Secuestro
Por KlaraDlK
CAPITULO 10: Nuevo dia, nueva vida… otra aventura
-¡Hola chicos! –Saludo amablemente una mujer de unos 35 años muy bien vestida. –¿Como estan?
-Pues… Bien, gracias…- contestaron los dos sin soltarse la mano y con un gran signo de interrogación en la cara.
-Siéntense por favor. – dijo el doctor.- Bueno primero nos presento. Yo soy el Dr. Roca, trabajo aquí todo el tiempo y ella es la Dra. Martines ella es una psicóloga.- al escuchar eso se tranquilizaron de cierta manera.
-Muchachos, sabemos que lo que vivieron hace un par de dias no fue nada fácil y me sorprende ver lo que bien que están. Es decir, otros chicos que han vivido cosas similares no logran salir del shock en tan poco tiempo. Es decir, bueno ustedes me entienden…- dijo la Dra. sonriendo.-
-¿Ustedes no eran nada antes de todo esto verdad?
-No, Tamao era una amiga de mi hermana menor, Pilika. Solo nos veíamos de vez en cuando desde hace ya un par de años.
-Bueno pero creo que después de lo sucedido se llevan mejor, ¿verdad?- dijo la Dra. al notar que estaban de la mano.
-Pues, la verdad es que, si…- contesto Horo sonriéndole a su enamorada.
-¿Entones ahora son pareja?
-Si… - dijo Tamao sonrojándose.
-¡Que interesante!- dijo la Dra. sonriéndole al doctor.
-No tienen idea de porque los llamamos ¿verdad?- dijo el Dr.
-No… - contesto Horo.
-Pues es que… entre los exámenes que les hicimos, revisamos todo y uno de los resultados nos hizo pensar en preguntarles algo.
-¿Que sucede?- pregunto Horo.
-Por favor, no se vayan a asustar. - dijo la Dra.
-No…- aseguro Tamao.
-Bueno pues es que les queríamos preguntar, - dijo la dra.-Cuando tuvieron relaciones, ¿usaron alguna protección? - ¡Mierda! Parece que si era lo que temían.
-No…- contesto Horo sujetando la mano de Tamao.
-Me lo imagine…- dijo el Dr.
-¿Que fue lo que encontraron?- pregunto Tamao apretando aun mas fuerte la mano del chico.
-Tu ven conmigo.- le dijo el doctor señalándole la puerta. Salieron.
-Ay mi niña…- dijo la Dra levantándose de la silla.- Tamao la siguió solo con la mirada hasta que sentó en el lugar donde había estado su novio.
-¿Tu tienes 17 años verdad?
-Si…- afirmo la chica.
-Este año te gradúas de la escuela ¿verdad?
-Si… estoy muy feliz por eso.
-Si que bueno. Y dime ¿tienes pensado ya tu futuro?
-Pues mas o menos. Aunque la verdad no estoy segura de que vaya a la universidad. Mamá dice que tengo planta de ser ama de casa y nada mas.
-Hmm.. que bueno que dices eso.-le dijo la Dra.
-¿Porque? ¿Que sucede?- cuestiono la chica.
-Tienes 23 años ¿verdad?- le pregunto el doctor al cerrar la puerta a Horo.
-Si…- contesto el joven.
-¡Ah! ¡Que época aquella!- dijo el doctor sentándose en las sillas donde minutos atrás estuvieron el y su novia.- Siéntate.- le dijo.- Las fiestas, los amigos, las mujeres… ¡Ay las mujeres! Como nos hacen sufrir a veces ¿verdad?-
-Supongo que si…
-Dime ¿tu estudias?
-Si, estoy en 4 año de la universidad.
-Mmm… que bien. Y ¿ya has planeado algo para el futuro Horo-Horo?
-Pues, mas o menos…
-¿Te imaginas, dentro de unos 10 años, ya graduado, siendo un profesional, con tu casa, tu carro y una familia?- al decir esto ultimo volteo a ver serio a Horo.
-Creo que si…- dijo Horo sin entender hacia donde iba todo eso.
-¿Tu quieres a Tamao ¿verdad?- le pregunto.
-Si…- dijo sin dudarlo.
-¿No la dejarías por nada del mundo?
-Nunca, ella es un gran tesoro para mí.
-Pues te cuento que ya no es solo un tesoro el que esta alla adentro con la Dra. Martines, ahora son dos…- Horo se quedo pasmado ante este comentario.
-Tamao- le dijo susurrándole al oído - Desde ese día tu dejaste de ser una niña, y entonces, paso una cosa. Dos partes; una tuya y una de Horo se unieron, logrando así el milagro mas grande que existe en este mundo, el milagro de la vida.
-Eso quiere decir que…
-Si, mi joven amigo… la niña que esta ahí adentro lleva en su vientre a tu hijo.
-Mi pequeña, desde ese momento no eres ya una sola persona, pues en tu joven vientre ahora esta creciendo una nueva vida, más pura y más limpia que la de nadie.- termino la frase con un beso en la frente de la recién informada niña que ahora seria madre. Sus ojos se llenaron de lágrimas tanto de alegría, como de miedo, mientras tocaba su vientre emocionada.
-¡En serio!- grito Horo de emoción.
-Sip…- contesto el doctor.
-¡Dios! ¡¡¡VOY-A-SER-PAPA!!!- grito emocionado.
-Creo que ya se entero...- comento la Dra a Tamao mientras ambas se reían al escuchar el escándalo que traía su novio al enterarse de pronto seria padre.
-¡Oh Dios!- dijo con las manos en la cara.- ¡Tamao! ¡Tamao!- grito al entrar en la oficina del doctor.-Tamao… - le dijo tomándola de las manos haciendo que esta se parara. El se hinco y puso su cabeza contra el vientre de la procreadora de su hijo.- ¡Hola bebe!- le dijo demasiado feliz como para pensar en realidad en lo que estaba haciendo.
-¡Horo! Levántate de ahí no seas payaso!- le dijo Tamao secándose las lagrimas de los ojos y riendo al ver e ridículo que hacia.
-Pero Tamao, como no quieres que este feliz… si aquí adentro- dijo puyando el vientre de su novia- crece el hijo de la que espero acepte ser mi esposa.- termino dándole un beso en la mano. Tamao no lo podía creer.
-Si, pero es que el bebe apenas y tiene una semana y horas de engendrado, como crees que va a escuchar al futuro esposo de su madre?- al escuchar esto se le dibujo una sonrisa instantánea en los labios a Horo, quien regreso a las mismas.
-Escuchaste bebe, tu mami y yo nos vamos a casar!- dijo por ultimo dándole un beso ahora a su vientre, para luego levantarse y cargar a su prometida, mientras los doctores solo apreciaban la escena con alegría.
-¿A donde me llevas?- pregunto la joven madre al ver que la sacaban cargada de la oficina.
-Pues tenemos que avisarle a Pilika que pronto será tía, ¿no te parece?
-¡Si! Pero espera ¡ahí también están nuestros padres!
-Pues de paso que se enteren ellos también.
-Espera Horo- le dijo seria a lo que el muchacho obedeció- Es que no se como se lo voy a decir a mi mamá…
-Pues digamos la verdad. Nos enamoramos y gracias a ese amor dentro de unos cuantos meses serán abuelos y tía.- dijo cómicamente.
-Esta bien- dijo Tamao sonriendo mientras acariciaba su vientre. Los doctores venían atrás porque sabían que eso de decirles la verdad no seria tan fácil de comprender.
-¡Ábrannos!- grito Horo quien no podia abrir por llevar cargada a su amada.
-Abran que esos son los chicos.-dijo la señora Tamamura. Pilika corrió a abrir mientras sus padres dejaban lo que estaban haciendo para ver que era lo que había sucedido. Entraron en risa y risa, entonces Horo bajo a Tamao con cuidado y la dejo de nuevo sobre sus pies.
-¿Que paso Horo?- pregunto la señora Usui.
-Si ¿que paso hija?- pregunto la mamá de Tamao.
-Les tenemos una noticia muy importante.
-¿Que sucede?- cuestiono Pilika interesada.
-Pues verán. El otro día que bueno ustedes saben...
-Paso algo inesperado.
-Nos dimos cuenta que estábamos enamoramos.- dijeron complementándose los dos al unísono.
-¡Como que se enamoraron!- pregunto la Sra. Tamamura.
-¡Déjanos terminar mamá! Entonces Horo y yo…
-Nosotros hemos decidido que nos vamos a casar.
-¡Que! ¡Como que se van a casar!- grito la sra. Tamamura.- ¡Pero si apenas tienes 17 años hija! ¡Tú no te puedes casar!
-Claro que puedo mamá, además se supone que un bebe tiene que tener a su padre y a su madre juntos ¿no?
-Haber, haber que eso si no lo entendí…- dijo esta vez la Sra. Usui que parecía haber mantenido la calma todo este tiempo.
-Padres, Pilika- dijo Horo muy serio.
-Mama…- dijo Tamao.
-Pronto van a ser abuelos y tía de un hermoso bebe que viene en camino.
-¡Un bebe? ¡Ay que lindo! ¡Voy a ser tía!- grito Pilika llena de emoción.
-¡Felicidades hijo!- dijo el Sr. Usui abrazando a su hijo.
-Esto no puede ser. NO. ¡No puede ser! - dijo la Sra. Tamamura cayendo de espaldas sobre el sillón.
-Es cierto mamá. Estoy esperando un hijo de Horo-Horo, mi futuro esposo. Y en serio seria muy importante para mi que me apoyaras en estos momentos. –La señora Tamamura se quedo estática por un momento con la mirada fija en los ojos de su niña cuando de repente se paro y la abrazo.
-Tamao, mi nena, mi bebe… tu sabes que siempre te apoyare en todo momento hija…- le dijo con lagrimas en los ojos.
-Gracias mamá.- dijo Tamao también llorando. Se soltaron y entonces la sra. Tamamura se acerco a Horo.
-Y tu joven, disculpa que te mire raro, pero es que entiéndeme. Te llevas a mi niña, a mi tesoro, lo más grande que pude tener en la vida y también te llevas a mi primer nieto. Por favor cuídalos mucho.
-Por supuesto señora, para mi ella y el bebe son lo mejor que me ha pasado en la vida.- dijo Horo a su suegrita mientras tomaba a su futura esposa de la mano.
Entonces se acerco la señora Usui a los felices novios.
-¡Felicidades Tamao!- le dijo abrazándola. –Siempre supe que en algún momento ustedes se darían cuenta de lo que sentían por el otro. – dijo soltándola y viéndolos a los dos.- Aunque fue un poco diferente a como me hubiera imaginado pero al menos se que van a ser felices, en especial con mi pequeño nieto/a en camino.
-Si- dijo Pilika sonriente.- Creo que al final de cuentas no todo salio tan mal.
-Si…- dijeron todos observando a la feliz pareja que consolidaban su felicidad con un suave beso.
No importaba ya mucho eso del SECUESTRO o lo que haya sido eso. Solo sabían que desde ese momento habían descubierto un nuevo tiepo de vida llamada felicidad.
