Después de tanto tiempo, les traigo el capítulo 10, me di cuenta que están algo cortos y debido a la demora decidí publicar de una vez el 11, espero les gusten :)
Cáp. 10
-Si mal no recuerdo, aquel niño te llamo "mami"- Dice -¿Tienes un hijo?- Cuestiona con un poco de tristeza
-Pues verás…- Comencé a decirle –Así es, tengo un hijo, pero antes de que digas algo- Le digo al ver como tenía la firme intención de interrumpirme –Necesito que me cuentes que sucedió contigo aquel día, necesito saber por que me abandonaste, y una vez que me lo cuentes, decidiré si debes saber lo que sucedió durante estos cinco años
-Está bien- Acepta –Pues en ese caso, te contaré lo que sucedió después de dejarte en la puerta de tu casa…-
Recuerdos
[Serán narrados por la última persona en hablar, en este caso, será Inu Yasha]
Después de dejar a mi bella y dulce Kagome en su casa, cosa que se me hizo muy difícil, pues después de aquella muestra de amor, sentía la necesidad de vivir el resto de mis días junto a ella. Decidí ir a mi casa donde me esperaban mis padres y mi hermano Sesshoumaru, el cual es muy serio, excepto al estar con Kagome, de una forma u otra ella lograba que él se desenvolviera fácilmente.
-Inu Yasha- Me llama Sesshoumaru –Mi padre te ha estado buscando todo el día, ¿me podrías decir dónde estabas?- Me cuestionó, yo sólo sonreí.
-Con mi novia- Al decirle esto, el cambió su semblante de seriedad a uno de… ¿celos? -¿Por qué la pregunta?- Le interrogué
-Sólo era curiosidad- Me aclaró –Pero es mejor que vayas con mi padre, por que eres el único al que le falta informarle- Me dijo
-¿Informar qué?- Le pregunté
-Ve con él y lo descubrirás- Me dijo
Seguí las instrucciones y me dirigí al despacho de mi padre, no sé por qué, pero él siempre le ha gustado pasar el tiempo en aquel lugar. Al llegar, di unos leves golpes hasta esperar el permiso para entrar…
-Adelante- Dice la grave voz de mi padre –Hijo, que bueno que llegaste, ¿dónde estabas?- Me preguntó
-Estaba con Kagome- Le respondí
-Está bien, pero después de lo que te diré, no sé si tu noviazgo seguirá en pie- Me dijo, y no entendía el porqué de aquel comentario.
-Dime de una vez que sucede- Le dije sin paciencia
-Me ofrecieron un mejor trabajo en Inglaterra- Me dijo, yo ya sabía a que se refería –Y lo acepté, así que mañana mismo nos mudamos a Inglaterra, arregla todas tus cosas- Me informó y ordenó
-¡Pero, ¿por qué no me lo dijiste antes?!- Le grité -¡¿Por qué tan de repente?!- Le seguí cuestionando sin bajar mi tono de voz
-Hijo- Me llamó –Te lo hubiera avisado antes si pasaras más tiempo en casa y menos con tu novia- Me dijo, y tenía razón, siempre estaba con Kagome, pero esa no era excusa para que no me avisaran de algo tan importante.
-Si lo deseas- Dijo mi padre sacándome de mis pensamientos –Retrasaremos el vuelo unas cuantas horas para que puedas despedirte y arregla las cosas con tus amigos y con "Tu" Kagome- Mencionó, tal vez era algo bueno, pero eso no evitaba el hecho de que me alejaría de su lado
Sin importarme lo que opine mi padre, salí de aquel lugar maldiciendo la noticia, maldiciendo aquel momento, pues me quitarían lo que más amo en la vida, a MI Kagome. En el camino que va del despacho de mi padre a mi habitación, encontré en un pasillo un teléfono, ya habían pasado dos horas desde que dejé a Kagome en la puerta de su casa, pero haría el intento así que marqué el número de su hogar esperando respuesta…
-¿Hola?- Me preguntaron del otro lado de la línea
-¿Kikyo?, Soy Inu Yasha, ¿me podrías comunicar con Kagome?- Le pregunté
-¡Ah!- Exclamó con un tono de alegría –Lamento decirte que Kagome no está o mejor dicho, está durmiendo, al parecer llegó muy cansada de su encuentro- Mencionó y un leve sonrojo se suscitó en mis mejillas -¿Sucedió algo malo?- Me preguntó
-Pues verás, ¿podrías decirle que se comunique conmigo?- Le cuestioné
-Por supuesto, pero, ¿hay algún problema?- Me preguntó con curiosidad
-Sinceramente si, mañana me iré a Inglaterra y quiero despedirme de ella- Le comuniqué
-No te preocupes- Dijo alegremente –Yo le diré
-Es más- Le dije –Mejor dile que no vaya a la escuela, que yo iré por ella para pasar toda la mañana juntos- Le dije
-¿Eso significa que te irás en la tarde?
-Así es- Le dije tristemente
-Perfecto- Musitó
-¿Perdón?- Le pregunté ante tal exclamación
-No es nada- Se justificó –Yo le pasaré tu recado- Dicho esto solo cuelga el teléfono y me deja con la duda
No pude dormir en toda la noche, pensando en que el día siguiente sería el último en que viese a mi Kagome, mi dulce pero sobre todo amada Kagome… con la ausencia de la visita de Morfeo, me levanté temprano, y decidí arreglarme lo más presentablemente posible, éste día debería ser único…
Supuse que Kikyo le había avisado a mi pequeña, por lo cual ella se estuviese despertando alrededor de las 8 de la mañana, por lo que espere impacientemente a que dieran las 7:30 para ir a su casa. Sesshoumaru sólo me veía andar de un lado a otro en la estancia de la casa…
-Ya son las 7:30- Dijo, y finalmente salí rápidamente de mi hogar, debía de aprovechar todo el tiempo posible con Kagome, debía de consentirla y hacerle ver que la amé, la amo y la amaré siempre, por lo tanto, la esperaré hasta que llegue un reencuentro por parte del destino.
Al llegar a su casa, comencé a darle golpes a la puerta impacientemente, esperando a que ella saliera y me recibiera con un abrazo y una lluvia de besos… pero algo andaba mal, nadie abría la puerta. De un momento a otro, la puerta se abrió, dejando ver a un par de señores, lo cuales son los padres de mi novia, tenían un semblante de tristeza combinado con uno de terror, algo andaba mal…
-¿Se encuentran bien?- Les pregunté al verlos en ese estado
-Eh… si, por supuesto- Respondió con titubeos la madre de Kagome
-¿Está Kagome?- Le pregunté a ambos
-No, se fue a la escuela, si nos permites, tenemos algo muy importante que hacer, así que, nos vamos, con permiso- Me dijeron algo apurados y serios, ¿qué está pasando?
Después de un momento de pensar y estar parado en frente de la casa de Kagome, por cierto, con la puerta abierta, surgieron preguntas en mi mente como… ¿cómo que Kagome se fue a la escuela? ¿Kikyo no le avisó de mi partida? Supuse que Kikyo debía de estar aún en casa así que decidí llamarla, no hubo necesidad de preguntarle nuevamente, pues ella fue de inmediato…
-Inu Yasha- Dijo alegremente –Lo siento, Kagome no está aquí, dijo que si la querías, que deberías de esperarla hasta que llegara de la escuela- Me dijo derrumbando mis ilusiones.
Pero no me di por vencido, fui a la escuela a buscarla, en este momento ya debería de estar en la primera clase, pensé en aprovechar esta oportunidad para despedirme de Sango y de Miroku.
Al llegar a la institución, noté como había un gran alboroto, ¿acaso se suspendieron las clases? ¿Qué sucedió aquí?, todas las alumnas se me quedaron viendo, como si fuese un símbolo sexual o algo así. Llegué al salón en el que me correspondía tomar las clases, y me encontré nada más y nada menos que con una bofeteada por parte de Sango, ¿ahora que hice?
-¡¿Cómo pudiste?!- Me reclamó Sango, yo no sabía el motivo
-¿Cómo pude qué?- Le pregunté
-¿Acaso no lo sabes?- Me preguntó confundida, mientras Miroku se acercaba
-¿Dónde está Kagome?- Les pregunté, y lo único que se hizo presente fue un silencio incómodo -¡¿Dónde está?!- Les volví a preguntar
-Amigo- Me dijo Miroku –Salió corriendo hace unos 10 minutos aproximadamente, por algo que le dijeron tú hiciste- Mencionó recalcando la palabra "tú"
-Y según ustedes… ¿qué hice?- Les pregunté
-¡Difundiste un video en el que se ven Kagome y tú teniendo relaciones sexuales!- Me respondió Sango en forma de reproche alzando la voz
-¡¿Que yo hice qué?!- Le dije indignado -¡Yo jamás, escúchame bien, jamás le haría algo así a Kagome!- Les grité
-¿Entonces quién fue?- Preguntó Miroku con una calma desesperante
-Y yo qué diablos sé- Le dije e inmediatamente salí corriendo en dirección a su casa.
Corrí lo más rápido que pude seguido de Miroku y de Sango, y mientras sucedía nuestro recorrido, les conté, de la manera más inapropiada, que me iría a Inglaterra, al principio lo tomaron a mal, pero después, me apoyaron con la idea de explicarle a Kagome y que de este modo, no se quedara con esa impresión de mi, y pensar que ésta mañana la quería dedicar especialmente para mi pequeña, pero algo salió mal... ¿quién me quiere ver mal? ¿Quién desea que Kagome me odie? ¿Quién?...
Decidimos dividirnos, Sango se fue hacia un parque en el que le gusta estar, Miroku fue a los alrededores de la escuela, y yo, me dirigí a su casa.
-¡Kagome! ¡Vamos abre la puerta!- Gritaba con la voz entrecortada, a la vez que cerraba los puños y párpados con mucha fuerza haciendo notar mi sufrir
-Inu Yasha- Me llamó alguien a mis espaldas haciendo que volteara con la esperanza de verla
-Kikyo- Susurré con pocos ánimos, ella solo me sonrió
-¿Dónde está?- Le pregunté
-¿Dónde está… quién?-
-No te hagas, dime donde esta Kagome- Le dije en un sollozo
-No lo sé, sólo vino, tomo una valija con ropa y se fue- Mencionó tornando su rostro a uno de tristeza –Ella me gritó, me dijo que se iría lejos de aquí y que nunca volvería, porque…- Pausó
-¿Por qué?- Le pregunté por curiosidad
-Porque ya había hecho lo que quería, insultó a mis padres, y me dijo que ya estuvo contigo, además de que mencionó que ésta ciudad ya no le podía ofrecer nada- Dijo llorando, yo sólo la abracé.
-No te preocupes- En ese momento pensé en como Kagome pudo ser tan fría, ¿Acaso ella planeó lo del video para hacerse la mártir?, puede que sea así, Kikyo mostraba tanta sinceridad.
Ya no me quedaba tiempo, tomé mis esperanzas, y mis ilusiones, y me fui en dirección a mi casa, donde ya me esperaban para partir al aeropuerto, le conté todo lo ocurrido a Sesshoumaru, quien me apoyó diciéndome que Kagome no era de ese tipo de mujer que ella debía estar sufriendo. Él lo decía por que nunca le cayó bien Kikyo, decía que le daba una mala espina.
En éstos cinco años traté de odiarla, traté de guardarle rencor, lo juro, pero no pude, había algo que me impedía hacerlo, eso era y sigue siendo el profundo amor qué le guardo y que siempre le guardaré, y no sólo eso, que día a día, a pesar de la distancia el amor aumentaba, y estalló el día en que…
-Inu Yasha- Me llamó mi padre –Necesito hablar contigo
-Por supuesto- Le dije sin ánimos, los cuales carezco desde mi partida a Inglaterra.
-Siéntate por favor- Me ofreció –¿Recuerdas a Kagome?- Me pregunta… ¿que si la recuerdo? Cómo no la voy a recordar, si con ella fue mi primera vez, si ella es la mujer a la que amo
-Claro que sí- Le respondí
-Pues, ya tienes mayoría de edad, y te quería proponer algo- Me dijo
-¿De qué se trata?- Le cuestioné intrigado
-Si pasas éste semestre de la preparatoria con honores, te daré permiso de que vayas a Japón y la busques- Me dijo provocando que el brillo de mis ojos se recuperara –Pero hay un problema- Me informó
-¿De qué se trata?- Le pregunté impaciente
-Ella ya no vive donde vivía antes, al parecer sus padres fallecieron y decidió mudarse a una casa, en la que al parecer pasaba las navidades con su familia- Me informó
-¿Cómo lo sabes?- Le cuestioné
-Simple, tu hermano fue hace unos meses a Japón y quiso ir a buscarla, pero no la encontró, así que investigó sobre su paradero- Dijo -¿Aceptas o no?
-Claro que sí- Le dije entusiasmado
¿Por qué Sesshoumaru haría tal cosa? Es decir, por que le informaría a mi padre de esto sabiendo perfectamente que él se encargaría de contarme todo. El decidió ir a su casa por que… él la ama, me lo confesó una vez en Inglaterra, me dijo que siempre la amó y la amará…
Cumplí mi parte del trato, así que mi padre me autorizó el viaje a Japón, al cual me acompañó Sesshoumaru, sé que él quiere verla y no se lo impediré, pero eso no implica el hecho de que la dejaré, yo la AMO y jamás permitiré que me la arrebaten sin hacer mi esfuerzo. Mis padres prometieron alcanzarnos luego pues el jefe de familia solicitó una transferencia, la cual, afortunadamente le cedieron por que en Japón no hay muchos empleados que desarrollen su función.
Al llegar a Japón, mi hermano y yo nos encontrábamos entusiasmado, sólo que Sesshoumaru no lo demostraba por su orgullo. Dejamos las maletas en el lugar en el que viviríamos y lo único que hicimos, fue dirigirnos a la Universidad, ambos continuaríamos nuestra carrera en éste lugar, en la misma Universidad que ella.
Fin de los Recuerdos
[Al finalizar un recuerdo, Kagome seguirá narrando]
-Y lo demás pues ya lo sabes- Dice Inu Yasha.
-¿Entonces tú no sabías nada?- Le cuestiono con los ojos cristalinos
-Claro que no- Responde levantándose de su lugar para caminar hacia donde me encuentro y sentarse a un lado, tomando con su brazo mi hombro y acercarme de un modo dulce hacia él.
-¿Cómo sé que lo que dices es verdad?- Le cuestiono
-Simple- Me dice. Se desprende del abrazo que me brindó hace unos momentos para arrodillarse en frente de mi, y tomarme de los hombros, provocando que mi mirar se concentre en su rostro –Sólo mira mis ojos y busca si hay mentira alguna- Dice, yo sigo sus instrucciones, y lo que encuentro es preocupación.
Inu Yasha me toma en sus brazos protectores, recargo mi rostro en su pecho y rompo en llanto, algo que hace mucho no hago…
-Ahora dime, ¿Quién es el padre de tu hijo?- Me cuestiona decepcionado, piensa que lo engañé, pero no es así.
-Si tanto lo deseas, te lo diré…
