__________________________________----- los personajes no me pertence... solo la historia ----___________________________________
Al día siguiente me desperté con un tremendo dolor de cabeza. El despertador sonó y yo no sabía siquiera donde estaba. Sentí como alguien me balanceaba y me decía que me levantara, que Edward me estaba esperando fuera. Al escuchar el nombre de Edward abrí los ojos y vi como Josh me miraba.
-¿qué haces despierto? – le dije mientras me levantaba de la cama
-tú novio me ha despertado con los golpes que le estaba dando a la puerta – me dijo – parecía que la quisiera tirar abajo
-¿qué hora es? – le dije y cogí mi móvil – joder, voy a llegar tarde
-si, eso pensé – me dijo – Edward te está esperando abajo
-ok, gracias Josh – le dije cuando cogí la ropa de mi armario – por cierto, cuando yo me vaya si quieres te puedes quedar dormido en mi cama
-gracias Bella – me dijo con una sonrisa y se tiró en mi cama
-he dicho cuando me vaya – le dije, pero salí de la habitación y cerré la puerta con cuidado
me metí en el baño y me vestí los más deprisa que pude, me lavé los dientes y me peiné. Cuando finalmente me miré bien el rostro vi que tenía unas tremendas ojeras, seguro que Edward se daría cuenta y me preguntaría. Mierda.
Cuando ya estuve lista, baje las escaleras y me encontré con Edward en la entrada de la cocina. Me miró un poco raro, pero no supe adivinar el porqué. Cogí un tazón, lo llené con leche y agregué mis cereales. Mientras desayunaba, Edward seguía en silencio, sin mirarme siquiera. Cuando al fin estuve lista para irme, abrí la puerta de la calle y la mantuve abierta para que Edward saliera antes que yo, me dirigí a su coche y rompiendo con la rompiendo con la rutina, vi como Edward entraba en el coche sin antes abrirme la puerta como me tenía acostumbrada. A partir de ahí noté lo distante que estaba, ni siquiera me había dado los buenos días y seguía sin mirarme. Iba mirando a la carretera, cosa que casi nunca hacía cuando yo iba montada con él en el coche. Estaba preocupada, quizás me querría dejar o no querría ir conmigo al baile. La duda se sembró en mi mente y en lo único que pude pensar en todo el viaje es en que quizás esa fuera la última vez que estaría cerca de él. Que me montara en su coche o que me dirigiera la mirada.
Cuando al fin llegamos a la escuela, vi como Alice y Jasper nos esperaban en la entrada de esta. Alice nos miraba un poco rara, pero en cuanto llegué a su encuentro me abrazó como siempre hacía y Jasper me dio los buenos días. Después, sin dirigirme aun la palabra nos dirigimos a la primera clase del día, Trigonometría. La hora pasó lenta y sin nada importante que mencionar salvo algunas miradas rabiosas de Wolf que yo intenté ignorar hasta que me pasó una nota.
Esto no va a quedar así. Algún día te cogeré y entonces no estará ahí ese Cullen para ayudarte
Me quedé helada en la silla cuando leí la nota y miré como Thomas se reía de mi cara. Cierto, estaba asustada. Rompí la nota, hice una bola y se la tiré a la cabeza a Thomas, o eso pretendía por que en el momento en que la pelota iba a dar con su cabeza, él se apartó y la bola siguió con s trayectoria hasta dar con la cabeza de Edward. Él volvió la cabeza y me miró, en cuanto se dio cuenta de que fui yo cogió la bola y la abrió al ver que estaba rota se puso a intentar recomponerlo. Cuando lo consiguió vi como su ceño se fruncía y me miraba. No había sido mi intención mandárselo a él. En cuanto iba a escribirle una nota para decirle que no quería mandárselo a él, recibí otra nota.
Eres una zorra, no siempre va a estar Cullen ahí para ti
Vas a ser mía estúpida
Me quedé mirando la nota y sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas.
- profesor, ¿puedo ir al baño? – le pregunté al maestro
- si Bella, no tardes – me dijo
Yo me levanté y me fui torpemente para mí hacia el baño. Cuando finalmente me encerré en el baño, me eché a llorar como una niña pequeña. Estaba harta de todo esto, totalmente harta. Harta del Club que hacía cosas para que mi madre estuviera en peligro, harta de los vampiros que debía perseguir, harta de Edward, harta de Thomas y harta de su vida. Se quería morir, morirse ya. Escuchó como la puerta del baño se abría y luego como se cerraba. Se quedó en silencio mientras escuchaba como unos pasos se acercaban a su puerta y vio por debajo de esta, como unos zapatos rojo sangre se paraban en frente de su puerta. Escuché como llamaba a mi puerta.
- Bella, abre la puerta – escuché como decía Alice
- No – le dije mientras más lágrimas caían de mis ojos
- Bella, por favor – me dijo
- Yo me levanté y descorrí el cerrojo. En cuanto la puerta se abrió y Alice me vio, me abrazó y me llevó adentró del baño donde estaba yo y me sentó encima del wc.
- ¿qué ha pasado? – me preguntó Alice agachándose para estar a la altura de mi cara
- nada – le dije mientras lágrimas caían de mis ojos
- ¿nada? – me dijo – por favor Bella, estás echa una magdalena, ¿es por mi hermano?
- Si, por eso y por muchas cosas más – le dije – estoy harta Alice, harta de amenazas y harta de sentirme tan mal. Me quiero morir Alice, quiero morirme ya.
- No digas eso Bella – me dijo mientras me abrazaba - ¿quién te amenaza?
- Thomas Wolf – le dije sin más
- ¿quién hace que te sientas mal? – me preguntó Alice
- todos – le dije – Edward principalmente, pero también están otros muchos problemas que tengo en Arizona y que aun no he solucionado y que Josh esté en mi casa solo los agrava
- ¿Quién es Josh? – me preguntó Alice
- un antiguo amigo de Arizona y mi ex cuñado – le dije
- mira Bella, ahora tienes que volver a clase o sino el profesor se va a enojar mucho – me dijo – y no te preocupes por nada ok¿? Después solucionaremos esto
- ¿Cómo sabías que estaba aquí? – le dije mientras salíamos del baño
- Edward me mandó un sms diciéndome que había ido al baño y que te veías rara – me dijo mientras nos parábamos en frente de la puerta de mi clase – se preocupa por ti Bella
- ¿qué se preocupa? – le dije casi gritando – si se preocupara por mi Alice me habría dirigido la palabra, que digo la palabra al menos la mirada y me hubiera preguntado como estaba, - ¿pero lo ha hecho? – no espere a que me contestará – no Alice, no lo ha hecho y ahora cuando ha visto una nota que no iba dirigida a él porque yo no quería que se enterara, se preocupa por mi no¿? Pues sabes que te digo Alice¿? Que yo no quiero ese tipo de preocupación
me di la vuelta y abrí de un tirón la puerta de la clase y al instante vi como todos me miraban. En ese momento me di cuenta de que había estado gritando en el pasillo y que toda la clase incluido el maestro se habían enterado de la conversación entre Alice y ella.
- lo siento – dije mientras me dirigía a mi asiento y vi como Edward me miraba con preocupación y como Thomas me miraba con burla
me senté en mi asiento y esperé pacientemente y sin prestar atención a las notas que Edward me enviaban, que terminara la clase. En cuanto la campana sonó, salí corriendo de la clase para evitar que Edward me siguiera y me fui a mi siguiente clase, donde me senté en la última fila para evitar que nadie me dirigiera la mirada.
Cuando llegó la hora del almuerzo, pasé por la cafetería pero no entré sino que seguí de largo camino del aparcamiento. Me escondí en el bosque hasta que terminó la hora del almuerzo. Después pensé en saltarme la hora de biología para no ver a Edward pero seguro sería inútil pues me tendría que llevar a casa sino quería ir andando y cruzar todo el pueblo. Levantándome lentamente me dirigí de nuevo a la escuela. Cuando entré en la clase vi que Edward ya estaba sentando en su asiento y que miraba sus notas. Con un suspiro de resignación me acerqué a él y me senté en la silla que había a su lado. Él siguió sin mirarme, sin dirigirme la palabra. Cuando pareció que me iba a decir algo, el profesor empezó la clase. Llevábamos más de media hora de clase cuando Edward me pasó una nota.
Perdona por… ignorarte tanto
Leí la nota y me quedé sorprendida. ¿acaso eso era lo único que me podía decir?
No te preocupes, estoy acostumbrada
Le escribí y se lo mandé. Al minuto de habérselo mandado el me dio otra nota.
Pues no quiero que te acostumbres por que yo no soy así, me importas mucho Bella. No quiero que te equivoques
¿Qué yo le importaba? Si claro y qué más.
¿Por qué no me has mirado y ni me has dirigido la palabra en toda la mañana?
Le escribí
Josh hizo un comentario.
Josh claro. Debería haberlo sabido. Estaba en calzoncillos cuando abrió la puerta esta mañana por que así estaba como me despertó. Mierda.
¿Qué te dijo?
Le escribí rápidamente. Alrededor de cinco minutos después me contestó.
Estaba esperándote fuera y al ver que no salías pues llamé a la puerta. Alrededor de cinco minutos de estar llamando, Josh abrió la puerta. Iba en calzoncillos. Cuando le pregunté por ti, me dijo que habíais pasado una noche ajetreada y que estabas muy cansada y que te dejara dormir. Yo no le eché cuenta y le dije que te despertará. Cuando vi tu cara y tus ojeras… me puse muy celoso y no he podido reprimirme. Anoche, prácticamente me estabas echando y me sentí mal. Pero no debí haber creído lo que dijo Josh.
Leí todo lo que escribió rápidamente y maldije a Josh por lo bajo. Debí haberme imaginado que algo de eso había pasado pero no, claro quien lo iba a pensar.
Si, deberías haberme preguntado antes y la verdad no dormí nada bien anoche. Josh ronca muchísimo y se escucha desde arriba y si sumamos sus ronquidos a los de Charlie tengo la banda de música completa.
Al leer Edward mi nota se echó a reir.
Te quiero Bella, y no te preocupes por Thomas. Yo lo solucionaré
Siempre que me decía te quiero, aun que solo lo había dicho un par de veces, yo me quedaba en blanco sin saber que decir. Quizás él esperaría que le contestara también con un te quiero y no es que… no lo sintiera sino que no podía decirlo. Se me trababan las palabras cada vez que le intentaba decirle que también lo quería. Parecía que en eso no podía mentirle
Lo sé y te lo agradezco
Fue lo único que le dije. Cuando sonó la campana le sonreí y prácticamente corrí hacia la mi clase de gimnasia cosa que nunca había echo. Corrimos y saltamos e hicimos miles de piruetas pero eso no consiguió que yo me quitara de la cabeza a Edward. Cuando al fin terminó la clase, Lauren me paró.
- siento lo de Thomas – me dijo y me sorprendió
- no te preocupes, no me paso nada – le dije todavía sorprendida – además el que se debería disculpar es Thomas no tú
- lo sé pero también sé que él no lo va a hacer – me dijo Lauren con una media sonrisa
- bueno pues no te preocupes – le dije y me di la vuelta para salir de allí
- una cosa más Bella – me dijo y me di la vuelta - ¿estás saliendo con Edward Cullen?
- ¿por qué? – le dije ahora mucho más sorprendida
l- a verdad es que Jessica se preguntaba por que aún, cuando ya todos parecen que tienen pareja, Edward no le ha pedido que la acompañe al baile, y ahora que yo he dejado a Thomas me estaba preguntando por qué siendo la chica más guapa de toda la escuela, o casi, aun no me ha pedido una cita – y después de soltarme todo eso se quedaba tan pancha
- pues si Lauren – le dije intentando no sonreír – Edward me va a llevar al baile a mí, y ¿sabes por qué?
- No – me dijo - ¿por qué?
- Por que Edward es propiedad privada de Isabella Marie Swan así que no quiero veros cerca de él ni a Jessica, ni por supuesto a ti. Haz el favor de decírselo a Jess – le dije mientras me dirigía a la puerta – y por cierto, gracias por tu preocupación
Después de eso salí del vestuario con una sonrisa en el rostro. Cuando llegué al aparcamiento me fijé en que quedaban muy pocos coches en el aparcamiento y que uno de ellos era el mío. ¿qué hacía mi coche ahí?. Mientras me acercaba a mi coche, vi que Edward estaba a un costado de este discutiendo con alguien, entonces entendí que hacía mi coche ahí.
- Josh – grité.
El aludido se volvió y me lanzó una enorme sonrisa que habría encontrado bonita si no hubiera sido por lo furiosa que estaba.
- hola Bella – me dijo – te vengo a buscar pero he de decirte que tu coche es una mierda
- idiota – le dije mientras me acercaba a él
- ¿por qué me insultas? – me dijo con cara de ofendido
- ¿qué le dijiste a Edward esta mañana? – le dije plantándome delante de él
- nada – me dijo y yo alcé las cejas – bueno solo le gasté una pequeña broma, nada malo
- idiota no vuelvas a hacerlo – le dije amenazándole con un dedo
- esta bien Bella – me dijo – pero ahora que ya estoy perdonado, ¿me puedes decir quien es la belleza que se acerca por allí?
Me di la vuelta para ver a quien se refería y me di un chasco al ver a Lauren juntó con Jessica acercarse a nosotros. Ahora mismo no tenía ninguna gana de discutir y sabría que discutiría si se acercaba lo suficiente. Y se estaban acercando lo suficiente.
- hola chicos – dijo Lauren con voz melosa – hola Edward
- hola Lauren – contestó Edward con una sonrisa
¿Sonrisas?, Edward nunca le daba sonrisas a Lauren, solamente a ella, sus sonrisas eran de su propiedad.
- ¿Vas a ir al baile Edward? – le preguntó Jessica
- si Jess – le respondió Edward con otra encantadora sonrisa
- ah ¿si? – dijo Lauren y se acercó tanto a Edward que se estaba pegando a él. Juro que si se acercaba más a él la sacaría de los pelos de su lado.
- ¿con quien vas a ir Edward? – le preguntó Lauren
- con la chica más guapa de toda la escuela y todo Forks – le contestó
- ¿y quien es esa chica? – le preguntó Lauren poniendo otra vez esa voz melosa que yo estaba empezando a odiar
- sabes Lauren esta aquí – dijo él ahora dirigiendo su sonrisa hacia mí – es la chica más especial de todo Forks
- mmmm – dijo Jess – que romántico
entonces vi como Lauren le intentaba dar un beso en el cuello y eso me enfureció. Parecía que Edward no se dio cuenta hasta que no la cogí del brazo y lo aparté de él.
- te advertí en el vestuario que Edward era de propiedad privada de Isabella Marie Swan – le dije mientras la empujaba contra mi camioneta – no quiero volver a verte cerca de él. Y a ti tampoco Jess
- él no es nada tuyo como para no permitirme estar cerca de él – me dijo Lauren mientras me empujaba
estaba a punto de abalanzarme sobre ella cuando Josh intervino.
- hola chicas – dijo Josh entonces – siento decirles que aquí mi amiga Bella es la novia de aquí mi amigo Edward y que por supuesto van a ir al baile juntos pero yo acabo de llegar al pueblo y no tengo compañía y me preguntaba cual de estas dos preciosas damas querría venir conmigo al baile
- ohh lo siento Josh – dijo Jess – pero yo ya tengo pareja. Voy a ir con Mike
- ¿y tú preciosa? – le dijo Josh a Lauren
- eres de Arizona ¿verdad? – le dijo Lauren
- si – le contestó Josh mientras se acercaba a ella – y si vienes conmigo te voy a mostrar como se la pasan los de Arizona
- esta bien Josh iré contigo – le dijo con una sonrisa coqueta – por cierto, soy Lauren
- bien Lauren, ¿a qué hora te paso a buscar mañana? – le preguntó Josh
- a las ocho estaría bien – le contestó ella – que te diga Bella donde vivo. Adiós
Vi como se marchaba. Por Dios que elección había echo Josh, Jessica mira pero Lauren… no me gustaba nada para él pero mientras dejara tranquilo a Edward yo no me iba a interponer.
- bien pues me voy a ir a Port Angeles esta tarde – dijo Josh – necesito un traje
- te acompañaríamos – dijo Edward – pero esta tarde tenemos cosas que hacer, ¿verdad Bella?
- Port Angeles – susurré, entendiendo el doble sentido de su frase - ¿estás seguro que quieres ir solo?
- No te preocupes Bella – dijo Josh con una sonrisa – sé cuidar de mí ¿recuerdas?
- Si lo sé – le dije – pero si tienes… algún percance solo llámame ok¿?
- Esta bien Bella – dijo – me llevó tu coche a tu casa ya que veo que te vas a ir con Edward
- Si – dijo Edward y se le notaba celoso – vendrás a mi casa ¿verdad?
- ¿Te importaría que fuéramos directamente a tu cada, sin pasar por la mía? – le pregunté a Edward
- por supuesto que no Bella – me dijo y al ver que vacilaba en seguirle cuando el quiso dirigirse al coche dijo – ¿te espero en el coche?
- Por favor – le respondí y vi como él se daba la vuelta y se marchaba. Despejé a Edward de mi cabeza, cosa difícil, y me concentré en Josh – no hagas locuras te enteras
- No te preocupes – me dijo – llevo casi tanto como tu en esto ¿vale?, se bien lo que hago
- Se que sabes bien lo que haces pero este… vampiro – susurré la palabra – es muy listo y puede salir algo más, recuerda a tu hermano Josh
- No te preocupes no me expondré – me dijo – ni siquiera voy a seguirle solo voy a intentar rastrearlo un poco, para que esta noche cuando salgamos de caza no nos sea tan complicado encontrarle
- Esta bien – le dije – pero ten cuidado y haz el favor de decirle a mi padre que llegaré después de cenar. Que estoy con Edward en su casa.
- Esta bien – me dijo – ten cuidado tu
- Yo estaré bien – le dije – aun que ten cuidado con Lauren
Me di la vuelta para dirigirme hacia le coche de Edward pero no lo vi. Entonces me volví a dar la vuelta y lo vi en la entrada del aparcamiento, ¿cómo había llegado allí sin darme cuenta?. Me dirigí hacia el coche y entré. Nos dirigimos a su casa en silencio. Ya había estado allí una vez pero volver a verla alzarse alta y majestuosa me volvió a sorprender y me pregunté si sentiría lo mismo cada vez que viera la casa. Cuando entré, vi a una bella mujer saludarme.
- Bella – me dijo Edward – te quiero presentar a mi madre, Esme
- Hola – le dije un poco cohibida
- Hola Bella – me dijo mientras se acercaba a mi y me daba un tímido abrazo – es un placer conocerte al fin, he escuchado hablar mucho de ti
- El placer es mío – le dije a Esme
- Bueno vamos a ir a mi habitación a hacer los deberes – le dijo Edward a su madre – si necesitan algo estamos allí
Me agarró de la cintura y me guió a su habitación. Una vez allí, sacamos las cosas para hacer los deberes.
Era raro pero aun no me había dicho nada de Thomas, Lauren o Josh y eso me estaba comiendo por dentro. No podía prestar atención a lo que estaba haciendo y cuando vino Esme a decirnos que nos dejaban solos por que iban a ir al hospital a recoger a Carlisle y después a hacer algunas compras, me puse más nerviosa aun.
Solo hacía pensar en lo que pasó la última vez que nos quedamos solos en su casa. Esa vez el me había tocado y besado como nunca antes.
- ¿te encuentras bien Bella? – me preguntó después de un rato de estar solos. Me incorporé en cuanto escuché su voz llamarme.
Me había estado echando cada vez más encima de la mesa y mordiendo el lápiz que tenía en las manos. Los nervios me estaban matando.
- si, estoy bien – le dije mientras me incorporaba y me sacaba el lápiz de la boca – estaba un poco, como decirlo… vagando en mis pensamientos
- ¿y en qué pensabas si se puede decir? – me preguntó con una sonrisa
- pues… en la última vez que nos quedamos los dos solos en tu casa – le dije mientras para mi sorpresa, me ruborizada. Él se echó a reír cuando escuchó lo que le dije
- ¿lo pasaste bien la última vez que estuviste aquí? – me preguntó mientras acercaba su rostro al mío y me hacía hiperventilar-
- pues… si que lo pasé bien – le dije mientras sonreía
- ¿quieres un descanso? – me dijo
- si por favor – le dije y aparté la silla del escritorio para poder desperezarme mejor.
Lo que no me esperaba era lo que entendía Edward por descanso. Me cogió de la cintura y me llevó a la cama donde me tendió y él sobre mí. Me quedé un poco confusa sobre eso, ¿qué estaba haciendo?
- ¿creí que descansaríamos? – le dije mientras intentaba ignorar como sus labios recorrían mi cuello
- ¿acaso no estamos descansando? – me dijo mientras seguía con su juego de labios y cuello
yo no sabía que pensar, pues me estaba volviendo loca. Sentí como su mano se metía por debajo de mi blusa y tocaba la piel de mi espalda, me estremecí a ese contacto. Él se incorporó encima de mí y se quitó su blusa dejándome con los ojos como platos.
- ¿quieres seguir? – me preguntó. En ese momento supe lo que él quería, pero ¿quería yo lo mismo?
Poco a poco, Edward se fue quitando de encima de mí, dejándome destapada y sin su cuerpo. se había acostado a mi lado y ambos mirábamos al techo. Él me había dicho si quería continuar, si quería tener sexo y yo no le había contestado. Pero el problema era que realmente quería hacerlo con él, no quería morir virgen y puesto que iba a morir pues que mejor que hacerlo con él, al chico o vampiro o lo que fuera que quería. Esa revelación me dejo sin aire, realmente lo quería, le había cogido cariño y quería estar con él. Pero también debía matarlo, a él y a toda su familia. Pero ahora mismo lo único que pensaba era en disfrutarlo a él tanto tiempo como le fuera posible y más tarde pensaría en sus problemas. Lentamente se incorporó y se tendió encima de él. Edward la miró sin entender su propósito, ella lo besó encendiéndolo con su beso. Edward la agarró por la cintura y la apretó más contra él. Cuando él estuvo a punto de quitarle la camisa, ella se apartó un poco para poder hablar.
- Edward – le dijo – sé que tu eres un chico y que quizás ya hayas echo esto muchas veces… pero yo no
- ¿no lo has hecho nunca? – me preguntó y cuando lo miré parecía sorprendido – no, nunca lo e echo, la verdad que nunca he pasado de unos cuantos besos y me asusta lo que pueda pasar
- no te preocupes Bella – me dijo – yo te cuidaré – me sonrió – además ¿no sabes por qué Emmet me llama el rey del celibato?
- No – le contestó Bella
- Pues me lo dicen por que desde que llegué a Forks chicas como Lauren, Jessica, etcétera me han estado pidiendo para salir y a todas me he negado. Bella soy tan virgen como tú – le dijo sonriendo un poco
- No me lo creo – le dijo ella
- Pues creetelo – le dijo Edward – y ahora que me has dicho que eres virgen no quiero que tu primera vez sea así, ni conmigo
- ¿Cómo? – le dije sin comprender
- Bella – comenzó – hay que ser realistas, tú no me quieres, si quizás me tengas cariño pero no es querer y yo no puedo quitarte algo tan valioso para una chica si sé que cuando seas mayor te vas a arrepentir
- No seas tonto Edward – le dije – no me voy a arrepentir de nada, además ¿de donde te has sacado que yo no te quiera?
- ¿me quieres? – me preguntó un Edward sorprendido
- te quiero – le dije – y quiero perder mi virginidad contigo Edward no me importa donde y cuando sino solo con quien y sé que no me voy a arrepentir nunca de esto así que, ¿quieres ser tú quien me desflore?
Al escuchar el modo en el que lo dije, Edward se echó a reír a carcajadas y la verdad yo también. Al decirme Edward que no quería ser él quien me quitara algo tan importante para una chica como era la virginidad me sentí como si estuviéramos en los años veinte y Edward tuviera que ir a ver a mi padre para pedirle permiso para estar conmigo o como fuera que se comportaran en esa época.
Edward se puso serio de repente, me dio un rápido beso y se apartó de mi.
- esta bien – me dijo – pero hoy no, quiero que tu primera vez sea especial
- ya es especial si es contigo Edward – le dije con una sonrisa mientras pasaba mi mano por su escultural torso
- bueno pues quiero que sea más especial aun – me dijo y puso su mano sobre la mía – y para de hacer eso por que si no voy a olvidar todos mis propósitos
- mmmm – dije con una sonrisa mientras quitaba mi mano de su abdomen - ¿y como será de especial?
- Mañana lo averiguarás – me dijo con una sonrisa – y ahora será mejor que te llevé a tu casa, es tarde y Charlie se enfadara si llegas tarde
- Si, vámonos – le dije – por cierto, ¿a qué hora va a venir a buscarme Alice mañana?
- ¿No debería ser yo quien te buscara en vez de Alice? – me preguntó alzando las cejas
- lo que quiero decir es para arreglarme – le dije – y por supuesto que me tienes que ir a buscar
- pues creo que irá a tu casa sobre las cinco y te arreglará – me dijo – después pasaré yo sobre las siete y media u ocho y nos iremos al baile
- mmmm – le dije – espero con ansías en día de mañana
- le diré eso Alice – me dijo con una sonrisa
- no te atrevas Edward Cullen – le amenacé, cuando miré a mi alrededor me di cuenta de que ya habíamos llegado a mi casa
- ¿qué me vas a hacer? – me dijo
- pues que te quedaras sin tu noche especial amigo – después de esa frase él se echó a reír y me cogió por la cintura para acercarme más a él.
- No creo que me quede sin ella amiga – le dijo y cuando estuvo a punto de besarla escucharon la voz de Charlie
- Eh, eh chicos – gritaba desde el porche
- Ya voy papa – le dije mientras me apartaba – nos vemos mañana Edward
- Te llamaré más tarde – le dijo Edward antes de que ella saliera del coche y Edward se marchó
- Hola papa – le dijo Bella a su padre - ¿cómo estás?
- Bien – dijo Charlie - ¿dónde está Josh?
- No lo sé – me dijo – pensé que estaba contigo
- ¿conmigo? – dijo Bella – fue con unos chicos de la escuela que conoció a Port Angeles, ¿aun no ha vuelto?
- No – me dijo
- Estará de juerga – le dije – no te preocupes no le pasará nada
Y entré dentro. Algo debería de haberle pasado a Josh para que aún no hubiera llegado, tendría que esperar que Charlie se fuera a la cama para poder ir a buscar a Josh. Después de cerca de tres horas de estar esperando que Charlie se durmiera, salí de la casa para dirigirme a Port Angeles. Cuando estaba a punto de meterme en el coche para dirigirme a buscar a Josh lo vi acercarse en su coche alquilado. Casi lo mato.
- ¿Dónde te has metido? – le dije
- seguía a James – me dijo – o al menos eso intentaba
-¿Cómo que lo intentabas? – le dije
- no está Bella – me dijo, se le notaba cansado – lo he buscado toda la tarde y toda la noche hasta que he decidido venir y no lo he visto por ninguna parte. Simplemente se ha esfumado.
- no puede ser – le dije – no se ha podido ir
- si Bella – le dijo – ha podido hacerlo, es más lo a echo y sé donde está
- ¿Dónde está? – le pregunté
- aquí Bella, en Forks – me dijo
- ¿Cómo va a estar en Forks? – le dije casi gritando
- no grites o despertarás a tu padre – me dijo – y si creo que está aquí, pero no va a atacar. Te busca a ti Bella y es a ti a quien cogera
- pero está mi padre – le dije
- no lo va a tocar – me dijo – confía en mi
- eso haré – le dije – pero procura que no lo toqué. Y ahora vete a la cama, es tarde.
Habían pasado casi cuatro horas y Edward no me había llamado, algo debería haber pasado. Con ese pensamiento me quedé dormida.
________________________________________________________________________________________________________________________________________
holaaaaaaaaaaa aki stoy otra vezzz jeje
espero que les guste el cap. y me dejen reviews
muchas gracias por los reviews me gustaron muchisimo
muxos besos y cuidense
