tan tan tan taaaan! adivinen qien volvioo?! ssii! iopp haha i vine para molestarr okei, no es cierto, vine xq aora no me dejaron tarea=) y tenia tiempo asi qee buueeno, decidi qe como soi la mas lindda hermosa de todas (?) que subiria un ccapi today! mmmm creo qe eso de ver tele hasta altaas oras de la noche si daña el cerebro, aora een español tuva un sueño de lo mas raro i ahora delirio.. okei, me estoi volviendo loca, mass de lo normal, mientras leen ire con mi psicologa..


..Love Story..

En cuanto terminó de picar la verdura que preparaban para la comida de ese día, salió corriendo hacia la puerta trasera tal como le había dicho la señora Renée que hiciera al terminar con lo que hacía. Sus manos sangraban levemente por unas cortaduras que tenía en sus dedos, jamás había sido muy buena a la hora de eso de cortar y eso ya era común en ella, tan solo se puso un par de las curitas que siempre cargaba en el bolsillo de su delantal.

– ¡Señorita Isabella! ¡Señorita Isabella! –exclamaba la chica de largos bucles de tono rojizo con destellos más claros corriendo por el enorme jardín. Había sido un día muy largo y se sentía completamente exhausta.

Detrás de un gran sauce llorón, en una vieja banca hecha de roca y rodeados por un sinfín de hermosas flores de todos colores, se encontraba un chico de muy desordenado cabello bronce y junto a él estaba sentada una chica de cabello de color del chocolate, él le acariciaba la mejilla con ternura infinita mientras se miraban a los ojos enamorados, y se comenzaron a acercar, más y más…

Entonces, la de cabello como el fuego llego ahí; al principio no entendía nada y creía estar soñando despierta por leer tanta novela romántica, pero luego todo encajó en su lugar.

– ¿¡Señorita Isabella!? –dijo ahogando un grito de asombro ante la escena que presenciaban sus ojos.

– ¡Sophie! Eh… esto, este… ehm… ¡No es lo que parece! Es, es… –decía Isabella trabándose con las palabras tratando de explicar el hecho de que la encontraran besándose con Edward, retorcía su largo cabello con sus manos y se mordía el labio constantemente, actitud que siempre tomaba cuando estaba nerviosa.

– Es que ensayábamos para una obra escolar –mintió Edward con toda naturalidad y la dosis exacta de inocencia en su rostro y voz –. Haremos Romeo y Julieta como trabajo final –el mentir se le daba tan bien que incluso Bella estuvo a punto de creérselo.

– Y ahora me van a decir que a usted estuvo a punto de darle un infarto al tratarme de explicar que solo practicaba para una obra ¿No? –dijo Sophie entrecerrando sus dorados ojos, con sus manos aún algo adoloridas en su cintura y dejando fluir el sarcasmo por todas sus palabras.

– Okey, Sophie, está bien. Lo admito: estoy saliendo con Edward Cullen. Pero no debes decirle a nadie, por favooor… –paró su suplica sin fin al notar que Sophie se había quedado congelada y con la mirada perdida.

Pasaron varios minutos antes de que Sophie lograra articular palabra alguna.

Sophie tragó audiblemente. – ¿Has dicho Cullen?

Rayos… Pensaba Bella dándose con la mano en la frente, era más que obvio que ella estuviera enterada de la pelea, a todos y cada uno de los empleados en su casa se les había prohibido terminantemente hablar con alguien que hubiera vivido en la casa de los Cullen.

Y entonces fue el turno de Isabella para tragar.

Oh no.


– ¡Sophie! Ven para acá, por favor –dijo Renée buscando a la chica, traía una bandeja con galletas, quizá demasiadas y necesitaba ayuda si no quería que se cayeran todas al piso.

Vamos, Sophie, debes guardar el secreto, se lo prometiste a la Señorita Isabella… Pensaba ella con los nervios a flor de piel.

– ¿Si, Señora? –dijo la chica más nerviosa de lo que jamás había estado.

– ¿Me podrías por favor ayudar con esto? –pidió señalando una bandeja llena de galletas, al parecer se preparaba para visitas –. ¿Te sucede algo, Sophie?

La chica se hallaba en otro lugar, los recuerdos de su última conversación con Bella se arremolinaban en su mente, parecía que todo sucedía de nuevo.

Por favor, Sophie. Júrame que no le dirás nada a nadie, y mucho menos a mis padres le suplicaba Isabella dispuesta a arrodillarse si era necesario.

No lo sé, Señorita. No creo que sea una buena idea…

Vamos, Sophie. ¿No podrías arriesgarte por Bella? dijo ahora aquel chico de rebelde cabello cobrizo utilizando todo el poder de su cautivante mirada.

Esta bien suspiró rindiéndose.

Gracias, gracias decía Bella dando pequeños saltitos, al parecer la costumbre de Alice era contagiosa . Por cierto, dime Bella, por favor; Señorita se oye demasiado formal sonrió cálidamente a la chica que se quedo viendo como ambos enamorados se iban caminando tomados de la mano, ella apoyando su cabeza sobre su hombro y él jugueteando con su cabello.

Pero lo que ninguno de los tres sabía era que desde el otro lado de la alta muralla que separaba a la mansión de la casa de al lado; sobre esta escondido por las ramas de los arboles, se hallaba un chico de resplandeciente sonrisa, piel cobriza y cabello caoba.

Sacudió su cabeza levemente ahuyentando esos recuerdos de su mente, odiaba mentirle a su Señora pero no podía traicionar a Isabella.

– No es nada, solo tengo un ligero dolor de cabeza –respondió con una pequeña sonrisa, Renée siempre la había tratado muy bien, casi como a otra hija; siempre preocupándose por ella, eso desde que su madre, que también trabajaba ahí, murió trágicamente por un fuerte caso de influenza.

– ¿Estás segura? Te noto algo… distante; no sé, como si en realidad no estuvieras aquí.

– No, estoy bien, no se preocupe –dijo saliendo de la habitación, lo mejor era no decir nada, Bella era quien debía hablar con su madre cuando ella estuviera lista.

Pero claro, que ella haya tomado esa decisión no significa que todos piensen al igual que ella; ya que después de que ella se fuera a seguir con su trabajo, llegó una inesperada visita a casa de los Swan con una sonrisa que no presagiaba nada bueno; aunque claro que no era el único lugar al que debía ir esa misma noche.


chan chan chan chaaaaaan! "leche con paaaan.." hay Lilian, mas salada no podias haber sido; por cierto no creo qe eso de la terapia me vaya a servir mucho ya qe eso de que te terapee una voz en tu cabeza no debe ser muuuy normal qe digamos asi qe tengo a otros terapeutas en mente (osea, Edward) haha claro, qe Bella alias ladrona de MI vampiro no se enterara, cierto Edward??

Edward: ehh.. de que hablamos?

Angie: no te preocupes, no te pasara nada malo.. confia en mi..

bueno, los dejaremos mientras hacemos el papeleo para mi primera sesion, esta sera por cierto sobre traumas, ustedes de que creen qe sera?? "creo que me puedo hacer una idea sobre qe se tratara (Edward)" sshhhhh!! no hagas trampa!

oohohohohoohh! lo mmaaasss importante de todo, deben de dejar de hacer lo qe hacen! sii! tambien tu, no te hagas, te vii!

REVIEW!!

missangiecullen:*

PS: misma oferta del capi pasado, review igual a Edward para ti solita, reclamaciones a Bella, recuerden ella es la mala.