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Los nervios hicieron que la piel le hormigueara mientras se paseaba por el pequeño apartamento. El aroma de Sasuke permanecía en el interior de la habitación, pero era casi abrumador cuando se acercaba a su cama. Se lamió los labios y decidió darse una ducha. Podía olerlo en su ropa y en la piel, a pesar de que habían pasado horas desde que se había marchado y no tenía ni idea de cuándo volvería.

El baño era completamente nuevo, pero no había cerradura en la puerta. Eso le hizo dudar sobre el hecho de desnudarse, pero deseaba quitarse el olor de Sasuke y que su cuerpo volviera a la normalidad. El hambre hizo que su estómago protestara mientras el agua tibia corría por su cuerpo. Se había saltado el almuerzo y ella siempre había necesitado comer con regularidad. Rápidamente se lavó el pelo rosa y luego se secó.

Se mordió el labio, miró su ropa sucia y luego pego el oído a la puerta para asegurarse de que Sasuke no había regresado. Ella la abrió abrió lentamente.

Todos sus sentidos parecían haber despertado al entrar en contacto con los hombres lobo y eso le hizo preguntarse si los rasgos, que pensaba que no había heredado de su padre, sólo habían permanecido en estado latente porque antes no los había necesitado. Se acercó al armario, lo abrió, se quedó mirando los nueve cajones y se debatió entre si debía mirar entre sus cosas o no. Sólo le llevo unos segundos decidir que prefería enfrentarse al lobo vestida que con una toalla húmeda. Abrió un cajón lleno de camisetas, sacó una y dejó caer la toalla. La camiseta de Sasuke era muy grande y le llegaba a la mitad de los muslos. Abrió otro cajón, para buscar unos calzoncillos.

-"Mierda", jadeó.

Sus ojos se abrieron como platos al ver el montón de cajas. Había cientos de condones de colores. Cerró el cajón y abrió otro. ¿Por qué necesita tantos? Su siguiente pensamiento le creo una sensación de malestar en la boca del estómago. ¿Con cuántas mujeres duerme? La imagen mental de Sasuke con otras mujeres la hizo sentirse inquieta y decididamente muy perra.

Escuchó como alguien introducía el código de seguridad en la puerta y Sakura se dio la vuelta, se enderezó y el miedo se apoderó de ella mientras la veía abrirse. Sasuke dio unos pasos en la habitación y luego se congeló de repente, su cabeza giró en su dirección después de olfatear el aire.

-"Espero que no te importe, pero me di una ducha y cogí prestado algo de tu ropa."

Ella no se perdió la expresión tensa en su hermoso rostro o como su cuerpo se endureció o como cerró las manos en puños a los costados cuando su intensa mirada bajó por su cuerpo. El color de sus ojos se oscureció mientras la observaba. No dijo nada, no se movió, pero se quedo mirando fijamente sus piernas desnudas.

-"¿Has encontrado a los hombres que estabas buscando? ¿Puedo irme ya a casa? "

Se aclaró la garganta y se obligo a mirarla al rostro.- "No. Parece que alguien les avisó de que estaba enojado y se han ocultado. Los encontraré. Mañana tienen que asistir obligatoriamente a una reunión de la manada y yo les estaré esperando. Yo ... "Bajó la mirada a sus piernas de nuevo.- "Pensé que tendrías hambre. Yo la tengo. "

-"Me muero de hambre."

-"En cualquier momento nos traerán la cena. Cuando venia hacia aquí, llamé desde mi móvil al cocinero para que prepara nuestra comida. "

-"Gracias. ¿Le pasa algo a mis piernas? Estás mirándolas ".

Él la miro con diversión.- "Lo siento."

-"¿Puedes decirme donde guardas los calzoncillos?"

-"No los necesitas."

Esto le hizo levantar las cejas.- "Si los necesito, esta camiseta no me cubre mucho. Estaría más cómoda si llevara algo debajo de ella. "

Su nariz se dilató y un suave gruñido escapó de entre sus labios entreabiertos. -"¿No llevas bragas?"

El rubor calentó sus mejillas.- "Estoy empezando a darme cuenta de que tienes la mala costumbre de hacerme preguntas personales. ¿En qué cajón guardas los pantalones? No quiero abrir ninguno más a ciegas. "Ella miró el cajón de los condones y luego a él.-"Tengo miedo de encontrarme con otras cosas. "

Él sonrió, obviamente, no se sentía avergonzado en lo más mínimo.- "Todos los demás cajones tienen ropa."

-"¿Puedo hacerte una pregunta ?."

-"Adelante." Se quitó la chaqueta y la dejó en la silla junto a la puerta, aún abierta. "¿Qué quieres saber? "

-"¿Por qué tienes tantos condones? ¿Por qué no compras sólo una caja como todo el mundo ? "

-"Te lo dije, el calor de apareamiento está cerca y no tengo planes de tomar una compañera. Tampoco quiero dejar a una mujer embarazada porque tendría que comprometerme con ella. Prefiero tener muchos a que no sean suficientes. De hecho, creo que tengo más cajas en la mesilla de noche. " Sakura lo miró boquiabierta y Sasuke se rió entre dientes. -"¿Qué?"

-"Esas cajas son de las grandes y ese cajón está lleno de ellas".

Dio un paso hacia ella. -"¿Y?"

-"¿Realmente necesitas tantas?" La idea de tener tanto sexo hizo que le temblara el vientre y que su camiseta de repente le pareciera demasiado pequeña.

-"El calor de apareamiento significa exactamente lo que suena." Él dio otro paso y acortó la distancia entre ellos. -"Estas todo el tiempo deseando el sexo."

-"Oh." Ella no estaba segura de cómo responder a eso.

Sasuke se acercó hasta que estuvo frente a ella y ella tuvo que inclinar la cabeza hacia atrás para mantener el contacto con su mirada. Él levantó las manos hacia ella y Sakura dio un paso atrás para evitar su contacto, pero se olvidó del cajón abierto y se dio un golpe en la curva de la rodilla. Ella se quedó sin aliento por el dolor y habría perdido el equilibrio si Sasuke no la hubiera agarrado de las caderas. Él la tiró contra su cuerpo.

-"¿A dónde vas?" dijo con voz profunda y la apretó contra su cuerpo más grande.-"Te ves tan nerviosa como un gato atrapado en la caseta de perro." Él sonrió ante su broma.

-"Eso no es gracioso." Ella se agarró a sus codos y al segundo que le tocó su cuerpo despertó.

-"Te ves muy bien con mi camiseta".

-"Gracias." Sakura se echó hacia atrás, hasta que sus pechos no se rozaban más contra su pecho. "¿Quieres soltarme?"

-"No." Él hizo una pausa. -"Te verías mejor sin ella."

Su mente estaba distraída por su toque y por su cercanía.- "¿Sin qué?"

-"Sin mi camiseta." Sus dedos apretaron ligeramente sus caderas. -"¿Por qué no te la quitas?"

-"Eso no va a suceder".

-"¿Por qué no?" La diversión brillo en sus ojos sexys y le pareció aún más guapo cuando sus labios generosos se curvaron con una sonrisa traviesa. -"Sé que disfrutaría al verte ".

-"No te conozco y no tengo sexo con extraños".

Eso amplio su sonrisa.- "¿Quién dijo algo sobre el sexo? ¿Es eso en lo que estás pensando? "

Sakura le frunció el ceño en respuesta.- "¿Esperas que me crea que no te gustaría tener relaciones sexuales si me vieras totalmente desnuda? "

-"Soy un hombre lobo. Nos sentimos cómodos con la desnudez. Si te hubieras criado rodeada de cambiantes no te importaría estar desnuda delante de los demás. Lo admito, tengo mucha curiosidad por ver cada pulgada de tu cuerpo. "El deslizo las manos desde sus caderas hasta su cintura y la apretó suavemente.- "Eres suave aquí ".

Ella le profundizó el ceño.- "Gracias por indicarme que tengo que ir a un gimnasio para perder el peso extra. Estoy empezando a ver por qué sigues soltero. He aquí un consejo. No está bien señalar la grasa del vientre o los michelines de una mujer. "

-"La mayoría de nosotros quemamos las calorías demasiado rápido. Muéstrame tu cuerpo. Quiero ver eso. "Él le apretó la cintura de nuevo, acaricio los suaves contornos de sus caderas y su vientre. -"Quitate la camiseta. "

-"Soy mayormente humana, ¿recuerdas? No me siento cómoda con la desnudez y no pienso quitarme la camiseta para mostrarte las partes de mi cuerpo que normalmente me esfuerzo en ocultar con ropa holgada "Ella trató de dar un paso atrás de nuevo, pero Sasuke la mantuvo en el mismo lugar.

De repente la soltó y dio un paso atrás. Sakura se relajó al pensar que la dejaría en paz, pero rápidamente su mente desestimó esa suposición cuando observo como Sasuke agarró su camiseta, la sacó de sus pantalones vaqueros y la elimino de su cuerpo. Ella se quedó simplemente observando su impresionante estómago musculoso y su ancho pecho. Él tiró la camiseta al suelo y le sonrió más ampliamente mientras se quitaba una bota con el otro pie.

-"¿Qué estás haciendo?" Ella encontró su voz y la capacidad de pensar de nuevo cuando sus dedos agarraron la parte delantera de sus pantalones. Ella dio un paso atrás.

-"¿Tu qué crees?" Él se desabrocho el botón del pantalón y se bajó la cremallera.

-"¡Deja de desvestirte!" Su mirada se precipitó hacia la puerta aún abierta.- "Cualquiera puede entrar aquí".

-"¿Es esa la única razón por la que quieres que me detenga?" Se había desabrochado la delantera de sus pantalones y ella pudo ver que usaba ropa interior negra, de un conocido diseñador. -"Pensé que te sentirías más cómoda sin la camiseta si yo me la quitaba también ".

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