Respuestas!

Ana: bueee… el Mundial resultó como la mona, pero en fin…Hermione, no sé debía quejarse tanto :P…saludos y besos.

Sheila Ruiz: volverá, volverá….quizás! Jejeje…saludos

Pinklongbottom: muchas gracias! Y suerte a ti también

PRINCESS: mmhh… una Hermione abusadora no está mal… y su galán, en fin ¬¬

WpG-love: De seguro le dará algunos más ( sin fiebre, espero) y en cuanto al tiempo de actualización y longitud, hago lo que puedo :S

Lord Xolur: gracias por el animo :) y no hay problema con la impaciencia! Perdón por dejarte en suspenso

RafaelErnesto: bueno, muchas gracias por el comentario, me hace feliz que te guste el fic! Y Ron… todavía le queda mucho por sufrir muajajajaja

Celestana: jejejeje… me temo que no, el mayordomo es viejo y amargado… y Ron no contagió a Sally dado los estrictos e histéricos cuidados de Hermione.

Saluditos…

BiAnK rAdClIfFe: que bueno que hayas reído! Je, ternurita? Seguro… P Saludos para ti también!

Klass2008: jejeje… claro que las tiene:D

Yo: Si, señor! Y aquí está la actualización que tanto reclamó.

Seel: Gracias, gracias… que bueno que causo tanto! Besos!

Verónica black: Muchas gracias por el comentario! Realemente no me base en ninguna película, pero cualquier parecido con la realidad, telenovelas y películas es mera coincidencia! ; ) Es 100 cerebro mío!


Niñera de dos

Capitulo 10: Bienvenida a l' Mansión LeBlanc

Aquel hall era amplio y bellísimo. Decorado con mármol, terciopelo, algunas plantas y de frente a la puerta una gran escalera. Justamente a la altura de aquella estructura se hallaba una mujer de mediana edad avanzada y un joven de hermoso rostro a su lado, además de un importante numero de mujeres con el clásico traje de mucama. Hermione se quedó anonadada por unos instantes hasta que logró reaccionar y acercarse hacía las otras dos figuras.

-Hermione Granger, mucho gusto- dijo acercándose respetuosamente a la mujer.

-Victorie LeBlanc, encantada- respondió la mujer- él es mi sobrino, Alexis Daubrecq.

-Mucho gusto- volvió a repetir cordial mirando hacía donde estaba aquel joven, que sin previo aviso tomó su mano y se la besó cordialmente, haciendo que Hermione se sonrojará de los pies a la cabeza.

Prontamente hicieron que se cambiará de ropa y bajará a cenar. Hermione, le dio varias vueltas a su nuevo cuarto y se zambulló y brincó en la gran cama con baldaquinos de seda. Sonreía como loca, puesto que se sentía como una princesa.

-Ya lo sabes, Alexis, compórtate como un gran señor- le recordó por lo bajo la abuela, cuando vio a Hermione cruzar el salón en dirección a la mesa. Estaba radiante, y este hecho no fue pasado por alto por Alexis.

Había pasado entonces un día desde que Hermione había partido a tierra lejanas que Sally captaba perfectamente la ausencia de su nana, por lo que no había dejado de llorar por horas y Ron, que siempre se jactaba de que era buen padre, en esta ocasión estaba desesperado. No fue recién hasta que un inusual hallazgo que la pequeña se calmó. Estaba paseándola por la casa para tranquilizarla cuando en eso encontró tirado en el suelo un pañuelo de la mujer que solía usar al cuello en días de viento, como tenía las manos ocupadas decidió echárselo al hombro. El pañuelo en cuestión estaba totalmente impregnado del olor a Hermione, con lo que Sally dejó automáticamente de llorar al sentir aquel aroma que la hacía sentir protegida. Desde ese momento, Ron mantenía siempre el pañuelo al alcance de la mano.

Los primeros días en la mansión fueron toda una aventura para Hermione, dado que el lugar era muy grande. Pero hubo un lugar del cual se enamoró en el primer instante que lo vio, obviamente, la biblioteca. Era enorme y tenía libros de varias partes de mundo. Luego de unos días, se había hecho realmente habitué a aquel lugar. Solía enroscarse en un amplio sillón que había allí y leer hasta que la luz que entraba por el amplio ventanal cortinado le era insuficiente.

-Tu abuelo- escuchó una voz atrás suyo- también le encantaba leer- terminó.

Hermione se volteó sorprendida. Era su abuela. La mujer siguió avanzando hasta el ventanal que daba al jardín.

-El Dr. Pinot terminará mañana los papeles de la herencia- dio un pequeño suspiro- así que a partir de mañana todo esto será tuyo…

Aquel tuyo le pesó a Hermione, quien intentó reanudar su lectura pero le fue imposible.

-Y dime, Hermione- comenzó la mujer, esta vez se sentó en un sillón en enfrente de ella, para poder contemplarla mejor- imagino que te quedarás para el baile de Año Nuevo, debemos presentarte al resto de la familia y al resto de la sociedad, después de todo eres la nieta heredera.

-Oh, pero yo no venía preparada para una fiesta, y menos de esa categoría… no traje más que jeans, camisetas y suéteres- respondió algo trastornada.

-Eso se ve- dijo la mujer alzando una ceja- pero tiene remedio… iremos de compras- solucionó poniéndose de pie.

Mientras tanto, en Inglaterra, muy lejos del gran paseo de compras de Hermione y su abuela; Ron, Harry y Ginny, decoraban la casa del primero según los colores de la Navidad, mientras Sally venía emocionada el tintineo de las luces del árbol.

-Mañana es Nochebuena y pasado Navidad- suspiró Ron, mientras sostenía la escalera en la cual Ginny estaba trepada poniendo las guirnaldas.

-si, sabes que tienes que estar a las ocho en lo de mamá, no?- preguntó severa Ginny, mientras comenzaba a bajar.

-Si, si, lo sé- asintió Ron- té y galletas?- ofreció señalando la cocina.

-si, por favor- respondió Harry, frotándose el abdomen.

El Dr. Pinot caminó a paso veloz por los corredores de la mansión que conducían a la gran sala, donde solo estaba la Sra. LeBlanc. Tocó su bigote con nerviosismo antes de entrar e hizo un mohín de felicidad en sus labios. Finalmente entró.

-Dr, que sorpresa- saludó la mujer, depositando con cuidado su taza de té.- qué lo trae por aquí? Ha terminado por fin la sucesión?

-Digamos, Madame, que ha surgido un inconveniente bastante conveniente- respondió- he terminado de analiza el testamento y resulta que el último paso para que la señorita Granger reciba la herencia es que el hecho de que debe estar casada.

-Casada?- preguntó intrigada- cual es la conveniencia de eso?

-la señorita Granger es soltera aún, pero si se casará con alguien de nuestra conveniencia…

-La fortuna seguirá en nuestras manos, que inteligente!- soltó la mujer feliz- pero con quien?

-Yo acepto, tía- dijo Alexis entrando a la sala.

-En verdad?- preguntó la mujer emocionada.

-Claro… ya casi puedo saborear ese dinero.

Hermione, por su lado, estaba totalmente ausente de los planes de su familia, puesto que se hallaba enfrascada nuevamente en uno de los tanto libro de que aquella biblioteca.

Por la noche, luego de haber estado toda la tarde practicando, la abuela le comunicó a Hermione la noticia del testamento, con la cara más lastimera que pudo poner.

-Yo, realmente lo siento… pero lo expresa claramente el testamento- argumentó la mujer.

-No puedo créelo… que haré ahora?- murmuró la chica, sentándose finalmente a la mesa. Lo que no sabía realmente era de la poción de amor que se alojaba perfectamente camuflada en su, a la vista, inocente puré de papas, que gustosa engulló. Momentáneamente sus problemas quedaron olvidados ante la cena de Nochebuena.

Ron se despertó ante los quejidos de Sally, ambos se habían quedo a dormir en la Madriguera. La revisó y descubrió con muy poco placer que se había ensuciado. Feliz Navidad, papá pensó Ron mientras le retiraba el pañal sucio a su hija. ¿ Cómo podía ser que se hubiese acostumbrado tanto a las labores de Hermione y ahora le repugnara de sobre manera cambiar a la bebé?. Cuando estuvo lista se encaminó a la cocina a preparar la mamadera de la pequeña.

-Oh, que tierno, el papá del año y su hijita- canturreó Ginny entrando a la cocina.

Ron no le respondió y la fulminó con la mirada. Luego pasó a Sally a los brazos de su tía para poder seguir tranquilo con la mamadera.

- Y cuando vuelve Hermione, Ron?- preguntó la mujer, mientras acariciaba la espalada de su sobrina.

-No lo sé, supongo que mañana o pasado- respondió fingiendo despreocupación.

-Oh l' amour…broke my Herat- canto Ginny por lo bajo, definitivamente la misión de su vida era molestar a Ron y se sonrió por ello.- Hey, Ron, qué paso con Nate?

-Ja, que bueno que preguntas eso- dijo feliz- rompieron.

-Eh? Cuando?... maldita cretina, no me dijo nada y eso que yo soy su mejor amiga.- masculló la mujer molesta.

-Bueno- comenzó el pelirrojo sonrojándose- a mi tampoco me lo dijo, verbalmente.

-Y como te enteraste entonces?

-Lo leí en su diario- confesó.

-Qué? Como puedes ser tan imprudente y chismoso? Se lo diré y te matará!- la chica miró a su hermano amenazadoramente y respiró hondo- ahora dime!

-Je, chismoso quien?.

-Cuéntame!

-Ok, ok… el de dio cuenta que en realidad amaba a su novia y si más explicaciones largó a Hermione, supuestamente se dio cuenta de ello en el tiempo que Hermione no estuvo con él por cuidarme a mi.

-Vaya… o sea, tienes el campo libre y tú como un estupido la dejaste irse a Francia sola- culminó la mujer seria.


Notas de la autora: perdón por la tardanza! demasiadas pruebas para mi gusto ¬¬... en fin, espero que les haya agradado y que continuen leyendo el fic... estoy de vacaciones ( por fin!) así que es probable que esté de nuevo por aquí en breve, pero no prometo nada ;)... Ah, se me olvidó decir que quien quiera puede agragarme a su msn !

Saludos...

Ekishka...