¡Hola a todas mis lectoras!

Un nuevo capítulo ha llegado, el tan esperado por varias, ajajajaja. Lo siento mucho si me demoré en subirlo, iba a actualizar ayer pero me fue imposible, he tenido muchas cosas que hacer últimamente y bueno, tardare un poco más en subir los siguientes capítulos :c

Nuevamente deseo agradecerles a todas por sus comentarios y favoritos, me hacen muy feliz saber que la historia es de su agrado a pesar de que hayan veces en que me deprima un poco al pensar en que la historia no les gusta, pero sus reviews siempre me hacen pensar en lo contrario, sus coquetos reviews siempre me ayudan a que continúe la historia con más ánimos :D

Sin más que decir nos vemos al final del capítulo, espero que les guste.

¡A leer! :)


Capítulo 10

Faltaban solo cuatro días para el viaje a Kioto y Sakura decidió irse de la casa de sus padres, por primera vez sentía que debía hacerse cargo por ella misma por completo, cumplir con todas las responsabilidades y comenzar su vida. Además estando en la casa de sus padres todo le recordaba a Sasuke, como los momentos en los que la iba a buscar a su casa, o cuando ella llegaba y pensaba en él por horas en su habitación, hasta recordar la última vez que lo vio y que todo terminó en llanto.

La primera que supo la noticia fue Ino, quien de inmediato fue a ayudarla en la mudanza a su departamento pero con lo chismosa que era su amiga las noticias llegaron a oídos de Hinata que también quiso ayudar. Al menos la compañía de ambas y los cambios que estaba haciendo en su vida la hacían olvidar todo lo malo que había pasado. Desde aquel día en que tuvo esa discusión con Sasuke no volvió a saber de él y nada volvió a ser igual, en la empresa jamás se vieron ni en las mañanas ni en las tardes, era como si se lo hubiera tragado la tierra, pero era para mejor, ya que su corazón estuvo más tranquilo dándole a la vez un respiro a su mente.

Una vez que terminaron de acomodar todo en su nuevo hogar Hinata preparó algo de comer mientras que Sakura e Ino la observaban desde el comedor. Ambas estaban exhaustas después de acomodar tantos muebles y electrodomésticos.

El departamento de la peli rosa era increíblemente amplio, con una buena vista de la ciudad y tenía su propio balcón con unos ventanales enormes que hacía que entrara bastante luz natural durante todo el día.

En tan solo unas pocas horas Sakura ya tenía todo su departamento amoblado y listo para ser estrenado como correspondía.

Hinata terminó la cena y todas sonrieron ampliamente a la peli azul por la rica comida.

- Hinata esto esta delicioso, eres muy buena cocinera - dijo Sakura.

- Gra-Gracias… - sonrió nerviosa.

- Yo pensaba que era buena cocinando pero tú me has superado…estoy pensando en tenerte de cocinera, amiga - le dijo Ino - La paga será buena, piénsalo - le guiñó un ojo, Hinata se ruborizó un poco y comenzó a tartamudear para rechazar la oferta a lo que Ino le respondió - Tranquila Hinata…era solo una broma - rió.

- Creo que aún no te acostumbras a la personalidad de Ino - rió Sakura. Se sentía bien reírse después de haber llorado tantas noches por Sasuke.

- Oye Sakura…¿has hablado con Sasuke?, de seguro con este nuevo departamento podrás tenerlo las veces que quieras - sonrió con picardía.

Ella había olvidado en decirle respecto a su "relación", la herida aún no sanaba y estaba segura de que si le contaba todo lo que sucedió desde el día de la fiesta comenzaría a llorar nuevamente. Era algo que quería evitar a toda costa, ya que no deseaba sollozar frente a sus amigas, mucho menos frente a Hinata, ella no debía saber nada respecto a lo que tuvo con Sasuke, aún no confiaba en ella por el miedo de que no sabía si podía guardar secretos, pero no era capaz de seguir ocultando ese enigma por más tiempo, ambas debían saberlo por el hecho de que eran sus amigas.

- Ino…ya no estoy con él desde hace días - dijo algo apenada. Hinata se atoró con el vaso de jugo que estaba bebiendo, pensaba que la rubia había lanzado otra de sus bromas pero la corroboración de Sakura fue una total sorpresa - Siento no haberles dicho nada.

- ¿Qué sucedió? - preguntó Ino con curiosidad, dejando la comida de lado.

- Si hablaremos de esto necesitare un trago de Vodka - dijo seria, odiaba recordar todo lo sucedido por el hecho de que le ha costado un mundo sobrepasar la situación. Ino alzó las cejas y se levantó del comedor dirigiéndose hacia su bolso.

- Que suerte tienes porque justo traje esto - dijo Ino alzando una botella de Vodka y Ron - Pensé en usarlo para la celebración por tu nuevo departamento pero en fin… - Ino sacó algunos vasos y les sirvió a ambas para luego comenzar a escuchar atentamente a su amiga.

Al terminar la historia Sakura ya había bebido más de la cuenta, Hinata solo bebió un poco de su vaso mientras que Ino tomó tres. A pesar de eso la peli rosa había sido la única que se emborrachó por completo.

- Descuida cariño, él no te merece - Ino chocó el vaso con el de ella para volver a beber.

- Maldito en-engreído - decía Sakura completamente dominada por los efectos del alcohol - Una mujer como yo…necesita a un verdadero hombre, ¿ver-verdad?

- Totalmente amiga, salud por eso - dijo Ino.

- De todos modos ¿quién lo necesita?...no extrañare sus estúpidos o-ojos negros, ni su tonta cabellera azabache…mu-mucho menos su candente cuerpo…ni sus be-besos… - Sakura comenzó a sentir que sus ojos ardían - …ni su sonrisa curva… - las lagrimas comenzaron a caer de sus ojos, después de haber pasado la primera fase de las consecuencias del alcohol ahora venía la segunda que era la pena - …¡maldito seas! - Sakura se tapó el rostro con su mano mientras que Ino y Hinata se acercaron a ella para consolarla - No…no debo llo-llorar, por su culpa he llorado demasiado ni con ayuda del maquillaje puedo arreglar mis ojos hinchados - se limpió las lagrimas con un pañuelo que había en la mesa.

- Esta bien llorar Sakura - dijo Ino, sacándole unos mechones de su rostro - Sabes…tengo la teoría de que cuando uno llora nunca llora por lo que llora, sino por todas las cosas por las que no lloró en su debido momento.

- Es probable que aún no hayas descargado todo lo que sientes - añadió Hinata sobándole la espalda.

- Siempre nos tendrás a nosotras frentona, te apoyaremos y superaremos esto juntas - le sonrió. Sakura dejó de taparse el rostro y le devolvió el gesto a su amiga - ¿Te sientes un poco mejor? - Sakura negó con su cabeza, unas nauseas terribles la atacaron, ennegreciendo todo a su alrededor para luego ver pequeños puntitos por todo el lugar. La tercera etapa del alcohol se avecinaba de forma amenazante. Sakura se tiró para atrás haciendo rechinar la silla contra el piso para luego vomitar hacia un costado de su asiento.

- Ahora sí me siento mejor - añadió la peli rosa, provocando leves risas.

- Vaya manera de inaugurar tu hogar, frentona - dijo Ino sonriendo.

Hinata trajo más papel para limpiar el piso con ayuda de Ino mientras Sakura yacía sentada en el sillón disfrutando de la brisa nocturna que llegaba desde su balcón. A pesar de la borrachera y de el hecho de haber llorado se sentía algo mejor, pero un pensamiento inesperado dominó su cabeza de manera fugaz.

"Me pregunto cómo estará Sasuke…, ¿sufrirá al igual que yo?"

Sakura estaba tan ensimismada en sus propias ideas que no sintió la presencia de Hinata acercarse a ella. Se sentó a su lado sin mirarla y colocó una mano sobre la suya para reconfortarla. Se aclaró la garganta para luego comenzar a hablar.

- Me imagino que decirle adiós a la persona que quieres con todo tu corazón debe ser doloroso… - Sakura dejó caer una lagrima al escuchar las palabras de Hinata y se hizo un ovillo tratando de esconderse o protegerse, sentía pena, eso era algo que no podía ocultar, solo esperaba que con el tiempo lo olvidara. La voz de Hinata volvió - …pero creo que es más doloroso estar con alguien que ya ha perdido el interés en ti, que no le importe ya como estas - Hinata tenía razón, Sasuke ni si quiera se ha molestado en llamarla ni una sola vez desde que ella lo echó de su casa, a pesar de que ella le haya dicho que se fuera él debió al menos tratar de buscarla, esforzarse…pero nada - Es feo luchar por algo que ya no tiene solución y lo único que consigamos sean lagrimas y palabras muy cortantes.

Sakura la miró de soslayo, las palabras de Hinata eran tan sabías que de pronto Sakura volvió a la realidad, a pesar de que doliera, ella ya nada podía hacer con un hombre que solo le daba la espalda. La peli rosa se sentó derecha en el sillón y se acercó a Hinata para posar su cabeza sobre su hombro, inhalando el aire fresco que entraba de su balcón, prometiéndose así misma que no volvería a llorar esta vez, convenciéndose de que todo cambio era para mejor.

.

.

Los días pasaron volando y Sakura ni cuenta se dio cuando ya estaba haciendo sus maletas para el viaje con Itachi. Se sentía nerviosa y ansiosa a la vez como si la poca adrenalina que tuviera en su cuerpo le subiera y le bajara al mismo tiempo.

Los nervios amenazaban en aparecer al darse cuenta que solo en una hora más se juntaría con Itachi en el aeropuerto, el taxi pasó rápido afuera de su departamento, algo bastante inusual debido que a esas horas de la mañana el trafico siempre impedía el flujo de los taxis, pero esta vez era diferente como si todo el mundo se volviera en su contra para que llegara lo antes posible a su destino.

Los semáforos en rojo siempre le dieron luz verde a medida que el vehículo se acercaba a estos, era casi como arte de magia. Sakura miraba su reloj con impaciencia y notó que solo quedaban treinta minutos para que su vuelo despegara.

A penas el auto se estacionó en el aeropuerto Sakura sintió cosquillas en su estómago, no sabía muy bien si esa sensación era a causa de nervios, ansiedad, arrepentimiento o frustración. No tenía idea, pero el solo hecho de imaginar el cuerpo de Itachi esperándola y sintiendo como este estaría a su lado durante todo el vuelo hizo que nuevamente ese hormigueo apareciera ¿Qué le estaba pasando?, ellos tan solo irían por trabajo no por placer.

Placer.

Aquella palabra le pareció tan morbosa, a penas la pensó su mente comenzó a imaginar las situaciones posibles en los que estos pudiesen involucrarse de una u otra forma. Quizás iban por negocios pero nada les impediría divertirse un poco si ellos quisieran, ya eran adultos y podían hacerlo sin problemas. Pero la conciencia de Sakura saltó de golpe, diciéndole que eso no estaba bien. Ella a penas estaba superando la separación con Sasuke, era totalmente incorrecto pensar en otro hombre ahora.

Sakura se sentó esperando la hora de partida de su vuelo, tan solo quedaban quince minutos para que comenzaran a llamar a los pasajeros, ella comenzó a mirar por todos lados buscando la figura de Itachi sin éxito.

Su celular vibró y ella contestó sin dudar, era un número desconocido por lo que atendió con algo de desconfianza.

- ¿Diga? - Sakura se puso en fila para subir el avión.

- Sakura, aún no subas…estoy bajándome del taxi en estos momentos, ¿podrías hacer que esperen a mi llegada unos minutos?

- ¿Itachi?...claro, hare lo que pueda - dijo ella. En ese momento sus mejillas se sintieron rojas, era extraño que él aún le provocara esas reacciones.

A los pocos minutos llegó Itachi, se colocó junto a Sakura y le entregó una cálida sonrisa como aquellas que ella tanto extrañaba. El vuelo solo se tuvo que retrasar unos diez minutos debido a la demora de Itachi.

Dentro del avión ambos se pusieron cómodos en primera clase, Sakura estaba algo incómoda al ver tanto lujo, primera vez que viajaba en avión y en una parte exclusiva, sentía nervios en su estómago al ver que Itachi se sacaba su chaqueta, quedando solo con una ligera polera. Él se acomodó en su asiento sin mirar a la chica quien lo observaba atentamente, de cierta manera le fascinaba mirarlo. Nadie podía negar lo guapo que era. En estos momentos la peli rosa era libre de mirar a quien quisiera ya nada ni nadie le diría lo que era o no incorrecto.

Sakura respiró hondo cuando sintió que el avión comenzó a moverse, aún no sabía si le gustaba volar, era frustrante todo lo que pasaba por su cabeza ¿Qué harían si el avión despegaba mal y algo sucede?, ¿Qué harían si el avión pierde el control y aterrizan en el mar o si explota en medio del vuelo?

Sakura comenzó a sudar de los nervios y le pidió a la azafata algo de licor.

- ¿Te sientes bien? - Itachi la miraba con detención. Ella asintió sin verlo y abrió sus ojos como platos al ver por una de las ventanas que ya estaban a más de miles de metros de distancia del suelo. Itachi pudo ver que por su mirada de pánico esta estaba al borde de la locura, pero como siempre él trató de confortarla y hacer que no pensara en ello. Deslizó la pequeña cortina de la ventana para que esta solo se concentrara en su voz y no en el viaje - La razón por la que me demoré fue porque pase a la empresa antes de venir acá, y tus padres enviaron esto - era una carta de sobre blanco - Dijeron que aún no tenían tu dirección y bueno…no pude negarme a no traértela.

- Gracias… - Sakura miró la carta con una sonrisa triste, se le había olvidado por completo decirle a sus padres la dirección de su departamento. De lo ansiosa que estaba esta abrió el sobre sin pensarlo y comenzó a leer.

Querida Sakura:

Nuestras charlas por teléfonos nos han dejado muy preocupados a tu padre y a mí, espero que todo lo que nos contaste se solucione pronto.

Sabes que soy bastante sentimental y por eso he decidido hacerte una carta para que siempre recuerdes mis palabras de aliento, si te las decía en persona quizás lloraría y eso hubiera arruinado todo.

Quiero que sepas que no te aferres al pasado ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizo, no revivas los dolores y sufrimientos antiguos ¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto y camina de frente sin mirar atrás.

Haz como el sol que nace cada día, sin pensar en la noche que pasó.

Sé fuerte. No importa por lo que estés atravesando, sé fuerte. Recuerda que nada es permanente todo es temporal. Cada cosa pasará, y en algún momento tu vida mejorará. No te deprimas pues tú haces de tus días lo que tú quieres que sean. Aprovéchalos. Vívelos. Sonríe, vence tus temores. Llora si tienes que hacerlo, saca lo que llevas dentro, pero jamás decaigas. Pues en esta vida no tendrás carga mayor que no puedas soportar.

Con amor, mamá.

Sakura hizo un leve puchero y aguantó las ganas de llorar, extrañaba tanto a sus padres. A pesar de que hayan pasado solo días desde que dejó su hogar con ellos, echaba de menos sus mimos y esos pequeños detalles que la hacían sentirse viva y querida.

Itachi la miró con una sonrisa curva mientras que la azafata había llegado con un trago para que pasara los nervios. Un poco de alcohol siempre ayudaba, sintió como el liquido bajaba por su garganta dejándole una grata sensación de ardor.

.

.

Cuando llegaron a Kioto Itachi no perdió el tiempo e invitó de inmediato a Sakura a cenar, a pesar de que estaban cansados de las horas de vuelo ambos deseaban probar una rica comida. Itachi la tomó de su mano haciendo que ella sintiera un leve shock de electricidad. Sus manos eran suaves y tibias y tan anchas que hasta se sintió protegida por él.

Ambos se sentaron en una mesa y ordenaron el menú especial del día. La chica que los había atendido no dejaba de mirar a Itachi, toda su atención era para él. Tan solo faltaba que esta se le lanzara a sus brazos y le dejara su número de teléfono debido al interés que le entregaba ¿Quién podría culparla?, sus facciones eran muy atractivas, eso era algo que nadie podía negar, ni si quiera Sakura. Él por otro lado, fue amable con ella pero al ver que esta comenzó a tocarle el hombro su mirada se endureció y con cortesía le dijo que no mal interpretara su amabilidad. La peli rosa aguantó las ganas de reír, apretando los labios sin mirar a Itachi o a la mujer, que con un sonido de disgusto se fue de su mesa para buscar el pedido.

Sakura lo quedó mirando por varios segundos, poniendo atención en sus marcadas facciones, mirando sus ojos con cierto deleite para de alguna forma adivinar en lo que estaba pensando, posó sus ojos jades en la nariz larga y respingada que le daba un toque de masculinidad, luego se dirigió hacia su delgada y perfecta boca que se veía tan tersa y casi apetecible, cada vez que él hablaba su aliento era agradable, como si se tratara de algo que la llamaba desde su interior para que esta se acercara aún más hacia él. Si no fuera por esas finas marcas en su rostro el parecido con su hermano menor sería idéntico, trató de no darle mucha importancia a algo así. Se había prometido a sí misma no volver a pensar en él, pero era casi inevitable.

Al mirar sus labios esta recordó los fugases momentos en que ambos se besaron, se acordó de su lengua cálida y traviesa recorrer su boca, sintiéndose algo avergonzaba al evocar ese momento. Su cuerpo reaccionó al volver a imaginarse su tacto, experimentando un leve escalofrío en su cuerpo.

Itachi sonrió al verla estremecerse levemente en su asiento. Sakura le devolvió el gesto y quedó pegada en aquella sonrisa, tan bella y pura que le sacaba leves suspiros como si fuera aún una niña de 15 años.

Pronto su conciencia la despertó para que no se dejara engañar, ella sabía perfectamente que los sentimientos que sentía por Itachi no eran tan fuerte como lo eran por Sasuke, simplemente se estaba mintiendo, pero una parte de ella siempre lo ha querido cerca.

- Luces bella, Sakura - admitió, luego tomó un vaso de vino sin dejar de mirarla con ojos profundos como tratando de seducirla, aparecer esos gestos tan provocativos eran particulares en los Uchiha - Espero no intimidarte o hacerte sentir incomoda si decido hacerte un cumplido - agregó al notar un leve rubor en sus mejillas.

- No…es solo que no estoy acostumbrada, debo admitir que aún me pones algo nerviosa… - "Demonios…yo y mi bocota"

- Descuida, sabes que no intentare nada…a no ser… - él enarcó una ceja dejando inconclusa la frase, su rostro cambió de semblante a uno más coqueto y sexy, era increíble lo que podía llegar a hacer con solo su mirada. Sus ojos emanaban sex appeal por doquier, sin hablar de su postura corporal.

A pesar de que ambos estaban hablando sin interrupciones y muy tranquilos algo en el interior de Sakura la invadió, deseaba saber de Sasuke, no sabía por qué quería seguir torturándose con él pero debía al menos saber que se encontraba bien. Con gran osadía esta se atrevió a preguntar. Itachi se puso rígido y sus ojos volvieron a ser algo serios, sus labios dejaron de estar relajados a unos más tensos. Sabía que le había afectado el tema pero era algo que ella necesitaba saber.

"Mi tonto hermano esta devastado, hundido en su propia tristeza al perderte…jamás lo había visto de esa manera tan desesperada" pero Itachi no podía decirle eso ya que la destrozaría, aunque si le mentía también lo haría pero no deseaba que esta si hiciera ilusiones. Itachi aún no sabía lo que Karin tramaba entre sus manos así que atinó a decirle una respuesta con la cual Sakura podría sobrellevar por el hecho de que ella era fuerte y estando él cerca ella sabría superarlo.

Él sin darle vueltas al asunto le respondió amablemente diciéndole que se encontraba bien, sin darle más detalles como ella esperaba, deseaba saber sobre su vida amorosa pero ella sabía que eso era llegar muy lejos.

Itachi cambió de tema abruptamente sin darle importancia al rostro pálido y desanimado de Sakura, pero él como siempre trató de mejorar su ánimo de la mejor forma para que su semblante cambiara en un abrir y cerrar de ojos.

.

.

La reunión con los socios de Fijitawa fue pan comido, la sonrisa y carisma de Sakura y su poder de persuasión fueron claves para que estos firmaran el contrato con la empresa Uchiha, Itachi se sorprendió al ver lo fácil que fue para esta manejar una situación así, a pesar de que había sido su primera vez entablando negocios le resultó bastante exitoso.

Ambos quisieron celebrar y fueron hacia la habitación de Sakura donde ella se sentía más cómoda. Le sirvió un vaso de champagne a Itachi y ambos bebieron con una sonrisa en sus rostros.

- ¡Felicidades!, gracias a ti ahora tenemos a los socios de Fijitawa de nuestro lado - dijo en un brindis, ella sonrió.

- Pues no hay de qué, aunque pensé que tú eras el genio en esto, Itachi - Sakura se sacó sus zapatos de tacón para luego sentarse en el sillón frente a él.

- Siempre es bueno algo de ayuda - le guiñó el ojo.

- Sabes, me gustaría saber más sobre ti, hemos compartido solo dos días aquí y no hemos tenido tiempo de conocernos mejor - Itachi asintió al estar de acuerdo con ella, Sakura se puso cómoda y comenzó a escucharlo con atención.

"Cada vez que hablaba era música para mis oídos, su voz profunda hacía helar a cualquiera, a mí incluso me derretía, su tono de voz era cálido y cada vez que recordaba y hablaba de algún momento de su infancia él sonreía o reía de una forma tan dulce que me hacía estremecerme, por varios momentos desee abrazarlo y estar más cerca de él.

Por más que me resistía a Itachi este más me acercaba, de cierta forma extraña sentía como si lo necesitara cerca de mí y que me rodeara con su calor. A veces hasta creía que sería feliz a su lado".

Las horas pasaron y ambos tuvieron tiempo suficiente como para conocerse más, no supieron en qué momento ellos se habían sentado en el suelo sobre una acolchada alfombra. Los ánimos aumentaron y con esto también un poco los efectos del alcohol. Ellos cada vez estaban más cerca el uno al otro pero Itachi aún estaba sobrio mientras que Sakura yacía un paso entre la sobriedad y la ebriedad.

- Debo irme, es bastante tarde y debemos aprovechar estos últimos tres días que tenemos aquí - dijo Itachi levantándose del suelo. Sakura lo imitó torpemente al marearse un poco. Itachi la afirmó en el momento justo para estabilizarla.

- Te acompaño - dijo ella, dejando el vaso en la mesa de centro.

- Gracias por todo Sakura, fue un placer compartir contigo.

- No hay de qué, me divertí mucho hoy - dijo con una sonrisa.

Sakura abrió la puerta de la habitación mientras Itachi la quedó mirando justo cuando él yacía de pie en el marco de la puerta, ella lo observa perdiéndose en sus ojos negros.

No sabía muy bien si era a causa de lo que había bebido o no pero unas ansias enormes se apoderaron de ella, queriendo besarlo y tocar su cuerpo. Itachi como si hubiera leído los pensamientos pecaminosos de la chica se acercó a ella para besarla en los labios. De comienzo fue un simple beso casto como para saber la reacción de esta pero al ver que ella colocó sus manos alrededor de su cuello para besarlo profundamente no le quedaron dudas de que él debía seguir.

Las ganas que tenía de besarla y tocarla estallaron con vehemencia y él, con un rápido movimiento de pies, cerró la puerta de la habitación. La abrazó con ternura pero con seguridad y a paso ciego la dirigió hacia la mesa para posarla encima de esta, comenzó a besarla tiernamente por los hombros, cuello y boca. Sus labios se posaban en su tersa piel quemando con pasión cada parte de su ser.

Él acarició sus largas piernas besando sus muslos mientras ella se acomodaba un poco más en aquella mesa, recostándose para ser seducida por él. Itachi se sacó su corbata y de un rápido movimiento se deshizo de su camisa dejando ver aquellos pectorales y abdominales perfectos. Sakura se enderezó para tocarlo y besar cada parte de su tonificado six pack recorriéndolo con sus labios.

De pronto la ternura de Itachi se desvaneció, haciendo aparecer su lado más sexy y candente. Los besos cambiaron de intensidad queriendo devorarla y lamer cada parte de su piel semi desnuda. Sakura gimió al sentir las manos de Itachi debajo de su blusa sintiendo como si estas la quemaran.

Todo se sentía tan bien y a la vez tan mal que la Sakura racional luchaba por salir para decirle que cometía un error, pero la Sakura libertina no la dejó manifestarse para así seguir disfrutando de las suaves caricias de este hombre.

Los labios de Itachi volvieron a posarse en los de Sakura mientras que a ella se le escapó un sonido de placer haciendo que él tuviera una erección aún más sobresaliente. Ella suspiraba al sentir su lengua lamer sus labios y recorrer su cuello. Por un breve instante Itachi la observó mientras ella lo miraba de vuelta con ojos deseosos, la poca luz que había en el living hicieron que esta viera el rostro de Sasuke, lo cual la desenfrenó aún más, besándolo con más pasión que antes dejándose tocar y besar por él, lo deseaba tanto. Itachi recorrió el cuello de la mujer con suaves besos, embriagándose por el dulce olor del perfuma de Sakura.

- …Sasuke… - dijo ella inconsciente, había estado tan convencida de sí misma que había visto al mismo Sasuke que ni cuenta se dio lo que estaba haciendo con Itachi. Por más que él quiso omitir aquel nombre no pudo, él estaba tan cerca de ella que sus palabras atormentaron su corazón haciendo que él se enderezara bruscamente. Sakura al percatarse de aquel movimiento lo miró desconcertada, dándose cuenta que por culpa de su imaginación y del alcohol estos le habían jugado una mala pasada. Itachi la miró molesto, por primera vez Sakura pudo ver unos ojos fríos e intensos en él. Aquella mirada le dio miedo como si traspasara su alma de golpe.

Sakura cerró sus ojos con fuerza y se llevó sus manos hacia su rostro. Por más que ella intentará sacarse a Sasuke de la cabeza no podía, y por más que trataba de no dañar a Itachi esta lo hacía inconscientemente.

Los ojos del Uchiha se cerraron con fuerza, apretando sus puños para aguantar su ira, luego los abrió nuevamente, esta vez su mirada se suavizó pero lucía triste y decepcionado.

- No puedo creer que aún lo ames…lo viste besarse con otra mujer y ¿aún así…? - él suspiró, mordiéndose su labio inferior para contener su cólera.

- Itachi yo no quise…

- No, claro que no quisiste herirme, pero lo haces - él dejó de estar cerca de ella para dirigirse hacia la puerta, tomó sus cosas para arreglarse antes de salir - No quiero ser tu segunda opción, siempre pensé que ibas a quererme, hoy estaba convencido de eso - Sakura lo observó perpleja sin moverse de su lugar, sus mejillas estaban levemente enrojecidas pero esta vez de vergüenza. Vergüenza por ella misma, por ser una tonta y hacer lo que nunca quiso hacerle a Itachi…lastimarlo.

- Itachi…espera - le dijo cuando este abrió la puerta, él la quedó mirando con aquella mirada desgarradora - De verdad…lo siento… - Itachi dejó salir una risa nasal.

- Que tonto fui al estar aquí amando a quien no me ama… - Itachi miro el suelo para luego mirarla - Perdóname tú a mí, jamás quise escucharte cuando querías detenerme… - al decir esto él salió de la puerta y la cerró con un sonido seco.

.

.

Itachi volvió solo a Tokio, lo que había escuchado aquella noche con Sakura fue motivo suficiente para no quedarse, las palabras de la peli rosa brotaban en su mente una y otra vez, él sabía perfectamente que el corazón de Sakura sería difícil de conquistar pero tenía que intentarlo, quizás a pesar de que tratara él nunca conseguiría que esta lo quisiera como él siempre quiso y así fue.

Al llegar al aeropuerto Itachi tomó un taxi y durante el camino comenzó a pensar en todo lo que había pasado. A pesar de que amara a Sakura no toleraba verla sufrir, él deseaba su felicidad y si él no podía, al menos hallaría una forma para hacerlo y quién mejor que su estúpido hermano. Odiaba la idea a montones, el solo hecho de verlos juntos le revolvía el estómago pero la felicidad de Sakura era lo más importante, si ella era feliz él también lo sería, o al menos trataría de serlo.

Su hermano era un idiota de eso no había dudas, pero esta vez decidió ayudarlo, Karin era capaz de hasta lo imposible por Sasuke, pero no soportaría verlo a él y a Sakura devastados. Mucho menos verlos separados por la entrometida de Karin.

Al pasar los minutos Itachi alejó todo pensamiento respecto a su hermano y a Sakura para concentrarse en algún plan. Su mente era tan ágil que de inmediato idealizó algo que quizás podría funcionar, pero necesitaría ayuda y sobretodo audacia. Era demasiado arriesgado lo que estaba pensando pero al menos haría el intento, aunque primero debía empezar de apoco. Una investigación sería lo ideal para comenzar.

Al llegar a su departamento puso manos a la obra e hizo un par de llamadas. Si todo salía como esperaba el plan sería un éxito y lograría separar a Karin de Sasuke para siempre, pero todo eso implicaría un gran riesgo si no era cuidadoso.

.

.

Itachi al poner en marcha su plan ya había localizado a Sasuke en menos de una hora y con eso sabía exactamente dónde estaría, con quién y a qué hora. Sabiendo esto salió para juntarse con sus amigos para espiar los movimientos de su hermano antes de comenzar el plan.

Apenas salió de su departamento tomó un taxi para dirigirse al encuentro con los demás, el vehículo fue rápido, permitiéndole llegar puntualmente al lugar. Al bajarse notó que a un par de metros estaba Suigetsu esperando en la cafetería mientras se servía una taza de café, Itachi apuró el paso y entró, sentándose frente a este.

- ¿Quieres un poco?, yo invito - dijo este con amabilidad.

- No, gracias - respondió, mirando a través de la ventana.

- Jamás pensé que haríamos algo así, tus habilidades de detective me sorprenden - dijo entre risas - No entiendo qué haces manejando una compañía, ganarías mucho mejor si fueras detective.

- No es mala idea, hasta sonaría bien - concordó Sasori seguido por Deidara - Detective Itachi - dijo este mientras hacia un gesto con sus manos.

- Muy gracioso, chicos - dijo Itachi sin reír. Este volvió a mirar hacia la ventana para ver la figura de Sasuke y Karin entrando a un restaurant. Suigetsu se dio cuenta de la mueca que hizo el rostro de Itachi y miró en su dirección, sorprendiéndose al ver a la mujer pelirroja.

- ¿Me puedes decir qué hacemos vigilando a tu hermano menor? - preguntó Deidara al ver a la pareja sentarse cerca de una mesa que, por suerte, tocaba a la ventana, haciendo que la vista fuera mucho mejor para Itachi. Deidara tenía una expresión de aburrimiento en su rostro - Pensé que iríamos a un bar para coquetear con chicas, vigilar hombres no es mi estilo…se siente extraño, ¡me mentiste Sasori! - Deidara frunció sus labios mientras se sentaba a horcajadas en la silla.

- Recuerda que le debemos un favor a Itachi, así que deja de quejarte - Sasori lo codeó para que pusiera atención a los movimientos de Sasuke con Karin.

- Si, ahora recuerdo que le debes un favor por haber besado a Sakura por "error" - Deidara rió mientras Sasori lo miró con ojos asesinos. Itachi observó a ambos de reojo, sus ojos negros expresaban seriedad al escuchar a ambos hablar.

- ¡Sabes que eso fue tu culpa!, idiota… - espetó Sasori - Hey Itachi…¿qué se supone que debemos hacer?

- Solo vigilar, Karin trama algo y sé que Sasuke se está dejando manipular por ella, necesito comprobarlo con mis propios ojos. Es imposible que haya dejado a Sakura para estar con esa mujer.

- ¿Por qué es imposible? - preguntó Suigetsu - ¿Qué tiene esta chica que la hace tan peligrosa?

- Todo - Itachi no quiso dar mayores explicaciones.

- Esa chica es extraña, jamás he visto a una mujer lanzarse a un hombre tan fácilmente…parece una sanguijuela pegada a tu hermano - comentó Sasori.

- ¿Sanguijuela? - Suigetsu continuó mirando a la chica, algo de ella le atraía. Odiaba un poco al escuchar aquellos insultos sobre ella, algo le decía que la chica no podía ser tan mala como ellos pensaban.

- Creo que esa mujer necesita una buena dosis de pasión - Deidara hizo gestos con sus manos para ser más especifico al referirse al acto sexual - Se le nota, lo pide a gritos.

Sasori rió ante su comentario mientras que Suigetsu hizo una mueca de desagrado. Itachi sonrió de lado al ver que pensaban lo mismo de aquella mujer. Ella se pegaba tanto al cuerpo del Uchiha que era fácil adivinar lo que tramaba hacer con él.

- ¿Cómo es que alguien como Sasuke le llueven las mujeres?, es decir…miren cómo trata a la chica, apenas la está escuchando o mirando y ella sigue embobada con él - Sasori miraba atentamente cada movimiento de ambos. Sasuke tenía una expresión seria y hasta de desagrado. Constantemente miraba la ventana como si estuviera contemplando algo mucho más interesante que mirar a Karin - Yo si hago eso con una chica definitivamente no tendría una segunda cita.

- Eso es porque te falta carisma, tus ojos dormilones siempre te dan un toque de aburrimiento en tu rostro, ¿luciendo así quién no se aburriría de ti? - Deidara se burló nuevamente de él dándole un suave empujón a Sasori quien lo miró con enfado, tensando sus labios sin dejar de mirar a su amigo.

- ¡Esta vez te pasaste Deidara! - Deidara corrió riéndose mientras que Sasori lo perseguía elevando su puño y gritándole groserías. Itachi los vio correr hasta que ambos se perdieron de vista al doblar por una calle.

Tanto a Suigetsu como a Itachi le causaron gracia aquellas palabras del rubio, siempre era divertido como ambos bromeaban, aunque la mayoría de las veces Sasori siempre era el perjudicado, ya que este la mayoría de las veces buscaba a mujeres que solo deseaban sacarle dinero o aprovecharse de él debido a su ingenuidad.

Itachi dejó de pensar en las citas desastrosas de Sasori para darle importancia a lo que su hermano hacía nuevamente con esa mujer. Simplemente no era lógico verlos juntos como si nada hubiera pasado entre ellos. Sasuke sufrió meses luego de ver con sus propios ojos que Karin le había sido infiel. Ningún hombre y menos su orgulloso hermano soportaría volver con alguien tan falso como esa mujer.

Karin seguía acercándose más a Sasuke. Este solo la empujó con su brazo, creando distancia. Colocaba sus ojos en blanco, se le veía irritado y a la vez aburrido mientras que la mujer tocaba su brazo y su mano para luego entrelazarla con las suyas. Él soportó aquel gesto a pesar de que miró sus manos como queriendo apartarlas con repulsión. Karin continuaba hablándole como si las muecas y movimientos que hacía Sasuke no le importaran en lo absoluto.

¿Por qué estaría tolerando a una mujer como Karin?, su mirada solo expresaba odio de tan solo escucharla. Nada de lo que veía Itachi tenía sentido.

En cambio Sakura, ella era la mujer perfecta, era hermosa, con bella figura, linda personalidad y sencilla pero con carácter. Sasuke lo tenía todo con ella, si a él le dieran una posibilidad de elegir entre Sakura y una mujer que le fue infiel, manipuladora y además que lo hirió en el pasado, elegiría sin pensarlo a Sakura.

La voz de Suigetsu hizo que Itachi dejara sus pensamientos.

- Itachi, ¿has visto que en la esquina del local hay un sujeto mirando en dirección a los tortolos? - añadió Suigetsu mientras tomaba de su café.

- Tienes razón - Itachi entrecerró los ojos, el sujeto era alto y se rostro tosco - Esto no puede verse bien.

- Ahora entiendo, ¿por eso quieres separarlos?, ni si quiera sé el motivo pero al ver a tu hermano así de molesto y ver que los están vigilando…

- Aquel sujeto debe ser uno de los motivos por el cual Sasuke está soportando salir con ella, Karin es astuta y tiene gente trabajando a su disposición. Si no estuvieran siendo vigilados Sasuke jamás soportaría que esta lo tocara ni mucho menos tener una cita.

- Si quieres, yo puedo ayudarte en tu plan de una manera mucho mejor, tengo una idea - a Suigetsu se le dibujó una sonrisa curva dejando ver uno de sus dientes puntiagudos bajo su labio superior. Itachi tuvo un brillo de ilusión en su mirada, su amigo parecía tan confiado en su propio plan que este deseo seguir escuchando pero los pasos fuertes de Deidara interrumpieron a Suigetsu que estaba a punto de hablar.

- ¿Por qué me pegaste tan fuerte, Sasori?...eso de verdad dolió - Deidara se sobó la nariz con expresión de sufrimiento en su rostro. Sus ojos celestes contenían una pequeña lagrima que amenazaba con salir.

- Te lo merecías por ser tan antipático - Sasori volvió a sentarse.

- Al menos tengo mejor suerte con las chicas - dijo en un murmullo, Sasori hizo una mueca y trató de ignorar aquel comentario, aún así este le dirigió una mirada de odio haciendo que Deidara se cubriera el rostro con sus manos.

- Suficiente por hoy, vayámonos antes de que nos descubran - dijo Itachi comenzando a levantarse de su asiento. Suigetsu terminó su café dándole un último sorbo, dejando la propina en la mesa.

- Pero…pero…esta vez me siento inútil, no hicimos nada… - dijo Sasori en un leve suspiro.

- ¡Yo tengo una idea! - dijo Deidara abrazando a sus amigos por el cuello mientras caminaban - Vayamos al bar por unos tragos, ¿eh…qué dicen?

- No cuenten conmigo, tengo cosas por hacer - dijo Itachi sacando el brazo de Deidara de su cuello.

- ¿Qué me dices tú, Sasori? , quizás encontremos suerte con algunas chicas, si quieres te enseñaré mis trucos de seducción - Deidara se mordió el labio inferior mientras Sasori lo miraba con una ceja enarcada, luego asintió - Sabrás mis trucos pero eso no significa que tus ojos dormilones no aburrirán a las chicas, eso debes mejorarlo tú - Sasori hizo un chasquido con su lengua y bajó el brazo de su amigo.

- Por más que te golpee jamás dejaras de molestarme, ¿verdad, idiota?

- Tal vez es porque pegas muy despacio - Deidara dejo escapar una carcajada y comenzó a correr - ¡A ver si me alcanzas ahora!

- ¡Ya verás! - exclamó Sasori persiguiendo a Deidara.

- Vaya estos dos nunca cambian - Suigetsu se rascó su cabeza mirando como ambos corrían - Sigo sin entender por qué los invitaste - se cuestionó.

- Quizás sea porque de cierta manera me hacen reír, me he sentido muy tenso últimamente - Itachi borró aquella sonrisa de sus labios y miró a Suigetsu - Dime tu idea.

- Pues…viendo la situación como esta, lo mejor es conseguir a alguien que conquiste a Karin - Itachi enarcó una ceja, casi explota en una carcajada ¿Quién se atrevería a coquetearle a esa mujer?

- Estas loco - soltó - Será imposible encontrar a un hombre valiente para tal tarea.

- Quizás no sea imposible - él levantó sus cejas para luego moverlas de arriba a abajo - Aquí lo tienes - ambos detuvieron el paso. Itachi quedó sorprendido, al principio pensó que era una broma pero al ver que este seguía serio lo dejó continuar - Si a Karin le empieza a gustar otro, pues no habrá motivos de seguir reteniendo a Sasuke y este será libre de hacer lo que él quiera. Además estoy seguro de que Sasuke seguirá tratando mal a la muchacha lo que provocará a que Karin, tarde o temprano, busque atención en otro. Si le doy lo que busca tal vez funcione.

- Podría funcionar pero…¿estás seguro? - Itachi estaba confuso, de tan solo pensar en que alguien estuviera con esa mujer le producían nauseas.

- Si - afirmó - No te mentiré Itachi, la chica me atrae - Itachi abrió su boca en son de asombro.

"Pero qué malos gustos tienes, amigo"

- Si de verdad crees poder aguantar a esa mujer, pues adelante. Si tienes éxito esto podría funcionar aunque debo decir que esa mujer tiene gustos exigentes…solo se fija en hombres atractivos.

Suigetsu lo miró con los ojos entrecerrados, Itachi sonrió nervioso mientras una gota de sudor caía por su frente.

- ¿Me estás diciendo que no soy atractivo? - enarcó una ceja.

- Eh…no, yo nada más decía que…bueno ya sabes, solo compartía información - rió intranquilo, esperando la reacción de su amigo, este se calmó y respiró hondo.

- Solo confía en mí - Suigetsu comenzó a caminar nuevamente, Itachi lo siguió, suspirando aliviado - Oye tengo curiosidad, ¿cuál era tu plan? - preguntó.

- Pues…em, olvídalo, era una mala idea - rió. Suigetsu lo miró inquieto al ver que este sonreía con cierto nerviosismo.

"Matar a Karin y a sus espías definitivamente era una mala idea".

...Continuará...


¡Hola de nuevo!

¿Qué les pareció este capítulo?, espero que les haya gustado, lo escribí con mucho cariño pensando en ustedes ;) para todas aquellas que me dijeron que no les agrada el ItaSaku pues debo decirles que de ahora en adelante eso ya se acabó :O jajaja esperemos que todo salga bien para Sakura y Sasuke, ellos merecen estar juntos ¿no creen?, maldita Karin ¬¬ jajajaja sé que varias la odian por mi culpa xD

Esperemos que el plan de Suigetsu de resultados positivos, bueno eso lo podrán saber en los próximos capítulos, solo si los reviews desean que siga con la historia ;)

¡Nos leemos pronto!

:D