Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama me pertenece.

Hola :D, muchísimas gracias por sus reviews, alertas, favoritos.


Bella despertó después del mediodía. Se revolvió en su cama desnuda he hizo un pequeño gesto de molestia en su cara al sentirse un poco adolorida en lugares donde nunca lo había estado antes.

Extendió su mano por la cama para descubrir que se encontraba sola y abrió los ojos asombrada por ese hecho; pero un segundo después recordó lo que él había dicho la noche anterior así que los volvió a cerrar emitiendo un hondo suspiro... de verdad deseaba que hubiese amanecido con ella.

Debía aceptar que más que desear que él estuviera allí necesitaba algún tipo de seguridad, de directriz que le hiciera ver si iba bien encaminada o si por el contrario estaba haciéndolo todo mal. Hubiese sido más fácil si en la universidad dictaran unas clases llamadas Amor I, II y III, seguido por Relaciones I y II... estaba segura que las aprobaría con honores, como hizo con el resto de sus asignaturas, y sabría como actuar en esa situación, en ese momento.

Se sentía más insegura de lo que se ha sentido en toda su vida. Suspiro hondo de nuevo, Edward le hizo el amor casi reverencialmente toda la noche, la besó, acarició y la observaba como si fuera lo más sagrado para él y la trató de igual forma, pero... no dijo nada que equiparada su comportamiento. Sólo le contestó que eran ellos dos, como si eso fuera explicación suficiente y completa para entender lo que pasa por su cabeza y lo que piensa sobre esa nueva fase que estaban creando juntos.

Por lo menos esta segura que era con ella que quería estar y no con Victoria. Emitió un grito ahogado. Tampoco estaba segura de eso, porque él no se lo dijo, se niega a hablar de ella, se niega a hablar de cualquier cosa que sea cercano a descubrir algo sobre el gran misterio llamado "sentimientos de Edward Cullen" - ¡Demonios! - gritó fuertemente. De verdad quisiera saber que siente por la manipuladora e insulsa de su hermanastra.

Todo seria mas sencillo y la opresión de su pecho se alejaría si tan solo él le respondiera directamente esa pregunta que ya ha hecho varias veces, si tan solo le dijera "No Bella, no la amo, nunca lo he hecho, he descubierto que te amo con locura". Ella sonrió divertida, ojala el Edward de su cerebro coaccionara al Edward verdadero para que le diera esa respuesta.

Dejó de sonreír al pensar en la otra forma de responder esa pregunta, que él le diga que seguía amando a Victoria por sobre todas las cosas y que ella solo era, como su peor miedo le susurraba en los peores momentos, una distracción de lo que en verdad quiere. Tal vez sobreviviría a esa respuesta, lo que no cree que pueda sobrellevar por mucho más tiempo es la duda y la incertidumbre de no saber la respuesta a esa pregunta.

Se movió, quedando boca abajo y abarcando con eso toda la extensión de la cama y respiró hondo al sentir su aroma impregnado en las sabanas. Frunció el ceño al sentir un papel entre sus senos y se sentó para ver de qué se trataba. Sonrió al ver el papel doblado en la cama, lo tomó en sus manos y su sonrisa se amplio al leer el contenido.

"Llámame cuanto leas esto dormilona...

E.C"

Se envolvió en la sabana y salió corriendo a la sala donde había dejado su cartera. Tomó el teléfono y marcó su numero acostándose en el mueble, no cree que podría estar mucho tiempo levantada, debía confesar que todavía estaba un poco adormecida.

-Por fin te despiertas pequeña...

Bella sonrió picara - Pues es toda su culpa señor, por mantenerme despierta hasta altas horas de la noche...

-De la madrugada - corrigió él y ella se sonrojó irremediablemente - ¿Cómo amaneciste?

-Bien... un poco adolorida pero me siento bien.

-Lo siento - dijo él con tono culpable y ella se carcajeó.

-Yo no, fue bastante divertido así que... valió la pena.

Escuchó que él se carcajeaba - Quien te escucha diría que nunca habías hecho algo así.

Se sonrojó más intensamente - Es que nunca había hecho algo así... - murmuró avergonzada y un poco molesta con él ya que nunca se daba cuenta de su inexperiencia. Aunque tenía que aceptar que cuando estaban juntos se le olvidaba sus faltas de habilidades e inhibiciones.

Escuchó como él suspiraba ¿aliviado? y miró al teléfono confundida - Me alegra escuchar eso...

Ella negó divertida - Nunca pensé que Edward Cullen fuera un retrograda...

-Yo tampoco - contestó con tono serio - pero es lo que causas en mí...

-¿Y qué más causo en ti? - preguntó coqueta mordiéndose el labio.

-Creo que ayer te respondí con hechos esa pregunta; ¿No es así?

Bella quiso responder que no, que solo había demostrado lo que ella le hacia sentir físicamente pero no que le hacia sentir dentro, si sus sentimientos habían cambiado o seguía queriéndola solamente como amiga - ¿Todavía no sientes nada Edward? - le preguntó con el corazón en la mano, literalmente, ya que tenia una mano en su pecho apretándolo tan fuerte que sintió como sus latidos cambiaban y se volvían erráticos.

Escuchó que él suspiraba y dejó de respirar unos segundos - Creo que eso también te lo he demostrado con hechos Bella... - ella se quedó confundida unos segundos, y después asintió comprensivamente. En esos días lo había visto tranquilo, calmado, incluso hasta... feliz; le daba gracias al cielo que no eran solo imaginaciones suyas y que si había mejorado... por lo menos en eso.

-¿Cuánto tiempo estarás en Chicago Edward?

-¿Ya me extrañas? – le dijo en un tono tan suyo que ella se lo podía imaginar curvando su sonrisa y mirándola pícaro como un niño travieso.

Suspiró aparentando resignación y añadió juguetonamente - Claro... estoy cansada de hacer tu trabajo Cullen, yo también tengo una vida...

Él se quedo callado unos segundos, tantos que ella miró el teléfono para ver si no se había cortado la llamada – Lástima que eso sea lo único que extrañas de mi...

Ella rodó los rodos - Tus intentos de manipulación son tan sutiles...

Escuchó como él se carcajeaba - Tenia que intentarlo...

-Soy más inteligente que tú... acéptalo.

-Nunca lo puse en duda Bella - suspiró cansado - por más que me guste nuestro debate oral ya me están llamando para entrar en una reunión y necesito cafeína... a diferencia de ti, yo no dormí hasta las tres de la tarde...

-¿Y quién fue el culpable de eso?

-Tú y ese vestido...

Ella sintió como se volvía a sonrojar, maldición, al parecer ese iba a ser su estado natural en ese día - Hablamos después – se despidió avergonzada.

El se rió, y ella entrecerró los ojos. Era claro que se estaba burlando de su tono inseguro - No me extrañes...

-No lo haré - contestó ella trancando la llamada negando con la cabeza y cerrando los ojos un segundo en el mueble, quedándose dormida casi inmediatamente.

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Tres días después Bella se encontraba entrando al nuevo restaurante de moda en la ciudad pensando en como no había cumplido su promesa de no extrañarlo, esa que le había hecho juguetonamente a él y solemnemente a ella misma. Había pensado que podía vivir su vida de igual manera estando enamorada, pero ahora descubría que era falso, ya que se encontraba pensando en él constantemente. Aunque en realidad no había cambiado tanto, ya que sabiendo o no que estaba enamorada igual pasaba más tiempo del prudencialmente aceptado pensando en Edward Cullen.

Se sentó en la mesa de la parte de afuera del local, tenia ganas de sentir el sol en sus mejillas y relajarse un poco alejando esos pensamientos pesimistas y sin sentido de su cabeza.

Había llevado una pequeña rutina con Edward desde ese día. Se llamaban varias veces al día, hablaban del trabajo y de ellos mismos, a veces coqueteaban, otras veces él le insinuaba cosas o hacia comentarios con tal doble sentido que ella se sonrojaba y cerraba los ojos avergonzada. Era un descarado. En todas esas conversaciones ella se mordía el labio fuertemente para que expresiones como "te amo" "ámame" "¿dime que sientes por mi?" no salieran de su boca. De verdad cada día se le hacía más difícil callar sus sentimientos y estaba segura que más pronto que tarde pronunciaría esas palabras así sea el ser más cobarde e inseguro del planeta tierra.

-Esto es tan casualidad que pareciera planeado... - Bella despertó de sus pensamientos y observó a James sonriendo vestido de forma casual y viéndose tan atractivo como siempre.

-¿Estás seguro que no lo planeaste? – le replicó con poca certeza pero queriendo molestarlo un rato.

El rió divertido - ¿Y podría haberlo hecho? - ella negó rápidamente. Nadie sabía que estaba allí, ni siquiera Edward que la llamó una hora antes. A él le había dicho que iba a comer en la oficina, pero varios minutos después su plan cambio y llegó al restaurante emocionada - Además si hubiese sido un plan, estoy seguro que no fuera aconsejable que lo sugiriera como razón del encuentro...

Bella rió divertida - Tal vez lo dices para quitar esa posibilidad...

James sonrió y se sentó frente a ella - ¿Acaso ya no pasamos la fase de enemistad manifiesta?

Bella lo observó unos segundos y asintió derrotada, de verdad nunca lo odio y todo el resentimiento que sintió por la forma de dejarla y por su participación en el sufrimiento de Edward habían desaparecido completamente, quedando un sentimiento de amistad extraña que solo había experimentado con él - Tienes razón... ya lo superamos.

-¿Y qué haces aquí Bella?

-Esperando a una amiga... ¿Y tú?

-Tengo una reunión de trabajo con unos clientes en este restaurante.

-¿Clientes legales?

James rió cínicamente - Algunos...

Ella rodó los ojos - Tienes que cuidarte James...

Él se encogió de hombros - Todos mis negocios son legales - ella enarcó una ceja - Y pocos tienen conocimientos de mis otras... ocupaciones, sólo los de mi entera confianza.

-Pero... tú me lo contaste a mi - dijo Bella confundida.

-Lo cual solo confirma mi punto - contestó él sonriendo sinceramente

Bella se sorprendió unos segundos, nunca había visto esa expresión en su rostro, además estaba extrañada por el significado de sus palabras. Había confiado en ella desde el principio - Gracias James... - agradeció un poco cohibida.

Él solo asintió serio y se dejo caer en la silla -¿Y dónde está tu hombre? pensé que lo tendrías tirado en el suelo a tu lado como el día de la fiesta.

-¿En el suelo? - preguntó extrañada

-Claro... como tu perro guardián, ¿o tienes otro nombre más divertido para él, que defina la acción que emprendió ese día?

-James...

-Fue muy entretenido verlo defender su territorio.

Bella rodó los ojos - Sabes James somos humanos, no animales, así que no hubo nada de defensa de territorio y si eso existiere pues... no creo que Edward lo haga conmigo.

James se carcajeó - Tienes razón, agradezco al cielo que seamos humanos, si de verdad fuera un perro guardián no podría estar hablando contigo.

-¿Por qué? - preguntó Bella divertida por lo absurdo de esa conversación.

-¿Te imaginas? Nadie podría acercarse a ti, apestarías, por todas las veces que él te marcaría con sus fluidos corporales.

-¡James! - gritó indignada aunque no pudo evitar carcajearse por lo ilógico de imaginarse a Edward haciendo algo parecido.

Él la miró serio y se volvió a encoger de los hombros - Te marco como suya hace años, solo que nadie lo sabia.

Lo observó confundida y negó con la cabeza suspirando resignada. Al parecer el problema no es Edward si no ella que no sabe cómo analizar a ningún hombre - ¿Y dónde está la tuya? ¿No deberías estar en el suelo arrastrándote por ella?

Se rió aunque por primera vez en lo largo de la conversación la alegría no llego a sus ojos - Yo no me arrastraría por nadie.

-¿Ni siquiera por Victoria? Si tú la quieres James, tú mismo me lo dijiste.

Él asintió e hizo un movimiento en la mano quitándole importancia - Bueno no me arrastraría por casi nadie... - dijo mirándola y Bella estuvo casi segura que no estaba hablando de Victoria - Ella esta de viaje.

-¿De viaje? - Bella se tensó un momento pensando en que Victoria se había ido de la ciudad y ella no sabia donde estaba, ¿a dónde habrá viajado? ¿A Chicago tal vez?, miró a James asustada y vio como él la observaba serio - ¿A dónde?

-A visitar unas amigas en Milán, había un desfile que no podía faltar...

Bella asintió y después se relajo un poco. Si Victoria hubiese viajado a Chicago Edward le contaría ¿no es así? - ¿Y por qué no fuiste con ella?

-Tenia que atender unos negocios, ella me lo pidió pero no pude en esta oportunidad... tranquila Bella, no está en Chicago con tu amado perro guardián.

Ella lo miró recriminatoriamente un segundo - No digas idioteces que si bien recuerdo fuiste tú quien se apareció en mi oficina a pedirme que alejara a Edward de las garras de tu santa mujer.

James sonrió divertido - Es cierto y te agradezco por haberlo hecho - le dijo a la vez que tomaba su mano y la llevaba a su boca para besarla.

-Yo no hice nada - dijo avergonzada sintiendo como que se sonrojaba

-Maldición – Él soltó su mano y ella levantó la mirada para dirigirla donde él estaba viendo. Había un paparazzi que estaba sacando fotos a ambos, aunque al ver la mirada asesina que James le estaba dirigiendo salió corriendo del sitio - No puedo creer esto, ¿por qué no se buscan una vida?

Bella sonrió divertida y se encogió de hombros restándole importancia - Uno se acostumbra.

Él la vio furioso y ella se sorprendió. Siempre había pensado que James era calculador y frío así que no pensó que se enfureciera por una nimiedad como esa - Me persiguen, a donde quiera que voy están esas sanguijuelas, ¿acaso no hay cosas más importantes? por Dios, en otras partes del mundo hay personas muriéndose de hambre y ellos malgastan sus rollos y su energía en gente como nosotros...

Ella se rió y le tomó la mano confortándolo - Separaste a la pareja que ellos catalogaron como de oro, estas teniendo un romance con una de las mujeres mas egocéntricas del mundo, que cuando los medios de comunicación se alejan ella los busca como si fueran la única razón de su existencia, eres guapo y millonario... ¿Cómo crees que no te van a seguir?

Bufó indignado, pero unos segundos después la miró sonriendo cínicamente - Sabía que me considerabas atractivo Bella Swan.

Rodó los ojos soltando su mano - Vete al infierno James.

El rió y se levantó - Deberías buscar nuevas expresiones, ya esa esta cansando y voy a pensar que no quieres que me vaya al infierno si no que vaya a tu cama - dijo levantando las cejas sugestivamente.

Bella rió como un segundo y después lo miró indolentemente, aunque ya esa mirada no tenia resultado porque él sabia que la estaba divirtiendo - Primero se congelara el infierno James...

Se acercó a ella para hablarle al oído - No importa Bella, estoy seguro que entre tú y yo podemos hacer suficiente fuego para descongelarlo...

Ella se mordió el labio para evitar reír y lo empujó para que se alejara - Adiós James.

-Adiós princesa - le guiñó el ojo y entró al restaurante. Ella lo siguió con la mirada y vio como saludaba a varios hombres en una mesa, así que si era cierto lo de su reunión de negocios, aunque de alguna forma sabia que él no le estaba mintiendo. James decía las cosas en la cara, ese era su estilo.

Fijó su visión en la calle y frunció el ceño al ver al paparazzi que se había escondido antes caminando en dirección contraria, al parecer no había huido al ver la mirada amenazante de James. Suspiró cansinamente, entendía la tortura que suponía para alguien como James ser perseguido por esos pequeños mosquitos, como los denomino años atrás, que quieren saber hasta lo más recóndito de tu vida, como si fueran interesantes o entretenidos.

-¡Bella! - Miró al frente y sonrió levantándose para abrazar a su amiga.

-Bree - dijo - ¿Cómo estas? No lo podía creer cuando recibí tu llamada que estuvieras aquí en mi ciudad.

Bree sonrió y se sentó en la mesa. Bella la observó unos instantes mientras se sentaba también; se veía más adulta, claro muchas cosas habían pasado desde los casi dos años que no la veía. Había conocido a Bree Tanner en la universidad en su segundo año, ambas estudiaron derecho, Bree era la más pequeña del grupo, ya que tiene dos años menos que Bella y al parecer adelanto sus créditos para graduarse más rápido de la escuela secundaria.

Cuando se conocieron Bree la odiaba, no la soportaba y Bella solo la ignoraba. A final del primer año de la universidad las obligaron a participar en un trabajo juntas y todos los prejuicios que tenia Bree con ella, referidos a que pensaba que sus notas se debían a comprar a los profesores como niña rica que era desaparecieron, y desde esa fecha son buenas amigas aunque no se vean con regularidad porque viven en estados distintos.

-No sabia que tenia que venir hasta ayer en la noche, por eso no te avise con anterioridad, además te conozco Isabella... contigo es mejor ser espontáneo y si hacemos planes después no se cumplen.

Bella sonrió - ¿Y qué te trae por mis dominios?

-Tenia que supervisar la firma de unos contratos - dijo quitándole importancia y arreglando su cabello marrón que ahora llevaba por los hombros.

-Te ves más madura - dijo molestándola un poco y Bree rodó los ojos.

-¿Esa es tú manera de decirme que la maternidad me sienta bien?

Bella se encogió de hombros sonriendo - ¿Cómo esta Diego? - le preguntó a la vez que llegaba el camarero y ordenaban cada una para comer.

El amor Diego y Bree capítulos I y II, como Bella lo llamo en ese tiempo, comenzó en la universidad. Diego estudiaba negocios con Edward por lo que en una fiesta que tuvieron en el cuarto ya a mediados del segundo año ellos se encontraron por primera vez. Para Diego fue inmediato el flechazo, todos lo vieron, inclusive Edward le llegó a comentar a Bella algo sobre ese respecto, pero Bree pensaba que estaba completamente enamorada de otro hombre así que ni siquiera lo miro dos veces.

En los meses siguientes la persecución fue intensa y Bree estaba completamente desesperada ya que Diego era un buen muchacho y le agradaba pero tenia a su amor imposible que la obsesionaba. El momento cumbre y final del capitulo I fue una pelea magistral que tuvieron frente al apartamento que compartían ambas seis meses después de la fiesta, Bree le grito a Diego que no lo quería, lo insulto y lo botó de su vida.

Bella todavía recuerda todas las lágrimas que derramó su amiga y que continúo derramando por unos cuantos años más, aunque por otro hombre muy distinto a Diego.

-Está bien - contestó Bree con una sonrisa y los ojos tan brillantes de emoción y amor que sentía por él. Nadie pensaría que ambos sufrieron tanto para llegar a ese punto - Se quedó en Seattle con Anne. Te juro que esta más encantado con su hija que yo, me siento excluida.

Bella se carcajeó y tuvo que tapar su boca para evitar que la miraran extraño - No te lo creo... Diego no tiene ojos para nadie más.

Bree se encogió de hombros - Ni yo tampoco, pero tu pequeña ahijada es un terremoto que le roba el corazón a quien la conoce, no puede ser que desde el bautizo no hayas ido a visitarla.

Bella se sonrojó - Lo siento Bree, sabes que es difícil para mi viajar... pero siempre la llamo, le envió sus regalos y veo todas las fotos que Diego me envía...

-Cuéntame algo, ¿tu cuenta de correo no ha colapsado?

Bella la miró picara y se acercó como si le fuera a contar un secreto - Dos veces... pero no le cuentes a Diego - se rió fuertemente - porque me gusta que me mantenga informada de cada parte del crecimiento de Anne.

Bree negó con la cabeza divertida - Eso es lo malo de casarse con un aficionado a fotógrafo - Bella asintió sonriente - ¿Y tu vida cómo esta Bella? ¿Dónde esta Edward? ¿Cómo esta su matrimonio con Victoria?

Bella bajó la mirada - Edward se divorcio de Victoria.

-¿Qué? - preguntó Bree impactada - maldición... – añadió unos segundos después furiosa.

-¿Qué sucedió? - preguntó Bella confundida

-¡Gane la apuesta y Emmett se quedó con mi parte!

Bella abrió los ojos desmesuradamente - ¿Apostaste con Emmett y Edward?

Bree sonrió divertida - Claro... ¿Quien va a creer que Emmett se va a divorciar de Rosalie?, además en su oportunidad ellos apostaron que yo me iba a separar de Diego a los tres meses de matrimonio y también la gane así que de tres he ganado dos - terminó sonriendo triunfante.

-¿Y cuál es la tercera? - preguntó Bella interesada, al ver como se mordía el labio avergonzada Bella insistió - Bree...

-Esa la hice con Alice y Rose... - dijo bajando la mirada y concentrándose en su comida como si fuera lo más interesante del planeta.

-¿Y cuándo hiciste esa apuesta?

-En una borrachera cuatro años atrás...

-¿Y a qué se refería?

-A ti y a Edward - dijo guiñándole el ojo - Yo aposte que ibas a perder tu virginidad con Edward. Alice y Rose que la ibas a perder con… - frunció el ceño pensativa - ¿con quién salías en esa época?... ¡Con Alex! - gritó dos minutos después.

-No puedo creerlo - dijo negando con la cabeza - Ustedes son de lo peorcito que existe - escuchó que Bree se carcajeaba y no pudo evitar reír también. Miró a su amiga un momento y respirando hondo prosiguió, debía decírselo a alguien y si bien Alice y Rose estaban prohibidas para hablar de eso, porque eran amigos de los dos, Bree era perfecta para ese trabajo, ya que era más amiga de ella - Pues ganaste tres de tres – murmuró.

-¿Qué? - preguntó Bree confundida a la vez que se acercaba a ella ya que no la había escuchado.

-Que ganaste todas las apuestas - dijo mirándola significativamente y vio como Bree la miraba asombrada y ponía su boca en forma de pez.

-¿Te convertiste en su amante? - escuchó que Bree susurraba perpleja - ¿Por eso rompió su matrimonio con Victoria?... Bella después de todo te volviste la otra... ¿No aprendiste nada de mi historia? - le preguntó dolida.

-Claro que no - dijo Bella indignada y bajó la voz comprensiva porque sabia cuanto le afectaba eso a su amiga - Fue después de que terminó su matrimonio, y antes que vuelvas con tus conclusiones apresuradas, no fue Edward quien lo terminó sino Victoria que se fugó con mi novio del momento.

Bree cerró la boca y la miró completamente confundida - Espera... creo que he estado perdida por mucho tiempo, empieza a relatarme esa historia desde el principio.

-Bueno todo empezó…

Se calló abruptamente cuando Bree levantó la mano, sacó su teléfono y marcó un numero, espero unos segundos que contestara alguien - ¿Diego? Hola amor, te llamo para avisarte que no me voy en el vuelo de las cuatro, ¿podrías reservarme vuelo para... - miro a Bella interrogativamente - ocho de la noche? Si... Bella me necesita - La miró mientras terminaba de escuchar la conversación y suspiró cansinamente. Ya no tenia escapatoria... confesaría por primera vez su historia con Edward y de alguna forma eso convertiría todo en algo real.

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Varias horas después y una llamada por parte de Bella a su secretaria para informar que no volvería a la empresa hasta el otro día, Bree y ella estaban acostadas en el mueble de su casa de lados contrapuestos.

Bree se estaba carcajeando tan fuerte que se agarraba el estomago como si le doliera - ¡Bree no es gracioso! - le reclamó Bella por enésima vez.

-¿No... Es... Gracioso? - balbuceaba Bree entre risas- oh Dios lo que hubiese dado por abrir un huequito y ver la escena... ¡lo hubiese dado todo!

-¡Bree!

-¡Bella! - Dijo mientras se sentaba y dejaba de reír con dificultad - ¡Golpeaste a Victoria! ¡Dos Veces! ¡En su perfecta y horrenda cara! ¿Acaso eso no es para morirse de la risa? Por primera vez en tantos años le das su merecido... ¡Creo que eso hay que celebrarlo!

Bella sonrió mientras negaba con la cabeza - No sé en que estaba pensando Bree... más bien sé que no estaba pensando - corrigió indignada - nunca pensé que seria capaz de golpear a alguien...

-Pues si me preguntas a mí ese golpe tiene más de diez años de retraso... ¿Así que Victoria se casó con Edward solo para hacerte la vida imposible?

-Según James...

-Es lógico... Siempre me pregunte porque de un día a otro Edward se volvió tan irresistible para la víbora de tu hermana.

-Ahora no sé si la moleste más o que venganza planeara por el golpe que le di.

Bree se encogió de hombros - Lo que sea que haga no va a funcionar... tienes que confiar en Edward.

Bella rodó los ojos y se sentó indignada - ¿Confiar en Edward? ¿Cómo se puede confiar en alguien cuando no sabes lo que siente? ¿Si todavía ama a Victoria o no?, ¿si yo solo soy un revolcón elegante? no amiga... no sé que hacer...

-Creo que entiendo que él no pueda confiar en alguien después de lo que le hizo Victoria...

Bella la observó y tomó su mano. Si hay alguien que puede entender lo que esta pasando en la cabeza de Edward es Bree, aunque mas bien los puede entender completamente a ambos. Bree toda su vida estuvo enamorada de su mejor amigo Fred, toda su vida, distinto a Bella en el sentido que por lo menos ella no se daba cuenta, en cambio Bree era muy conciente de lo que quería y a quien quería... a Fred.

Lo deseaba tanto que no acepto a Diego, lo deseaba tanto que cuando tuvo una posibilidad de tenerlo no le importo nada, ni ser la amante, la mujer escondida que solo podía estar con él cuando su novia formal no estaba. Un año después de graduados y dos después de empezar su romance prohibido, Fred se caso con su novia sin siquiera decírselo a Bree. Ella se enteró por una noticia en el periódico local y Bella que corrió a su lado, volando inmediatamente a donde se encontraba sin importarle nada, pudo presenciar lo que era ver como se le desgarraba el corazón a una persona por un amor perdido.

-Pero si ni siquiera es capaz de decirme que no ama a Victoria... no lo entiendo Bree, cuando estamos juntos es como si no existiere nadie más, es como si yo fuera lo más importante de su vida, la forma en como me mira, lo que me dice, me hace soñar, creer que hay algo adicional a la amistad y despecho... pero también hay una pared que me bloquea, que no me permite llegar a él.

Bree sonrió comprensivamente - Oh si... conozco esa pared, fue mi aliada por un tiempo... hasta que llego Diego.

Bella sonrió y asintió, nunca olvidaría el Capitulo II de la vida Bree y Diego. Él volvió un año después de que Bree se enterara de la noticia del matrimonio de Fred, y lentamente, sin que nadie se lo esperara por la forma en como terminaron las cosas entre ellos, fue ganándose un lugar en su corazón, se ganó su confianza y el resultado fue que en un tiempo record se casaron. Muchos pensarían que su matrimonio fue porque ya Bree tenia cuatro meses de embarazo pero no Bella... ella sabia la verdad, la que Bree le había confesado unos días antes, que se había enamorado de Diego de forma más intensa de lo que alguna vez sintió por Fred. De eso ya van tres años y todavía siguen felizmente casado, esa era una de las historias que le daban a ella esperanza, que le hacían creer en las segundas oportunidades que te otorgaba la vida.

-¿Cómo la sobrepaso? - preguntó Bella con el corazón en la garganta.

-No lo sé Bella, con paciencia, cariño y entrega tal vez, solo te digo que no es fácil otorgar tu vida y tu alma y que alguien te la destroce sin que tú te lo esperes ni un segundo. No es sencillo volver a confiar en alguien después de eso...

-Pero soy yo Bree, me conoce desde que éramos unos niños.

-Igual que a Victoria...

-No es igual y lo sabes - le dijo furibunda y subió sus rodillas para envolverlas con sus brazos.

-Yo lo sé... todos los que lo conozcan lo saben, pero tal vez él no lo sepa. Bella... él no vio a la verdadera Victoria, si lo hubiese hecho te aseguro que no se casa con ella, él vio a la mujer que ella actúa en su exterior, y que uno también creyera si no fuera por ti y por saber ver la verdad detrás de la mascara...

-Lo sé - dijo resignada.

-Él se enamoró de ella y tuvo que hacerlo para casarse con ella después de afirmarle al mundo que nunca lo haría.

-¿No eran bellos esos días? - dijo mitad añoranza mitad sarcasmo - en que todos gritábamos que nunca nos enamoraríamos.

Bree rió - Todos menos yo... ya estaba enamorada - Bella sonrió y le tomó la mano - No debe ser fácil para él volver a confiar, además que tampoco le gusta perder el control, conoces a Edward, demonios lo conoces mucho mejor que yo.

Bella asintió mordiéndose el labio - Por eso nunca creí que me ama, por eso así vea lo que vea lo descarto Bree. Por que lo conozco y sé como es, lo rígido que es con sus relaciones, siempre pensé que él solo se iba a enamorar una vez en la vida y mi temor es que ya lo haya hecho... que sea Victoria.

-¡Dios! - gritó Bree - Nunca he escuchado tanta estupidez junta y mira que me estoy incluyendo a mi misma y las justificaciones que le hacia al imbécil de Fred.

-Bree...

-¡No! - negó rotundamente - A ver Bella, conoces a Edward.

-Si

-¿En que parte del mundo Edward Cullen, él te va a hacer el amor si no siente nada por ti?

-Pero... la primera vez...

-No - negó de nuevo - la primera vez, que vuelvo a repetir mi opinión de que él fue un estúpido al no darse cuenta que era efectivamente tu primera vez; estaban borrachos, se disculpó, dijeron que allí iba a terminar todo... ¿termino allí?

Bella negó confundida - Por supuesto que no, ya te conté lo que paso...

-Exacto - dijo sonriendo triunfante - No termino todo allí. Él esta buscando algo contigo, si no fuera así no se arriesgaría a perder su amistad o tener problemas. Sabes que Edward no buscaría contigo solo un revolcón… si él pudiera buscar solo eso contigo, estoy segura que hubiéramos tenido esta conversación muchos años atrás.

-¡Pero no dice nada Bree!

Bree suspiró cansinamente - Primero: Edward no es un hombre de muchas palabras y de informarle al mundo en el Twitter como se siente en cada minuto de su vida y lo sabes, Segundo: No creo que lo haga por todo lo que ha pasado; Tercero: ¿Has dicho algo tú?

-¿Qué?

-¿Lo amas?

-Si Bree, ya te lo he dicho, siempre lo hice... y si - dijo levantando la mano para que se callara antes que le dijera lo que estaba seguro le iba a decir - tenias razón... todos tenían razón... siempre lo he amado.

-Por supuesto que tenía razón – dijo sonriendo arrogantemente. Luego la miró seria - ¿Y él lo sabe?

-No, por supuesto que no.

-Es muy fácil sentarse allí y decir que él tiene la culpa porque es muy críptico, no dice nada y todo lo que hace es demostrarte con hechos lo que con palabras no puede decir...

-Estas asumiendo muchas cosas - en primer lugar esta asumiendo que él la ama o que por lo menos siente algo por ella.

-Bella... te amo, lo sabes, pero tienes que dejar de crear tu película y dejar pasar todas las situaciones que afecten tu mundo cómodo... tienes que arriesgarte.

-Me estoy arriesgando Bree, por Dios, acepte que lo amo y me acosté con él, ¿que mas quieres?

-Que se lo digas...

-No - negó ella asustada.

-Bella... amiga... piénsalo, ¿qué es lo peor que puede pasar?

-Que diga que ama a Victoria, que diga que no me ama, que dejemos de ser amigos, que...

-Si... Si... - interrumpió callándola - y están jugando con fuego igual, así que se lo digas o no igual puede pasar todo eso que me estas diciendo, ¿no te parece que es peor no saber?

Bella se mordió el labio y asintió derrotada. Ya había pensado en eso varias veces anteriormente y sabía que la zozobra era peor que saber si la ama o no.

-Acuérdate de Fred, si yo hubiese hecho las cosas distintas, si hubiese exigido respuestas, tal vez me habría ahorrado mucho sufrimiento... a veces uno piensa que no saber es mejor y eso es completamente falso.

-Lo sé.

-No quiero que sufras.

Bella sonrió triste - A veces es necesario - dijo recordando como terminó esa historia.

Bree sonrió brillándole los ojos - Cierto, me llevo a Diego, pero tal vez con eso te llevara a Edward o a quien te ame si él no quiere...

Bella asintió y la abrazo - Gracias por llamarme Bree...

-Menos mal que lo hice. Me había perdido varios capítulos de esta novela - vio su reloj y se levanto del sofá - Ya debo ir al aeropuerto, mi vuelo sale en dos horas, el carro de la oficina debe estar abajo esperándome.

Bella asintió y se levantó del sofá también - Le diré a Edward que estuviste aquí.

-Dile que lo amas, creo que lo apreciara más. Espero verte en Seattle pronto amiga, corres el riesgo de ser una completa desconocida para Anne si no nos visitas pronto.

Bella sonrió - Iré a superar mi pena si Edward no me acepta.

Bree rodó los ojos - A veces te pasas de melodramática Bella...

Bella rió divertida - Así me quieren.

-Espero que vayas con Edward a agradecerme y si es con un anillo de compromiso en tu dedo corazón, mejor.

Bella se carcajeo y negó con la cabeza - Ahora si estas soñando.

Bree sonrió - A veces es necesario...

-Abraza fuerte a Anne por mi y le envías un beso a Diego - Bree asintió y la abrazo. Se despidieron en la puerta y Bella la cerró apoyándose en ella.

Bree tenia razón, la zozobra era peor y cada día la estaba matando un poco más. Debía ser valiente, se arriesgara y le dirá lo que siente cuando él regrese a casa... solo esperaba que no la rechace.


Hola.

¿Les gustó?

Sé que es extraño poner a Bree como su amiga de la universidad, pero sinceramente quien haya leído la segunda vida de Bree Tanner me debe entender completamente, después de terminar de leer el libro ame a Bree y a Diego, y quería que quedaran juntos y vivos (ojo no estoy haciendo spoiler porque bueno quien leyó eclipse sabe el final de Bree), así que aproveche este fic para crear mi pequeño mundo paralelo de ellos felices, amándose y con un bebe :D. bueno también amo a Fred, pero como ven en esta oportunidad lo puse como un bastardo :D, espero que les haya gustado, de verdad creo que Bree y Bella hubiesen sido amigas, son muy compatibles.

Gracias por leer. Si les gusto o no dejen reviews :D