Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.
Esa noche durmió con más dudas en la cabeza, esos tres número le estaban quitando la paz, el torneo sería en un mes, algo realmente extraño, por lo regular comenzaban una o dos semanas después de dar a conocer a los campeones, pero lo que más temía era no descubrir el significado de esos números y enviar a Finn a pelear contra algo completamente desconocido.
Durante el desayuno golpeaba sin ánimos los huevos revueltos y salchichas en su plato, descansar no le había brindado ayuda, ni siquiera tenía una nueva idea. Sus amigos estaban igual de serios que ella, Finn aun intentaba formar palabras con los números. Rey dejó de lado su desayuno y giró su rostro para encontrarse con la mirada de la joven Rose Tico sobre ellos, quien inmediatamente al verse descubierta regresó a su desayuno.
¿Ya habrá encontrado ella el secreto de los números? Rey se cuestionó
—¡Finn!—Gritaba uno de sus compañeros en la mesa de Gryffindor. De inmediato todos en el gran comedor comenzaron a gritar el nombre del joven campeón.
Finn sonreía ante tal cantidad de atención, pero en el fondo tanto Poe como Rey sabían que estaba aterrado y apenado, pero nada que no pudiera controlar.
—Vayamos a clases...—Dijo Rey poniéndose de pie.
Al concluir su clase en los invernaderos, Bill la esperaba para la siguiente asignación que tendrían juntos, Poe se acercó a ella una vez que Finn se fue.
—Recuerda ser sutil, pecas...
—No estarás hablando en serio...
Poe ya no dijo más, sólo hizo un gesto con las manos señalando su ojo y luego hacia ella.
El resto de las clases lo pasó distraída imaginándose a si misma tratando de obtener información de Paulo... tampoco tiene claro realmente si él ya sabe el misterio de los números... y si Rey se acercaba a preguntar inmediatamente Paulo sabría que intenta sacarle información... Nada le desagradaba más a Rey que hacer trampa y esto era algo muy parecido a eso. Se determinó a no hacerlo, a ayudar a su amigo por sus méritos y no tomando ventaja de otro competidor.
Claro que la moralidad quedó opacada cuando se acercaba al salón de Defensa contra las artes oscuras, clase que compartía con Paulo, y lo observó de pie ante la puerta.
—Hola Paulo...—Dijo su nombre sonriendo.
—Bom dia, Rey
Rey observaba su alrededor con torpeza, casi intentando cerciorarse de que nadie la observaba.
—¿Qué tal la fama?
—Debo admitir que lo estaba esperando...—Dijo sonriendo—...aunque también esperaba escuchar tu nombre.
Paulo sería mucho mejor en el papel de Rey para sacar información, él era naturalmente coqueto.
—Finn resultó ser un mejor candidato...
—Aunque te sigo viendo como parte del torneo
¿Será por qué tanto Poe como ella ayudaban a su amigo a resolver el misterio de la primera prueba?
—Debe estarte fallando la señal...—Rey continuaba sonriendo como idiota mientras pensaba cómo colar el tema—... entonces t...
—Avancen a clases...—La voz del profesor la dejó con la palabra en la boca, Paulo no se quedó demasiado a su lado, él de inmediato entró al salón, Rey arrastró sus pies hasta su banca, el profesor Solo estaba de pie dando su espalda a la clase, escribiendo algunos hechizos en la pizarra, quería no distraerse de los números pero estar en este salón le estaba comenzando a parecer relajante, después de su semana de castigo, y motivada por su ambición de recobrar los quince punto que le quitaron, se convirtió en la mejor alumna que defensa contra las artes oscuras había tenido, pero aún sin éxito pues el profesor no le había dado aún ningún punto de regreso.
El tema de hoy eran hechizos de protección, un tema que ya había visto en sexto grado, justo antes de concluir el ciclo, esta deberá ser la clase práctica de toda la teoría que aprendió el año pasado.
—Un conjuro de protección bien hecho deberá mantenerlo ocultos por completo de enemigos o peligro. Smith, dime tres fallas que puede cometer un mago al realizar uno de estos encantamientos...
La joven de cabello blanquizco dudó un momento mientras trataba de obtener la respuesta de su libro, inmediatamente Rey se dio cuenta de que la chica no conocía la respuesta y su mano fue la primera en elevarse.
—Señorita Kenobi...—Dijo Ben después de unos segundos sin obtener respuesta de la chica de Hufflepuff.
—Conjurar sólo uno de los cuatro puntos cardinales, salirse del cuadro mientras se realiza el hechizo y realizar sólo un conjuro ya que brinda menor protección.
—Correcto, sus libros en la página 39...
Rey inmediatamente se desanimó al no recibir un sólo punto, contestó correctamente, sin titubear, era difícil complacer a este profesor en particular, la mantenía constantemente frustrada, golpeaba con la pluma la portada de su libro y comenzó a hojear hasta dar con el tema de protección. Rey mantenía sus ojos pegados en su maestro, él leía con atención la teoría escrita en el libro y ejemplificaba los movimientos de la varita y las manos.
De nuevo sus manos se distrajeron rayando sobre el libro abierto, en la esquina superior rayaba los números del torneo, y los observaba esperando tener un momento de iluminación. Entonces clavó su atención en la página del libro.
—39...—Leyó en voz baja mientras pasaba sus dedos sobre el número escrito al pie de su libro, con su lápiz escribió el número 4 y todo se despejó en su cabeza.
Cuando concluyó la clase Rey fue la primera en abandonar el salón, corrió por los pasillos y escaleras, empujando gente, buscando a sus amigos.
—¡Finn!—Gritó al divisar a su amigo hablando con compañeros de quinto grado.
—¿Qué pasó?—Le preguntó agitado, asustado por el comportamiento de Rey, quien llegó a tropezones hasta él.
—¡Es una página! Los números son páginas 3-9-4 es la página de un libro... 3ro es el grado.
—¿Te lo dijo Paulo?—Preguntó Finn intentando entender de donde salió esa idea.
—¿Qué? No...
—Entonces ¿Cómo lo sabes?
—Confía en mí... sé que es la respuesta.
—¿Lo descubrieron?—Poe apareció de repente ante sus amigos, Finn aún estaba confundido y Rey sonreía triunfante.
—Rey cree que son páginas de un libro de 3ro.
—¿Qué libro?—Poe de inmediato se dejó envolver por la idea
—Puede ser cualquiera—Rey dijo aún entusiasmada—…tuvimos al menos 15 materias en tercero, buscamos los libros en la biblioteca.
—¿Y qué hay de los otros libros? —Preguntó Finn refiriéndose a Ilvermorny y Castelobruxo
—Hogwarts tiene la biblioteca más grande y mejor surtida de todos los colegios, te puedo asegurar que esos libros deben estar ahí. —Rey defendía su idea.
—Y ¿Qué estamos esperando? —Poe tomó las manos de sus amigos y los arrastró de vuelta a la biblioteca.
Llegaron directo a la sección de libros escolares, de primero a séptimo grado, cada libro estaba apilado por orden.
—Tercero…—Finn tomaba el lomo de los libros y los colocaba sobre la mesa.
—Herbología sólo tiene 300 páginas…—Poe colocaba el libro en otro lado para descartarlo.
—La página 394 del monstruo libro de monstruos habla de Acromántulas…—Rey sujetaba el peludo libro en sus manos.
—Ponlo en los Talvez…—Poe señalaba un lugar sobre la mesa.
—Qué raro…—Finn se alejaba un poco de la estantería y revisaba los libros de segundo grado—…el libro de Defensa contra las artes oscuras no está.
—Quizás lo están consultando… —Rey caminó al pasillo para buscar a quien pudiera haber tomado el libro, pero la biblioteca estaba casi sola. —Preguntaré a la bibliotecaria…—Rey intentó alejarse pero la mano de Poe se colocó sobre su hombro.
—Alto ahí Pecas…—Un tono completamente suspicaz se asomaba por su garganta— hay al menos 5 copias de cada libro… están todas las copias de todos los libros menos defensa contra las artes oscuras… dime paranoico pero creo que las sacaron a propósito.
—¿Para qué? —Preguntó Rey confundida.
—Debe ser parte de la prueba—Finn se acercó con sigilo a sus amigos.
—Ok, hay más de una forma de conseguir un libro de tercer grado…
Rey tomó sus cosas y salió de la biblioteca seguida de sus amigos, caminó por los pasillos hasta que encontró a un alumno de tercero.
—Matilda…—Gritó Rey al ver a la pequeña niña sentada en una banca.
—Hola Rey… Hola Finn—Saludó al último con una sonrisa boba en sus labios.
—Matilda pequeña… ¿Podrás prestarnos tu libro de defensa contra las artes oscuras?... Es para una consulta muy rápida.
—Claro que sí—La pequeña bruja se inclinó sobre sus cosas pero de inmediato regresó—…No espera, nos quitaron ese libro ayer… Dijo que el Profesor Solo que las portadas estaban hechizadas, él tiene todas las copias en su oficina.
—Gracias…—Le sonrió Rey y giró para ver a sus amigos. Poe se erguía triunfante y Finn claramente preocupado se acercó más a ellos.
—¿Ahora que hacemos? —Preguntó el joven moreno a sus amigos.
—Quitarle el libro, muy sencillo... —Para Poe nada era imposible. —Tú dinos que hacer Pacas, eres quien mejor lo conoce.
—Estuve una semana limpiando instrumentos de trabajo y organizando plantas… no conversando sobre nuestras vidas…
—Pero algo debes saber ¿Sale de su oficina? —Poe se cernía sobre sus amigos, con la esperanza de que nadie lo escuchara.
—No, sólo a sus rondas, regularmente siempre está ahí.
—Esto no es como meterse a robarle a Filch… es un profesor, no va a ser fácil engañarlo. —Finn decía tratando de darle sensatez al trío.
—Tenemos a nuestro favor que no saben que estamos tras ese libro, pero no vamos a tener esa ventaja por mucho tiempo… debemos sacarlo de su oficina. —Poe era testarudo cuando una idea se metía en su cabeza.
—Es demasiado reservado Poe… no lo vamos a lograr—Rey sabía de lo que hablaba, tenía un mes observando de cerca a su maestro. Un hábito del que sus amigos aún desconocían.
Finn se mantenía en silencio y Poe comenzaba a caminar lejos de sus amigos, Rey observó a Finn quien de inmediato descifró su mirada, comenzaron a seguir a Poe hasta el puente que los lleva al bosque prohibido.
Finn y Rey se recargaron en el barandal, mientras Poe continuaba alejándose un poco.
—No va a dejarlo ir…—Finn conocía muy bien a su amigo.
—Poe…—Rey trataba de llamar su atención—…Quizás todos juntos podamos pensar en algo…
Pero Poe se mantenía distante, encerrado en sus pensamientos.
Rey decidió darlo por perdido y regresó su atención a Finn, juntos encontrarían la forma de distraer al profesor Solo lo suficiente para arrebatarle el libro.
—Pueden castigarte de nuevo…—Finn sugería como broma.
—¡Eso es! —Gritaba Poe desde el otro lado del puente.
El rostro de Rey se contorsionó en una mueca, no quería meterse en problemas de nuevo, estaba a punto de comenzar a protestar cuando Poe puso su mano sobre los labios de su amiga.
—¿Recuerdan cuarto grado?... Zachary Ackbar se quedó dormido en el bosque prohibido… todos los profesores salieron a buscarlo, incluso los prefectos…
—¿Y cuál es tu plan Dameron?... decirle a Ackbar que tome otra siesta en el jardín. —Rey quitaba la mano de Poe de su rostro.
—No… mejor… tú te vas a "perder" —Dijo Poe haciendo comillas con sus manos—… justo como el año pasado, te subiste al roble del patio y ya no supiste bajar… si Finn y yo no hubiésemos estado ahí, habría pasado lo mismo que con Ackbar…la única diferencia es que ni Finn ni yo te vamos a bajar, dejaremos que salgan los profesores a buscarte y cuando Ben Solo salga de su oficina, entramos nosotros.
—¿Y cuánto tiempo pretendes que esté ahí arriba? —Preguntaba Rey intentando encajar en el plan.
—Al menos todo el día… los profesores deben ser quienes noten que desapareciste, no nosotros.
—No me gusta tu idea…—Rey fue la primera y única en oponerse— ¿Finn?
—Rey… yo no te lo pediría si no creyera que puede funcionar.
—No es en serio… ¿Y por qué no puedo ir yo a recuperar el libro?—Ahora la chica les daba la espalda y caminaba hasta el otro borde del puente.
—Rey… Finn necesita estar ahí para ver el libro antes que nadie y yo soy el único que sabe cómo meterse a los salones sin ser detectado… Por favor Rey, vamos a hacerlo.
De nuevo se sentía forzada a realizar cosas que no quería, sabía que no era lo correcto; perder clases y engañar a sus profesores… pero de nuevo su lealtad a sus amigos era más fuerte.
—Está bien… ¿Qué debo hacer?
—Mañana temprano te subes al roble, el mismo del año pasado, al menos dos o tres clases y notarán que no estás y entonces comienza la búsqueda, el salón se queda solo y conseguimos el libro.
—Pero quiero estar ahí cuando abran en libro…—Advirtió Rey a sus amigos al tomar sus manos.
