Siento haber tardado tanto en actualizar esto pero lo cierto es que no había tenido mucho tiempo y la tristeza de saber que el final de esta serie de escritos ya ha llegado me impedían escribir algo bueno, es el último capitulo que tenía pendiente y quería cerrar con broche de oro (aunque me falte el extra que haré XDD)

Me voy por las ramas pero es que no puedo evitarlo xDD en fin...

¡Disfruten la lectura!

Notas al final.

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Discraimer: Los personajes no me pertenecen son de Hiro Mashima

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Aclaraciones y/o advertencias

• UA (Universo Alterno)

• OoC

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Directo

"Es mucho más sentido, directo y honesto. Al abrazarse de frente, podrán sentir aquello que los une"

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Gray observó como la maga de agua miraba el lugar con una mezcla de nostalgia y angustia, recién habían terminado una misión y se supone que debían ir de regreso a Fairy Tail pero la había convencido de desviarse un poco en el camino.

Era claro que para la Loxar había sido una sorpresa saber que su destino tan misterioso era la cabaña donde habían vivido varios meses juntos hacía ya unos años. Pero es que en ese lugar es donde se había dado cuenta de muchas de las cosas que lo habían llevado a aceptar los sentimientos que ella tanto le profesaba.

No se lo había dicho a nadie, ni siquiera a ella, pero lo cierto es que los meses que habían pasado juntos eran uno de los mejores recuerdos que tenía, por ello, a su consideración no había mejor lugar para hacer lo que había decidido hacía unas pocas semanas.

— Gray-sama — la maga de agua lo llamó desde el umbral de la puerta, la confusión aun era notoria en su rostro pero eso no le había impedido mantenerse serena.

— Siéntate — le dijo mientras señalaba la pequeña banca que había en el frente, la misma donde ella le había esperado meses.

La maga obedeció aunque se notó incomoda por el lugar. Camino hasta ella y la miró, no pretendía admirarla ni examinarla, más bien quería convencerse de que era a él a quien Juvia había elegido, a pesar de que sentía que no se lo merecía.

Ella no emitió palabra alguna pero no fue necesario, tan solo con mirar sus ojos supo que temía, aguantó las ganas de sonreír con ironía porque sus fantasías estaban demasiado lejos de la realidad.

Tomó su mano y deslizó la fina pieza de joyería, que había llevado en su bolsillo desde que habían partido de Magnolia, por su dedo anular. El anillo era bastante simple, era de oro blanco sin embargo el zafiro azul en forma de gota de agua le daba un aspecto precioso, o al menos eso le había dicho Lucy.

Ninguno emitió palabra alguna, por distintas razones, la oji-azul miraba el anillo tan fijamente que parecía que había sufrido un serio shock. Se acuclilló sin soltarle la mano y fue entonces cuando se dio cuenta de las lagrimas en sus ojos.

— Gray-sama — gimió, como si sintiera dolor al hablar — esto...

Él la entendió de inmediato, no podía creerlo a pesar de que hubiera soñado tantas veces con aquello. Sabía también que quería que le dedicará las palabras correspondientes y que le preguntará lo obvio pero negó con la cabeza, no podía hacerlo.

— Sabes que no soy ese tipo de hombre — de hecho, ni siquiera había pretendido serlo jamás — no podría empezar a decir... — no era bueno hablando, mucho menos de sus sentimientos, no importaba cuanto tiempo hubiera pasado — las cosas que quieres escuchar.

Se incorporó y la obligó a hacerlo también, a pesar de que ella no había puesto resistencia alguna. Limpió las lagrimas de su rostro con delicadeza, haciendo pequeños movimientos circulares, Juvia lo miraba atenta, casi esperando que de un momento a otro cambiará de opinión.

Mantuvo su rostro entre sus manos, quería que supiera tantas cosas sin que tuviera que decirlas, sin embargo parecía que la situación no daba pie a esa posibilidad. Y entonces supo que había vuelto a perder, porque no importaba cuanto se esforzara, no podía negarle nada, no cuando lo que le pedía era algo que deseaba darle.

Se inclinó y posó sus labios sobre los suyos, era un roce suave y sin prisas, sus bocas se acoplaron de inmediato a aquella muestra de afecto como si fuera algo natural para los dos. Casi nunca la besaba así, tan deseoso de que viera que tan profundo era lo que sentía por ella. Dejo su dulce boca a pesar de la pequeña protesta que Juvia había emitido, ella lo miro de la forma tan única en que lo hacía y espero que dijera algo, pero en vez de hacerlo la Loxar lo abrazó, sin más.

Se sintió confuso pero el mero hecho de sentir su cuerpo recargado en el suyo hizo que correspondiera, descansó su barbilla sobe su hombro mientras se deleitaba con el olor a flores silvestres que desprendía la azulada cabellera de su novia.

Estar en esa posición le hizo recordar todas las razones por las que la amaba. Su ternura, su paciencia, su perseverancia, su amor incondicional y su eterno apoyo; tampoco podía olvidar sus celos y su increíble imaginación.

Recordó su eterna creencia de ser perfectamente compatibles al igual que sus magias y no pudo estar más de acuerdo.

— Sé que este lugar te trae malos recuerdos — comenzó a decir — porque te abandone aquí y permaneciste meses bajo la lluvia, esperando a que volviera — el dolor imperdonable de su acción lo seguían atacando cuando recordaba aquello — por eso quería pedírtelo aquí, para que tuvieras un mejor recuerdo sobre este lugar.

Sabía que no podía borrar el pasado pero podía crear mejores recuerdos en el presente. Deshizo el abrazo y la sostuvo por los hombros, haría todo por ser el hombre que ella merecía sin importar que tuviera que cambiar algunas cosas de sí mismo.

— ¿Quieres casarte conmigo?

Valía la pena hacerlo cuando recibía una sonrisa y un sonrojo de su parte. Juvia se arrojo a sus brazos con más lágrimas en sus ojos, unas que ahora si eran de felicidad.

— ¡Claro que Juvia acepta, Gray-sama!

— ¡Oe, Juvia ya no llores! — pidió nervioso, porque nunca le había gustado ver llorar a las mujeres y ahora, odiaba verla llorar a ella.

— Juvia por fin será la esposa de Gray-sama — canturreó feliz y él se permitió sonreír de la misma manera.

— Lamento que tuvieras que esperar tanto — aunque la verdad no tanto, porque todo lo que habían vivido le había hecho valorarla como se merecía.

— A Juvia no le importa — dijo sonriente — Juvia esperaría a Gray-sama tanto como fuera necesario.

Y no le cabía duda de que así era. La observó mientras admiraba el anillo en su dedo, se sintió feliz por ella, por los dos realmente. Tomó aire como si aquello le ayudara a reaccionar y le abrazo de nuevo.

— De ahora en adelante, realmente voy a estar contigo.

No importaba que viniera después, no iba a dejarla atrás nuevamente.

— Juvia lo sabe — ella lo besó tiernamente y le sonrió otra vez. — Juvia cree que se hace tarde.

El sol comenzaba ponerse, si querían regresar al gremio tenían que apresurarse. La alzó en brazos, deleitándose con la cercanía de sus cuerpos y el sonrojo de su rostro, no importaba cuanto tiempo llevarán juntos parecía que Juvia no iba a dejar de sonrojarse.

— Podemos retrasarnos unos días — le dijo con una pequeña sonrisa ladina — además pagamos por este lugar, hay que aprovecharlo.

Entró con Juvia en brazos, un solo recuerdo bueno no bastaba para menospreciar tantos malos, si quería hacerlo bien necesitaba más. Y así como en se había esforzado en cumplir sus otras metas, iba cumplir con esta.

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Notas de autora:

Ahora si que cada quien puede imaginarse el final que quiera XDD 7w7 yo ya lo hago (?) ok no :v lo cierto es que espero que este último capítulo les haya gustado, aun tienen chance de dejarme su tipo de abrazo sino pos ya se cual haré :D

Aún me cuesta hacerme a la idea de que no voy a escribir más de estos abrazos pero no desesperen que ya planeo una serie parecida a esta, aunque no estoy todavía muy segura de como será, necesito terminar de planearlo bien, asi que los tendré esperando un tiempo, sorry.

¡Gracias por sus review y favs!

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