Disclaimer: Miraculous Tales of Ladybug & Chat Noir. Son propiedad de: Zagtoon, Method Animation, Toei Animation, SAMG Animation, AB Droits Audiovisuels y SK Broadband.

Advertencias: Lenguaje soez. Maltrato psicológico, físico y verbal. Gore, temática oscura y humor negro.

Advertencia 2: Esperanza.

N/A: ¡Bienvenidas criaturitas del dolor al ULTIMO CAPITULO! Así es, este es el capítulo final. Por lo cual me esforzare en hacerlo lo más memorable posible. Solo quiero aclarar unas cosas, Uno: Soy mujer para quienes no lo sepan, leí un GUEST por ahí llamándome ''amigo'' jajá Dos: CREEEEO que DEMASIADA gente a llorado con esta historia cosa que yo no esperaba. Digan lo que quieran pero estoy acostumbrada a leer y ver cosas peores, esto es prácticamente un cuento de Disney para mis estándares. Tres: Es la primera vez en mi vida que TANTA gente me comenta…así que AHORA SI voy a intentar poner los nombres de todos incluidos los GUEST en las notas finales, que por cierto TIENEN que leer. Es obligatorio que las lean, les tengo una sorpresa. Cuatro: A mi muy querido GUEST que solo se hace llamar GUEST y que pone pequeñas historias suyas como comentarios dentro del contexto de mi Fic….por favor amigo o amiga preséntate con un nombre, me halagas con tus comentarios pero quisiera saber más de ti y porque lo haces, no han aparecido tus comentarios porque puedo decidir si aparecen o no los comentarios sin cuenta formal.

Le Homme Mort

Tenía el dedo en el gatillo, tenía a su padre a su completa merced. Un tiro a la tapa de los sesos y seria todo. Habría consumado su resolución inquebrantable, eso hasta que el impacto de una voz femenina lo atravesó en cuerpo y espíritu. Homme Mort apenas si volteo el gesto por pura inercia y lo que vio hizo que se rompiera el aliento en su garganta.

―… ¿Ladybug…?― apenas si procesaba lo que veía, sus cavilaciones parecieron detenerse como si le hubieran pasado un interruptor a su cerebro. El tiempo se congelo en ese instante.

―Adrien…― la peli-azul volvió a llamarle por su nombre de pila con un tono suplicante que apenas contrastaba con la fuerza en sus preciosos ojos azules. La mano que empuñaba el arma comenzó a tener temblores mioclonicos, el resto de el trataba de mantener el control de la situación― Adrien…por favor escúchame…― la chica no hacía más que detallarlo y ver como el interior de la mansión estaba consumida como si un enorme monstruo hubiera vomitado el ácido de su estómago en la estancia. Gabriel Agreste estaba en el piso totalmente lánguido e inconsciente, Ladybug esperaba no haber llegado demasiado tarde, el cuerpo del diseñador tenia sangre de todos lados y un severo golpe desde la base del cráneo hasta un poco por debajo de la nuca.

― ¿Qué haces aquí? ― escupió Adrien intentando sonar severo, pero era inútil no podía actuar frente a ella, no frente a ella. Además lo había agarrado con la guardia baja― ¿Por qué me llamas por ese nombre? ― Su voz salió ronca e impaciente. La heroína solo frunció el ceño hasta puntos de espanto.

―Ese es tu nombre…― sentencio finalmente y se acercó firmemente un par de pasos― Adrien sé que eres tu…baja el arma por favor…― la chica iba a intentar persuadirlo pero Homme Mort no hizo más que reaccionar de manera intempestiva. Se giró de manera violenta y el destello rojo de sus ojos pareció querer aniquilar a la heroína de parís. Pero no surtió efecto alguno ella, estaba igual de decidida e impávida como siempre, un aura sofocante de poder la rodeaba. Era como si nada en el mundo pudiese tocarla sin salir repelido o desintegrado.

― ¿Adrien? ¿Quieres decir Chat Noir no? ― tomo mucho aire y grito colérico un: ― ¡Te recuerdo que ese hombre está muerto Ladybug!

― ¡YA BASTA DE DECIR ESAS SANDECES! ― El grito de la peli-azul retumbo por toda la mansión― ¡Adrien te estoy viendo en este preciso momento! ¡Ya deja de actuar frente a mí! ¡¿No confiabas en mí?! ¡¿NO SOMOS COMPAÑEROS?!

―No estoy actuando…― su voz salió en un hilo lleno de dolor― ¿Compañero…?― esa palabra lo perforó como una daga inmensa, comenzó a hiperventilarse mientras se tomaba la cabeza cuidando de no disparar el arma por accidente― ¡¿COMPAÑERO?! ¡¿COMO ES SI QUIERA POSIBLE QUE ME SIGAS CONSIDERANDO TAL COSA?! ¡DEBERIAS ODIARME! ¡ABORRECERME! ¡DEBERIAS ESTAR INTENTANDO ANIQUILARME AHORA MISMO! ¡¿QUE ACASO NO ESTAS VIENDO LA GRAVEDAD DE LA SITUACION?! ¡ATERRORIZO A LA CIUDAD QUE SOLIA PROTEGER CON MI VIDA COMO UN MALDITO TERRORISTA! ¡ABRE LOS OJOS Y OBSERVA BIEN QUE NO SOY LO QUE TU CREIAS! ― Marinette quiso ignorar toda esa verborrea si Adrien no hubiese estado llorando y gritándolo todo lleno de desesperación y pánico. La peli-azul solo se acercó mientras él seguía gritando peyorativos en su propia contra― ¡SOY UN DESGRACIADO AHORA, NO DEBERIAS INTENTAR SALVAR ALGO QUE SE PUDRIO HACE MUCHO! ― Homme Mort se calló la boca apenas sintió como los brazos de su Lady lo apretaban contra ella con fuerza innecesaria, lo tenía firmemente atrapado en un abrazo muy necesitado y lleno de emociones explosivas. El peli-blanco estaba catatónico en su sitio. No se había dado cuenta de que dejo caer la pistola al suelo.

―Chat Noir…Adrien…― hablo Ladybug con dulzura intentando reconfortarle― No importa lo que digas…jamás te podre odiar…así que deja de intentar que te aborrezca y no te sigas lastimando…eres lo más importante para mi…― enterró su frente en su pecho sintiendo el inmenso frio que ahora despedía el cuerpo de su amado, sonrió cuando los muy temblorosos brazos de Adrien la rodearon, primero de manera exageradamente tímida y luego se aferró a ella con demasiada fuerza mientras no parpadeaba en lo absoluto― Te extrañe…― Ladybug no pudo evitar que una traviesa lagrima de alegría y dolor mescladas saliera de uno de sus ojos― No sabes cuánto te extrañe ¡ERES UN GATO TONTO CHAT! ― Dicho esto a modo de puchero fingido solo se apretó más contra él.

―L-lo s-siento…―la voz rota de Adrien salió junto con sus lágrimas, se quitó la máscara y la dejo caer al suelo mientras hundía su frente en el hueco del cuello de su Lady mientras sus lágrimas mojaban el traje rojo moteado― Lo siento….lo siento tanto…perdóname…― Ladybug no hizo más que separarse poco a poco de el para poder tomar su rostro entre sus manos, Ese era el Adrien que conocía, el cabello blanco o los ojos rojos no dejaban de hacerlo menos él. Estaba sonrosado y sus lágrimas era tan cristalinas y puras que Ladybug no hizo más que secarlas con sus pulgares.

―Todo estará bien― le dijo transmitiéndole el mismo apoyo y cariño que siempre mostraba cuando combatían mano a mano y había algo más…algo que Adrien no sabía describir― Por favor…no quiero que te hagas más daño― le dijo a modo de ruego. Un ruego talante que lo hizo estremecer.

― ¿C-como supiste que y-yo…?― el peli-blanco no termino la frase pues la sonrisa confiada de su Lady se le adelanto.

―Me lo dijo un lindo gatito― respondió ella y del traga luz un borrón negro entro. Los ojos verdes de Plagg apenas si contenían las lágrimas.

― ¡¿Plagg?! ― Adrien sintió que su inanimado corazón volvía a latir. Pero eso era absurdo. El Kwami solo aprovecho que Ladybug le dio espacio y se fue contra Adrien quien le devolvió el abrazo con fuerza.

― ¡Eres…eres el mayor tonto que he conocido! ― el Kwami negro solo enterraba sus pequeñísimas garras en su mejor amigo mientras ambos tenían los ojos cerrados, aun así de los ojitos de Plagg la brillante escarcha verde toxico brotaba― ¡Tonto! ¡Burro! ¡Imbécil! ¡Torpe! ¡Dicen que los rubios son tontos pero tú eres el colmo! ― El Kwami de mala suerte no hacía más que remecerse y frotarse contra él.

―Te quiero mucho Plagg…― articulo Adrien mientras las lágrimas no dejaban de fluir. Estaba tan feliz y tan dolido de verlo. No sabía que pensar o sentir en ese momento.

¡YO TAMBIEN TE QUIERO NIÑO IDIOTA! ¡TE QUIERO MAS DE LO QUE PUEDAS LLEGAR IMAGINAR! ― Adrien nunca se sintió más feliz en su vida de que su Kwami lo insultara. Plagg realmente lo adoraba.

―N-no voy a preguntar cómo es que ambos llegaron…― sonrió tristemente Adrien― No quiero saberlo…solo me basta con que pueda verlos― Plagg se separó un poco de Adrien quien los vio entre feliz y…una emoción extraña que ninguno, ni Ladybug ni el Kwami negro sabían describir― Creo…que este es el fin ¿No? ― puso sus manos en los bolsillos de su pantalón y se rio flojo.

― ¿De qué hablas? ― Marinette no tenía una buena corazonada.

―De un par de cosas…antes que nada My Lady…― Marinette se estremeció de oír ese apodo dicho tan dulcemente como en antaño. Aunque había una inmensa tristeza en el corazón de la chica…Plagg tuvo razón. Adrien hizo todo lo que hizo a conciencia― Hay algo que debes saber…― dijo y miro de soslayo el cuerpo de su padre en el suelo. Vio en de redor y logro ver el broche que le había arrebatado a Gabriel siendo Papillon, fue hasta él se acuclillo y lo tomo para luego regresar con la peli-azul quien lo miraba con curiosidad― Ya no tendremos que preocuparnos por Le Papillon― Marinette no entendió a qué se refería hasta que Plagg se le adelanto con un grito espantoso.

¡DIOS MIO! ― el Kwami negro vio como el Miraculous de la mariposa aún tenía muy, pero muy poca energía y por eso Nooroo aún no estaba presente― ¡¿Nooroo?! ― Plagg decidió interceder y poniendo una extremidad sobre el broche morado y lila este brillo y un Kwami salió disparado en un haz de luz de su interior. Ladybug y Plagg vieron a un Nooroo en completo shock. El Kwami lila estaba tosiendo y se veía mortalmente agotado.

― ¡¿Un Kwami?! ― bramo la heroína.

―Sí, el Kwami de Papillon…― volvió a ver a Gabriel tendido cual muerto en el piso― Mi padre…resulto ser el Villano que combatimos por más de un año― torció las cejas en un gesto agrio, Ladybug y Plagg no podían dar crédito a su propia razón ¡Lo que acababan de oír era imposible! ¿O tal vez no tanto?

― ¡¿Papillon tu padre?! ― La de nívea piel simplemente hizo la perfecta imitación de un pez abriendo y cerrando la boca, eso la había conmocionado de una manera asquerosa. ¿Acaso a algún ente retorcido le gustaba jugar con la vida de Adrien cual muñeco Vudú? Todas las dudas de Ladybug desaparecieron cuando sus orbes enfocaron a Nooroo de nueva cuenta quien apenas si sabía en donde estaba flotando y cuál era su maldito nombre. Usar su técnica especial de una manera totalmente opuesta para lo que fue creado casi logro destruirlo.

― ¿Nooroo, estas bien? ― Plagg floto al lado de su compañero hace tiempo perdido en acción. Este parpadeo pesadamente un momento y sus ojos lilas se embarazaron de asombro y lágrimas moradas y brillantes comenzaron a salir del Kwami con el tierno remolino en la frente.

― ¿E-eres tu Plagg? ¿De verdad? ― tomo de las manos al Kwami negro y no podía creer que el tacto fuera real, que no era otro sueño donde al fin lo rescataban― ¡¿Es enserio?! ¡DIGANME QUE NO ESTOY SOÑANDO! ― El Kwami lila en cuestión estaba histérico a lo que Plagg le propino una bofetada. Nooroo sacudió la cabeza y lo vio ya más calmado― Gracias por eso…― de inmediato se tensó y vio a Adrien observándolo― Adrien yo…― quería decirle tantas cosas y la vez no sabía cómo pronunciar ninguna de ellas.

― ¿Tú eras con quien mi padre discutía cuando me entere de que me culpaba de la muerte de mamá verdad? ― articulo neutro. Casi no había emoción en su voz. Nooroo simplemente asintió firmemente y para su sorpresa el peli-blanco le sonrió con una dulzura y agradecimientos tan inocentes que hasta dolían― Tengo que darte las gracias…― dicho esto le hizo un pequeño mimo en la cabeza a Nooroo el cual se sonrojo de morado intenso, había olvidado por completo como se sentía una caricia. Se había acostumbrado a los golpes hasta dudaba si no era masoquista ya― Gracias por intentar defenderme de…él…― con ''él'' todos sabían que hablaba de Gabriel― Ningún ser humano le había plantado cara a mi padre en mi defensa antes…veo que tú sí. Y eso me reconforta como no tienes idea…

―Y-yo e-este y…― quizá ese era el fin del Nooroo serio, pues el tímido y sumiso estaba volviendo a la superficie― ¡N-no tienes que agradecerme nada! ― sacudió la cabeza quitándose la impertinencia del sonrojo…cosa que no le funciono. El Kwami de la mariposa comenzó a sentirse realmente mal, todo estaba borroso y su pequeño estomago amenazaba con devolver su contenido, que no era más que simple bilis. Gabriel jamás se molestó en alimentarlo. Técnicamente solo necesitaba comer cuando sus energías se agotaban, pero hasta los Kwamis necesitan el sustento que cualquier ser vivo requiere para seguir existiendo.

―Tenemos que llevar a Nooroo con el Maestro Fu― sentencio Plagg quien le servía de muletilla al Kwami lila. Ladybug asintió pero había algo que hacer antes. Adrien comprendió en el instante que lo vio y le sonrió suavemente.

―El akuma…solo saldrá cuando el akumatizado consume la venganza…o si la portadora del Miraculous de la Creación lo purifica… ¿Estoy en lo cierto Nooroo? ― Adrien miro al pequeño Kwami que mostraba gran resistencia para alguien de apariencia tan delicada, ese solo asintió― Bien…como sé que no dejaras que mate al pequeño bastardo― Adrien levanto la máscara de Nekomata del suelo y se la entregó a Ladybug― Adelante…

La peli-azul tomo la máscara y comprobó que era de un acero bastante grueso y más pesado de lo que imagino. La única forma de romper la máscara era invocando al Lucky Charm. Y esperaba que le diera algo bueno.

¡LUCKY CHARM! ― la chica invoco su técnica suprema y del cielo le cayó una cierra automática redonda, algo pequeña y con el tema de su traje.

―Eso bastara…― Adrien sonrió y de inmediato sin que la peli-azul supiera que estaba a punto de desatar algo incontrolable logro cortar la máscara en dos. La mariposa negra salió volando y la atrapo con su yo-yo inmediatamente. Luego abrió el compartimiento pero antes de decir su típica frase la mariposa comenzó a chillar y a consumirse en llamas negras a pesar de que ya estaba purificada.

― ¡¿QUE ESTA OCURRIENDO?! ― bramo Ladybug y Nooroo no pudo creer lo que vio. De inmediato capto todo.

― ¡¿ADRIEN QUE HICISTE?! ― grito el Kwami lila volviendo a la vida de golpe. El chico comenzó a perder la apariencia de Homme Mort y cerrando los ojos pronto volvió a ser Adrien Agreste, el cabello rubio y los ojos verdes. Marinette estaba pasmada pues dichos ojos se fueron detrás de sus cuencas y el muchacho cayo de rodillas al suelo. La heroína logro sostenerlo a tiempo.

― ¡ADRIEN! ¡ADRIEN! ― Ladybug vio a Nooroo asustada y a punto de perder el juicio, Plagg estaba temblando en su sitio y Adrien no reaccionaba― ¡¿NOOROO QUE LE OCURRE A ADRIEN?! ― El Kwami lila estaba horrorizado. Y miraba con miedo y furia al hijo de su esclavizador.

―Adrien planeo todo esto― soltó de repente― ¡Los akumas no tienen limite, pero los humanos sí! ― voló hasta Adrien y comprobó que su pulso estaba descendiendo a una velocidad alarmante― ¡No puede ser! ¡El…el intercambio su alma con la del akuma!

¡¿Qué?! ― Ladybug estaba confundida y llena de pánico― ¡¿Eso se puede hacer?!

― ¡Es la única explicación! ¡Eso esclarece porque no permitió que Papillon supiera cuales iban a ser sus habilidades! ― bramo lleno de cólera para consigo mismo― Si el akuma era separado de el ambos perecerían…mis poderes eran demasiado inestables estando corrompidos… ¡El hizo algo que solo podrían lograr los Miraculous de la Destrucción y la Creación juntos!

Marinette puso la cabeza de Adrien en su regazo e intento todo para que este abriera los ojos. El chico apenas abrió unos milímetros sus orbes esmeraldas, enfocando borrosamente al amor de su vida quien estaba envuelta en un llanto inconsolable. Como pudo levanto su mano y le limpio una lágrima de la mejilla.

―N-no…llores― la voz de Adrien apenas era audible― R-apido…tienes…― hubo una pausa donde el rubio dejo de respirar y luego volvió a hacerlo de forma violenta― T-tienes que reparar los daños…

― ¿Por qué lo hiciste? ― Ladybug solo podía pensar en él. Al diablo parís, al diablo ella, al diablo todo ¡ESO NO PODIA ACABAR ASI! ― ¡¿Por qué lo hiciste?! ― La chica se aferró a él como si de esa forma no lo fuera a perder. El rubio solo sonrió dolorosamente irónico.

―No era…mi plan seguir viviendo…luego de todo lo que quería hacer…y que logre― Plagg se tragó un gigantesco insulto. Él sabía que Adrien pensaba de ese modo, pero el saberlo no amortiguo el golpe― No…llores My Lady… ¿Regresarías todo a la normalidad…por mí?

Ladybug solo cerro los ojos con fuerza innecesaria y con las manos temblando tomo la cierra y la lanzo al aire.

― ¡L-Ladybug…M-Milagrosa…!― apenas logro articular. De inmediato un remolino de luz cubrió la ciudad entera los akumatizados y sus armas desaparecieron, los daños a las estructuras, los incendios y las detonaciones se detuvieron. Justo cuando parís se creía perdida todo había vuelto a la normalidad, salvo por los heridos. Al parecer las heridas físicas no eran jurisdicción del poder de Lucky Charm. La ciudad entera se fundió en un solo grito de euforia y algarabía. Su heroína había triunfado.

Mientras Ladybug no hacía más que llorar e hipar abrazada fuertemente a Adrien.

― ¡PLAGG! ¡LLAMA AL 911 CONOCES DONDE ESTAN LOS TELEFONOS AQUÍ! ― Grito Ladybug mientras el Kwami negro se apresuraba a presionar el botón de emergencias que Adrien una vez le había comentado― ¡No te dejare morir Adrien! ¡NO MIENTRAS YO ESTE VIVA! ― La ira y las lágrimas la consumían. Pronto el último pitido de sus pendientes sonó. Adrien comenzó a cerrar los ojos y a sentir el frio de la muerte arroparlo. Pero la visión más increíble llego a sus ojos antes de que la luz se esfumara de ellos.

Su Lady…Ladybug estaba en su forma civil y el sonrió lleno de gozo. ¿Cómo no se dio cuenta antes si era tan obvio?

―Te amo…Marinette― dijo y temiendo que ese fuera el último aliento del rubio la chica lo beso suavemente pero ese roce venia cargado con todo el amor que sentía por él.

―Yo también te amo…el hombre del que te hable eras tú…―dijo más en un susurro creyendo que Adrien no la escuchaba ya. Se enterró en su pecho mientras maldecía. Pero para su sorpresa esta vio una lágrima caer al suelo y vio al rubio con rapidez.

―Gra…cias…― Adrien dejo de respirar con una sonrisa de inmensa felicidad en el rostro empapado de lágrimas.

―No…no….no…― Marinette comenzó a practicarle RCP pero no estaba dando resultado el masaje cardiaco. Pronto comenzó a oír la sirena de una ambulancia acercándose, Tikki estaba llorando a su lado ahora que Marinette estaba en su forma civil― ¡ADRIEN! ¡ADRIEN! ― luego de intentar la resucitación boca a boca por varios minutos sin resultado, la chica tomo una gran bocanada de aire y saco todo lo que sentía de su sistema a los gritos― ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAH! ― se aferró al cuerpo del rubio el cual perdía su calor progresivamente― ¡AAAAAAAAAAAAAAH! ― Plagg, Tikki y Nooroo no hacían más que evitar ver soltando sus propias lágrimas de duelo― ¡ADRIEEEEEEEEEEEEEEN!

Para cuando se oyeron las voces apresuradas de los para-médicos la peli-azul aun no entraba en razón. Tikki se alarmo de que entraran pues Plagg había quitado las barreras de acero que convertían a la Mansión Agreste en una fortaleza y la vieran en su estado civil en lo que prácticamente era una escena del crimen con dos hombres que no se sabía si estaban realmente muertos.

― ¡Marinette! ¡RAPIDO TE TIENES QUE TRANSFORMAR! ― Tikki no se fue por las ramas y saco la mitad de una galleta que estaba en el bolso de la peli-azul y prácticamente la deglutió sin masticar haciéndose algo de daño― ¡Marinette!

― ¡P-pero Tikki! ¿Tendrás energía suficiente? ― La de nívea piel estaba insegura y asustada, además no quería separarse del rubio por ningún motivo. Pero si quería hacer algo por Adrien tenía que actuar a la voz de YA. Cuando la Kwami bermellón la vio de manera intensa y le grito que no se preocupara por tonterías la chica asintió llorando pero con convicción― ¡O-Okey! ¡Tikki: Transfórmame! ― Marinette ya convertida en Ladybug abrió la puerta principal con estrepito dejando mudos a los para-médicos que esperaba todo menos ver a la heroína de parís ahí, comprendieron entonces que la situación era grave― ¡ENTREN RAPIDO! ― bramo la heroína, los sujetos de la ambulancia se quedaron impresionados por el estado de la Mansión, parecía que alguien había librado una guerra ahí, y no solo eso había dos hombres inconscientes que reconocieron de inmediato como Gabriel y Adrien Agreste. No por nada eran la ambulancia privada de la familia.

― ¡¿Qué ocurrió aquí?! ― espeto nervioso uno de los para-médicos, un sujeto de cabello rojizo y se notaba que era un completo profesional, llamo a sus otros dos compañeros para que buscaran dos camillas. Al primero al que se le acerco a verificar el pulso fue al rubio― ¡No hay pulso! ¡¿Ladybug cuánto tiempo tiene así?!

―Como dos minutos o más…― respondió nerviosa y al hombre se le disloco la mandíbula de la impresión― ¡Intente RCP pero el masaje cardiaco y la resucitación no funcionaron! ¡Por favor haga algo! ― suplico la heroína y el hombre asintió y grito un:

― ¡TRAIGAN EL EQUIPO DE RESUCITACION! ¡Maldición! ― dijo por lo bajo lo último pero la chica lo escucho, era realmente peligroso si el cerebro se quedaba sin oxígeno por más de tres minutos. Los otros dos hombres entrenados en situaciones extremas volvieron con un desfibrilador y una bomba de oxígeno manual. Uno de ellos fue a verificar como estaba el Sr. Agreste a lo que dio el grito de alarma:

― ¡El Sr. Agreste tiene el pulso muy débil!

― ¡Pónganlo en la camilla la prioridad aquí es el muchacho! ¡Ladybug me ayudara con la bomba de oxigeno! ― los otros dos pusieron a Gabriel en una camilla a lo que Ladybug se preparó mentalmente para ayudar, el para-médico que atendía al rubio saco unas tijeras y corto la el suéter y la camisa de Adrien dejando al descubierto el pecho, tomo el desfibrilador le coloco una especie de gel y frotando ambos aparatos bramo un: ― ¡Despejen! ― el pecho de Adrien salto pero el rubio no reacciono y no había actividad cardiaca en el pequeño monitor que tenía el desfibrilador, habían conectado un cable al pulso del hueco de su codo― ¡Carga a 136 Joules! ¡DESPEJEN! ― volvió a gritar y el pecho del rubio volvió a saltar. No había respuesta, la reacción del para-medico alertaba cada vez más al corazón de Ladybug de que le daría un infarto a ella si no había respuesta― ¡Carga a 200 joules! ¡DESPEJEN! ― una vez más intento que la descarga eléctrica surtiera efecto, ya era peligroso excederse la siguiente cifra sería para alguien con el doble del peso de Adrien― ¡CON UN DEMONIO! …¡CARGA A 250! ¡DESPEJEN! ― el hombre vio saltar la caja torácica del rubio y el marcador cardiaco estaba en cero…ya habían pasado más de cinco minutos.

― ¡NO SE DE POR VENCIDO PORFAVOR! ― grito Ladybug dispuesta a todo.

El hombre pareció dudar en su sitio hasta que la peli-azul soltó sin querer algo que cambiaría la imagen de Adrien para siempre.

― ¡PORFAVOR NO DEJE MORIR A MI COMPAÑERO! ― Las lágrimas salieron por primera vez de sus ojos delante de un civil, todos voltearon a verla.

― ¡¿Compañero?! ― grito uno.

― ¡¿El joven Agreste es…Chat Noir?! ― grito el segundo sin creérselo.

El para-médico que estaba con Marinette la vio fuertemente a los ojos.

― ¡SI! ¡ES CIERTO EL ES CHAT NOIR! ¡LOGRE ENCONTRARLO POR ESO LE PUDE GANAR A HOMME MORT! ¡PERO ESTA GRAVE! ¡AYUDA POR PIEDAD! ― Con ese último grito Marinette abrió los ojos de repente, sintió una corriente cálida atravesarla y como si el tiempo se hubiera relentecido creyó ver una mano femenina traslucida acariciar la mejilla sin color del rubio justo cuando el para-medico grito:

¡CARGA A 300! ¡DESPEJEN! ― el pecho de Adrien salto…y luego de segundos que parecieron eternos el marcador cardiaco comenzó a pitar― ¡TENEMOS PULSO! ¡RAPIDO HAY QUE LLEVARLO AL HOSPITAL! ― Luego de estos acontecimientos Ladybug tuvo que ayudar a pasarle oxígeno al rubio con la bomba manual mientras los otros dos verificaban el estado del padre de Adrien. Marinette no sabía si lo que había visto fue una alucinación causada por el estrés pero pronto lo olvido. Como si no hubiese tenido que haberlo visto. Plagg y Nooroo estaban escondidos, ambos tragando grueso y dando gracias al creador.

― ¡¿Ladybug que ocurrió aquí?! ― al fin se decidió a preguntar el más joven de los para-médicos. A lo que la heroína solo pudo poner la peor cara de rabia y desazón que logro gesticular.

―Hubo una pelea, se enteraran pronto de los detalles. Solo sálvenle la vida a Chat…y con respecto a su padre…― hubo un silencio y luego hablo― No les diré que sucedió con el…o no querrán salvarle la vida y lo necesito VIVO― el tono que uso para decir eso fue cruel y oscuro. Los hombres no sabían en que pensar. Sin más colocaron al rubio en una camilla y los subieron a ambos a la ambulancia― ¿A qué hospital van?

―Al Americano― dijo el hombre que logro resucitar a Adrien.

―Gracias por la información, estaré ahí en breve― dijo con vehemencia y los vio partir. Apretó sus nudillos hasta que algo de sangre logro poner más rojos los guantes de su traje, en ese momento se des-transformó. Tikki estaba exhausta pero a la mierda con todo el punto era salvar al rubio.

―Marinette…― intento hablar la Kwami pero la chica se le adelanto.

―Tikki…tengo un mal presentimiento…― dijo severa y consiente de que tenía que enfrentar a sus padres, a sus amigos…y a todo parís.

Ya estaba anocheciendo y Marinette llego a paso de condenado a muerte a su hogar. No le sorprendió ver a Alya y a sus padres esperándola en la panadería…pero si le sorprendió hasta dejarla más blanca que una pared ver a TODOS sus compañeros de clase reunidos ahí también. Apenas la vieron cruzar la puerta su madre se le fue encima en llanto dando gracias a Dios su padre quiso desmayarse como cuando Sabine dio a luz a Marinette, Alya y Nino corrieron a verla y los demás solo se levantaron de donde estuvieran sentados para verla con una enorme ilusión en los ojos.

Marinette inmediatamente fulmino a Alya, alias la obvia culpable de que se regara el chisme.

― ¡Alya! ― Obviamente todo estaba en el Ladyblog. La morena tuvo la osadía de reclamarle muy digna.

― ¡Es lo mínimo que te mereces por no contarle a tu mejor amiga que eres Ladybug! ― Alya estaba sin dudas molesta, feliz y con ganas de saltarle encima a Marinette y abrazarla hasta dejarla sin oxígeno. Al fin Homme Mort había caído y todos en la ciudad lo sabían.

― ¡¿Es cierto entonces?! ― Chloe…todos menos Chloe. Pensó Marinette mientras la rubia se le acercaba a verla como si fuera una aparición de la Virgen María― ¡¿Cómo es posible?! ¡¿TU LADYBUG?!

― ¡CHLOE! ― le regañaron todos los presentes. Tikki no soporto más estaba harta y tenía hambre así que salió del bolso y se apresuró a devorar las galletas del mostrador. Todos se quedaron viendo raros y algo asustados a la cosita roja con motas que le dio un empujón a Chloe y se puso a comer galletas.

― ¡Tikki! ― Marinette se cubrió la boca en el acto asombrada.

― ¡Ya todos lo saben y estoy estresada Marinette! ¡DEJAME COMER! ― Todos se pusieron azules cuando la oyeron regañar a la peli-azul…y de paso de que hablara.

―Creo que es hora de explicar muchas cosas jovencita― dijo el padre de Marinette intentando sonar lo más paternal posible y fingir que no quería ponerse a gritar como un fanboy y castigar a su hija de por vida al mismo tiempo.

Pronto el largo suspiro de la peli-azul indico que sería una noche larga.

―Primero que nada― hablo de forma seria tanto que muchos tragaron grueso― Encontré a Chat Noir…pero esta grave...

― ¡¿Chat Noir?! ― Alya salió como la portavoz del grupo― ¡¿Dónde estaba, que le ocurrió?! ― todos querían saber con ansias horrendas.

―…Fue secuestrado por Le Papillon con ayuda de Homme Mort…― cerro los ojos fuertemente― Esta en el Hospital Americano…me iba a dirigir hasta allá ahora mismo. Pero necesitaba que Tikki repusiera fuerzas primero…― cuando le preguntaron si la tal Tikki era la cosita roja que comía galletas con cara de querer matar a alguien ella respondió que sí y que con su ayuda era que Ladybug podía existir.

―Ya que nos estamos sincerando y todo… ¿Tienen Camembert? ¡No he comido en semanas! ― Un gatito negro diminuto salió volando del bolso y se le acercó al padre de Marinette a preguntarle si había queso…el hombre casi lo golpea del susto como si fuera una mosca enorme o algo― ¡OIGA MAS CUIDADO!

―Ladybug…si no es molestia ¿Tendrás malvaviscos? ― ese fue un semi inconsciente Nooroo que veía a todos más allá que acá del mundo de los vivos.

― ¿Cómo cuantos bichos parlantes tienes en ese bolso Marinette? ― ese fue Nino quien ya se le hacía muy chistosa y bizarra la situación.

Si había mucho que explicar.

El interrogatorio fue tan estresante y largo que Marinette vino saliendo de su casa a las tres de la madrugada junto a Plagg y Nooroo ya transformada en Ladybug. Sus padres insistieron en ir con ella, cosa que no pudo evitar, lo que no sabía era que Alya como futura reportera que seria se colaría en el hospital.

Cuando Ladybug se apersono en el Hospital Americano de parís no le sorprendió ver a toda la presa del país a las afueras obviamente esperándola. Muchos comenzaron a lanzarles preguntas como proyectiles a lo que Ladybug dijo un escueto: ''Sin comentarios'' hizo lo posible para que sus padres entraran sin ser empujados y lograron atravesar las puertas corredizas, de inmediato las enfermeras y los internos del mejor hospital vanguardista en la ciencia médica de la capital de Francia la recibieron. Sabían que vendría. La heroína fue directamente con la recepcionista.

― ¿En qué habitación esta Adrien Agreste? ― pregunto seria y con valor. No obstante la recepcionista bajo la mirada con dolor.

―Ladybug…el joven Agreste esta en terapia intensiva…no puede recibir visitas hasta que este fuera de peligro…

― ¡¿Terapia intensiva?! ― Ladybug grito tan fuerte que se escuchó el eco de su furia por todo el hospital, de inmediato escucharon pasos apresurados corriendo en su dirección. Un doctor con pinta de haberse desvelado toda la noche la vio, si no fuera por su deplorable aspecto el hombre luciría como una eminencia profesional.

―Ladybug…― dijo recuperando el aliento― Soy el jefe de Neurología: Christian Dómine…necesito que me acompañe por favor― pidió seriamente el hombre a lo que la heroína fue tras sus pasos. Sus padres decidieron esperar en la sala de espera. Cuando les preguntaron quiénes eran, nadie espero que dijeran ''Los orgullosos padres de Ladybug'' apenas un reportero que tenía el oído pegado a la puerta escucho esto, todos los que tuvieran una cámara y un micrófono entraron en estampida.

Los Dupain-Cheng jamás se habían sentido tan asustados y acosados en su vida.

El doctor Dómine condujo a la heroína hasta su oficina, era de vidrios polarizados en lugar de paredes, había un escritorio negro y varias sillas giratorias de cuero negro y una computadora de última generación.

―Ladybug…precisare ir al punto…no le tengo buenas noticias con respecto al estado de Chat Noir…es decir…del joven Agreste― se autocorrigió el profesional. Cuando llegaron los para-médicos gritando que tenían a Chat Noir medio muerto en la ambulancia él estaba tomándose un café y de inmediato lo escupió con furia. Nunca pensó que terminaría en sus manos la vida del rubio― Luego de pasar por las revisiones de rutina, los rayos X y demás lo pasaron a tomografía. Descubrieron un daño masivo en el cerebro, más que por la falta de oxígeno creemos que fue por un shock desconocido…las células cerebrales están quemadas…no sabemos que ocasiono tal escenario…intentamos intervenirlo soy el Neurocirujano en jefe…no pude hacer nada…― el hombre guardo silencio y sentencio lleno de pesar― Adrien Agreste tiene muerte encefálica…está en estado vegetativo permanente…

Los ojos de Marinette no enfocaban…las lágrimas comenzaron a caer una tras otra mientras ella no reaccionaba.

―Lo siento mucho…

― ¿En qué estado este Gabriel Agreste? ― pregunto con un odio corrosivo en la voz.

―El Sr. Agreste presento fracturas casi irreparables desde la vértebra espinal C-1 a la C-7…esta tetrapléjico pero estable…con mucha terapia quizá y solo quizá pueda mover la mandíbula y hablar en unos años…

El muy maldito de Gabriel seguía vivo. Tan inútil como un monigote pero VIVO.

Eso enfureció de más a Ladybug.

Cuando Marinette llego a la sala de espera sus padres vieron que su hija tenía los ojos inyectados en sangre, siendo Ladybug su deber era permanecer profesional. Intentaron hablar con ella pero fue inútil. La chica los paso de largo y se dirigió a un reportero con bravuconería alzando la voz.

― ¡TENGO UN ANUNCIO QUE HACER! ¡¿Quiénes son la cadena más importante aquí?! ― De inmediato un reportero internacional apareció. CNN sí que tenía a Francia en la mira. Ladybug tomó el micrófono con brusquedad y pregunto a los gritos: ― ¡¿Están transmitiendo?!

― ¡S-si! ― dijo el camarógrafo y le peli-azul tomo venganza para con el padre de Adrien.

―Soy Ladybug…he de anunciar que mi compañero Chat Noir, héroe de parís, gran hombre y valeroso ser conocido aquí y ahora como Adrien Agreste…se encuentra en estado vegetativo permanente― todos jadearon a modo de espanto y no termino ahí la cuestión― Tengo que anunciar la derrota del Villano de parís, Le Papillon. Quien resulto ser nada más y nada menos que el padre bilógico de Chat Noir. Gabriel Agreste― los gritos y preguntas de los reporteros sonaron como una cacofonía insana pero eso no la perturbo― Se encuentra en estado de tetraplejia pero espero que le den cadena perpetua o la pena capital. Ya que es el UNICO culpable del estado de su propio hijo y de todos los atentados que ha llevado a cabo en contra de nuestra ciudad― sin más devolvió el micrófono a quien le pertenecía y se perdió en el cielo usando su yo-yo. Había olvidado que sus padres la acompañaron y no pudo ver como Alya entre la multitud con la cara empapada por las lágrimas intento frenarla. Había grabado todo con su celular.

Plagg seguía en el hospital, mas específicamente se escondió en la sala donde tenían a Adrien. No se alejaría de él, y menos ahora que sabía en qué estado estaba. Nooroo decidió ir volando donde el Maestro Fu sin poder ocultar su brillante llanto todo el camino.

La señora Sabine tenía muchas horas consolando a su hija. Sabían que ella iría a casa luego de la noticia, Marinette había estado llorando tanto y por tantas horas que su padre tuvo que prepararle un suero casero para que no se deshidratara. Tikki la acompañaba en su duelo viendo al suelo sin un atisbo de vida en los ojos. Sabine no hacia mas que acariciar la espalda de su hija quien lloraba sin hacer ruido en sus piernas en la sala de estar. Ya su garganta dolía tanto que no podía gritar. No le sorprendería si se quedaba afónica unos días.

Fueron días duros para todos. Pero fueron infernales para la peli-azul.

Habían pasado seis meses. Marinette iba a visitar a Adrien todos los días al hospital hasta muy entrada la noche. No le restringían horarios ahora que sabían que ella era Ladybug. Ya no había villanos que combatir…ya no había necesidad de los héroes de parís. Por supuesto todo lo estaba pagando el Hospital era lo menos que podían hacer por quienes los salvaron tantas veces. Alya termino publicando en el Ladyblog todo lo acontecido, dio a entender que Homme Mort solo fue un títere creado por Papillon y ahora era una activista pro-derechos humanos en internet y muchas otras fuentes. Ya todos habían ingresado a una universidad. Ya la preparatoria había terminado hace tres meses. Marinette quería tomarse un año sabático o sino dedicarse de lleno a ser panadera. No quería seguir sus sueños ahora que la razón de su alegría nunca iba a despertar.

Como siempre estaba sentada en un banquillo en la suite más prestigiosa del hospital. Donde un Adrien vestido de blanco permanecía en cama, con una expresión de paz increíble en su rostro. Si no fuera por el horrible tubo en su cuello que le suministraba oxigeno casi podría jurar que estaba plácidamente dormido.

Plagg y Tikki estaban ahí. Siempre con ella. Plagg todas las noches dormía junto al rubio y en ocasiones conversaba con él, no estaba en negación total…o eso decía el.

En cuanto a Gabriel, este fue condenado a cadena perpetua, debido a su estado seria remitido a una casa por cárcel por el resto de su vida. Hubo manifestaciones pidiendo la pena capital. Hubo mucha deliberación y polémica inclusive desobediencia civil el juicio fue largo y ningún abogado iba a defenderlo. Ni siquiera los que eran pagados por el estado. No obstante la Corte Suprema de Justicia fallo en su contra alegando que sus crímenes estaban tipificados más allá del terrorismo y que no ameritaba juicio alguno. Fue condenado a ser vigilado por policías que le administrarían lo básico en cuidados hasta que muriera de forma natural. Gabriel era consciente de que nunca podría volver a moverse con mucha suerte quizá pudiera hablar. Lo que nadie espero fue que al cumplir los seis meses forzara su mandíbula a abrirse y cerrarse mordiéndose la lengua hasta arrancársela.

Nadie noto que murió ahogado en su propia sangre sino hasta el día siguiente. Marinette tenía el periódico con la noticia del suicidio de Gabriel en manos. Y no sintió nada al leerlo.

―Marinette― la voz del Maestro Fu entrando a la estancia la sorprendió. Esta venía a paso relajado acompañado de Wayzz y Nooroo quien vivía con el Maestro ahora.

― ¡Maestro Fu! ― le dedico una sonrisa. Pero todos sabían que Marinette no sonreía auténticamente desde hace mucho y no sabían si volvería a hacerlo. La habitación siempre estaba a rebosar de rosas de todos los colores, tarjetas y regalos. Todos los amigos y conocidos de Adrien lo iban a visitar, pero ninguno a diario como Marinette, solo Alya y Nino iba lo suficientemente seguido casi como ella.

―Tengo algo que decirte― dijo el anciano con convicción en la voz― Bueno…es más una idea que Nooroo ha estado pensado durante mucho y después de discutirlo creemos que es factible.

― ¿De qué me están hablando? ― no supo porque pero algo cálido se instaló en su corazón al ver como el Kwami lila se acercaba sonriendo y sorpresivamente con su Miraculous en las manos.

―Marinette…Gabriel quería los Miraculous de ustedes dos para traer de la muerte a la madre de Adrien― confeso el pequeño Kwami lila, Tikki y Plagg lo escucharon serio― Quien tenga los Miraculous de la Destrucción y de la Creación…obtendrá poder absoluto. No obstante traer a alguien de la muerte es incluso difícil para Tikki y Plagg juntos…casi…insostenible― tomo aire y volvió a hablar― Adrien no está muerto, solo su cerebro lo está medicamente hablando…propongo que uses tanto el Miraculous de la mariposa como el de la Destrucción para traerlo de vuelta…y además hacer un par de cosas extra…

― ¡¿Es posible?! ― dijeron la peli-azul y los respectivos Kwamis involucrados.

―Todo es posible si lo crees― dijo Nooroo entregándole su Miraculous a Marinette con una gran sonrisa― Es tu decisión.

Casi como un rayo Plagg saco de un cajón el anillo plateado que le pertenecía al rubio y se lo entrego. Había fuerza en sus ojos verdes. Marinette no podía creerlo, pero cuando vio a Tikki sonreírle con la fuerza de siempre tomo su decisión.

Se colocó el broche en el pecho y el anillo en el anular derecho.

― ¿Qué debo decir ahora? ― pregunto con la esperanza a flor de piel. El Maestro Fu respondió sonriendo un:

―Di: Hope Miraculous. Transfórmenme.

―Lo hare― la peli-azul vio a los tres Kwamis y desde el fondo de su alma pidió: ― ¡HOPE MIRACULOUS: TRASNFORMENME! ― los tres Kwamis fueron absorbidos por sus respectivos prodigios haciendo que el destello de luz que rodeo a Marinette fuera cegador. Pronto dos hermosas alas blancas de ángel que debían tener tres metros de envergadura salieron de la espalda de la chica, un vestido blanco y recatado al estilo del siglo XVIII con hermosas costuras y brillantes encajes plateados la cubrieron un antifaz blanco cubrió su rostro no obstante había dos cuencas negras donde debían estar sus ojos. Su cabello ahora llegaba a sus talones. La chica parecía un ángel.

Se acercó a Adrien y sabiendo que hacer junto sus frentes y recito:

Breath Of Life…― el rubio comenzó a resplandecer junto con toda la habitación. Pronto el tubo desapareció de su cuello y los cables también. Las intravenosas, todo desapareció y el muchacho comenzó a respirar por sí solo. Marinette no se detuvo ahí se separó de Adrien y volvió a susurrar un: ― ¡Redention! ― Pronto un segundo sol cubrió a parís, todos los que fueron tocados por esa luz olvidaron los eventos ocurridos a causa de Homme Mort. Solo quedaría en sus mentes que Chat Noir y Ladybug habían derrotado a Papillon quien decidió cobardemente suicidarse. Los recuerdos de Adrien también fueron suprimidos. No quedaría rastro de haber cometido todo lo que hizo estando akumatizado, pero habría una clausula en su mente que le haría saber que una vez cedió al mal absoluto y fue absuelto.

Una vez todo dejo de brillar Marinette se des transformó. No tenía idea de lo que acababa de hacer, pero todo vino progresivamente. Apenas alzo su mirada ensancho los ojos.

Una bellísima mujer rubia de ojos verdes estaba parada al lado de Adrien viéndolo con amor, tenía enorme y frondosas alas. Esta vio a Marinette y en le dio la gracias desde el fondo de su corazón con un asentimiento de cabeza.

Luego desapareció.

― ¿Dónde…estoy? ― Marinette salto en su sitio al oír la voz de su amado. Adrien estaba despierto y la veía con asombro― ¡¿Marinette?! ― vio a todos lados y vio como Plagg lloraba de emoción y se le fue encima― ¡¿Plagg?! ¡¿PERO QUE?! ¡AH! ― Marinette también le salto al cuello a abrazarlo y llorar de felicidad de extrema felicidad. Antes de que el rubio hiciera nada ella ya lo estaba besando con respiración. Se separó asustada de que el no recordara quien era ella, que fue Ladybug…― ¿Por qué esa cara…My Lady? ― ahí estaba el juguetón gato negro que la amaba y el rubio que se robó su corazón.

― ¡TE AMO GATO TONTO! ― sin más volvió a hundirse en el en un beso apasionado.

FIN.

N/A: Bien, gracias por seguir esta historia. Ahora someteré a votación lo importante. Los que deseen un epilogo háganmelo saber cómo una postdata después de dejar su comentario. Eso sí me tardare en escribirlo.