DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a natalayx. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Canción del capítulo: 'If You Say So' de Lea Michele
Summer Rose.
Capítulo 9
POV Bella.
—Um, tengo algo que decirte.
Mi pluma se detiene en el papel y miro hacia Rose. Su boca se curva en una sonrisa y sus ojos brillan con diversión.
—¿Qué tienes que decirme? —pregunto, alzando una ceja.
La mirada en sus ojos pasa de la diversión a la preocupación.
—¿Prometes que no me golpearás?
Pongo los ojos en blanco y sacudo la cabeza, divertida.
—Rose, estoy segura de que tú podrías acabar conmigo.
—No con las hormonas que tienes ahora, psicópata —bromea.
Suspirando, suelto la pluma y me recargo en la silla, una de mis manos descansa sobre mi estómago.
—Solo dime.
—Tomé una foto tuya mientras estabas arreglándote para la graduación —suelta de un jalón antes de sonreír con suavidad.
—¿Y? —pregunto, confundida—, ¿cuál es el problema?
Busca en su bolso por unos minutos antes de sacar una fotografía pequeña, estirándola hacia mí.
—Se la envié a Edward —dice, dudosa.
Estirándome, tomo la fotografía de sus manos y jadeo.
—Rose…
—Lo sé, soy una idiota. Estabas teniendo un momento y yo lo invadí y… ¡¿qué estás haciendo?! —exclama, apurándose hacia mí cuando ve que comienzo a levantarme.
Enredo mis brazos alrededor de su cuello.
—Es hermosa —susurro, abrazándola con fuerza—. Me alegro mucho que la tomaras.
Rompemos nuestra unión cuando alguien toca la puerta.
—¿Esperas a alguien? —pregunta Rose con curiosidad.
—¿No? —respondo, confundida—. Ali no vendrá hasta el miércoles.
Caminamos hacia la puerta, bueno, yo me arrastro como un pingüino. Cuando Rose abre la puerta, jadea y sus ojos se ensanchan debido a la impresión. Camino hacia su lado para ver de qué va todo el drama. Mis pasos fallan y mi mano vuela hacia mi boca ante la visión de dos soldados del Ejército en mi puerta.
—No —susurro, sosteniéndome del marco de la puerta cuando mis rodillas se debilitan.
Siento el brazo de Rosalie alrededor de mi cintura, manteniéndome en pie.
—Señora Masen, si pudiéramos…
—No —jadeo, sacudiendo mi cabeza, alejándome lentamente de la pesadilla que entrará a mi vida por la puerta. Me giro, dándoles la espalda. Las lágrimas bajan por mi rostro mientras me apresuro hacia el baño y vacío los contenidos de mi estómago en la taza.
—No, no, no —susurro, llorando con más fuerza mientras me invaden las emociones.
Siento su toque antes que su voz.
—No es lo que crees —susurra, acariciando mi espalda en círculos—. Aún no me han dicho nada, excepto que él no está…
Bajo la palanca del baño y la tapa antes de girarme hacia ella.
—¿No lo está?
Suspirando, me atrae a sus brazos, acariciando mi cabello.
—Él no se ha ido, cariño.
Mi cuerpo se relaja por el alivio.
—Entonces, ¿por qué?
—Vamos —dice, tomando mis manos en las suyas y ayudándome a ponerme de pie—. Ellos nos explicarán.
Dejo mi mano en mi estómago mientras Rosalie enreda su brazo a mi alrededor. Mis ojos están llenos de temor; mi cuerpo tiembla de ansiedad mientras nos detenemos frente a los solados en mi sala de estar.
—Hola, señora Masen, soy el comandante Tyler Crowley. —Tomo su mano y asiento hacia él a manera de saludo—. Él es el coronel Demitri Andreotti.
—Gusto en conocerla, señora —saluda con amabilidad; le doy el mismo saludo antes de poner mis manos en mi regazo, acunando mi estómago.
—Señora, durante un ataque, el cabo Masen y el sargento Swan sufrieron la detonación de una bomba a no menos de diez metros de ellos. Swan sufrió de un golpe en la cabeza y…
El agarre de Rosalie en mi mano se hace más fuerte ante la mención de Emmett.
—¿Em… Emmett está bien? —pregunta con miedo.
—La mayor parte, sí. —El comandante Tyler sonríe con lástima—. El sargento Swan tenía un pedazo de los escombros enterrado profundamente en su pierna izquierda y tuvo que ser sometido a un procedimiento de amputación.
—Oh por Dios —solloza Rose, sentándose en el sofá y recargando su frente en mi hombro cuando me siento junto a ella.
—No abordaremos los detalles gráficos, pero desafortunadamente su pierna no podía salvarse —continúa el coronel Andreotti.
Pongo mi palma en la cabeza de Rosalie, acariciando su cabello con suavidad. Mi otra mano agarra la suya con fuerza mientras tomo una temblorosa respiración.
—¿Qué hay de Edward? —pregunto, ansiosa.
—El cabo Masen fue a su auxilio, arrastrando al sargento Swan y a sí mismo para obtener una mejor protección, en el proceso de hacer esto, unas balas impactaron al cabo Masen. —El comandante Crowley hace una pausa, sonriendo de nuevo—. Afortunadamente, nuestros soldados rodearon al enemigo y éstos se rindieron. Su esposo fue llevado a la estación médica y se sometió a una cirugía inmediata para remover las balas y hacerle transfusiones de sangre para reemplazar la sangre que perdió. Está en una condición estable, pero, desafortunadamente, no ha reaccionado hasta este momento. El equipo médico de Afganistán está haciendo todo lo posible para ayudarlo.
Cubro mi rostro con mis manos, mi cuerpo tiembla debido a los sollozos mientras mis latidos resuenan en mis oídos. Trago el nudo en mi garganta, los pensamientos de las pocas probabilidades de sobrevivir que Edward tiene me golpean como un tornado y las montañas que eran mi fe y seguridad, se derrumban en tan solo un segundo.
Constantemente reviso mi teléfono y espero por su llamada. Refresco mi bandeja de entrada, buscando por un email que haya enviado y reviso el buzón de correo todo el tiempo, esperando encontrar una carta de él.
Han pasado siete días desde la última vez que escuché su voz.
No he sido capaz de dejar de reproducir en mi mente nuestra última conversación. No puedo sacar las últimas palabras que me dijo de mi cabeza.
—¿Edward? —respondí el teléfono al segundo timbre, mi voz está llena de esperanza.
—Hola, nena —susurró al otro lado de la línea—. Felicidades.
—Hola, gracias —respondí, sonriendo—. Te extraño —susurré con tristeza.
—También te extraño —murmuró—. ¿Cómo estás?
Suspirando, me recargué en la pared de la cocina.
—Estoy bien.
—¿Por qué solo bien? —preguntó, preocupado.
—Desearía que estuvieras aquí conmigo —murmuré.
—Yo también, cariño —respondió con melancolía.
—Te habrías graduado de pre-medicina.
—Lo sé.
—¿Estás bien? —pregunté, preocupada.
—Mejor ahora que estoy hablando contigo —rio.
—Eres un dulce hablador —reí, las comisuras de mi boca se curvaron en una media sonrisa—. Puedo sentir tu sonrisa burlona desde aquí.
—Desearía que pudieras sentir mis manos sobre ti —respondió, seductoramente.
Me reí y mordí mi labio inferior, sonrojándome furiosamente.
—Termine la llamada, soldado —exclamó alguien de su lado de la línea.
—Sí, señor —respondió Edward de inmediato—. Debo irme, cariño.
—¿Tan pronto? —pregunté, decepcionada.
—Te llamaré de nuevo pronto —me aseguró.
—Más te vale —le advertí, bromeando.
—Te amo, cariño —me dijo él.
—Te amo más —le dije yo.
Después de una pausa, él dijo:
—Si tú lo dices.
Y luego colgó.
Sin importar lo que haga, no puedo evitar el dolor.
Él persigue todos mis pensamientos; cada noche, siento que me estoy ahogando en el fondo del océano. Mi corazón no se ha calmado y no puedo hablar; cada vez que lo intento, las palabras no me salen.
El miedo que siento es como un peso sobre mi pecho que me aplasta. Es como si estuviera en una habitación llena de humo y estuviera asfixiándome.
No respiro; no tengo aire en los pulmones.
Él es mi oxígeno.
Empezamos con el verdadero drama :( aún nos falta un poco para descubrir qué es lo que pasará con Edward, ¡así que tengan paciencia!
Y bien, ¿qué les pareció el capítulo? Ahora desde el punto de vista de Bella, ¿les gustó?, ¿qué creen que pasará con Edward y Emmett?
Espero sus reviews y recuerden que la invitación está abierta para unirse a nuestro grupo en facebook ;)
¡Nos leemos la próxima semana!
xx
