Declaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.
Advertencia: Lo de siempre xD
Prohibido besar
10. Touché
¿Una respuesta? ¿Y qué carajo venía a responderle esa idiota a esas horas a Sakura? Oh, por favor, era patético. ¿No podía venir en otro instante? No, tenía que venir ahora, justo ahora. Joder, su puta madre. Y si tan urgente era lo que tenía que decir ¿por qué no hablaba? ¿Se le comió la lengua el gato o simplemente se hace el interesante? Sasuke optaba por la segunda opción, es más, sólo con ver esa estúpida sonrisa en su rostro le daban ganas de vomitar. "Tienes curiosidad, sientes curiosidad, Uchiha." No. "Sí, eres tan fácil de irritar como de predecir." Vete a la mierda y cállate.
Sakura estaba ansiosa, sus ojos verdes revolotearon buscando algún sentimiento que pudiera decirle que pensaba el Anbu, pero nada pasó, nada vio, sólo esa sonrisa hipócrita en su rostro. Estaba comenzando a impacientarse. Se aclaró la garganta y se cruzó de brazos, dando unos pequeños golpes con su pie derecho, haciendo un ruido sordo contra el suelo.
–Sai, habla de una maldita vez.
Sí, habla de una jodida vez, apoyó el Uchiha mentalmente, pero manteniendo las apariencias, sin hacer un solo ruido delatador de su presencia y apretando los puños con fuerza. Él también deseaba saber cuáles serían las palabras de Sai, muy a su pesar. Pero jamás lo reconocería en voz alta, jamás.
–Después del beso y de tus palabras, estuve pensando.
El chico hizo una breve pausa en la que la pelirrosa casi muere por un infarto cardiaco, estaba segura de que en cualquier momento su corazón se escaparía por su boca. Por su parte, Sasuke, apretó aún más los nudillos al recordar ese maldito beso. ¿Sus palabras? ¿Ah, pero además habían hablando? "Todos no son tan mudos como tú, Uchiha" ¿Y qué cojones la había dicho Sakura para que el tipo viniera a las doce de la noche a su casa? Frunció el ceño, enojado, no esperándose aquello y agudizando más su audición, sin ser estrictamente necesario, para escuchar la jodida respuesta que nunca llegaba.
–Estuviste pensando ¿y qué más? –alentó Sakura con tono tembloroso.
–Fui a la biblioteca de Konoha y estuve leyendo un libro acerca de los sentimientos. Sé que me dijiste que no querías una respuesta basada en un libro, pero eso me ha ayudado a ver mejor la situación. –Qué consuelo, pensó–Y he llegado a una conclusión.
¿Esto era acaso una tortura o algo así? Joder, ¿no podía soltarlo y ya está? Sakura iba a explotar en cualquier momento y encima todo esto era culpa suya por andar de bocazas y darse aires de la señorita psicóloga, cuando la que tenía allí realmente problemas serios era, nada más y nada menos, que ella.
A Sasuke le entró un tic en el ojo. ¿Leyó un libro y venía a contarle el resumen o algo? ¿Lo siguiente qué sería? ¿Sacar el té y las pastas? Simplemente esto era patético y cada vez le quedaba más claro que ese tío era estúpido y parecía que tenía cierta fascinación por hacerse el misterioso. Podía notar la tensión en todo el cuerpo de Sakura, era perfectamente palpable sus ansias y desesperación por obtener la información completa de parte del Anbu y este ni se inmutaba.
– ¿Qué conclusión, Sai? Habla de una jodida vez. –ordenó ya estresada Sakura, dando un golpe contra la puerta.
–No hace falta que te pongas así, feita. –la tranquilizó con tono calmo, acentuando más su sonrisa. –He llegado a la conclusión de que estás enamorada de mí.
Ah…. ¡¿Qué? Esas simples palabras inocentes provocaron una apoplejía cerebral en Sakura Haruno, una pelirrosa bipolar con fuerza sobrehumana, médico ninja de la villa de la hoja, discípula de la gran Tsunade y maestra en el arte dar collejas a Naruto Uzumaki. Simplemente se quedó en estado de shock. Estática, empalideció notablemente y la jodida frase pronunciada no dejaba de repetirse en su cabeza, como si se hubiera trabado en ese instante y el disco estuviera rayado. No podía avanzar, era incapaz de razonarlo. ¿Ella enamorada de Sai? "Estas asquerosamente quemada, Sakura."
¿Sakura enamorada de ese bastardo suplente? Era una broma ¿cierto? "Y si fuera cierto ¿qué?" Eso no era posible. Es más la situación en sí misma era tan inverosímil e inconsistente. ¿Qué clase de locura era aquella? Apretó la mandíbula con fuerza, sintiendo la presión en sus dientes. Sakura no estaba enamorada de ese tipo. No. "¿Cómo lo sabes?" Porque…sí. Ella era suya. "Las cosas cambian, Uchiha. Ella estaba enamorada de ti con doce años, ya no es una niña" Eso ya lo sabía, era consciente de que no era una mocosa, era una mujer, su mujer. "Y si es tan tuya como dices ¿por qué ya no es tan cariñosa contigo como antes de ese beso con Sai?" Mierda. Eso último logró sembrar la duda en él, aparte de despertar toda esa ira que en días no había sentido. Esa que lo hacía arder en llamas rojas, esa misma que lo enervaba y revolvía sus entrañas en busca de sangre.
– ¿D-de d-donde s-sacaste eso?
Se recordó a la pobre Hinata hablando, sólo que ella era más tierna, sus tartamudeos iban acompañados de suaves sonrojos adorables y, seguramente, ella no sanaba tan jodida como sonaba Sakura. Vaya mierda de vida esta. Y todo por abrir la boca y tratar de vengarse. Estúpida venganza. ¿No le había arruinado ya suficiente la existencia?
–Del libro. Según el escritor, cuando una mujer quiere un beso de un hombre es porque ella está enamorada de él y reclama sus labios para sellar su amor.
Confirmado. Iba a vomitar. Tanta palabrería cursi lo estaba empalagando y provocándole unas ganas horribles de asesinar. Ni siquiera le hacía falta su katana, con sus manos desnudas rompería el cuello de ese bastardo. Sí, eso haría. "¿Por qué vas a pegarle?" Por tratar de quitarle lo que era suyo. "Tú lo que eres es un imbécil".
–Sai, yo no…–suspiró audiblemente, tratando de mejorar su respiración entrecortada. –Yo no te pedí el beso por ese motivo.
Él lo había cambiado todo ¡todo! Sabía que era una mala idea hacer pensar al Anbu. Joder, él era un mierda en lo que respecta a las emociones, era un niño pequeño aprendiendo a experimentar. "Y sin embargo, tú fuiste la que le pidió buscar en su interior." Él no ha buscado en su interior, sólo ha sacado una conclusión equivocada de lo ocurrido y ha supuesto cosas que no son.
Sai ladeó la cabeza, sorprendido. No comprendió como su brillante deducción fue negada por la pelirrosa.
–Entonces ¿por qué?
Sasuke, por primera vez desde que toda esta escena comenzara, sintió que el suplente empezaba a hacer las preguntas a adecuadas y estaba siendo útil.
–Porque estaba confusa y no pensaba con claridad.
–Pero en el libro ponía que…
– ¡Olvídate del estúpido libro! –a estas alturas Sakura se sentía muy frustrada consigo misma y con su amigo. –Yo te pedí que me dijeras qué sentiste cuando nos besamos porque me sentía culpable.
Sai se rascó la cabeza sin entender completamente el comportamiento de la pelirrosa. Por su parte, la joven se había olvidado de que justo detrás de ella un aura oscura emanaba del cuerpo de Sasuke Uchiha, que se encontraba escuchando con suma atención y cuidado cada palabra allí pronunciada.
– ¿Culpable por qué?
Sakura suspiró. ¿Qué por qué? Veamos…ah, sí, claro. ¿Por qué estaba enamorada de Sasuke quizás? Desplazó el peso de su cuerpo de una pierna a la otra, incómoda, no quería responder esa pregunta. Seguía sin recodar quién estaba en esa misma habitación con ella, dado su estado de ensimismamiento y cierto grado de melancolía mezclado con los cargos de conciencia por usar de esa forma a su amigo. Miró el suelo como si se tratara de la cosa más interesante del mundo y rehuyó de la mirada oscura de Sai. Maldita fuera ella. Tragó pesadamente saliva y se insufló valor a sí misma. "Llegó la hora de la verdad."
–Porque yo…–se le trabó la lengua. Joder. –Estoy enamorada de otra persona.
Silencio. Silencio sepulcral.
Ni un solo ruido se oyó en toda la casa, es más nadie se atrevió a romper la atmósfera cargada de tensión. Sakura por una parte, se sentía hasta aliviada por haber expresado en voz alta la verdad. Pero seguía creyendo que era una zorra de mierda por utilizar de esa forma tan baja a su amigo. Deseó y rezó porque Sai no estuviera muy enfadado y dolido por su actitud, de verdad no quería hacerle daño.
¡Já! Eso fue lo que gritó la mente de cierto Uchiha. Una sonrisa de medio lado orgullosa se dibujó en su rostro. Sabía que no podía ser verdad esa blasfemia sobre el supuesto enamoramiento de Sakura por Sai. "¿Y entonces de quién está enamorada?" ¿No era obvio? "Definitivamente eres un hijo de puta con suerte no merecida."
–Sai…yo…lo siento
Sakura se atrevió a hablar de forma vacilante, sin saber exactamente qué decir en esos momentos, pero sintiendo el deseo de disculparse con su amigo. Sai la miraba con esos orbes negros inexpresivos, sin transmitir nada, incluso, distinguió que su sonrisa falsa se hizo más ancha que antes y supo que simplemente lo hacía para restarle importancia al asunto, para escapar de la situación.
–Está todo bien, no te preocupes, fea.
–Pero yo no debería de…
–Que no importa. –la cortó él.
– ¿Entonces me perdonas? –los jades ojos de la pelirrosa brillaron con lágrimas contenidas. Sai asintió con la cabeza y ella siguiendo sus impulsos se lanzó a sus brazos, abrazándolo. –Gracias–susurró contra su hombro de forma estrangulada, evitando llorar como una estúpida.
–Ten cuidado con él, Sakura. –murmuró en su oído, dejando a su amiga algo sorprendida. –Si necesitas cualquier cosa, no dudes en pedírmelo.
Se separó de ella con sutileza, sin cambiar la expresión de su rostro. Se despidió con un movimiento de mano y desapareció de la nada. Sakura se abrazó a sí misma, quedándose estática en el sitio y mirando un punto inconcreto de la pared. Al cabo de unos pocos segundos regresó la cordura a su mente, entró en su casa y cerró la puerta, apoyando la frente contra la madera. Suspiró aliviada por haberse quitado ese gran peso de encima, de verdad se sentía mal por los acontecimientos, pero, sobre todo, se sentía agotada, tanto física, como mentalmente.
Se dio la vuelta dispuesta a irse a dormir y allí lo encontró. Un balde de agua congelada cayó sobre ella. Mierda, mierda y más mierda. Él. Se olvidó de él. Se olvidó de que Sasuke estaba allí. Joder, acababa de confirmarle al Uchiha de que estaba enamorada de él como la estúpida cría de doce años que fue una vez y que, al parecer, seguía siendo. "Genial, Sakura, simplemente genial. Sólo a ti se te pudo olvidar él."
–Es de mala educación escuchar conversaciones privadas. –le reclamó.
Sin embargo, Sasuke sonrió con arrogancia, acompañándolo esa pose se hombre digno, de pie, erguido en toda su altura, con los brazos cruzados sobre su pecho desnudo y cubierto nada más que por su bóxer. Sin duda una imagen bastante tentadora, jodidamente tentadora, diría Sakura.
–Eso no era una conversación privada, ni siquiera ese –se refirió a Sai en un tono despectivo, sin pasar esto desapercibido para la chica–estaba dentro de la casa, cualquiera podría haber escuchado esa conversación.
–Si no lo invité a pasar fue para que no te descubriera a ti aquí, en MI casa y medio desnudo –recalcó perfectamente la palabra "mi" y en su tono de voz se distinguió el rencor.
–Hace un rato no te molestaba tanto que estuviera en TU casa medio desnudo. –atajó mordaz.
Las mejillas de Sakura se tiñeron de rojo por ese comentario sólo con recordar qué estaban haciendo antes de que Sai llegara. Y ahí estaba de nuevo. ¡Maldito bastardo! Lo peor fue cuando soltó una carcajada cínica al verla en ese estado de timidez. Se sintió avergonzada, sobre todo después de esa pequeña semi declaración. Joder.
Por otro instante ambos se mantuvieron callados, los jades orbes se negaron a encontrar a los ónix, queriendo, deseando y rogando porque la tierra la tragara en aquel minuto. Pero nada de eso pasó, para su desgracia.
–Sigues enamorada de mi–lo soltó abruptamente, así, sin anestesia. Y no fue una pregunta, fue una afirmación. Una afirmación impersonal, ya sin gracia, simplemente fría.
Dolió. Le dolió. Sakura se volvió a romper una vez más. Levantó su mirada, fulminándolo con esta, alzando su barbilla con toda la dignidad que fue capaz de reunir, que francamente, era muy poca, pero fingió.
–Será mejor que te vayas. –imitó su tono de voz, comenzando a caminar hasta su dormitorio.
Sasuke frunció el ceño. ¿Qué carajo le pasaba ahora a esta loca bipolar?
–No seas molesta, Sa-ku-ra.
–No lo seas tú, Sa-su-ke–volvió a imitarlo, encarándolo, parando justo enfrente de él.
Y fingía.
Ella fingía estar bien. Pero quería llorar.
–Sal de mi casa, Uchiha–arrastró cada palabra, poniendo en esta última frase todo el odio y rencor que encontró a su paso. Por todo lo que sufrió por él cuando la dejó en ese banco. Por todo lo que sufrió sin saber nada de él, si comería, dormiría o estaría a salvo. Por todo lo que lo extrañó. Por todos sus desplantes. Por todas sus humillaciones. Por todo. Por todo el dolor que él le causó.
Sasuke salió como alma que lleva al diablo de la casa de la pelirrosa. Es más, él era el mismo diablo envuelto en llamas grandes, frondosas y ardientes. Cargadas de ira, resentimiento y rabia. Todo en un mismo lote, un mismo remolino que se convertiría en un huracán, uno que arrasaría con todo y todos. Destrucción, muerte, sangre. Era todo lo que pensó el Uchiha al azotar la puerta de entrada y ser recibido por la fría noche de otoño de Konoha.
¿Cómo se atrevía a echarlo? ¿Qué se pensaba que era? ¡Demonios! "¿Te ha echado de tu reino su esclava?" Cállate. Sakura no era su esclava, simplemente follaban, nada más, era algo consentido por ambos y que disfrutaban ambos. Nunca le exigió nada. "Sólo una fidelidad nunca dicha" Eso era mentira. "¿Quién se la pasa diciendo Sakura es mía?" Eso es diferente. "¿Quién se enojó porque ella se besara con otro?" Joder, era suya. "¿Y eso no es pedir fidelidad? ¿Atarla a ti?" Jódete. "No, Uchiha, jódete tú."
Pateó una piedra con fuerza, mandándola a volar lejos y, entonces, lo vio. Gruñó al percibirlo. Él apareció a pocos pasos de él, con las manos metidas en los bolsillos y esa estúpida sonrisa en sus labios.
– ¿Una mala noche, Uchiha? –preguntó Sai con cierto tono amable, ni siquiera era irónico, aunque se notaba a leguas su falsedad.
–Era una buena noche hasta que tú llegaste para joderme. –escupió, casi sin darse cuenta, diciendo lo que pensaba.
–Comprendo, te jodí el plan con Sakura ¿eh? –comentó inocentemente.
En un movimiento Sasuke tomó por el cuello de la camisa a Sai, acercándolo a su cara. Sus ojos brillaron con el rojo del Shanringan activado y el Anbu ni siquiera se inmutó.
–Cállate. ¿Qué sabes tú acerca de eso? –interrogó, apretando el agarre sobre él.
–Nada qué tu no sepas. –y el shinobi esta vez sí demostró algo: enfado. Había dejado de sonreír. –Tú le haces daño, la usas como a una muñeca de trapo sin importarte sus sentimientos…
–Cállate, qué sabrás tú de emociones –gruñó Sasuke
–Pero, sobre todo, sabes que tú eres un bastardo que no la merece.
Touché.
¿Comentarios acerca del fic? Nada xD Amo joder al Uchiha, pero eso ya lo sabían xD Creo que en este capítulo le he cambiado la personalidad a Sai, no estoy segura xD
Gracias a todos por sus alertas, favoritos y, sobre todo, por sus maravillosos reviews *.*
Nos leemos! ^^
