Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia sí, es mía.
Enemigo Natural.
Hablando de polvos…..- Carlisle encendió un puro Cohiba y ni si quiera se molestó a mirar a su hijo para continuar.- No me hagas decirte lo que debes hacer con la hija mayor del maldito de Charles….sé que te gustan los retos y…lo duro. Ósea que tómatelo así. – Carlisle cogió a Edward por la mandíbula fuertemente con una mano y apretó hasta que ésta crujió.- Quiero lo que por derecho es nuestro….aunque la tengas que destrozar…
Lo soltó fuertemente y caminó hacia la puerta.
-Llegará a las nueve. Haz que me sienta orgulloso de ser tu padre.
Capitulo 10
-Tengo la impresión que esto se le esta yendo a Bella de las manos, Emmet.- Rosalie paseaban sus dedos blancos por la cabeza de su esposo. Emmet habia acostado a Reneesme con mucho cuidado y apoyó sus labios gruesos y bien definidos en la frente de la pequeña. Miró a Rosalie con expresión preocupada y sonrió como un joven inexperto.
-A veces tienes unas cosas en la cabeza…Rose. – Emmet apuntó con un dedo la ancha frente de la rubia; clavando su yema en él.- ¿Qué se te ha ocurrido ahora? ¿Una trampa quizás? Espera….Los Cullen quieren quedarse con todo lo que el padre de Bella le ha dejado…- se burló él.
Rosalie hizo un mohín de incomodidad y miró a Emmet; cuando estaba a punto de replicarle, Emmet selló los labios labios de ella, con un dedo y Rose miró a Renesmee. Asintió y salieron ambos de la habitación de la pequeña.
-¿No notas a Bella extraña?.- Le preguntó ella, una vez hubieron salido del cuarto.
-No…aunque ahora que lo dices la veo acalorada…demasiado acalorada y aquí no es que haga mucho calor.
-No me refiero a eso….Pero igual tiene que ver. No me gustan los Cullen, no me gusta Tanya, no me gusta este lugar. Quiero llevarme a Bella cuanto antes de aquí…y luego esa chica que vino a visitarla….hay algo en ella que me es extrañamente familiar….- Rosalie negó varias veces con la cabeza y volvió a mirar a Emmet que la observaba pensativo.- No quiero recoger los pedazos de Bella….no quiero… ya lo tuve que hacer una vez; cuando se quedó embarazada de aquel hijo de puta….
Emmet sujetó el hombro de Rosalie suavemente y la llevó a un mullido sofá donde se sentaron ambos mirándose a los ojos.
-Nunca me habeis contado ese trozo de la historia, Rose. Sabes que amo a Reneesme como si fuera mi sobrina…y sé que tú también lo haces; pero siempre he tratado de no preguntar en lo referente al padre de la nena….
-Mira Emmet; yo no soy nadie para contarte esa parte de la historia de Bella. Créeme que desde ese momento algo en ella cambió. Todavía no sé lo que es, porque es demasiado íntimo como para yo saberlo. Pero ese hombre no se portó con ella….bien..
-¿La abandonó?
Rosalie miró los ojos azules de Emmet y se mordió el labio inferior.
-Quien quiera que sea ese hombre no tiene ni idea que tiene una hija.
Emmet se quedó asombrado , abrió la boca para decir algo, pero se quedó ahí, en estado de shock.
Rosalie apretó sus manos; la una contra la otra y suspiró varias veces antes de continuar hablando.
-Has visto como Bella ha salido por esa puerta. Ella es una mujer bella; aunque no tenga en buena estima eso sobre si misma. Le brillaban los ojos y habia un estado de nerviosismo solapado que no me ha gustado nada….he tratado de preguntarle, pero ella me ha dado eficientes evasivas. Creo que hay algo en esa casa; en la de los Cullen :que le interesa y creo que sé lo que es….
-¿Qué es Rosalie?.- Emmet estaba anonadado mirando a su esposa, sin saber a que lo atenerse.
-Han sido pocas veces; pero he sido lo suficiente observadora para darme cuenta. Ese hombre, el marido de su hermana, Edward Cullen….Los ojos de ella rezuman fuego cada vez que ese hombre se aparece ante ella, he visto sus gestos, sus sonrojos…la manera en que aprieta las piernas.- Rosalie miró a su marido y éste bajó la cabeza ruborizado.- Ese hombre le gusta a Bella y Emmet….esto me huele mal….no quiero que Bella sufra y lo sabes. Nunca habia visto en ella esos síntomas delante de un hombre; pero éste rompe todos sus esquemas lo sé. Temo que él se de cuenta de esto y sea tan malvado como para hacerlo bailar a su conveniencia.
Emmet miró el reloj del gran salón comedor y tragó en seco. Eran las nueve y media, seguro que Bella ya estaría entre los Cullen.
…..
Bella se sentía en plenas facultades. Físicas y mentales.
Estaba preparada para una guerra fría y también se sentía lo suficientemente segura de si misma en ese mismo proceso. Rosalie habia hecho un buen trabajo.
Su vestido negro sin mangas, con cuello en una v pronunciada, dejaba ver el principio de sus senos, se ceñia hasta la cintura y mas allá de ella se convertía en una falda de otra época….salida de las películas como Sabrina; de Audrey Herburm . Completamente negro y con unos lacitos que sobresalían de sus hombros y descansaban plácidamente en el principio de sus brazos. Los tacones de vértigo habían sido idea de Rose, era un clásico zapato de salón, con un tacón de infarto y una punta que hacia que sus pies se sintieran prisioneros.
El cabello se lo habia semi recogido por la parte de delante, dejando su rostro descubierto. Unos pendientes de aro con minúsculos diamantitos la hacian ver como una actriz de una época pasada. Las cejas marcadas, rímel, algo de rubor y brillo de labios.
Sonrió antes de coger la maneta de la puerta de los Cullen y dar fuertes golpes con ella. La pequeña rebeca corta que portaba, le llegaba a mitad de brazo y debajo del pecho. Hacia frio aquella noche. Sintió como se le erizó la piel antes de que abrieran la puerta, era como una premonición de su cuerpo…era él…él estaba allí y su cuerpo lo habia olfateado y reaccionado ante su particular aroma.
Se sintió una leona, ardorosa cuando paseó su mirada por las fuertes piernas de él, su cintura remarcada con aquel cinturón de piel, el tórax perfectamente definido bajo aquella camiseta y aquel rostro que algo incomodo la miraba de manera inquisitiva….sus ojos eran algo mas frios que la vez anterior que lo habia visto. Esto fue lo que hizo que Bella volviese a la realidad.
Edward se habia sacudido violentamente al verla.
Estaba espectacular, aunque decir aquello era poco, parecía una diosa pagana a la que él gustoso le ofrecería lo que pidiera. Vió como sus ojos lo escaneaban con una mirada de lascivia y su miembro feroz reconoció la libido en la hembra que habia cerca suyo. Apretó la mandíbula y cerró los ojos preso del horror. Ya no quedaba nada de aquella virginal princesa que habia sido suya de la mas vil de las maneras….aunque no podia engañarse si volviese a estar entre sus piernas, la haría gozar del placer y del dolor; haciendo lo que él mejor sabia y dedicándose en cuerpo y alma a aquella mujer de carne y hueso que habia sido la dueña de sus sueños por años. Intentó cambiar la expresión de su rostro y sus ojos se encontraron con los de ella. Ella pareció avergonzarse…"Eso es lo mejor" Pensó Edward antes de sonreírle educadamente y ofrecerla su mano.
-Bella….
Su mano buscó la de ella y ambos se miraron sin parpadear. Ahí estaba de nuevo aquel maldito cosquilleo que llegaba como un rayo a su corazón y explotaba suavemente en la parte baja de su anatomía. Intentaron evitar el débil gemido ambos; pero no fue posible. Se perdieron ambos en sus miradas y fue la voz de Carlisle la que hizo que saliese de aquella ensoñación que los habia prendido.
-¡Isabella Swan! Que gusto verte.- Carlisle le plantó dos besos en ambas mejillas y ella sonrió educadamente.- Edward ¿Se puede saber que haces ahí como un pasmarote? Acompaña Bella hasta el salón, yo voy a visitar la cocina, tu madre debe estar nerviosísima luchando con los canapés.
Sonrieron ambos y Edward se apartó de la puerta para darle paso a ella, ella avanzó y deslumbrada, recorrió el largo pasillo con una alfombra color carmín que odiaba estar pisando.
-¿Me permites?.- Él la habia cogido del codo; haciendo que lo mirara por encima del hombro.- La rebeca; déjame quitártela.
Ella asintió bajando de nuevo la mirada.
Tenia que hacerlo, ya que podría adivinarse claramente sus pensamientos en aquellos ojos tan fácil de leer que tenía. Lo deseaba, y hubiera deseado también que le hubiese arrancado la ropa en aquel precisamente momento….sintió los dedos de él por su fogosa piel y se estremeció, frunció el ceño al sentir como su dedo índice repasaba la curva de su espalda fugazmente. ¿Lo habia hecho de verdad o tan solo eran imaginaciones suyas? Descartó aquella idea y avanzó sintiendo los pasos de él muy cerca de su espalda….emanando aquel calor insoportable dentro de sus bragas y retorciendo su alma.
-Vaya….
Se quedó asombrada por la magnífica mesa que habian organizado para ella; miró a Edward y éste le sonrió.
Habia toda clases de manjares: caviar en pequeños canapés en forma de figuritas, percebes, vieiras vivas, redonditos de pato en salsa de trufa….
-Espero que estés hambrienta.- Edward avanzó hacia ella, sujetando el respaldo de una de las sillas y separándolo de la mesa.- Siéntate.
Bella caminó hacia él, e hizo lo propio.
-¿Champagne, vino francés, vermouth…?
Bella soltó una risita nerviosa y lo miró a través de las pestañas.
-¿Tú que tomaras?
Él sonrió de lado y caminó hacia una gran cristalera, sacó dos copas alargadas y las puso en la mesa antes de llenarlas del liquido del amor.
-Eres nuestra invitada; pero puedo tomarme la libertad de sugerirte nuestro champange; es modesto…seguro que los habras probado mejores…
-En cuanto lo cate te diré.- le dijo ella, con la sonrisa impactada en su rostro.
-Bien.- Él, abarcó la botella del enfriador y abrió la botella bajo un gran estruendo. El tapón se habia estrellado en el techo y luego habia sorteado el bufete de Esme.
Se carcajearon ambos y brindaron ; haciendo que Bella intentara levantarse.
-No. No lo hagas. Ya me siento yo a tu lado.- Edward arrastró la silla derecha y rozó con sus rodillas las piernas de ella. Chocó ambas copas sin abandonar aquellos ojos chocolate; donde quería derretirse por toda la eternidad.- Por ti.- le dijo él.
Bella miró sus labios y sintió como sus huesos se volvían gelatina. Tuvo ganas de gritar. ¿Por qué estaba sintiendo todo aquello? La presencia de aquel hombre hacia estragos en su cuerpo…como si lo reconociese…no podia ser….se dijo antes de llevarse la copa de champange a los labios. No perdieron contacto visual ni un solo momento y sintió como si el corazón se le escapara de la boca.
-¿Y mi hermana? ¿Dónde esta Tanya?
Aquello fue como una jarro de agua fría para Edward. Creía haber sintonizado con ella…no sabia lo que pasaba entre ambos pero cualquier cosa que fuera era mortal de necesidad….un campo magnético los invitaba a tocarse, a besarse a no perder contacto con ella de ninguna de las maneras posibles….pero era cierto…ella era la hermana de Tanya y aunque habia visto claros síntomas de deseo en ella…Tanya era su hermana….
-Tanya no se siente bien.
Bella lo miró extrañada y dejó su copa en la gran mesa.
-¿Qué le ocurre a mi hermana?
-Ella…se esta destruyendo….
Bella sintió un hondo pesar y ganas de llorar; pasó una mano por su frente y apoyó ésta con el codo encima de la mesa; con la mirada perdida en los preciosos bordados de aquel mantel.
-¿Esto tiene que ver con su imposibilidad de tener hijos?.- preguntó ella sin mirarlo.
Edward susurró un "si" y cayeron en un profundo silencio.
Bella sonrió sin que este gesto le llegara a los ojos.
-La vida es una ironía; sin lugar a dudas. Mi hermana que es la que debería de haber formado una familia , no la tiene y yo que carezco de una persona que me ame; tengo una hija que me hace enloquecer. ¿ No es una ironia, Edward?
Edward se tensó y sujetó con fuerza la copa entre sus manos. Intentó sonreir.
-¿Una hija? Vaya…eso si es una sorpresa…
Ella lo miró con una sonrisa en sus labios.
-¿No lo sabias? Tus padres y tu hermana la conocen. Desde luego con Alice es con la mejor que ha congeniado.- ella rió, haciendo este gesto adorable para Edward.
-¿Cuántos años tiene?.- preguntó él, algo seco.
Bella lo miró; volviendo su rostro serio de repente; recordando que Renesmee no habia sido engendrada bajo las alas del amor; ni mucho menos.
-Cuatro años y tres meses.- dijo ella; mirándolo a los ojos.
Edward soltó la copa y la derramó por todo el mantel haciéndolo levantase y tirar la silla al suelo….se llevó las manos al cabello e inspiró un par de veces antes de darse cuenta que no debería de comportarse así…ella no sabia que aquel sádico que la habia violado prácticamente… era él.
Bella se levantó y ofreció su ayuda.
-¿Qué ocurre Edward?.- se paró frente a él y tocó su pecho suavemente.
La miró intensamente e hizo las cuentas mentalmente. Muy probablemente aquella niña fuera su hija y lo iba a saber...
Continuará….
Besos preciosas! Ya me direis que os pareció...
