UNA LUCHA INTERMINABLE

Los enemigos habían llegado a la primera casa, topándose con Mu, pero siendo 4 enemigos contra uno, rápidamente consiguieron distraerlo y atacarlo. Mu intentó detenerlos, pues sabía que Aldebarán aún no regresaba a su templo, pero solo consiguió retener a uno de ellos.

-Caballero dorado -dijo el berseker al verse atrapado en el Muros de Cristal- veo que has logrado truncar mi camino. Pero eso no importa, 3 bersekers más han logrado ingresar a los 12 templos y estoy seguro que en cuestión de minutos lograrán llegar hasta Athena.

-¿Minutos dices? -preguntó Mu- ¿Que clase de caballeros crees que somos los Santos de Athena? Ningún caballero dorado se rendirá solo así.

-Eso no importa, no es cuestión de que se rindan -afirmó el hombre de ojos orientales- es cuestión de superioridad.

Mu observó a su rival, su estatura de aproximadamente 1.75 y su complexión delgada no lo hacía ver muy intimidante, sin embargo algo en sus ojos azul claro le producía escalofrío.

-Tu eres Mu ¿no es así? -preguntó el berseker- he escuchado sobre ti. Eres el legendario reparador de armaduras. Bien, en ese caso me presentaré, mi nombre es Leda, del Dragón de Ismenian y seré la última persona a la que verás "Colmillos Clónicos"

La imagen del Berseker comenzó a multiplicarse rodeando al ariano y sin más, todos comenzaron a atacarlo.

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Cuando Li piso el suelo del recinto, se encontró con varios soldados heridos. Al acercarse a ayudar, uno de ellos la puso sobre aviso. Los Bersekers habían irrumpido en el Santuario y habían cruzado la casa de Aries. Ella se dio cuenta de que Aldebarán aún no había vuelto a su templo, desde la vez en que casi muere por el ataque de un enemigo. Y Géminis… Kanon se había marchado. Los rumores ya habían llegado a ella sobre la supuesta deserción del gemelo menor.

Si estaba en lo correcto, eso le daría al ejército enemigo la ventaja de 2 templos vacíos y llegarían a Athena más rápido. En buen momento Kanon había decidió marcharse, pensó y corrió lo más rápido que pudo hacia las 12 casas.

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Las heridas de la cobra eran graves. Una vez más estaba en el piso, boca abajo recibiendo los golpes del berseker de Estínfalo, quien no parecía sentir piedad.

-Esto terminará ahora muñeca de trapo.

Cuando Sahel concentraba su cosmos para dar el golpe final a Shaina, unos pasos se acercaron.

-"Restricción"

El berseker no pudo moverse más, lo que permitió a Milo ayudar a la peliverde.

-Lamento haber tardado preciosa, pero es difícil dejar mi templo en pleno ataque de bersekers.

-No debiste venir, tengo todo bajo control, Escorpio engreído.

-Si, eso pude notar -bromea mientras la pone a salvo- ahora, esperame aquí un momento. Alguien debe enseñarle a ese animal cómo tratar a una dama.

Milo se acercó al berseker, quien logró romper el ataque que lo ataba.

-¿Como te atreves a interrumpir una batalla, desgraciado? Di tu nombre para saber a quien enviaré al infierno.

-Soy Milo de Escorpión, y este lugar será tu tumba.

Ambos iniciaron a atacar con toda su fuerza, el sonido de las armaduras chocando era el único sonido alrededor.

-"Aguja Escarlata"

-"Pluma Letal de Bronce"

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3 Bersekers habían pasado el templo de Tauro sin problema y ahora, estaban a punto de llegar a la casa de Géminis.

-Bien, no debería haber nadie aquí -afirmó Bel de Mantícora- así que ganemos tiempo y lleguemos lo más pronto con lord Ares.

Sus compañeros asintieron y entraron corriendo pero se detuvieron de golpe.

-¿Donde estamos? -preguntó Néfele de Kobalos- ¿como puede haber un lugar así dentro de una de las casas?

Deneb de Euriale no dijo nada, solo observaba aquel lugar. Había árboles, montañas, no se veía una salida o algún lugar al cual dirigirse. Por fin habló,

-Esto no es real, debe ser alguna especie de ilusión causada por alguien.

-Entonces no estamos solo como creímos.

-Así es Bel, alguien nos está intentando detener.

-¿Y ahora como saldremos de aquí? -preguntó Néfele- esto no puede mantenernos aquí atrapados.

Deneb recorrió parte de aquel lugar.

-Ya veo… Sal ahora, puedo sentir tu cosmos.

El lugar comenzó a oscurecerse un con relámpagos, una figura apareció, manteniéndose en las sombras.

-Supongo que no puedo mantenerlos aquí para siempre.

-¿Quien eres? -preguntó Bel-¿Eres un santo dorado?

-Lamento decepcionarlos, el guardián de este templo no se encuentra aquí. Pero eso no quiere decir que puedan pasar libremente por él. Yo Li de Pictor, resguardaré la casa de Géminis a nombre del Santo dorado Kanon.

Li salió de las sombras, los bersekers tomaron posición de ataque, pero Deneb la reconoció.

-Yo te conozco, estuviste cuando cayó el templo de la Muerte Violenta, conociste a Arioch en su vida anterior a servir a Ares.

-Vaya, no pensé que mi fama me precedía. Bien pues al menos saben quien es su oponente.

-No pensarás luchar tu sola contra 3 de nosotros, después de todo, solo eres una Santo de Plata.

-Estoy consciente de la desventaja -dijo Li tranquila- se que no saldré viva de aquí si me enfrento a los 3 al mismo tiempo. Pero sería un deshonor para mí dejarlos pasar.

-Pues que idiota eres -dijo Bel- Si es así, no perdamos más el tiempo.

Los 3 se lanzaron a ella, quien usó el "Boceto Ilusorio" con el que controlaba el escenario, para esquivar los ataques. Néfele de Kobalos usó la invisibilidad que le proporcionaba su armadura para acercarse a ella y atacarla. Li perdió por completo la concentración, ocasionando que la ilusión se desvaneciera.

-Eso fue demasiado fácil -dijo Néfele- andando, no hay tiempo que perder.

Los 3 Bersekers comenzaron a andar, pero Deneb sintió que algo sujetaba su pie.

-¿Pero que?

Li aun en el piso, la había sujetado, impidiendo que continuara.

-Por todos los dioses, que mujer tan testaruda -grito Deneb- Adelántense, acabaré con ella y los alcanzaré en un segundo.

Bel y Néfele asintieron y siguieron su camino sin mirar atrás. Deneb miró a su oponente preguntándose el motivo de sus acciones.

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Ares disfrutaba la expresión de Athena, quien jamás imaginó estar en una situación así. El dios de la guerra se acercó y acarició la mejilla de la pelilila.

-¿Sabes? Siempre he querido saber como sería estar contigo en la intimidad.

-¡No me toques! -replicó Saori virando el rostro hacia otro lado- No me interesan tus fantasías Ares, quiero que dejes el cuerpo de Saga.

-¿Que pasa? La hija favorita de Zeus estaba dispuesta a entregarse a un despreciable humano pero no al dios más viril del Olimpo -dijo burlándose- No puedo creerlo ¿Acaso estas enamorada de este mortal?

Saori lo miró con desprecio y lagrimas en los ojos. Su enemigo se reía de los sentimientos que guardaba por su recipiente y lo aprovechaba para lastimarla.

-No espero que lo entiendas Ares, solo te pido que lo dejes fuera de esto. Es a mi a quien quieres ¿no es así?

-Es atractivo, entiendo eso. Pero has estado haciéndote la puritana todos estos siglos y ahora tiras todo por la borda para meter a uno de tus caballeros en tu cama -afirmaba Ares mientras acariciaba un mechón de cabello de la diosa- Creo que ahora lo entiendo. Ese afán por ayudar a idiotas como Perseo y los otros. Siempre has querido ser humana y estar al lado de ellos ¿no?

-No eres quien para juzgarme. Ayudé a esos héroes en la era del mito porque reconocía su valor, su astucia. Pero Saga es.. Él es diferente y no permitiré que lo uses o lo lastimes.

-¿Y que piensas hacer Athena? Tu Santuario está siendo masacrado en este momento por mi ejército. Tu adorado Patriarca esta ahora bajo mi poder. Y tu… Tu harás lo que me plazca de ahora en adelante. Yo gané, después de todo yo he ganado, hermanita.

Saori miró de reojo por la habitación buscando su báculo, que había dejado cerca de la entrada. Intentando disimular, se puso de pie escuchando las amenazas del dios y avanzó hacia la puerta. En un movimiento rápido, ella tomó el báculo y se giró para atacar a Ares. Pero el dios de la guerra había adivinado sus intenciones y la sujetó con fuerza, haciendo que el báculo cayera al suelo.

-¿De verdad crees que puedes contra mi, Athena? Será mejor que termine contigo de una vez.

Ares elevó a Saori con una mano, sosteniéndola de la garganta. Aunque ella intentaba liberarse, la fuerza física del dios la superaba por mucho. Él disfrutaba verla desesperada por no poder respirar.

-Vamos, suplica para mi, Athena.

El aire llegaba cada vez menos a los pulmones de la diosa, quien comenzó a sentir que se desvanecía. De pronto y en contra de su voluntad, las manos de Ares perdieron fuerza y dejaron caer a Saori, que terminó jadeando en el piso, con las marcas en el cuello. Ares cayó sobre sus rodillas, gritando confundido y de pronto su cabello se volvio azul.

-Saori, acaba conmigo. No lograré controlarlo por mucho tiempo.

-¡Saga!

Ella corrió a abrazarlo con fuerza.

-No te perderé. Ares no se saldrá con la suya.

-Saori… Ahhh -Saga gritaba sufriendo por mantener al dios a raya- Debes hacerlo, toma tu báculo y hazlo ahora, no permitiré que te dañe. Sabes que es lo correcto.

La diosa lo miró llorando, no quería repetir el cruel destino de su amado. Ya había perdido la vida guiado por Nike una vez. Sin embargo, no podía pensar en otra manera de derrotar al cruel dios, así que buscó el báculo con la mano.

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El caballero de Aries había evitado la mayoría de los ataques de Leda de Ismenian y sus múltiples sombras gracias al Muro de Cristal pero ahora, el berseker había usado su técnica "Constricción Letal", que le permitía colocarse detrás de él y con los brazos apretarlo con fuerza descomunal.

Mu estaba sorprendido del poder físico que alguien de complexión tan delgada pudiera ejercer tanto daño con un ataque así. Él mismo no era un Santo que luchara cuerpo a cuerpo, por lo que salir de esto le estaba costando. El Berseker lo sujetaba cada vez con más fuerza y el ariano escuchaba crujir sus huesos. Sin poder resistir más, Mu usó su telekinesis para escapar, Leda asombrado, lo buscó a su alrededor.

-Caballero de Athena ¿de verdad correrás a esconderte?

-No me estoy escondiendo -dijo el Santo de Aries apareciendo frente a él- "Extinción de Luz Estelar"

Al tomarlo de sorpresa, el Berseker de Ismenian recibió el ataque de lleno y terminó en el suelo sumamente herido.

-Admito mi derrota -dijo mientras corría un hilo de sangre por su boca- Tu ganas, caballero de Athena.

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Bel y Néfele habían continuado hasta el templo de Cáncer. Ambos entraron al lúgubre lugar.

-¿Que es ese olor? -dijo la Berseker de Kobalos- Es como si oliera a la muerte misma.

-A mi no me molesta -contestó Bel – El olor a sangre y muerte siempre me ha parecido agradable.

Unos pasos firmes se acercaron a ellos.

-Me alegra que les guste mi templo, bienvenidos sean. Yo soy Deathmask de Cáncer y esta será su tumba.

-Ve adelante Néfele. Yo me encargaré de este.

-¿Estas seguro, Bel?

Deathmask dejó pasar a la mujer rubia, manteniendo una sonrisa. Por alguna extraña razón, se sentía cómodo con el enemigo que el destino le había enviado.

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Milo había logrado asestarle 10 agujas escarlatas a Sahel de Estínfalo, quien a pesar de ello, aún se movía con agilidad y fuerza.

-Así que este es el ataque del Escorpión -dice el Berseker- la verdad esperaba que fuera más agresivo. Ahora te mostraré lo que el Ave de Estínfalo puede hacer, el ave mitológica que acababa con cualquier enemigo que se le acercara "Desecho Estelar"

El Berseker da un gran salto, extendiendo los brazos y al estar justo sobre Milo, arroja una lluvia de energía tóxica.

-¿Que es esto? Ahhh Este ataque esta haciendo que mi piel se abra, si no estuviera vistiendo la armadura de oro seguramente habría cubierto mi cuerpo de heridas. No debo subestimarlo.

El Escorpión, con una rodilla en el piso, ve cómo Shaina a perdido la consciencia a causa de las heridas.

-¿Que sucede caballero de Athena? No estarás pensando en rendirte ¿o si?

Milo se puso en posición de ataque y elevó su cosmos, no permitiría que aquel hombre lo derrotara. A la velocidad de la luz, logró descargar el resto de las agujas escarlatas, ocasionando que la hemorragia del enemigo aumentara.

-Venir al Santuario y creer que puedes derrotar a los Santos dorados fue tu error. Un caballero de Athena jamás se rinde. "Antares"

El ataque de Escorpio logró hacer caer a Sahel, que en un charco de sangre, admitió su derrota.

Milo regresó a donde se encontraba la Santo de Ofiuco y la cargó en sus brazos para llevarla a sanar sus heridas.

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En una playa cercana, Kanon caminaba recordando su pasado en el fondo del océano. En aquel entonces no se preocupaba más que por sí mismo, se sentía poderoso e imparable. Pero muchas batallas después, había aprendido que el estar solo no siempre era necesario para ganar. Los caballeros de bronce habían logrado milagros con su amistad. Quizás Saga tenía razón, no tenía nada de malo preocuparse por alguien o disfrutar su compañía pero hasta ahora jamás había sido completamente sincero con nadie, ni siquiera con Saga. Y abrirse de la manera en que lo hacía con Li lo hacía sentir demasiado vulnerable.

De pronto, sintió una energía poderosa en dirección del Santuario. No solo percibió un cosmos que parecía divino, también percibió otro muy familiar que parecía totalmente consternado.

-¡Saga!

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Néfele de Kobalos llegó a la casa de Leo pero para su sorpresa, Clío de Estínfalo ya se encontraba ahí.

-Clío ¿como es que?

-Eso no importa. Nuestro dios Ares está ya con Athena, nuestro triunfo es inminente. Debes apresurarte a ir a la siguiente casa y derrotar al santo dorado de Virgo. Yo me encargaré de Leo -dijo la Berseker de Estínfalo mientras bloqueaba un ataque de Aioria que se había acercado a ellas de manera sigilosa- ¡vete ya!

Néfele avanzó y su compañera repelió con una patada al Santo de Leo, estrellándolo contra una columna.

-Bien minino dorado, juguemos un poco.

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En el templo de Géminis, Li se había puesto de pie y había a comenzado a atacar cuerpo a cuerpo a la Berseker de Euriale. La mujer rubia intentaba evadir los golpes de la Santo de plata, pero la sobrepasaba en agilidad. Deneb se ve acorralada y decide usar una de sus técnicas.

-No te confíes demasiado, "Aleteo Dorado"

Una potente ventisca formada por cosmoenergía golpeó a Li, derribándola. Sin permitirle que se pusiera de pie, la Berseker de Euriale comenzó a patearla.

-No entiendo por que proteges un templo que no es tuyo. Es solo cuestión de tiempo antes de que el Santuario caiga en manos de Ares, pudiste haber huido.

-¿Huir? -pregunta Li, deteniendo el pie de Deneb antes de que la pateé una vez más- Protejo este templo porque es mi deber como Santo y porque el mi deseo hacerlo en nombre de la amistad que siento por el caballero que no se encuentra en este momento para hacerlo.

-¿Que? ¿Acaso este es la casa de tu novio? -Deneb pregunta riéndose- Que idiota eres.

-No es así, pero es una persona especial para mí y se que si te dejo pasar se culpará por no haber estado aquí para detenerte. Además, Géminis es también mi estrella y pondré su nombre en alto. "Juicio Cromático"


Quiero agradecer a IchigoXDStrawberry por el art de AresxAthena que hizo inspirado en este fic

A Monik83 por motivarme con sus comentarios sobre el shipp KanonxLi.

Y también a Lili Prince que me dio algunas ideas para desarrollar las técnicas de mis Bersekers.

Gracias por leer!