Capítulo 10 Editado
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Capitulo X
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Un par de días atrás desde que volvieron de la ceremonia había comenzado a buscar en sus uniformes del colegio, en las cosas que su madre había guardado de cuando era ella pequeña y por toda la casa. Al principio Andrómeda ignoro el comportamiento de su hija hasta que esta comenzó casi literalmente a destruir su hogar.
-Nymphadora, cualquier cosa que estés buscando no sería más fácil usar un accio- comento mientras miraba a su ahora peli rosa hija.
-No estoy segura de que funcione, y no me llames Nymphadora madre-
-Nymphadora es un nombre hermoso, no entiendo por qué insistes en que te llamen Tonks, ahora solo debes intentarlo o dime que buscas- la joven metamorfo se sentó en el suelo observando a su madre no tenía caso discutir por su nombre en este momento.
-Antes de viajar como escolta de las chicas comencé a tener sueños- se detuvo un poco y negó- más bien creo que siempre he tenido estos sueños, al principio de pequeña creí que era algún anhelo de que los Black no te repudiaran, que se trataba de un deseo infantil de que te llevaras bien con tus hermanas. Pero en esa casa encontré una carta, una carta que me hizo levantar sospechas sobre ellos y sobre mis recuerdos.-
-No comprendo ¿Qué sueños? ¿Qué carta?-
-Desde que era niña he soñado a otra pequeña, me soñaba jugando con ella-
-Debió ser el deseo de un hermano solo eso-
-No era eso madre, recuerdo a esa niña muy bien, otras ocasiones también recordaba a un bebe, en algunas ocasiones soñé con el tío Sirius enseñándonos travesuras. A tus hermanas soñé reuniones con ellas, el marido de la tía Narcisa también estaba ahí. Además si fueran sueños, solo sueños como explicarías esto.- se puso de pie tan rápido que perdió el equilibrio casi cayendo contra el piso, saco de su túnica la misma carta que encontró en casa de los Pendragon dándosela a su madre.
Andrómeda leyó la carta un par de veces antes de mirar a su hija.
-¿Estás buscando pruebas sobre esto?-
-Siempre creí que era solo una niña en mis sueños, que no era real, me convencí al crecer de que era una ilusión, un deseo de una pequeña que deseaba hermanos, pero cuando encontré esta carta en esa casa. ¿Por qué había una carta para mí ahí? Además…tus hermanas estaban ahí, ellas mencionaron algo de observar a esa familia y sobre la hija perdida de Regulus-
-En alguno de estos sueños hay algo de información que si crees investigamos sea real-
-No estoy del todo segura- mientras estaba en el piso noto unas tablas de madera de su closet sueltas, se acercó gateando hasta el mueble observándolo con detenimiento usando su varita para despegar la tabla.- Mi escondite secreto-
-¿Qué hay ahí Dora?-
-Es nuestro escondite secreto, descubrimos esta tabla suelta una vez que vino de visita a la casa- saco algunos dulces llenos de tierra y telarañas por el tiempo.
-¿Lo viste en uno de tus sueños?-
Asintió mientras sacaba todo lo que ahí se encontraba, sus ojos se fueron llenando de lágrimas cuando observo la primera foto.
-Ella es real, los sueños son reales- dijo mientras extendía por el piso algunas de las fotos.
Se acercó a su hija para entender que es lo que había causado su llanto, pero su sorpresa fue mayor al ver la primer foto que le había causado el llanto a su hija, ahí frente a sus ojos era su propia hija podía reconocerla fácilmente estaba llena de chocolate igual que la otra pequeña.
Era del día que su hija había hecho algunos dibujos por toda la casa, desde las hojas que le habían dado hasta el techo, recordaba que aquella vez cuando le interrogo esta dijo que lo había hecho con ella, después de dibujar había conseguido un montón de ranas de chocolate pero no recordaba de dónde. Pero ahora con la imagen observando a las dos pequeñas reír.
-¿De dónde dijiste de niña que habías sacado todo ese chocolate?-
-Se lo pedimos a Kreacher, él nunca nos decía que no-
-Kreacher, ¿el mismo elfo domestico que tiene tu tío Sirius?-
Se sentó abrazando a su hija mientras veía con ella las fotos esparcidas por el piso. ¿Esto era real? Cerró sus ojos un momento y un vago recuerdo vino a su cabeza. Era su madre Druella discutiendo con Walburga de que ella moriría sin ver nietos, le presumía incluso que su querida nieta Nymphadora era un metamorfomaga. Después otro donde Sirius salió con ambas pequeñas de paseo y las había perdido.
-Dora ¿Hay algo que puedas preguntarle a Sirius que nos ayude a confirmar?-
-Creo que existe una cosa, en mis sueños Sirius nos entrenaba para ser el próximo terror de Hogwarts el menciono algo que era sumamente importante recuperar y que nos ayudaría- movió las fotos no eran muchas unas seis o siete, pero eran la prueba existente de que no solo se trataron de sueños todos estos años
-Vallamos con él entonces-
–Mamá ¿El tapiz siempre dice la verdad? Si es así ¿por qué ella no aparece?- dijo mientras sostenía una imagen donde la niña de sus sueños estaba junto a un hombre parecido a Sirius. -él debe ser Regulus- menciono sin moverse del lado de su madre.
A la mañana siguiente ambas mujeres se presentaron en el número 12 de Grimmauld Place. Esperaron a que la mayoría de la orden saliera antes de decidirse a hablar con Sirius que por el momento se encontraba en la cocina bebiendo algo de café.
-Juro Solemnemente que mis intenciones no son buenas- menciono la joven auror provocando que su tío escupiera toda su bebida en la mesa.
-Es una frase muy interesante Dora -
-Son las palabras que te abrirán todos los caminos de Hogwarts-dijo mientras este bajaba su taza de nuevo a la mesa – Eso nos contaste cuando éramos niñas-
-¿De quién más hablas? No comprendo – dijo observando a madre e hija.
Le mostro la primera foto. Donde aparecía un hombre ataviado en colores verdes y una pequeña que sonreía divertida sentada en sus hombros.
-Regulus- menciono observando a su hermano en la foto, notando luego a la niña a su lado.- ¿Quién es la pequeña?
-No lo sabemos, pero ella está siempre en mis sueños-
-no sabía que te gustaran las mujeres, además ¿no estas siendo a salta cunas?, ella se ve muy pequeña- La cara de Tonks junto con su cabello se tornó de un rojo intenso.
-No estamos hablando de eso, además ella es o debería tener una edad cercana a la mía.- se quedó callada un momento –Tres años, solo soy tres años más grande que ella-
-¿Cómo estás tan segura hija? –
-por…por qué tiene una hermana, pero les causaba diversión que nacimos en el 73, el 76 y el 79-
-¿Quién nació en el 79?- Pregunto Sirius
-Su hermana…Druella brincaba de felicidad por que de nuevo estaba ganándole a Walburga en algo-
Ambos primos se le quedaron observando un momento. Esta información les confundía a ambos.
-No creo recordar a mi madre brincando de alegría cuando dije que me casaría con tu padre, ni mucho menos ir a visitarme cuando estaba embarazada-
-Pero en mis sueños ella quizás no es la abuela más cariñosa, pero estaba muy feliz de ganarle a Walburga en algo-
-¿Quién te dijo la frase que mencionaste hace poco?- pregunto queriendo cambiar de momento el tema.
- Tú, nos pediste que en cuanto entráramos al colegio debíamos investigar en la oficina de Filch que ahí encontraríamos un papel, que nosotros deberíamos comenzar la segunda generación. Que al decir aquella frase entenderíamos el secreto.-
-¿A nosotros? ¿Hablas de la niña de la foto?-
-Creo que ella pertenece a la familia Black.-
-Aun por el asombroso parecido que tiene ella con Regulus, mi hermano no tuvo ningún hijo-
-Ella no era hija de Regulus- menciono su cabello estaba ahora en un color naranja, el sonrojo acaba de abandonar su rostro.
Tonks procedió a explicarle entonces a su tío lo mismo que le había contado a su madre, de sus sueños, de lo repetido que eran, les conto todo sobre sus sueños incluso lo que sucedió en su viaje América, su encuentro con Bellatrix, Narcissa y Lucius. Sobre que ellos mencionaron brevemente que podría ser hija de Regulus. Les conto del sueño donde Lucius les hacía prometer que se casarían si fallaban una apuesta, les conto sobre cómo se sentía cuando estaba con ella aunque fueran sueños, no se guardó nada. Su relato se extendió casi hasta el mediodía. Andrómeda le había compartido también a ambos los pequeñas visiones que tuvo el día de ayer tras ver las fotografías.
Tras oír ambos relatos se quedó durante unos minutos en silencio, analizando todo lo que ellas le habían contado.
-Regulus vino a mí meses antes de que James y Lily fallecieran, me pregunto si recordaba la boda de Bella, que si recordaba a la esposa de Bellatrix y a sus hijas. Creí que se burlaba de mí, le corrí del lugar donde vivía y le acuse de mortífago. No estaba seguro de que esto hubiera pasado, es como algo muy vago en mi mente, pero cuando los dementores venían a mi celda algunas ocasiones era parte de lo que recordaba y por alguna razón me sentía lleno de culpa. Nunca me había puesto a analizar la angustia que había en sus ojos en aquellos momentos.-
-Recuerdo que me hizo una pregunta parecida, sobre la boda de Bella, sobre su esposa, recuerdo menciono a unas pequeñas.-
-Muchos de mis sueños ocurren en esta casa, hay cosas que recuerdo tan claras de este lugar y apenas paso tiempo aquí en funciones para la orden. Desearía que las paredes realmente pudieran hablar-
La casa entera crujió en cuanto esas palabras salieron de su boca, las luces se apagaron, voces resonaban por todo el lugar, los tres presentes se miraron sin saber que estaba pasando, por extraño que pareciera un ventarrón de aire se dejó sentir desde donde estaban, les obligo a salir de la habitación hasta llegar al recibidor. Ahí delante de ellos estaba Regulus Black sentado junto a la chimenea leyendo un libro, las llaman verdes anunciando la llegada a través de la red flu y dos voces pequeñas que gritaban.
-Tío Regulus- gritaron ambas pequeñas al unísono brincando a su regazo.
Andrómeda reconoció la imagen de pequeña de su hija, así como sabía que Dora se había reconocido.
-¿Qué hacen aquí pequeñas? Creí que estaban con Sirius de paseo en el Callejón Diagon-
-Lo estábamos –dijo una pequeña Dora
-Pero él no dejaba de hablar con esa espantapájaros.-aclaro la otra pequeña
-¿Espantapájaros?-
-Si el no dejaba de hablar con ella y movía sus cejas así cuando hablaba- Tonks repitió el movimiento de ceja que vio hacer al hombre junto con otros gestos.
-Siii y era muy aburrido, nos ignoró, por esa señora llena de plumas en la cabeza-
-Y luego llego la otra señora esa con placa en el pecho.-
-¿Estaba hablando de Amelia Bones?-
-Si ella y no estaba muy feliz de ver al tío haciéndole esas caras a la otra señora de plumas- menciono las más pequeña.
-Entonces se escaparon-
-No escapamos, usamos la Chimenea con tu amigo el de la tienda de viajes para venir aquí, eso no es escapar estábamos muy muy aburridas- dijo Tonk mientras ambas pequeñas hacían las caras que tenían de aburridas.
La casa se oscureció casi por completo solo se podían ver las llamas de la chimenea, se tornaron verdes y los tres apuntaron a la misma, no entendían que acababa de suceder y no era ya una hora en la que solían venir los integrantes de la orden.
-¿Sucedió algo?- Pregunto Albus al salir de la chimenea viendo las tres varitas que poco a poco bajaron al observarle.
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Los sueños empezaron a ser más recurrentes, así como pequeños recuerdos cuando estaban despiertos; cada vez podían detectar más cosas, sensaciones, olores, sentimientos, incluso algunas partes se hacían más extensas; la mayoría de las veces solían ser los mismos.
Pero esto era algo que había sucedido no solo con los Andrómeda, Tonks y Sirius; Narcissa, Bellatrix y Lucius estaban teniendo estos mismos.
Los tres miembros de la orden acudieron a Albus y tras explicarles sugirió que sería buena idea reunirse con los otros tres. En algún lugar público.
Esa misma semana el director noto que la Jefa de la casa gryffindor estaba siendo más sobreprotectora con sus cachorros, el miércoles por la noche que acostumbraban tomar juntos el té ella le confesó que había dos pequeñas que aparecían en sus sueños, que una de ellas le llamaba mamá y que esto había despertado una especie de instinto más protector, pero que también había algo que le causaba mucha angustia.
Esa era la razón por la que Albus sugirió la reunión y se ofreció a ser el mediador de la misma. Les informo a los presentes que un juramento se realizaría para que todo lo que ahí se hablara permaneciera en secreto. Por supuesto ambos mortífago no le habían notificado nada de esta reunión aún a su señor.
En la nota que cada persona que participaría recibió decía que el lugar de reunión seria en Rules Restaurant uno de los restaurantes más antiguos de Londres tendría cerca de 260 años, así como la contraseña para que les permitieran entrar al salón que había reservado
Lucius, Narcissa y Bellatrix quien al llegar lo hizo con un hechizo glamour estaban sentados de un lado del salón, mientras que Andrómeda, Minerva, Sirius y Tonks estaban del otro lado, Albus estaba sentado a la mitad de la sala observándolos tranquilamente.
Narcissa era quien había explicado primero lo que ella había soñado, su marido había hablado solo agregando partes extras en donde él había estado solo con las niñas, Tonks había confirmado algunas de estas agregando sus propias partes del sueño, de la misma forma hicieron Andrómeda y Sirius.
La mortífago y la profesora no dejaban de observarse analizando las expresión del otro mientras narraban cada uno sus versiones. Era extraño para ambas mujeres el pensar que en todos los sueños eran esposas, que se amaban, era difícil creerlo una era el más fiel siervo del señor oscuro y la otra mujer estaba del lado de luz. Ninguna de ellas era de la idea de compartir sus sueños, estos habían estado llenos de una sensación de amor, de paz de felicidad infinita, más al verse ambas en este momento no había una pisca de esos sentimientos solo aversión de una contra la otra.
-Bueno según la versión de la mayoría queda claro aunque en este momento ni Minerva ni Bellatrix sientan el amor que en sus sueños indican ambas estaban casadas, también que tenían dos hijas. – el silencio reunió en la sala
-Al principio de mis sueños yo pensé que la niña mayor que yo veía era hija del tío Regulus, era una copia suya.- menciono Tonks – pero en estos días así como transcurren, me queda muy claro que esa niña es hija de Bellatrix y Minerva-
-Kreacher- llamo Sirius al elfo que al instante apareció tras un pop.
-Me llamo amo Sirius- dijo el elfo no muy contento.
-Kreacher- dijo el hombre – ¿Regulus tuvo una hija? ¿Había alguna pequeña que venía con él a casa?-
-El amo Regulus no tenía una hija propia, pero su ahijada era para el como una, la señorita Black pasaba mucho tiempo en casa le gustaba platicar con la señora Druella cuando esta le olvido y la pequeña se trasladó a la casa con la señora Walburga siempre hablaba con ella o con su retrato si la señora estaba fuera de la casa.-
-¿Por qué no nos mencionaste algo de la niña?- el elfo se le quedo observando
-El amo Regules ordeno no decir nada, hasta que alguien hiciera las preguntas específicas, menciono claramente que no podía decirlo antes de que las madres de su pequeña ahijada se reunieran de nuevo y fuera en esa reunión donde se preguntara de nuevo por sus hijas, y si alguien preguntaba antes de eso no podía decir tampoco nada al respecto porque la seguridad de la pequeña correría peligro. Igual que mi querida ama también dio esa orden.-
-¿Dónde están ellas? ¿Dónde están mis sobrinas Kracher?- siguió insistiendo Sirius
-No sé dónde la bebe fue llevada; tampoco sé dónde el amo llevo a la señorita Black, él dijo que esperara a que ella me llamara para servirle y ayudarle cuando necesitara, pero ella no ha llamado en más de 15 años-
-¿Qué paso esa noche Kreacher?- cuestiono ahora la mortífago
-Kreacher les muestra- dijo el elfo apareciendo el pensadero de Regulus-El amo Regulus hizo un encanto, mostrara los recuerdos de él, y la pequeña en el orden que el maestro selecciono.- el maestro dejo más recuerdos en frascos, pero Kreacher no puede entregarlos aun y desconoce la ubicación de los otros incluso algunos fueron destruidos. Por lo que Kreacher solo puede mostrarles el recuerdo de esa noche y lo que ocurrió después-
Los ocho adultos se inclinaron sobre el pensadero.
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Aparecieron en la casa de regreso de su viaje, aferro con más fuerza buscando no lastimarle la mano de la pequeña a sí mismo, la casa estaba destruida, había fuego y marcas de hechizos por todas martes, podía oler la magia oscura podía ver marcas de lucha, la pequeña de alguna forma se soltó de su mano y entro corriendo a casa gritando.
-Mamá, Mami ya volvimos- podía verle brincar de alegría mientras observaba a su paso toda la destrucción.
Subió y bajo junto a la pequeña por toda la casa hasta volver a entrar por segunda vez a la habitación donde las habían visto por última vez.
-Mamá, Mami, Mione- seguía llamando – mamá, mami, mione- revisaba debajo de cada mueble de la habitación. -¿Dónde se esconden mamis?-
-Duendecito- le llamo- Mamás no están en casa- dijo de forma suave
-Tio Reg ¿mamis están en tu casa? ¿Fueron con tía Cissy o con tía Andy?- preguntaba la niña mirando la habitación empezando a asustarse -¿mamis están bien?
-Kreacher- al instante el elfo apareció – lleva al pequeño duendecito a casa que nadie entre a la casa si no soy yo, intenta distraerla, si alguien intenta atacarlos aparece con ella en cualquier otra parte y mantenla a salva, espera a que yo llame por ustedes si eso pasa-
-¡Nooo! Mamis, mamis me dejaron…como en mis pesadillas tío Reg…ellas se fueron…ellas se fueron…- se acercó de inmediato a ella
– No mi amor mamis no te dejaron, solo están jugando a las escondidas si ve con Kreacher y espera con la tía abuela Walburga.-
-Noooo- grito de nuevo – me dejaras también, no me dejes tío Reg por favor.-
-No te dejare lo prometo- abrazo a su pequeña ahijada arrullándola hasta que durmiera, para luego entregársela al elfo que desapareció al instante.
Reviso la casa una vez más antes de salir y luego se apareció directamente en 12 Grimmauld Place hablo con su madre de lo que había visto. La pequeña dormía mientras Kreacher la vigilaba así que acordó con su madre volver a salir para averiguar si alguien sabía algo más de lo que había sucedido, quizás ellas habían logrado pedir ayuda.
Después de eso el recuerdo cambio podía verse como se movía en Londres mágico y muggle como estaba recorriendo hospitales y orfanatos en busca de la pequeña. Más de una ocasión se dio cuenta de que le seguían y había salido librado todas esas veces.
Las personas que le atacaron no parecían mortífagos, tampoco aurores. Debía tratarse de un tercer grupo.
Los recuerdos parecían brincar en pequeños fragmentos desde lugares que había recorrido, archivos que había revisado, libros que investigo. Hasta que de nuevo brinco al hogar ancestral de los Black.
Tras un par de semanas apareció de regreso a su propia casa, su pequeña ahijada se abrazaba a sus rodillas meciéndose frente al retrato de su tía abuela murmurando cosas ilegibles.
-Amo Regulus- le llamo el elfo -alguien entro a la casa, de alguna forma Kreacher termino inconsciente y la pequeña esta así desde que Kreacher despertó, lo lamento mucho amo Kreacher no hizo bien en proteger a la señorita-
-¿Dónde está mi madre?-
-La señora salió a poner las protecciones en ese lugar, le encargo mucho a Kreacher cuidar a la pequeña ama-
Se acercó a la pequeña y le cargo en brazos intentando calmarla, le susurro, tarareo y canto hasta que una pizca de cordura volvió a sus ojos. Luego examino la casa.
-debemos irnos de aquí duendecito- le decía de la forma más dulce – no estas segura aquí, además tengo que encontrar a tu hermana- al oír de su hermana la lucidez volvió a sus ojos.
-¿dónde está mione? ¿Ella está bien? Mamá y mami dijeron que es mi deber proteger a mione…donde esta mione.-
-voy a llevarte donde esta ella de acuerdo-La abrazo contra el mismo y desaparecieron.
El recuerdo cambio de nuevo, el hombre miraba fijamente una hoja mientras escribía
No importa cuánto investigue el causante de la separación del matrimonio de mi prima no es el señor oscuro, entre más busco la forma de hacerles recordar a los demás, más olvido yo mismo, me he asegurado de dejar las suficientes memorias para repetir en el pensadero, eh dejado notas y diarios escondidos con la esperanza de no olvidarme de ellas, de nuestra familia. No puedo recordar el rostro de mi pequeña sobrina, desearía saber dónde le envió Bella así podría asegurarme de que ambas están juntas, mi pequeña ahijada ha llegado a un punto de locura sin retorno, se parece cada vez más a esta nueva Bellatrix, bueno ella siempre tuvo un toque de locura pero esto es diferente. La locura de mi sobrina es algo extremo y oscuro, confió en que mis nuevos amigos puedan ayudarla.
Una nota de diario podía verse la fecha no se distinguía.
Alguien me ha seguido durante estos últimos años No es prudente que vuelva donde mi pequeña duendecito, temo que crea que le hemos abandonado, que le hemos olvidado. Intentare hacerles creer que le eh olvidado comenzare a buscar esas cosas que el lord oscuro creo, de esa forma podre evitar que un hombre como el viva por la eternidad. Si mi madre aun viviera estoy seguro me pediría no alejarme de ella.
En este momento solo puedo confiar en Kreacher, contarles a mis nuevos amigos sobre el lord oscuro pondrá en más peligro a mi sobrina, contarle al señor oscuro y los mortífagos sobre este extraño enemigo creara una guerra sin cuartel.
Había un espacio bastante largo con marcas de vino, agua y sangre en la parte siguiente de la nota, parecía haber sido escrita mucho tiempo después.
El tiempo no es mi aliado, no podre despedirme de mi duendecito, no poder verle en los brazos de sus madres me despedaza, sé que será feliz donde estás, es tan difícil seguir aquí cuando toda mi familia piensa que estoy muerto, has sido mi una luz en estos años, sé que pronto te olvidare por completo, cuando suceda ¿Qué será de mi existencia? ¿Morire realmente como todos ya lo creen? Madre si tan solo estuvieras aquí para guiarme, pero no es prudente tampoco volver a casa para hablar con tu retrato.
Si algún día se encuentran con los diarios, si algún día recuerdan como eran las cosas, si algún día nos recuerdan, si eso sucede… Ruego por que puedan perdonarme porque me rendí, no logre recuperar a nuestra familia, no encontré a la pequeña, ¿Pero qué puede hacer un hombre que nadie puede ver? Que está muerto para todos.
Espero que la decisión que tome sea la más acertada para tu salud, sé que no podrás perdonarme, sé que yo tampoco lo hare, sé que tus madres no lo harían.
Perdóname mi pequeña y dulce ahijada por abandonarte.
Deseo que de esta forma pueda protegerles a ti y tu hermana de los peligros, quizás el no recordar que son un Black les mantenga a salvo.
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Los ocho adultos se miraron en silencio no había mucho que decir. Los recuerdos del Black faltante no dejaban duda a que alguien estuvo atentando contra su familia.
-¿Cómo sabemos que esta chica Eiden Blackstone de verdad es la niña mayor?- pregunto Andrómeda – no tiene ningún parecido con Bella o con Minerva.-
-su edad tampoco concuerda- sentencio la Auror – Ella debería estar entre los diecinueve o veinte años-
Minerva no había hablado nada, la niña, la bebe de los recuerdos, de sus sueños tenía bastante de ambas mujeres.
-Hermione- susurro la profesora -Hermione Granger- volvió a susurrar mirando a Bellatrix
-yo suponía algo, después de que intente hechizarla y lanzársela a los wendigos-
-¿Qué tu hiciste que?- cuestiono la castaña bastante enojada.
-Bueno yo no lo sabía, solo era una asquerosa sangre sucia para mí en ese instante, pero ahora resulta que es mi propia hija – decía al tiempo de tocar su vientre recordando haberse visto embarazada de la pequeña.
-Selvil- llamaron ambas brujas al unisonó, con un pop apareció una elfina no se veía descuidada, ni abandona como era Kreacher antes de que regresara Sirius a la casa.
Los ojos de la elfina se iluminaron al ver a los ahí reunidos
-Selvil creyó que las señoras jamás recordarían, que la familia dejaría a Selvil y las pequeñas en el olvido- decía la elfina en una voz chillona mientras lloraba.
-El joven Regulus dijo que volverían, incluso cuando hace unos años la joven ama empezó a aparecer en la casa, Selvil seguía creyendo que las amas nunca volverían a llamar-
-Espera Selvil ¿Hermione fue a la casa?- pregunto Minerva con un brillo en sus ojos
-No la joven Hermione no ha ido jamás a la casa, Selvil tiene ganas de ver a su pequeña bebe de nuevo. No la joven ama Black- la elfina iba a decir su nombre pero empezó a golpearse fuerte contra la mesa. – Selvil no puede, no debe prometió a joven ama-
-Calma Selvil- le tranquilizaba -dinos lo que puedas de nuestra hija-
-La joven ama le vi algunas veces mientras el señor Regulus y la señora Walburga buscaban un lugar seguro para trasladarse, Selvil recuerda a la joven pasar cerca de la casa pero era como si ella no pudiera verla, entonces Selvil recordó haber visto al joven señor Regulus hace muchos años hacer encantos de protección a la casa, pero cuando por fin la joven Black pudo ver la casa no quiso entrar, la joven jamás entro a la casa yo podía verle seguido por un tiempo venir a observar desde fuera, luego dejo de venir. Después de mucho tiempo por fin Selvil vio a la joven hace unas semanas, se veía confundida, triste, enferma, muy enferma. Pero como siempre ella jamás entra a la casa.-
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En el tablón de anuncios de gryffindor habían colgado un enorme letrero, tan grande que casi tapaba todos los demás carteles: la lista de libros de hechizos de segunda mano que estaban a la venta, los habituales recordatorios de Argus Filch sobre las normas del colegio, el horario de entrenamiento del equipo de quidditch, las ofertas de intercambio de cromos de ranas de chocolate, los últimos anuncios de los Weasley para contratar cobayas, las fechas de excursiones a Hogsmeade y las listas de objetos perdidos y encontrados. El nuevo letrero estaba escrito en grandes letras negras y al final había un sello oficial junto a una pulcra firma cargada de floritas.
POR ORDEN DE LA SUMA
INQUISIDORA DE HOGWARTS
De ahora en adelante quedan disueltas todas las organizaciones
y sociedades, y todos los equipos, grupos y clubes.
Se considerará organización, sociedad, equipo, grupo o club cualquier
reunión asidua de tres o más estudiantes.
Para volver a formar cualquier organización, sociedad, equipo,
grupo o club será necesario un permiso de la Suma Inquisidora
(profesora Umbrige).
No podrá existir ninguna organización ni sociedad, ni ningún
equipo, grupo ni club de estudiantes sin el conocimiento y la
aprobación de la Suma Inquisidora.
Todo alumno que haya formado una organización o sociedad,
o un equipo, grupo o club, o bien haya pertenecido a alguna entidad
de este tipo que no haya sido aprobada por la Suma Inquisidora,
será expulsado del colegio.
Esta medida está en conformidad con el Decreto de Enseñanza N°24.
Firmado:
Dolores Jane Umbrige
Suma Inquisidora
Hermione les había explicado a los chicos que no había forma en que alguien se hubiera chivado, ya que ella había puesto un encantamiento en el pergamino.
Después de haber salido de la clase de clases para llevar a Hedwing con la profesora Grubby-Plank para que revisara su ala, y de que la profesora McGonagall le advirtiera que los canales de comunicación de la escuela podrían estar controlados, había recibido un mensaje para hablar con Sirius, se habían sorprendido al ver a la profesora Umbrige siguiendo la clase de Snape.
La única persona libre de ir y venir entre las mesas del gran comedor era Ilian Pendragon aprovecho la hora de la comida y fue a sentarse con los gryffindor, no se veía muy feliz.
-le escribí a madre en la mañana sobre esta norma ridícula- los chicos le miraron confundidos a lo que una pelirroja salió a su defensa
-La profesora Umbrige está intentando obligarla a que regrese a su escuela, yo oí cuando le dijo algo de que el modelo educacional de su escuela y las escuelas de ese país no eran recomendables para Hogwarts, que era una mala influencia…etc…etc.- la joven Pendragon estaba sumamente molesta.
-Cuando se entere mi directora la profesora Umbrige temblara de miedo, peor aún si se entera madre o abuelo será peor para ella- decía queriendo deshacer su tenedor.
-Tu hermano sería muy intimidante- dijo Ginny haciendo que la otra chica la mirara. – es la verdad muchos chicos lo han dicho, algo en el inspira temor, por cierto creí que volvería al colegio después de la boda o la ceremonia esa.-
-No sé lo que paso, pero el día que regresamos, fui a despedirme de él, pero estaba peleando con Eiden, nunca los había visto discutir, no con esa intensidad, era como si ahora se odiaran con cada célula de su piel, ella decía algo de haber encontrado a su familia, que no quería volver a Salem y que necesitaba saber la verdad, pero él decía que no le daría el permiso, que si se iba olvidara cualquier cosa que hubieran pasado juntos.- dijo suspirando triste
-Suena a una pelea de amantes- menciono Fred que estaba cerca de los chicos y había escuchado casi todo.
-Yo también lo pensé mientras los veía discutir, no fue hasta que vi a Lance, y Galahad en el mismo cuarto así como a otros chicos.-
-¿Qué significa que ellos estuvieran ahí?- preguntaba Hermione
-Sabes que en las crónicas de Arturo y sus caballeros hablan de la mesa redonda- dijo ella mientras todos asentían – Es generacional- dijo suspirando de nuevo – cuando llegamos a América antes de llamarse incluso así, muchos caballeros de la mesa original o sus hijos siguieron a mis antepasados, desde entonces cada generación tiene un líder, las generaciones están delimitadas por edades o bueno eso no lo sé bien, en este instante el líder de la mesa es mi abuelo, sus compañeros sus amigos o conocidos de la infancia la mayoría forma parte de la mesa, el sucesor de mi abuelo es mi madre, si mi abuelo muere ella toma su lugar y la mesa se mantiene como esta, como vallan falleciendo los miembros de la mesa son remplazados, pero si tuviéramos que luchar es la generación de mi madre quien toma las riendas, la generación de mi abuelo se encarga de proteger el castillo y las tierras antiguas así como los pequeños y las familias.-
-Y ¿Qué pasa con tu hermano y su generación?-
-la generación de mi hermano se cierra en el año en que están ustedes Harry, Ron y Hermione, cualquier persona de su año, pero la mesa de esa generación aún no está completa, pero pertenecer a ella es algo muy complejo, en este momento mi hermano no es el sucesor de mi madre pero es el candidato más fuerte en un futuro, el si mi madre se convirtiera en nuestro líder, se convierte en el Lancelot de Arturo si tomamos en cuenta las crónicas que ustedes conocen, el seria su mano derecha, el que actúa sin rechistar; es un vínculo muy fuerte de devoción y más cosas, por eso es algo muy delicado hay una vinculación mágica muy fuerte, pero para saber más de eso tienes que ser parte de la mesa o estudiar en Akerley, Akerley recibe a muchos aspirantes a la mesa o hacer "caballeros al servicio de la mesa".- termino diciendo
-¿Cómo los mortífago y el señor oscuro?- cuestiono Hermione, los ojos de Ilian se abrieron.
-no, ningún caballero de la mesa lleva una marca, sus principios se basan en preceptos antiguos, pero ten cuidado insinuarles que se parecen a un siervo de cualquier señor oscuro te meterá en problemas.-
Para sorpresa de todas tres aves entraron en el gran salón, los chicos pudieron reconocer a ix llevando lo que parecían flores junto a un paquete descendiendo en la mesa de Slytherin, un águila parecida dejo una nota para Ilian, y un búho entrego la suya a Hermione con la indicación de que la abriera hasta que estuviera sola y la firma de la profesora McGonagall.
-Madre dice que Eiden está llegando esta tarde, y que no me preocupe por la profesora Umbrige-
Cuando Hermione por fin estuvo sola abrió la nota, la profesora le había pedido que fuera a su oficina esta noche en punto de las ocho. No había ningún detalle más, estaba segura de que no se debía a algo de la escuela, quizás solo se trataba de ir para tomar una taza de té como en otras ocasiones.
Más tarde cerca de la hora de la reunión en la sala común de gryffindor Ilian y Ginny hacían experimentos en un rincón de su habitación, habían colocado encantos para que nadie pudiera escucharlos, estaban poniendo una especie de miniatura de la mesa redonda un anillo y una pluma intentando entender cómo funcionaba.
-Ginny no creo que eso valla así- decían mientras intentaban hacer marcas y más cosas en la misma.
Ilian estaba convencida de que no lograrían hacer funcionar la cosa, mientras jugaba entre sus dedos con la pluma que su hermano les había dado, garabateo sobre la mesa sin tinta el nombre de Galahad y de inmediato un resplandor salió del anillo, una imagen se proyectaba en el mismo, era exactamente el amigo de su hermano, Galahad descendiente directo del caballero del mismo nombre. Pero él no parecía verle estaba sentado hablado con más chicos, pero claramente no estaban en la escuela. Podían oír varias voces.
La pequeña podía reconocer algunas de las figuras así que fue garabateando de igual forma los nombres de las personas que veía cada vez la imagen se hacía más y más amplia. Entonces se dio cuenta que ellos no se daban cuenta de que les veían.
-ya intentaste escribir sonido encendido- menciono ella
Al principio le pareció ilógico la idea de su amiga pelirroja pero en base que parecía funcionar de esa forma lo hizo garabateo sobre la tabla de nuevo encender sonido, y en el instante podían oír las voces.
-No- dijo Lance que estaba al centro de la imagen. – Eiden Blackstone no pertenece a nuestra mesa, no formara parte de ella ahora ni después.-
Podían oír varias voces jóvenes más dando razones para incorporarle al menos dentro de los candidatos. Podían ver la figura de Antony sentado a un lado de Lance, su mano apoyada sobre su frente parecía ser que estaba bastante molesto. Entonces uno de los jóvenes en el grupo pregunto por qué Eiden no podía ser considerada a aspirante.
-Eiden Blackstone murió- dijo Antony – Murió en las pruebas preliminares del torneo interamericano de magos, la primera vez que yo concurse. Cuando Lance y yo competimos, en esas preliminares, ella murió delante de mis ojos- sentencio al momento que ponía la pequeña celda al centro de la mesa con el wendigo en miniatura intentando escapar – esto, es lo queda de la verdadera Eiden- finalizo
Ninguno hablo, parecía que el solo hecho de la palabra wendigo les hacía estremecer.
-Eiden Blackstone, no forma ni formara parte de la mesa en un futuro- sentencio de nuevo Lance con mirada firme sin dar pie a alguien objetara.
-¿Quién es esta persona que se hace pasar por nuestra antigua amiga?- pregunto un joven de que la menor de los Pendragon identifico como uno de los hermanos de Galahad.
-Unos años después de la nada un día apareció, luciendo la edad que debería tener Eiden, con los recuerdos de ella, pero nosotros sabíamos que era imposible, el emperador y yo le convertimos en miniatura desde la primera vez que se transformó. Pero no podíamos actuar como si sabíamos que había sido de ella.- mencionaba el chico mientras suspiraba.
-tenemos pruebas por la segunda mesa de que ha intentado varias veces matar al abuelo así como a otros miembros claves de la mesa mayor y de la segunda.- explica el chico al que llamaban emperador.
Todos se giraron hacia Antony mientras pedían entonces que se investigara el caso y se decretaran acciones a tomar. La mayoría opinaba diferentes cosas, muchos pedían que se tomaran acciones inmediatas conforme a sus tradiciones antiguas.
Levanto la mano y todos guardaron silencio
-Yo Antony Pendragon líder de la tercer mesa, sentencio a la persona que usa el nombre de Eiden Blackstone a no formar parte de nuestra mesa, ni nuestros caballeros presentes o futuros, se investigaran las pruebas en su contra y se presentaran ante nuestro líder y la mesa mayor, pero si este intento de persona levanta su mano contra cualquier inocente en base a nuestros códigos y tradiciones se le ejecutara en el acto, yo Antony K Pendragon acepto todas la responsabilidad ante las mesas superiores.-
Un águila apareció en medio de la imagen entonces la transmisión se desconectó.
Las chicas se miraron con desconcierto. ¿Quién era entonces la Eiden Blackstone que conocían?
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Hermione llego puntual a la oficina de la profesora McGonagall, toco pero una voz diferente le indico entrar. Un poco dudosa entro.
Se sorprendió al ver a una hermosa francesa que había estado apareciendo en sus sueños últimamente. Sonrió mirándole, estaba feliz de verle, pero ahora que le veía se había dado cuenta que cada noche había deseado más ver sus sueños, tocar sus labios, besarlos sentir sus brazos.
-Hola Hermione- pronuncio ella aun con un poco de su acento francés
-Fleur- dijo sonriendo – me da gusto verte, pero ¿la profesora?-
-Oh, ella salió dijo que le esperaras aquí o que podrías volver a la sala común- la rubia se puso en pie y la abrazo contra sí.
-Gracias Hermione, si no fuera por ti, no hubiera sobrevivido en el lago contra Nimue-
Los ojos de la castaña se abrieron al instante.
-Fleur yo no he salido del castillo- menciono ella – bueno si salí, pero en ningún momento he ido a donde tú estabas, fueron solo sueños-
-Yo te he visto, no eran sueños, tú me ayudaste en mi misión, en mi búsqueda-
-No…no yo estaba físicamente aquí, en mi cama o en el castillo-
-No, yo recuerdo lo que paso en esos sueños, o lo que yo creí que eran sueños.- la castaña la observo mientras un intenso rubor le cubría. –yo…Fleur…yo-
Sonrió al darse cuenta a lo que la castaña se refería, cada noche en sus sueños se abrazaban y después del primer beso habían empezado a compartir aún más. La rubia se acercó a ella y le abrazo contra sí.
- No tenemos que besarnos ahora, puede ser mañana o pasado- dijo haciendo que se sonrojara más. – Voy a quedarme en Howgarts un tiempo, el profesor Snape será mi tutor durante lo que resta del año.-
-Hermione, Fleur- al oír sus nombres ambas brujas se miraron viendo al pequeño que les había acompañado en cada noche durante el viaje de la francesa. El sonrojo desapareció con la misma rapidez con la que llego.
Se preocuparon al ver que su cuerpo temblaba, se acercaron a tocarlo y podían sentir la fiebre. Respiraba de forma muy irregular.
-Mione- dijo ella de nuevo respirando de una forma como si se ahogara –yo…soy un reflejo inconsciente pero aun de forma consiente yo te recuerdo te veo en mis recuerdos aunque no sé quién eres.- era como si la pequeña luchara por permanecer unos instantes – confía en tu instinto y no en lo que dicen, mamá lo decía todo el tiempo; Mione, Fleur el peligro…el peligro les rodea, los enemigos de Arturo… querrán separarlos de nuevo. Debes pelear Mione- el cuerpo del pequeño temblaba aun cuando las dos chicas le sujetaban intentando calmarle. –Confía Mione… en el amor…juntas…madres….el peligro.- parecía que no lograba hilar bien las palabras. – El primero de la nueva sangre…el cuervo tiene las respuestas.-
Minerva entro a través de la Red Flu de su despacho, las jóvenes no se dieron cuenta de su presencia, se acercó a ellas fue entonces que noto que ambas tapaban con su altura al niño que temblaba bajo sus brazos.
-¿Qué le sucede al joven?-
Los ojos del pequeño se abrieron como platos al ver a la mujer al instante extendió sus brazos hacia ella como si quisiera que le sostuviera mientras su cuerpo temblaba más por la fiebre.
-Mami…duele…- en ese instante la profesora se dio cuenta que era la niña de sus sueños. La niña de los recuerdos, algo dentro de su pecho brinco al ver a Hermione abrazándole, como si su corazón reconociera que eran suyos.
-Mione…Mami…duele- su cuerpo desapareció al instante que el temblor aumento.
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Aquí llegamos al final del capítulo.
Muchas gracias a todas las personas que aún siguen la historia, y agradezco sus mensajes.
