alguno de ustedes vio Inuyasha sabrá a quien me refiero con el personaje de ''anciana Kaede'', era una linda viejecita en ese anime, pueden buscar imágenes si no lo han visto. Y vaya vienen cosas muy tristes. Sé que fue algo inesperado la muerte de la anciana Kaede pero era algo que ya estaba contemplado, a ver qué pasa ahora con nuestro Ichigo, ya estaba todo planeado para reencontrarse con Hime pero ahora ya todo tendrá que dar un giro, y aparte ya viene en camino la mala de malas en el fic jaja a ver que maldades planeara ahora. Espero sus mensajes sobre qué les pareció el capítulo, si se lo esperaban y sobretodo que es lo que más les preocupa ahora D:

Jajaja ya esta dramática la cosa, sayonara mina san.