Aquí les dejo esta adaptación espero les guste los personajes le pertenecen a J.K. Rowling. AU (universo alterno) y la historia a Ariel Tachna esta historia es de hombre hombre
CAPITULO 9
Al día siguiente, ellos fueron a Home Depot, con el edredón de Alisson en la mano, encontraron a un dependiente que les ayudó a igualar el color. Él también les dio los rodillos, brochas, cubetas y protectores de ropa, dijo que era todo lo que podrían necesitar para pintar el cuarto de su bebé.
De nuevo ese comentario pescó a Draco fuera de guardia, pero él no quería avergonzar a Harry diciendo algo frente al empleado, y sacarlo a colación se sentía demasiado bochornoso incluso entre amigos. Decidió dejarlo pasar.
Después de todo, no importaba si Cho y el empleado de Home Depot pensaran que ellos estaban juntos. Eso había sucedido muchas veces cuando salía con Astoria, incluso antes de que ella estuviera embarazada. Una vez que ella se embarazó, sucedió incluso más frecuentemente. Ellos solían reírse cada vez que sucedía. Excepto que esta vez, Draco no quería reírse, se dio cuenta cuando pagaron y se dirigieron a casa. Quería que fuera real. Aunque eso no iba a suceder, así que empujó ese pensamiento a un lado y se enfocó en manejar entre el trafico. Lo último que quería era tener un accidente por estar distraído con esos pensamientos con Harry, y que Alisson y Harry resultaran heridos.
Alisson balbuceaba y movía su pequeño pie en la sillita mientras Draco y Harry pintaban el cuarto. Ellos se carcajeaban mientras trabajaban,oyendo música, bromeando y haciéndole cosquillas a la bebé. Draco casi podía creer que eran una familia en momentos como este.
Sabía que Harry no pensaba en esos términos. Su amigo había siempre evitado enredarse, prefería no hacer compromisos, no sabía si podría seguir así. Draco respetaba esa abierta actitud, así que él no esperaba más de Harry de lo que ya le daba. Un mejor amigo y alguien que le ayudaba con la bebé era un buen trato.
Sería un goloso si pidiera más.
Ellos trabajaron por una hora, casi terminaban el cuarto cuando Alisson comenzó a ponerse inquieta. —
Veré qué quiere —Harry se ofreció—. Ya terminé las paredes. Te dejo todas las orillas que faltan.
—Gracias —dijo Draco, tratando de mantener las manos firmes mientras pintaba las orillas—. Deja el rodillo. Lo lavaré cuando termine aquí. No creo que necesite una segunda capa.
—Creo que tienes razón —Harry aceptó, se limpió las manos en un trapo para no manchar la ropa de Alisson.
Viendo hacia abajo, Jaime se dio cuenta que tenía gotas de pintura al frente de su camisa. Se la quitó y la lanzó a un lado, antes de levantar a Alisson y salir del cuarto.
—Mierda —Draco murmuró por lo bajo cuando vio a Harry desaparecer con Alisson bajo las escaleras—.
Mantente en control, Malfoy —gruñó—. Harry no está interesado en ti.
Eso no hacía que Draco estuviera menos interesado en Harry, su cuerpo reaccionó a la vista de la envidiable espalda dorada, cuando se movió el borde de sus jeans no era lo suficientemente alto. —Un buen compañero de casa es más difícil de encontrar que una buena jodida —se recordó—
No arruines lo mejor que te ha sucedido trayendo el sexo a la ecuación, no vale la pena.
Abajo, Harry preparó el biberón de Alisson y lo colocó en el calentador de biberones, meciéndola para distraerla mientras esperaban. —Tranquila, pequeña bebé, no digas una palabra, tu papá te va a comprar un cenzontle. ¿Así es como le vas a decir a Draco? —le preguntó a Alisson—. ¿Va a ser tu papá o tu papi?
Obviamente, Alisson no contestó, pero al menos dejó de llorar, y eso le importaba más a Harry que la respuesta. Él podría preguntarle después a Draco. Ni siquiera había oído a Draco referirse a sí mismo con algún nombre en particular. Se recordó hacer que ella aprendiera cómo dirigirse a él. El calentador de biberones hizo 'clic' señalando que el biberón estaba caliente y Harry dejó todo lo demás y se sentó ante la mesa meciéndola mientras ella comía. Cuando ella terminó, la hizo eructar y le sonrió mientras ella empezaba a cerrar los ojos. —Si el cenzontle no quiere cantar, tu papá te va a comprar un anillo de diamantes.
La llevó arriba a la cunita donde ella podría dormir por otro par de horas hasta que subieran y armaran la cuna y el cuarto se aireara. Cerrando la puerta detrás de él una vez que la dejó acomodada, entró al cuarto de Alisson.
—Sé que está frío afuera, pero realmente necesitamos abrir las ventanas para que el olor de la pintura se vaya antes de que Alisson duerma aquí —comentó.
—Te congelarás si abrimos la ventana y no tienes camisa ―bromeó Draco.
Harry se carcajeó. —No planeaba quedarme todo el día sin camisa. A menos que lo prefieras de esta manera.
Le gustaría, pero Draco no le iba a decir eso a Harry.
—Solo ponte algo de ropa y abriremos las ventanas. De cualquier manera, probablemente sudaremos cuando subamos todos los muebles.
Harry asintió. —Voy por una sudadera limpia y nos vemos abajo. Tenemos que limpiar las brochas y comenzar a mover muebles.
—Me parece bien.
Harry fue hacia su nuevo cuarto en el primer piso, preguntándose acerca del hecho de que Draco hubiera notado que estaba sin camisa y le hubiera importado lo suficiente para decir algo sobre eso, incluso había bromeado.
Sabía lo que quería que significara la observación, pero él no imaginaba que fuera tan terriblemente realista.
Ellos habían dejado muy en claro los límites cuando se mudaron juntos.
Aun así un hombre podía tener esperanza, ¿no es así?
Poniéndose una sudadera limpia, se dirigió a la cocina para ayudar a Draco con la limpieza.
—Maldición, el armario es muy pesado —Harry gruñó mientras maniobraban el mueble por las escaleras.
—Es cherry sólido —Draco le recordó, su voz tensa mientras empujaba y jalaba la caja, tratando de llevarla al cuarto de Alisson—. Quizás deberíamos de haber comprado algo más barato.
Con un esfuerzo final terminaron de subir las escaleras y llegaron al pasillo. —Si lo hubiéramos hecho, solo lo tendríamos que remplazar en un par de años —Harry le recordó—. Si, es pesado, pero es de buena calidad. Y esto es lo más grande, lo demás debe de ser más fácil.
Draco no estaba seguro de eso, pero ellos verían cómo hacerlo. Tomó un cuchillo y cortó la caja de cartón que protegía el armario, así ellos podían acomodarlo en una esquina de la recámara de Alisson.
Otro viaje y subieron la cómoda, ese también funcionaba como un cambiador de pañales. Subieron la cama al final, colocando todas las piezas para armarla.
—Este es uno de esos proyectos que te toman una eternidad, ¿no es así? Harry gruñó.
—Puede ser —Draco se encogió de hombros—, pero Alisson estará más cómoda aquí que en la pequeña cunita.
No puedo creer que ella haya crecido tanto. Solo tiene dos meses.
—Los bebés crecen rápido —dijo Harry—. Y ella está comiendo bien, así que no hay razón para que no lo haga.
Creo recordar haber leído que la mayoría de los bebés doblan su estatura a los seis meses.
Draco sacudió la que comprarle ropa nueva pronto.
—Veremos si eso le puede quedar al menos hasta que haga más calor. De esa manera podremos comprarle ropa de primavera y verano en la siguiente talla. Esos le durarán más.
—Tiene sentido.
Ellos extendieron las indicaciones en el suelo y comenzaron a ensamblar la cama. Unieron los lados con la cabecera y el pie de cama y entonces acomodaron el colchón en un nivel en el que la alcanzarían fácilmente y pudieran sostenerle la cabeza.
Finalmente con la cama armada, colocaron las sábanas y el edredón. —Creo que todo está listo —Harry declaró—. Ahora ella solo necesita despertar y le mostraremos su nuevo cuarto.
Como si fuera la pista para Alisson, ella comenzó a llorar en el otro cuarto. Carcajeándose, los dos hombres fueron a la recámara de Draco. —Ten los honores —dijo
Harry—. Ella es tu hija.
—Vamos, Alisson —dijo Draco quien sonriendo la levantó—. ¿Quieres ver el cuarto que el tío Harry y yo hicimos para ti?
—¿Cómo quieres que ella te diga? —Harry interrumpió.
—Papi —dijo Draco, lágrimas aparecieron al pensar en la inesperada bendición.
—Di papi, cuando te refieras a ti mismo así ella sabrá quién eres —sugirió Harry—. Así es como los bebés aprenden los nombres.
—¿Quieres ver el cuarto que tío Harry y Papi hicieron para ti? ―Draco repitió, sintiendo torpe su lengua con ese nombre, pero se iba a acostumbrar. Finalmente.
Draco la llevó a su cuarto, Harry se quedó detrás de él, no quería ser un intruso en el momento de padre e hija, pero Draco no lo dejó atrás mucho tiempo, señalándole que entrara al cuarto. —¿Qué piensas,? —le preguntó—.
¿Te gusta? Tío Harry escogió el edredón y las sábanas.
Te mantendrán cómoda y calentita durante el resto del invierno, y entonces te compraremos algo más ligero para el verano.
—Aunque tu papi escogió los muebles —le dijo Harry— . Quería algo lindo para ti. Algo que pudieras usar cuando seas mayor. Pero no crezcas demasiado rápido, bebita.
Déjanos disfrutarte más tiempo, ¿está bien?
Alisson balbuceó, levantó sus pequeñas manos y alcanzó las familiares caras de ambos. Ellos se inclinaron dejando que los tocara, sus frentes chocaron cuando lo hicieron. —Lo siento —se disculpó Harry, enderezándose.
Viendo a cualquier otro lado menos a Draco escondiendo su vergüenza y deseo.
—No te preocupes por eso —dijo Draco—. Es solo un pequeño golpe.
Con el cuarto terminado, bajaron a preparar la cena.
Harry vio dentro del refrigerador y gruñó. —¿Comida china?
—Claro —Draco se carcajeó—. Lo que sea para evitar cocinar y lavar los platos esta noche.
Harry se carcajeó y encargó la orden usual, se cambiaron de ropa así no asustarían a nadie cuando recogieran la comida.
Después de la cena, Draco acomodó a Alisson en su nueva cama, se quedó en el marco viéndola dormir.
—Ven aquí abajo —Harry insistió—. Podemos ver la película que nos perdimos anoche. Encenderemos el monitor y seremos capaces de oírla cuando despierte.
—Correcto —Draco finalmente aceptó, aunque encontró difícil alejarse de la puerta. Su pequeña niñita estaba creciendo.
Aunque una vez que se sentó, la película captó su atención y la vio hasta el final. Alisson despertó justo cuando estaban los créditos.
—Perfecta sincronización —Harry se carcajeó—. Ve por ella, prepararé el biberón.
Draco subió al cuarto de Alisson y la levantó, meciéndola en la nueva mecedora. —Es mucho más agradable que amontonada en el cuarto de papi, ¿no es así, Alisson? Tío Harry traerá tu biberón. Podrás llenar tu pequeño estomaguito y regresarás a tu grande y confortable cuna.
—Aquí está —dijo Harry suavemente desde el marco de la puerta.
Draco extendió la mano. Harry se lo entregó y se fue dejando de nuevo a los dos solos.
Draco le dio el biberón a Alisson meciéndola mientras ella bebía. El repetido movimiento lo tranquilizó tanto como a su hija y poco tiempo después se quedó dormido sosteniéndola.
Cuando Draco no bajó ni siquiera para decirle buenas noches como de costumbre, Harry subió las escaleras. Lo que vio lo derritió casi al punto de caer de rodillas, era fuerte el deseo de ser parte de la vívida escena.
Draco aun sentado en la mecedora, su cabeza contra el respaldo, sus pies en el taburete. Alisson en sus brazos, dormida, el olvidado biberón colgaba de la mano de Draco. Harry se debatió sobre qué hacer. Podía tratar de tomar a la bebé y llevarla a su cama, pero corría el riesgo de despertar a ambos si lo hacía. Podía despertar a Draco y dejar que él acomodara a Alisson en la cama, pero Draco obviamente estaba exhausto.
Entrando al cuarto de Draco, Harry tomó el pesado edredón de la cama, lo llevó al cuarto de Alisson y cubrió a ambos, cuidando de no cubrir las caras. —
Duerman bien —murmuró, besando la frente de ella suavemente. Sintiéndose atrevido, le dio un muy ligero beso también en la frente a Draco, atrapando el olor de su colonia cuando lo hizo.
Los dejó dormir, resolvió que era una mejor decisión dejar a Draco dormir en la mecedora. Podría estar bien por esta noche, pero eso podría causarle un dolor en el cuello si lo hacía seguido.
GRACIAS POR SUS REVIEWS
