A/N: Iron Man no me pertenece, ni ningún otro personaje que mencione, a excepción de los que invente :P

Holaaaaa mis queridos lectores :D Espero que hayan disfrutado de sus vacaciones de semana Santa y Pascua, yo si las disfrute mucho haha pero por lo mismo no tuve tiempo de subir nada y quiero disculparme por eso, en realidad no quiero que piensen que abandonaré esta historia pues no lo haré… Aunque tarde en subir los capítulos…

Oh. Dios. Mío. No tengo palabras para expresar todo lo que siento, después de haber visto "The Avengers" por segunda vez, tengo mil cosas en mi cabeza y no he podido superar lo de Coulson (no mencionare nada de lo que sucede por respeto a aquellos que no han visto la película) ;) también quiero aclarar que lo que suceda en mis siguientes capítulos no tiene nada que ver con algo de Los Vengadores pues ya tenía escritos la mayoría de estos, así que si se relacionan de alguna manera es pura coincidencia haha :D

Sé que el capítulo pasado fue un cliffhanger haha y lo siento mucho pero tendrán que esperar otro capítulo para saber que sucedió con Tony, Fury y Natasha, pues ahora es el turno de Pepper.

¡Disfrútenlo!

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10:14 PM

Después de que Coulson colgara, él y Pepper echaron a correr hacia una puerta que se encontraba al final del pasillo frente a ellos. Coulson soltó a Pepper y sujetó firmemente con ambas manos su arma frente a él, ella se mantenía cerca detrás del agente, mientras que él iba adelante, cuidando que nadie se interpusiera en su camino. Nunca se detuvieron a pensar hacia dónde ir, el agente conocía el lugar tan bien como la palma de su mano; de haber estado sola, Pepper se habría perdido en ese laberinto de puertas y escaleras.

Con el corazón desbocado, descendieron por una escalera en espiral, llegando a un nivel más profundo en el punto este del cuartel; allí los agentes se dividían en escuadrones y se dirigían a diferentes áreas del cuartel, mientras que otros se montaban en las pick-ups y jeeps en el estacionamiento , que se encontraba un piso más abajo, preparándose para salir y defender el perímetro. Siguieron bajando, cada vez más y más, hasta llegar a uno de los últimos niveles inferiores; ahí se encontraron con una agente joven y guapa, de cabello oscuro y ojos azules, alta y muy delgada; daba órdenes a varios agentes a la vez, pero al ver que se acercaban puso al mando a otra persona y se alejó de los demás para encontrarse con ellos.

-Agente Coulson. Srta. Potts- saludó la agente, al tiempo que se les unía, caminando a paso veloz hacia una puerta de metal.

-Agente Hill- respondió Coulson, asintiendo.

- Srta. Potts, nuestra prioridad en este momento es sacarla sana y salva de aquí.- dijo la agente, mientras pasaba una tarjeta por un lector de códigos de barra junto a la puerta de metal y ésta se abría, emitiendo un agudo 'peep'- Créame, mientras esté con nosotros estará segura y, no importa lo que pase, debe de seguir las órdenes que le demos sin vacilar. ¿De acuerdo?

-Está bien- dijo Pepper simplemente, adentrándose en el túnel al que daba acceso la puerta justo detrás de la agente Hill, seguida de cerca por Coulson, ambos con sus respectivas armas preparadas para disparar en cualquier momento.

Al ir avanzando a través del túnel se fueron encendiendo las luces del techo, su reflejo en las blancas paredes y piso de mármol era cegador. El túnel era amplio y no muy alto, con más puertas y pasillos laterales, en los cuales se adentraban, al parecer recorriéndolo en zig zag, o al menos eso es lo que Pepper imaginaba. El lugar se encontraba extrañamente vacío, sus antiguos ocupantes protegiendo las entradas y salidas, principales y secundarias (e incluso algunas que solo los agentes más confiados de SHIELD conocían), por lo que la mayoría de las secciones estaban casi desiertas. Al girar en uno de los pasillos, a unos cuantos metros frente a ellos, se encontraron cara a cara con uno de los intrusos, quien por su vestimenta podía pasar por un agente de SWAT, con la excepción de que no llevaba casco. Todos se encontraban en shock y, por lo que pareció una eternidad, nadie se movió ni dijo nada; hasta que la agente Hill reaccionó y apuntó su arma al extraño, ordenándole que elevara las manos sobre su cabeza. Aquel desconocido ignoró la orden y, en su lugar, imitó la acción de la agente. Coulson fue lo bastante rápido para alejar a Pepper de allí justo a tiempo, pues en cuanto la hubo tomado del brazo y jalado hacia uno de los extremos del pasillo, abriendo una puerta de metal en el proceso, comenzó la balacera. Pepper, totalmente aterrada, cubrió su cabeza con sus manos y soltó un grito al escuchar los primeros balazos, pero Coulson la dirigió hacia el interior de la puerta y le dijo que permaneciera allí. Entonces giró sobre sus talones y se propuso ayudar a la agente, quien había atinado un balazo al hombro derecho del intruso. El agente atravesó corriendo el túnel en el que se encontraba hasta llegar a un montón de cajas metálicas detrás de las cuales se refugió, esquivando las balas que le eran disparadas por parte del intruso, y creando la distracción perfecta para la agente, a quien vislumbró en cuclillas del otro lado del pasillo, protegiéndose detrás de una columna que sostenía el techo por encima de ellos, atacando al intruso y logrando inmovilizarlo con un disparo en la rodilla. El hombre cayó de frente al piso con un alarido de dolor, en ese momento, Coulson salió de su escondite y le disparó en la sien, derrotando por completo a su enemigo.

-Es del equipo de SWAT- reconoció confundida la agente, después de acercarse al hombre y asegurarse de que no estuviera con vida-. ¿Qué hace aquí un agente de SWAT? ¿Podría ser posible que Hammer haya conseguido corromperlo?

-A él y a muchos otros, no lo dudes- replicó Coulson, al tiempo que se acercaba a la puerta de metal tras la que Pepper se escondía-. Ya es seguro salir, Srta. Potts.

Pepper se encontraba en cuclillas, con sus codos sobre sus rodillas y su cabeza oculta entre sus manos. Al escuchar la voz del agente se sobresaltó y elevó la vista hacia él, en sus ojos se veían lagrimas que no habían sido derramadas. Coulson le tendió su mano y ella la tomó. Estaba temblando. El agente le sonrió, intentando reconfortarla, y le dio un leve apretoncito a su mano, mientras le ayudaba a ponerse en pie. Era raro que Pepper llorara, pero es cierto que solamente una vez había estado en el campo de batalla, por lo que haberse encontrado allí, en medio de una balacera, le había causado una gran conmoción. Salió lentamente de detrás de la puerta, sin soltar aún la mano del agente, y miró a ambos lados del pasillo. Sabía que el que ya pudiera salir de allí significaba que el intruso había muerto, pero no se sentía lo suficientemente fuerte en ese momento como para verlo con sus propios ojos. A pesar de todo, la imagen de aquel hombre apareció ante su vista, causando que un estremecimiento recorriera su cuerpo entero; sintió nauseas al ver el charco de sangre que se formaba bajo el intruso, pero, gracias a Dios, no había comido nada en horas.

-Será mejor que sigamos avanzando, Srta. Potts- dijo Coulson, soltando la mano de Pepper y, en su lugar, poniéndola en su espalda, encaminándola hacia otra de aquellas puertas. "Stark se pondría celoso si me viera así con su novia" pensó. Sonriendo un poco, recordó lo celoso que era Tony con Pepper, a pesar de saber que ella nunca lo engañaría -. Mientras más rápido la saquemos de aquí, mejor. Agente Hill, ¿nos acompaña?

-Seguro. Adelántense, yo tengo que llamar a algunos de los agentes para que se encarguen de él- dijo la agente, mientras sacaba su radio de su cinturón y giraba la cabeza hacia el intruso-. Además, necesitamos más seguridad aquí abajo.

-De acuerdo. Sección 16, no lo olvide.- replicó Coulson, abriendo la puerta frente a él. Quitó su mano de la espalda de Pepper e hizo un ademán con esta para que ella se introdujera en el siguiente pasillo-. Por aquí, Srta. Potts. Sígame.

Pepper asintió con la cabeza y se adentró en el nuevo pasadizo detrás del agente, superando el trauma de aquel desafortunado encuentro. Descendieron otro nivel, llegando a un lugar ya no con paredes lisas ni baldosas de mármol, sino con paredes y piso de metal; la luz cambio radicalmente de un blanco cegador a un tono ambarino, que cada pocos segundos se teñía de rojo por la alarma (la cual solo emitía tal luz de ese nivel hacia abajo). No tardaron en escuchar las primeras órdenes, disparos y alaridos de dolor a través de los ductos de ventilación que atravesaban el edificio entero.

La batalla había comenzado.

Atravesaron un pasillo estrecho, en el que el eco aumentaba la intensidad con la que resonaban sus pasos presurosos, los cuales se perdían en el fuerte y constante sonar de la alarma, y se detuvieron en una esquina. Coulson sostenía su arma en posición vertical frente a él, mientras que Pepper se encontraba a su lado, respirando pesadamente e intentando llevar todo el oxígeno que le fuera posible a sus pulmones.

-¿Se encuentra bien?- le preguntó el agente, volviendo su cabeza hacia ella rápidamente, antes de volver a su posición original, inclinando un poco la cabeza hacia el pasillo adyacente al suyo.

-Sí, gracias. Aunque, no es tan fácil como parece estar corriendo con unos stiletto. ¿Por qué nos detuvimos?- inquirió Pepper, recargándose en la pared de metal-, no creo que haya sido para descansar.

-No- respondió el agente, esbozando una leve sonrisa. Aquel gesto fue tan fugaz que Pepper apenas pudo verlo-. Estoy seguro de que escuche algo, un murmullo, proveniente del siguiente pasillo.

Pepper aguzó el oído e intentó escuchar mas allá de la potente alarma, su respiración y el fuerte latir de su corazón. Ella también lo escuchó. Se oían voces a lo lejos, apenas perceptibles y al parecer masculinas.

-Definitivamente hay alguien aquí abajo con nosotros- concluyó Coulson-. No estoy completamente seguro, pero podría decir que son dos… No, tres. Tres hombres armados, con posible entrenamiento militar. Mejor póngase cómoda, Srta. Potts. Esto tomará algo de tiempo.

El agente se asomó apenas unos centímetros, lo suficiente para comprobar que estaba en lo correcto. Uno de los tres hombres volteó hacia él justo cuando el agente volvía a su posición anterior, advirtiendo a los otros de su presencia y sacando su arma. Los tres eran del equipo de SWAT, Coulson estaba seguro, pues iban igual que aquel primer intruso que los atacó, con chaleco antibalas y sin casco. El primer hombre comenzó a disparar inmediatamente, mientras sus compañeros sacaban sus armas. Coulson respiró profundamente y se volvió a asomar, su arma ahora en posición de ataque, y disparó. Por varios minutos se escuchó el repiquetear de las balas contra las paredes de metal, enviando silbidos agudos a través del túnel.

-¡No podemos salir!- gritó Pepper, alzando la voz por encima de todo el ruido para que Coulson la escuchara, cuando él regresó a su lado para cargar otro cartucho de balas.

-¡No se preocupe!- respondió el agente, guiñándole un ojo- ¡Tengo una idea!

Pepper lo miró desconcertada, mientras se cubría de nuevo sus oídos con las manos. Coulson esperó el momento adecuado. A los tres hombres se les acabaron las balas casi simultáneamente, lo que le permitió al agente salir rápidamente de detrás de la pared mientras ellos recargaban sus armas. Apuntó al primer hombre que los había atacado, que era el más pequeño de los tres, pero aparentemente también el más ágil. Sin dudarlo, disparó, y con tal puntería, que la bala penetró de manera limpia justo en medio de la frente. El hombre se desplomó rápidamente, sin sufrimiento, pues su muerte había sido instantánea. Los otros dos, furiosos ante la repentina muerte de su compañero, apuntaron sus armas, nuevamente recargadas, hacia el agente y comenzaron a disparar, pero Coulson fue más rápido… aunque no lo suficiente. Dio media vuelta y mientras corría de regreso hacia donde Pepper se encontraba, justo antes de que pudiera refugiarse de nuevo detrás de aquella pared, una bala rozó su hombro izquierdo. Coulson apretó los dientes con fuerza y llegó junto a Pepper, quien ahogó un grito al verlo.

-¡Dios mío!- exclamó, mirando al agente sorprendida y asustada a la vez- ¿Se encuentra bien?

-Sí, estoy perfectamente, gracias- dijo Coulson, restándole importancia al hecho de que le habían disparado, mientras bajaba el arma solo un momento para revisar la herida-. Es solo un rasguño.

-Eso no es un rasguño- dijo Pepper, negando con la cabeza.

La camisa del agente estaba manchada por todo el lado superior izquierdo de un color escarlata y se le pegaba a la piel, húmeda con sangre. Colocó su saco con cuidado de nuevo sobre su hombro y pasó su arma a su mano derecha, tratando de mover su brazo izquierdo lo menos posible. Comenzó entonces a disparar a la pared frente a ellos, de manera que la bala rebotaba en el metal y se desviaba hacia el corredor en el cual se encontraban los dos extraños. Ya no le quedaban muchas balas al agente, pero al poco tiempo escucharon un grito que resonó por todo el pasillo y un golpe sordo, como cuando alguien cae al piso, y la balacera se detuvo por un instante, a pesar de eso, Coulson no bajó el arma. Miró a Pepper, quien lo estuvo observando durante toda la operación, y asintió con la cabeza, mientras ella se mordía el labio inferior y se encogía de hombros. Se asomó lentamente y alcanzó a vislumbrar a los tres intrusos yaciendo en el frío piso de metal, el primero se encontraba donde había caído después de que el agente le hubiera disparado; el segundo yacía pocos metros a la derecha del primero, un chorro de sangre brotando por un lado del cuello; y el tercero había caído detrás del primero, por lo que era difícil verlo con claridad.

-Aquí hay algo raro- intuyó Coulson, mientras salía con cautela de su escondite, el arma lista para atacar en cualquier momento.

-¿Raro?- preguntó Pepper, haciendo una mueca- No entiendo que puede haber de raro en que tres hombres se encuentren tirados en el piso.

-Usted lo acaba de decir, Srta. Potts. Tirados. Uno de ellos ya estaba muerto. Justo ahora se escuchó un golpe sordo, anunciando la caída de otro, y sin embargo, aquí hay dos hombres tirados, de los cuales solo uno muestra heridas… ¡No se acerque!

El agente se había acercado unos metros al tercer hombre, apuntando su arma a su cabeza, cuando escuchó que Pepper abandonaba la protección que el túnel le proporcionaba para ver a qué se refería, entonces la había volteado a ver y le había ordenado que se quedara en donde estaba. No se esperaba lo que sucedería a continuación.

-¡COULSON!

El grito de Pepper resonó por todo el túnel, un brazo extendido y apuntando hacia los tres hombres. Coulson se giró rápidamente hacia ellos, su arma lista para disparar, cuando vio al tercer hombre, el que sospechaba que no estaba muerto sino fingiendo, sobre sus rodillas y con su arma apuntándole. No alcanzó a disparar. Ya se había escuchado otro balazo.

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A/N: Waaaaaaaaaaaaaa! Lo siento, tenía que sacar eso…

¡Díganme! ¿Qué les pareció? Por favor no me regañen, ya sabrán que sucedió exactamente.

¿Recuerdan lo que dije sobre las coincidencias entre este fic y The Avengers? Es momento de recordarlo haha todo esto ya estaba planeado ;)

Puse una referencia a la primera película de Iron Man, quien me diga en un review cuál es ¡se gana una mención en mi próximo capítulo! No se preocupen, todos pueden participar, pondré a todos los que me lo digan :D

¡Gracias por leer! Y no lo olviden: R&R :)

CeciLovesReading