Bombón miro la computadora de Brick, como diablos había dejado atrás una laptop en buen estado, prácticamente los engendros habían dejado un departamento amueblado detrás de ellos, sonrió levemente, era más que obvio cual era la situación, aun que se negaba aceptar que eso llegara a pasar en esa circunstancia, llevaba dos días recorriendo Paris a velocidad sublimica a una altura aproximada de tres metros del suelo, nadie se había dado cuenta de su presencia incluso los radares militares de Francia, la Unión Europea o la OTAN no la habían localizado, pero ni un rastro del imbécil ese, eso era desesperante

Tecleo nuevamente en la maquina unos cuantos algoritmos que le permitirían volver a hackear el satélite de el servicio de contra inteligencia británico, en su opinión era mejor que el de la CIA para esta ocasión

Burbuja miro fascinada los álbumes fotográficos de su amado, era obvio que tenía un sentimiento de vanguardismo introspectivo

¿Quién es ella? — se volvió a preguntar en voz baja, la heroína al ver de nueva cuenta la fotografía de una castaña de sonrisa sugestiva y ropa por lo demás diminuta, y ese ni si quiera ese era el problema, el problema en si era la cantidad, eran casi doscientas fotos de la misma chica, algunas cartas y poemas, sintió su corazón estrujarse un poco al leer algunas de las dedicatorias bellamente escritas

Se encamino a la puerta con paso firme mientras escondía la fotografía en su bolsillo derecho

¿Burbuja piensas salir? — pregunto Bellota mirándola extrañada

Si quiero despegarme un poco, regresare lo antes posible, no se preocupen se cuidarme yo solita — exclamo la chica con una sonrisa enigmática

Boomer se arrodillo ante el conejo que había cazado para comer, mientras el pequeño halcón miraba interesado a la presa en cuestión

Tranquilízate Horus ya tendremos la comida en un rato mientras déjame agradecerle al pequeño nuestra supervivencia — susurro el chico entonando una pequeña oración mientras destripaba al animal y alimentaba a su inquieto acompañante y a una pequeña comadreja que hacia unas horas lo venía siguiendo muy interesada en si

Butch miro a la castaña que le sonreía lujuriosamente a un lado de la barra del bar en cuestión eran aproximadamente las ocho de la noche y el estaba en ese agujero de mala muerte intentando dejar de olvidar ese par de ojos verdes, que incluso entre sus sueños lo asechaban como una misteriosa pantera de mirada penetrante

Anímese Teniente no ah dejado de mirarlo toda la noche — exclamo uno de sus subordinados que lo acompañaba esa noche en el bar

Oh que no cree poder con ella —

Escúchame muy bien Gilbert podría llevármela a un hotel más rápido de lo que piensan todos ustedes pero estoy casado con mi trabajo, y si mal no les recuerdo mañana es día de marchar así que nos los espero de regreso en el cuartel a mas tardar a las dos mil trescientas horas entendido —

Si teniente — respondieron los chicos mientras saludaban firmemente ante la salida de su oficial la mando

Los cuales se quedaron mirando al joven teniente mientras pagaba la cuenta y se retiraba sin haber si quiera tomado más de cinco cervezas con ellos

¿Es algo raro no? — pregunto uno de ellos mirando hacia la puerta

Quizás, pero no me dirás que no sabe lo que hace —

Puede ser pero me preocupa su indiferencia hacia las damas —

Cállense ustedes dos en este momento –

Lo sentimos cabo — inquirieron los dos soldados ante el cabo de la unidad

Y para su información antes de que anden esparciendo rumores infundados, el Teniente si le gustan las mujeres, el problema es que al parecer sufre un mal de amores —

Ah — susurraron los soldados mientras tomaban una cerveza al mismo tiempo

Brick sintió algo de viento mientras salían del aeropuerto internacional Doha, mientras su maestro iba intentando conversar a su interlocutor de que era de suma importancia entrevistarse con el cónsul lo antes posible

Miro las calles modernas del la capital mientras viajaban en ese elegante taxi hacia el hotel donde se hospedarían al momento que se podía oír la llamada a la oración que marcaba la primera de las cinco oraciones diarias que marcaba el islamismo como uno de sus cinco pilares, al momento en que el taxista se detenía y sacaba una pequeña alfombra y empezaba a recitar la oración en silencio

Sera mejor que tomes nota de esto muchacho, hemos entrado a un lugar donde la Fe y la modernidad están mas entretejida que en el occidente —

El pelirrojo simplemente asintió mientras cerraba los ojos y lo único que pudo pensar fue en unos dulces labios sabor fresa y esa tarde en Paris

Había sido como él lo había dicho al menos siempre tendrían Paris no