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En el episodio anterior, la misión de Rukia y sus amigos fue detenida por la aparición de un Gillian, Ichigo tuvo que intervenir aunque falta de control hizo que Byakuya se enterará de su relación con la pelinegra, aunque también que esta se entera que su hermana era una vampiresa.
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Capítulo 10
-¿Cómo te atreves a decir que mi esposa era una vampiro? – Dijo Byakuya enfurecido
Ichigo rodo los ojos, "¿lo iba a negar?" Por como lo miraba Rukia era obvio que ella no sabía, no le pareció justo, quería que él le dijera la verdad y sabia como lograrlo, dirigió su mirada a la bufanda de Byakuya.
-Dime entonces ¿Por qué llevas una bufanda en verano? – Preguntó con cinismo, el pelinegro pareció nervioso por unos segundos hasta que su cara estoica regresó.
-Esta bufanda ha pertenecido al clan Kuchiki desde su creación, es usada por cada heredero, es un emblema de nuestro clan, yo siempre la uso – explicó aferrándose a esta, Ichigo sin creerle intentó algo más.
-¿Podrías quitártela? Serán unos segundos, no creo que el no usarla haga que te expulsen de tu clan o que este se destruya ¿no?
-No tengo porque hacer algo por ti, mocoso – respondió con desprecio, pasando un brazo por los hombros de su hermana sacándola del lugar, sin embargo Ichigo no le dejo llevársela al tomarla por su mano.
-¿Por qué la prisa Byakuya?
-Esta zona es peligrosa, además Rukia debe reunirse con sus compañeros y volver a la academia
-ella es mi novia, yo puedo llevarla, estará segura conmigo y con mi shunpo llegaríamos al instante
-Yo no he aceptado esa relación – interrumpió Byakuya – no quiero que te acerques a ella, vámonos Rukia – dijo empujándola, ella miro a Ichigo, no queriendo que su relación terminara así.
-Como si fuera a dejarte – murmuró Ichigo y antes que alguien pudiera detenerlo le quitó la bufanda mostrando un blanco cuello con pequeñas cicatrices. Byakuya se la arranchó enojado – y bien… ¿alguna explicación?
-Te lo dije, a ti no tengo que darte ninguna explicación
-¿Y qué tal a mí, ni-sama? – Pidió la pelinegra, sus ojos llorosos lo miraban de forma acusadora dejando por primera vez a Byakuya sin palabras – entonces es verdad – su tono era más serio esta vez y al no recibir negación su ira se disparó – toda mi vida me has sobreprotegido, negándome tantas cosas por mi seguridad, incluso me encerraste en la mansión y aun así tú…. ¡Al menos dime que pasó! – gritó sin poder aguantar más, lo vio dar un suspiro y asentir.
-Fue una de mis primeras misiones, me habían mandado a eliminar a un vampiro asesino en las afueras de Karakura, al sur del Rukongai. El pueblo estaba destruido, pensé que los había aniquilado a todos pero oí un grito y fui a investigar. En la casa oí el llanto de un bebé y un grito ahogado de una chica, ella estaba siendo mordida por un vampiro cuando llegué, maté al vampiro y revisé a la chica, la mordida había sido muy brusca pero lo que más me preocupaba era el líquido que se mezclaba con su sangre
-El contrato – interrumpió Ichigo sus puños apretados mostraban la ira que sentía, al ver a los hermanos decidió explicar – para empezar fue prohibido incluso antes de crear los acuerdos – al ver que no lo juzgaban decidió continuar – si se le inyecta veneno de vampiro a una persona la dejas en un estado zombi, la persona puede vivir tantos años como el vampiro pero pierde toda autonomía, solo vive para alimentar al vampiro, es muy peligroso y complicado, una gota de más podría en el mejor de los casos convertirlo en vampiro y en el peor matarlos tras un terrible sufrimiento.
-Puede que haya sido eso, nunca supe de algo así, solo hice lo posible por salvarla, estuve a su lado toda la tarde hasta que despertó
Flash back
-Qué… ¿qué paso? – preguntó Hisana mirando alrededor, su vista se posó en un hombre que la miraba fijamente, en ese momento sus recuerdos volvieron de golpe, el grito de sus vecinos, el haber tomado a su hermanita y buscar con lugar para esconderse, el sonido de la puerta rompiéndose, el vampiro… Presa del terror intentó levantarse pero Byakuya la detuvo.
-tranquila, no te hare nada – dijo el pelinegro intentando calmarla, pero ella seguía mirando a los lados desesperada.
-¿Dónde está Rukia? ¿Dónde está mi hermanita? – grito desesperada liberándose al fin, yendo a unos sacos de trigos donde recordaba haberla escondido justo antes que el vampiro la viera pero la bebe no estaba ahí.
-Si te refieres a la bebe, está en la cama dormida – agregó el pelinegro viéndola correr a la habitación y tomar a la niña en brazos revisando que estuviera bien.
-¿Tú nos salvaste? – Al recibir un asentimiento no dudó en arrodillarse frente a él agradeciendo muchas veces – no sabes cuánto te lo agradezco, no solo nos has salvado la vida, cuidaste de mí y mi hermanita… ella es mi todo – dijo aun abrazando a su hermana tan contenta por verla sin un rasguño,
-no es necesario que me agradezcas – dijo Byakuya ayudándole a ponerse de pie – hice lo que creí correcto y me alegró de al menos poderlas haber salvado a ustedes dos señorita…
-Hisana, mi nombre es Hisana, si me permite ¿podría conocer el nombre de mi salvador? – le pidió algo sonrojada
-Soy Kuchiki Byakuya
Fin del flash back
-La llevé a otro pueblo e hice todo para que pudiera iniciar con su nueva vida – agregó Byakuya perdido en sus recuerdos – pero no importara todo lo que traía siempre buscaba una excusa para volver al día siguiente y conversar con ella, nos hicimos amigos de inmediato, ella se veía tan feliz cada vez que la veía pero también se notaba más débil y un día después de una misión entendí por qué
Flash back
-Byakuya-sama bienvenido – dijo Hisana al abrir la puerta y encontrar a su amigo, lo guió a la sala mientras ella iba a la cocina para traerle un vaso con agua cuando un mareo la hizo detenerse en seco.
-¡Hisana! ¿Estás bien? – preguntó Byakuya preocupado, sujetándola del brazo
-si solo me maree
-ven, será mejor que te recuestes – dijo llevándola a la sala
-de acuerdo – respondió algo avergonzada
Fueron lento pero cuando otro mareo casi la hizo caer, Byakuya la cargó y la llevo al mueble más cercano, la pelinegra se había estado aferrado a su brazo cuando sintió que la tela se humedecía, volteo a ver encontrando unas vendas manchadas de sangre fresca.
-¿Byakuya-sama que le pasó? – dijo quitando la venda, en su brazo una herida recién cicatrizada sangraba de nuevo.
-ah esto, fue en mi última misión, no pensé en esto cuando te cargué… – explicó pero Hisana ya no le prestaba atención a él, sino a la sangre que brotaba de la herida – ¿Hisana? – preguntó al darse cuenta que no le prestaba atención, así que dirigió su vista a donde estaba la de ella y vio su herida.
-se ve… delicioso – susurró Hisana pensando en voz alta.
-Hisana – él la sacudió sacándola del trance en el que estaba.
-¿eh? ¿Qué paso Byakuya-sama?
-Hisana ¿tú eres un vampiro?
-Claro que no Byakuya-sama
-¿Segura?
-Si – Byakuya no le creyó, y para probar su punto apretó su herida haciendo que esta sangrara más y se la acercó
-¿entonces por qué no te puedes controlar frente a la sangre?
Los ojos de Hisana se tornaron rojos y sus dientes crecieron hasta formar colmillos, Byakuya iba a detenerla, gritarle incluso que no sería amigo de un vampiro y mucho menos servir de su alimento, pero al verla tomar tan desesperadamente y aun así verse débil e inocente la dejo saciarse hasta que su conciencia regresó, cuando sus ojos regresaron a la normalidad pudo ver lo que había hecho y también sentir la sangre de Byakuya en su boca.
-¿Pero cómo? ¿Por qué? ¿Byakuya-sama, qué me pasa? – decía Hisana llorando
-No sé cómo pasó esto, pero lo resolveremos Hisana, no te preocupes, te ayudaré
-gracias Byakuya-sama
Fin del flash back
-Durante años busqué una forma de revertirlo mientras la manteníamos en secreto pero no la encontré, ella siempre se alimentó de mi así que nadie sospechaba e incluso si alguien lo hizo cuando nos casamos se volvió intocable, por lo que decidimos seguir con nuestras vidas sin importarnos su condición como vampiresa. Eso hasta que un día unos rebeldes nos atacaron y aunque logré derrotarlos con ayuda de una vampiresa, a Hisana la lastimaron gravemente con una garra con veneno; hice todo lo posible para salvarla incluso la vampiresa ayudó pero el veneno era muy potente – Byakuya se detuvo intentando evitar que su voz se quebrará por el dolor del recuerdo, Rukia ya estaba derramando un par de lágrimas, ella nunca había oído la historia completa sin embargo ahora ya tenía edad para saber la verdad, se acercó a ella y la abrazó – escucha Rukia, ese día la vampiresa me dio una daga, con ella la mantendría inconsciente hasta que encontrara la cura, he estado buscando salvarla desde entonces pero nada parece curarla…
-No… no es cierto, mi hermana está muerta – dijo Rukia sin poder creerle – ¡ella tiene una tumba! – gritó
-Es una tumba vacía, Hisana está en un lugar seguro
-Mi hermana estuvo viva todo este tiempo ¡y tú no me lo dijiste! – gritó enojada
-Tenías 5 años, no podrías comprenderlo – respondió igual de enojado
-¿Oh pero si tenía edad para creer que mi único familiar estaba muerto? – su tono ácido destilaba ironía
-Nunca quise lastimarte, ni siquiera estaba seguro de que funcionaria
-No, es porque tú no confías en mí
-Rukia eso no…
-Claro que es verdad, no lo niegues, siempre me ocultas cosas, como cuando me adoptaste como tu hermana y no como tu hija como mi hermana quería porque querías tus propios hijos – gritó – o todas esas pruebas y los sabios que siempre me revisaban de pequeña, apuesto que en ese momento descubriste que era la reencarnación de Tsuki ¿ verdad? – Byakuya la miró sorprendido, "¿Cómo ella sabía de eso?" el ver al vampiro al lado de su hermana le dio una idea
-Solo quería protegerte…
-no, tú lo que querías era controlarme, siempre teniéndome bajo tus ordenes, aceptando todo lo que me dijeras
-No Rukia yo… – quiso explicarse pero la ira de su hermana se había trasformado en llanto
-No sabes todo lo que he sufrido pensando que nunca volvería a ver a mi hermana y aun así tú… - su voz se le quebró, no pudo continuar así que se fue corriendo dejando a Ichigo y Byakuya solos
-¿ahora estas contento? – preguntó dolido
-No fue mi intención lastimarla pero ella merecía saber la verdad – se explicó Ichigo
-No de esta manera, no era el momento…
-nunca hay un momento perfecto para decir este tipo de cosas… solo hay que decirlas
-Hablas como si entendieras – exclamó enojado pero Ichigo suspiro triste
-mis hermanas tenían el equivalente de 4 años humanos cuando Aizen mató a mi madre y me arrebató mi artefacto, mi padre entró en depresión no solo tuve que decirles la verdad sino hacerme cargo de ellas hasta que mi padre se recuperará, sin mis tíos yo no sé qué hubiera sido de nosotros… - susurró más para si la última parte – sé que parece imposible que alguien tan pequeño entienda pero increíblemente lo hacen y te ayudan a superarlo
-Tal vez tengas razón… pero la he estado sobreprotegiendo por tanto tiempo que no acepto que ya no es una niña
-Tienes que darle más libertad y confiar en ella o en algún momento se ira y no volverá
-Lo sé, pero no quiero que nada le pase, ella es la hija que Hisana y yo nunca tuvimos – explicó desesperado sin embargo una risa irónica y triste llego a sus labios – ahora ella cree que no la quiero, hice todo lo posible para nombrarla como mi hija pero mi abuelo no me lo permitió, cuando descubrió que era la rencarnación de Tsuki supo que su destino era un vampiro y el no permitiría tal cosa en su clan, apenas logré que no la botarán nombrándola mi hermana
-Entonces díselo, ella lo entenderá y te perdonará
-Ahora no, ella me odia, no me dejará explicarle
-Entonces espera que se le pase el enojo, si la obligas a algo ahora en verdad te odiará, deja que sus sentimientos se aclaren, pronto estará bien de nuevo
-Pero ya se está haciendo tarde, debemos regresar…
-No creo que quiera ir a casa contigo ahora
-¿Y a dónde irá?
-se puede quedar conmigo, la llevare a mi mansión
-No te conozco ¿Cómo sé que Rukia estará segura?
-ella me conoce, nos hemos visto todos los días desde hace un par de semanas – Byakuya suspiro ante ello, "entonces tenía razón, si se habían estado viendo pero Rukia no le había tenido la confianza para decírselo… y era su culpa" – escucha, sé que estas preocupado pero no le haré nada, al igual que tu no quiero que le pase nada malo – Byakuya aun lo miraba con desconfianza pero sabía que no tenía muchas opciones.
-Si intentas aprovecharte de la situación… - dijo con enojo pero Ichigo lo interrumpió
-Nunca – grito avergonzado – Rukia es una dama, jamás intentaría aprovecharme de su dolor de esa manera, ella merece ser tratada como la princesa que es – Byakuya asintió más tranquilo
-Bien, pero te tendré vigilado
-de acuerdo, entonces será mejor que la busque, no quiero que le pase algo mientras esta sola y triste, además esta zona aun no es segura
-Entonces ve – dijo al verlo voltearse pero antes que este se fuera volvió a verlo una vez más
-¿Byakuya? – Él lo miro interrogante – ¿cuál es el nombre de la vampiresa que te ayudó?
-Shihoin Yoruichi ¿por qué?
-Ella es mi tía, es una de las mejores sanadoras, no conozco a nadie con más talento curativo excepto mi hermana Yuzu pero ella aún no está lista, lo siento mucho, ojalá pudiera hacer algo para ayudar
-No te preocupes - murmuró Byakuya perdiendo la pequeña esperanza que le había dado, Ichigo le dio una pequeña reverencia con la cabeza antes de correr en busca de Rukia.
-Todo sería más fácil si estuvieras a mi lado Hisana – dijo Byakuya cuando se quedó solo.
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Rukia miró a su alrededor, no sabía dónde estaba ni como había llegado tan lejos pero lo único que le importaba era que estaba lejos de su ni-sama, no quería verlo, estaba tan dolida por todo lo que le había ocultado, ahora sentía que cada recuerdo de su niñez era una mentira, que no podía confiar en él jamás. La zona era un sector de vampiros, pero eso no le importó, siguió caminando hasta que sintió un tirón en su muñeca, al instante sus instintos se activaron y se volteó dando una patada pero una mano sujetó su pierna antes que esta tocará a su captor.
-Tranquila, soy yo – le dijo Ichigo soltándola suavemente para que pudiera pararse correctamente
-¿Qué quieres? – pidió algo enojada, Ichigo sabía que solo se estaba desquitando con él así que no le reclamó nada
-Llevarte a casa
-¿Ni-sama te mandó? – Preguntó con genuina sorpresa antes que el enojo volviera a ella – no quiero verlo, así que déjame en paz
-Eso lo sé, pero cuando dije "casa" no me revería a la de tu hermano sino a la mía
-¡¿Qué?! – gritó incrédula
-Tu hermano y yo conversamos y acordamos que lo mejor es que vivieras conmigo hasta que te sintieras mejor
-¿Estas bromeando no? Él nunca me dejaría hacer tal cosa
-No lo hago, me dio permiso así que vamos, debemos llegar a casa y luego pasaré por tus cosas
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Se que todos adoraron la risa de Bob Esponja en la primera versión del capítulo anterior pero me di cuenta que le quitaba la seriedad al momento, aunque no pude resistir el tono cantarín.
Un agradecimiento especial en este capítulo para hirukia64, Makiko-maki maki, Ghost iv, Sakura-Jeka y judith-kurosaki-kuchiki (Judith, Erica y Alex) que enviaron sus reviews con anterioridad
