Katniss

"¡Despierta ya descerebrada! Tenemos que hablar," me cubro la cabeza con la sábana, tal vez de esta manera desaparezca. Después de unos segundos empiezo a preguntarme si esas tonterías funcionan o si habré soñado a esta tarada que me ha venido a despertar. Asomo un ojo por entre las sábanas y pego el grito de mi vida al ver otro ojo tan cerca del mío. "¿Qué creíste, que de verdad iba a desaparecer?"

"Mierda Johanna, me asustaste ¿Qué quieres?"

"Tantas cosas que no sé ni por dónde empezar así que te las diré como se me vayan ocurriendo aunque no necesariamente estén en orden de importancia. Quiero que me vayas a ayudar a desempacar, llevo toda la mañana y no avanzo, necesito refuerzos."

"Jo, por eso te estuve diciendo toda la semana que lo fuéramos haciendo poco a poco, ¿Porqué siempre tienes que ser tan necia?"

"La segunda razón y me parece que la más importante es que te han mandado esto…y se me antoja." Dice levantando una bolsa de papel estraza con la mano derecha.

"¿Y eso qué es?"

"Te daré una pista que te torturará como a mí. Huele" Me ordena mientras abre la bolsa. Un delicioso aroma a pan recién horneado invade mi recámara y mi tripa responde inmediatamente.

"¿Es tortura verdad? Imagínate lo que ha sido para mí traerlo y tenerlo en mis manos y no poder comer ni uno porque la dueña del envío no puede abrir los ojos. Despierta ya y cómete por lo menos uno para que yo pueda comer el resto." Le arrebato la bolsa y veo adentro un montón de bollos. Aún está caliente. Salivo de inmediato y me llevo uno a la boca.

"No me digas que son bollos de queso." Digo con la boca llena. Cuando me lo termino inmediatamente tomo otro y Jo me arrebata la bolsa.

"Si que lo son ¿No los reconoces?"

"Claro que los reconozco, son de los Mellark…coño, qué haces tú con una bolsa de pan recién horneado de los Mellark? Quién ha enviado esto?" Le pregunto prácticamente escupiendo mi delicioso desayuno.

"Tranquila mi querida y descerebrada amiga, esta vez puedo asegurarte que no están envenenados." Yo, me limito a mirarla con desconfianza.

"¿Qué está pasando Jo?"

"Te los ha enviado mi nuevo compañero de piso, o tu nuevo vecino, como prefieras llamarle."

"Porque?"

Ella toma un bollo y empieza a hablar, con la boca llena, entre mordidas. "Vaya, pues esa es precisamente, la historia que he venido a que me cuentes. Estoy esperando…" Dice mientras se sienta de piernas cruzadas sobre mi cama.

"¿Los ha enviado Peeta?" Ella se me queda mirando fijamente, sin contestar. Esa es una respuesta afirmativa para quien conozca a Johanna Mason.

"¿Y cómo es que sabes que no contienen purgante?"

"Me parece que tú podrías contestar esa pregunta mejor que yo pero realmente puedes ser muy obtusa a veces así que te ahorraré el trabajo ya que estoy de buen humor. Hoy escuché una conversación de lo más interesante. ¿Por qué no me habías contado que te besaste con él? Quiero detalles Everdeen, quiero saber cada jodido detalle." Yo suspiro. Sé que no tendré de otra.

Le cuento lo que ocurrió el día en que me besó, como llegó a mi casa y me plantó un besazo que puso mi mundo de cabeza "El problema es que fue el mismo día que besé a Gale en la fogatada. Tu sabes cómo es Gale, el pensó que accedería a ser su novia con ese beso y pensaba hablar con él y explicarle que no al día siguiente pero, bueno, todo salió mal."

"Detalles. Si no, no entiendo."

"Hasta ayer, yo pensé que Peeta y Annie estaban juntos. Tu sabes, por el beso que vimos aquella vez y porque todo el tiempo están juntos."

"Si, es verdad, ya lo había olvidado. Investigaré a que se debió ese beso." Yo asiento.

"Bueno pues Peeta fue con ella un día al restaurante y cuando terminó mi turno decidí ir a la panadería a enfrentarlo y preguntarle a qué diablos estaba jugando con nosotras dos. Pero Gale me vio cuando yo caminaba hacia allá y fue a alcanzarme. Me abrazo delante de Peeta y no supe cómo manejar la situación. Después de eso, no pude ver a Peeta todo el verano, pareciera que se estaba escondiendo de mí"

"Y entonces con Gale…"

"Pues con él fue un error tras otro. Cuando quise hablar con él, estaba tan entusiasmado que no tuve valor para romperle el corazón. Es mi mejor amigo."

"Eso no te importó gran cosa cuando estabas que te morías de celos por el chico del pan."

"Ya sé. Por favor no me hagas sentir peor de lo que ya me siento. Traté de hablar con él mil veces sin atreverme, hasta que un día él empezó a hablar de Distrito 2 y todas las oportunidades que tendría ahí y como buena cobarde que soy decidí esperar a que la distancia hiciera lo que yo no era capaz de hacer. Solo que no fue necesario esperar tanto, en cuanto supo que viviría con Finn y Thresh, en frente de Peeta, le dio por hacer un berrinche de cualidades descomunales y terminó conmigo en ese momento."

"¿Fue cuando te dio el ultimátum?"

"Si, la verdad es que me lo puso todo muy fácil."

"Aunque siempre he creído que es un idiota, estoy empezando a sentir lástima por Gale."

"Ya ni me digas Jo"

"Entonces te gusta el panadero."

"Claro que no. Si no estoy loca, después de todo lo que hemos pasado. No puedo negar que es guapo…y que está más bueno que el pan."

"¿Y qué tal besa?" Yo lanzo los ojos al cielo, poniéndolos en blanco, recordando. Johanna alza una ceja cuestionándome y me sonrojo en segundos. "Menos mal que no te gusta." Yo le lanzo una almohada en la cabeza. Me levanto de la cama y busco mi ropa para meterme a bañar. Apesto a sudor y a cigarro. Estoy a punto de cerrar la puerta cuando recuerdo algo importante.

"Me parece que eres tu quien debe contarme una historia ahora. Dices que escuchaste una conversación interesante en la mañana ¿no es así?"

"Pues sí. Era Peeta hablando con su amiga Annie sobre loco que está por ti, pero como a ti no te interesa, mejor ahorro mis palabras." Ella se levanta de la cama y se va. Escucho que entra al cuarto de Finn y me imagino que lo está despertando también pues alcanzo a escuchar

"Por favor Jo, haré lo que sea pero vete. Déjame dormir un rato más."

Yo, sigo con los deliciosos bollos de queso en silencio. Pensando en que jamás le daré a Johanna Mason el enorme gusto de reconocer que tiene razón. Que me encanta Peeta. Que no sé cómo voy a manejar este asunto de ser vecinos. Me pregunto por qué me envió el pan. Tomo el último bollo de la bolsa y siento una textura diferente. Es un papel. Lo saco y tiene escrito algo.

Katniss:

Empieza una nueva etapa en nuestras vidas. Espero que podamos dejar nuestras enemistades de lado. Me gustaría hablar contigo. Si estás interesada te espero en el techo del edificio a las 6:00.

P.

"Oh por Dios ¿Será una broma?" Salgo corriendo a buscar a Johanna pero ya se ha ido. No me atrevo a buscarla en su departamento pues ahí está él. Diablos. Tendré que arreglármelas sola.

No iré. Por supuesto que no.

Salgo de bañarme y de repente la ropa que había elegido antes ya no me apetece. Comienza el desfiladero.

Saco y me pruebo un pantalón tras otro. Elijo el más ajustado. No debe parecer que me esforcé mucho. Casual Katniss. Busco un top verde que me regalo Prim en navidad pero no lo encuentro. Volteo hacia la cama y no lo puedo creer. Están unos shorts de mezclilla que no recordaba que tenía, encima, perfectamente extendido, el top verde que estoy buscando. Unos converse, calzones y no hay sostén a la vista. Definitivamente es una mejor elección que la mía. Me pregunto quién la hizo.

Decido dejar suelto mi cabello.

Salgo de mi recámara y veo sentados en la mesa del comedor a Finnick y a Annie, platicando.

Ella me mira de la cabeza hasta la punta de los pies. Sonríe y me guiña un ojo. Ahora sé quien eligió la ropa.

Yo tenía una opinión de ella. No era muy buena, debo admitirlo. La odiaba. Pero después de la fiesta de anoche y de descubrir que en quien ella está interesada es en Finn y de que puede patear el trasero de la odiosa de Glimmer. Bueno pues, he cambiado de opinión drásticamente. Me agrada Annie Cresta. Yo la saludo con la mano y me dirijo al sillón frente a la tele. Hoy no tengo que trabajar y voy a intentar relajarme para NO ir a mi cita en el techo del edificio.

A las 5:30 soy un manojo de nervios. Annie se ha ido hace horas. Finnick y yo estamos aquí tumbados peleando por el control remoto. El no sabe nada. Iría como guardaespaldas detrás de mí si estuviese enterado. ¿A quién creo que estoy engañando con eso de que no pienso ir? El tiempo no parece avanzar. Me he ido a ver al espejo 50 veces. Me he puesto hasta perfume.

"¡Al diablo!" Digo unos minutos antes de las seis. Finn me mira extrañado. Le digo que voy a salir y casi salta de gusto a tomar el control remoto. No me importa llegar temprano, estoy muy ansiosa.

Subo hacia el techo, son 3 pisos más. Decidí ir por las escaleras. Mi corazón late más aprisa con cada piso que avanzo. No estoy segura si es por el ejercicio o por los nervios. Ya estoy arriba. Tomo un momento frente a la puerta entre las escaleras y el techo. Respiro para tranquilizarme y abro la puerta. Doy un paso al frente.

El paisaje es hermoso desde aquí, el cielo azul, las montañas delante y la ciudad hacia abajo. Pero lo que está frente a mí es lo que más me sorprende. Hay un picnic montado. El clásico picnic. Una manta roja de cuadros sobre el suelo, una canasta, una botella de vino, dos copas y un ramo de margaritas. Peeta se encuentra de espaldas a mí. En una camisa azul de cuadros y unos jeans ajustados que me están matando.

"Hola," le digo tímidamente. El voltea sobresaltado. Me mira y sonríe de una manera que me hace pensar que puede partirle la cara en dos.

"Estas aquí, pensé que no vendrías." Dice mientras camina hacia mi.

"Sí, bueno, es que me gustaron tus bollos." ¿Eres idiota o que Everdeen? Hablar nunca ha sido tu fuerte pero mira que salirle con eso. Siento mis mejillas enrojecer, por suerte el parece no tomar mi frase en otro sentido.

"Me alegro."

"¿Qué es todo esto?" le pregunto. Y por lo visto sigo con la idiotez. ¿Pues qué no estoy viendo que es un picnic?

"Me preguntaba si aceptarías ir de picnic conmigo." Dice coqueteándome y me mira con esos ojos azules…me pregunto si alguna vez podré decirle que no a algo cuando me mira así. Asiento con la cabeza y él se sienta sobre el mantel extendiendo su mano hacia mí para que yo haga lo mismo.

"¿Por qué has hecho esto?"

"Quería estar contigo. Hace tanto tiempo que quiero dejar estas peleas entre nosotros…y ahora, pues ahora vamos a la misma universidad y encima somos vecinos y vivimos cada uno con amigos del otro. Sería muy incómodo continuar peleando bajo estas condiciones." Estoy de acuerdo con él pero de alguna manera me desilusiono. En algún lugar de mi mente guardaba la esperanza de que esto fuera el escenario perfecto para una declaración de amor. Estúpida.

El saca del canasto unas manzanas, unos emparedados de cordero, y unos chocolates. Se me hace agua la boca. El abre la botella y me sirve un poco de vino.

Todo está delicioso. Comemos en confortable silencio. De pronto, me sorprende con una pregunta: "Katniss ¿Sigues con Hawthorne?"

Yo abro los ojos y lo miro fijamente, el parece inseguro, con las mejillas un poco sonrosadas, mirando hacia el mantel como si fuese lo más interesante del mundo. No se por qué me está preguntando esto y qué diablos tiene que ver con ser buenos vecinos. Tampoco entiendo porqué razón le respondo rápidamente.

"No."

Entonces, el hace contacto visual conmigo. Al fin. Por alguna extraña razón mi corazón palpita rápido otra vez, solo que ahora no me estoy moviendo. Me falta la respiración también. El se acerca a mí, tímidamente. Me mira los labios y yo los mojo inconscientemente. El se acerca un poco más. Siento sus labios rozar los míos, suavemente. Tan delicadamente que dudo si de verdad me está besando. Abro los ojos para comprobarlo pero él se está retirando ya. "¿Porqué te detienes?" le pregunto sin aliento.

El sonríe. "La última vez que te besé acabaste de novia de otro." Me siento culpable. No sé ni que contestarle. "No quiero hacerte sentir mal pero tampoco quiero salir lastimado otra vez. No es tu culpa, tampoco pero quiero conocerte. No solo por observarte obsesivamente desde lejos."

"¿Qué quieres decir?"

"Katniss, de verdad no te das cuenta de el efecto que puedes tener." Yo tomo un poco más de vino para distraerme pues esta conversación me está poniendo nerviosa. El me está mirando intensamente.

"Mira, el sol se está metiendo, es mi hora favorita del día y el color del horizonte es mi color favorito también. Definitivamente hoy estoy de suerte. Quisiera congelar este momento y vivir en el por siempre." Lo que dice me da la confianza de hacer algo que no es típico de mí. Me acerco a él y recuesto mi cabeza en sus piernas.

"Lo permitiré." Le digo y el ríe.

"Esta tarde fue perfecta Peeta. Gracias."

"En realidad fue idea de Annie pero me alegro mucho de que te haya gustado." Automáticamente comienza a acariciarme el cabello. Se siente tan imposiblemente bien que, con la panza llena, la brisa y lo contenta que estoy, comienzo a quedarme dormida.

Despierto más tarde en los brazos de Peeta. Todo está oscuro ya debe ser de noche.

"A donde me llevas" le preguntó medio dormida aún.

"Te quedaste profundamente dormida, te llevo a tu cama."

"Está bien." Digo y vuelvo a dormir en la comodidad de sus brazos y el calor de su cuerpo.

La siguiente vez que abro los ojos el me está colocando en mi cama. Besa mi frente y se dirige hacia la puerta, lo tomo de la mano antes de que avance más "Quédate" le pido "solo hasta que me quede dormida. Quédate conmigo"

El se acuesta junto a mí, abrazándome y antes de que los tentáculos del sueño comiencen a atraparme lo escucho decir algo que no alcanzo a comprender.

A/N: Mil gracias a mi beta Ady Mellark87 por ayudarme con mis capítulos y por nuestras platicadas por correo. Bollos de queso para tí !

Vamos chicas! Por favor comenten que opinan del capítulo. Les pareció muy cursi? Les gustó? Lo odiaron?