Capítulo 10: "The Concert"

Estaba comenzando un nuevo día en la ciudad de Tokyo, el tiempo era bastante bueno gracias al sol radiante, por las ventanas del departamento de Chikane se asomaba una hermosa luz. Se había despertado gracias a la alarma de su reloj despertador, la hora, las 6:30, porque tan temprano, tenía que ensayar casi todo el día, el motivo, la sorpresa que le iba a dar a su Himeko el día viernes y hablando de ella, volteó su rostro hacia el lado izquierdo y encontró a su hermoso ángel durmiendo plácidamente, ni siquiera había escuchado la alarma, bueno no es su culpa, sabía que habían dormido muy poco, anoche nuevamente pudo sentir las caricias, besos, gemidos y abrazos de su amada. Realmente le hubiese gustado quedarse todo el día con ella, pero ambas tenían obligaciones que cumplir, así después de observar el rostro del Himeko, se levantó para iniciar un nuevo día miércoles.

Ya son las 7:00, estaba lista para marcharse, pero no quería despertarla, sabía lo perezosa que era y además le faltaban algunas horas de sueño, así que le dejo una nota en la mesa de centro, volvió al dormitorio para verla por una última vez antes de partir, no sabía como puede lucir tan linda, sólo quería besarla, pero no quería perturbar su sueño, así que optó por darle un leve beso en la frente, cuando lo hizo, Himeko se voltea y pronuncia dulcemente Chikane-chan. Eso es suficiente para recordar durante el día de hoy, pensó.

Himeko en un principio se encontró confundida, no sabía donde estaba, sabía que no era su departamento, lo único que recordaba era que anoche había tenido una muy buena noche porque pudo disfrutar nuevamente de la compañía de su amada princesa, pero lo que le extrañaba era que al despertarse no se encontraba a su lado. Quizás está en el baño tomando una ducha, pensó. Entonces Himeko se levanta, pero no escucha el ruido de la ducha, decide ir hasta la cocina pero tampoco está, finalmente decide ir hasta la sala y vio una hoja encima de la mesa, la toma y comienza a leerla.

Mí querido ángel:

Perdón por no encontrarme contigo, pero el día de hoy tengo cosas realmente importantes que tengo que hacer. Realmente quería ver tus hermosos ojos amatistas mirándome, pero no quise despertarte te veías tan linda durmiendo que no quise perturbar tu sueño.

Espero que hayas podido descansar, yo aún estoy cansada, pero realmente feliz.

Que tengas un buen día

Con amor Chikane.

Inmediatamente después de leer la pequeña nota, se ruborizó, claro que había descansado pero no lo suficiente, pero estaba feliz de lo que había sucedido anoche y una vez más en la mente de Himeko se formaron las imágenes de las demostraciones de amor que habían tenido, entonces sacudiendo su cabeza Himeko, decidió volver a la habitación, para su buena suerte aún era temprano lo que le daba tiempo de ir hasta su departamento para cambiarse e ir a su trabajo.

Ya estaba lista para partir, y una vez más se reprocho así misma por no haberle pedido el número a su princesa o ella haberle dado el suyo.


En la ciudad las personas ya se dirigían hasta sus trabajos, se sentían los motores de los autos, las diferentes tiendas estaban recién abriendo para recibir a sus clientes, en resumen, otro día estaba comenzando en la metrópolis.

En "Tokyo Opera" sólo habían tres personas y se escuchaban las notas musicales, provenientes de dos instrumentos, uno de ellos un hermoso piano de cola, color negro y el otro un violín. La persona que estaba tocando este maravilloso y pequeño instrumento musical era nada más y nada menos que la famosa Misa Kaioh, una mujer refinada, con ojos verdes claros, su cabello de color castaño llegaba hasta la mitad de su espalda, su tez blanca y de estatura mediana, ella provenía de una familia de músicos, aunque era la única de sus hermanos que tocaba el violín. Ella fue la persona escogida para acompañar a Chikane en el concierto. Aunque ambas tenían la misma edad jamás habían tenido la oportunidad de participar en un concierto, sus apretadas agendas jamás se lo permitieron, hasta ahora.

- Eso fue increíble, dijo Motoki Arima.

- Gracias Arima-san, dijo Misa Kaioh.

- Eres muy bueno adulando Motoki-san, dijo Chikane.

- Sólo dijo la verdad, aunque es la primera vez que ensayan juntas, su sincronización y ejecución de esta pieza musical ha sido realmente brillante.

- Y eso que recién comenzamos con el ensayo, aún nos queda mucho más que practicar y sólo nos queda el día de mañana Motoki-san, dijo Chikane.

- Es cierto, el día del concierto está muy cerca, solo espero que mi desempeño no defraude a ud, Miya-sama.

- Creo que ya te había dicho que puedes llamarme por mi nombre Misa-san.

- Lo siento es la costumbre.

- Bueno las dejo solas con su ensayo, recuerden que pueden ocupar las salas hasta las 17:00 hrs., recuerden tomar algún descanso no quiero verlas agotada para el día viernes, y recuerde Chikane-san que tiene que confirmar su reunión con Jin Fukuda, mi amigo. Adiós Kaioh-san, adiós Chikane-san. Nos vemos mañana.

- Gracias por recordármelo y nos vemos mañana.

Después de que dejo la sala de ensayo, Kaioh-san, también dejo aquella habitación, la razón, es que ambas iban a interpretar un solo ese día.

Misa Kaioh lo haría al comienzo de espectáculo y Chikane sería la encargada de cerrar el concierto.

Cada una ensayaba con pasión y determinación, cada una tenía motivos para hacerlo, Misa siempre ha admirado a Miya-sama y estaba realmente feliz de poder tocar junto a ella y Chikane quería darle una gran sorpresa a su bello ángel. Tanta es la concentración de ambas que ninguna de las dos se percató que ya era la hora de descansar e ir a almorzar, gracias a que antes de marcharse Motoki-kun le aviso a una de las personas que trabajaba ahí que les recordara a cada una que tenían que tomar un descanso. Él conocía muy bien la concentración de Chikane-san, ella era capaz de ensayar hasta las 17:00 hrs. sin parar, por eso tuvo la precaución de tomar esa medida.

Tan pronto como fueron interrumpidas en sus respectivos ensayos, ambas se encontraron en la entrada del edificio para dirigirse a almorzar a un restauran cercano.


Aunque su jefe le había dicho que no tenía que salir del edificio para tomar fotografías durante estos días, Himeko tuvo una oportunidad de salir, aunque ella esperaba que fuera para tomar fotografías en la ciudad, no que tuviera que hacer la labor de junior, pero no le importó, ella quería salir y distraerse un poco, su misión era ir hasta un laboratorio de revelado e ir a buscar un sobre con las fotos para un artículo para la próxima edición de la revista. Generalmente las fotografías son reveladas en la misma revista o por el fotógrafo que las tomó, pero esta vez, su colega las revelo en ese lugar debido a que no contaba con mucho tiempo para revelarlas el mismo y sabía que la habitación de revelado de la revista estos días estaba ocupada así decidió dejarlas ahí.

Lo único malo es que se perdería algo de su hora de almuerzo.

Después que recogió las fotos, aprovecho la oportunidad de pasear y visitar algunas tiendas, no entró a ningún restauran porque ya había almorzado, pero casi entra en uno cuando vio a alguien muy familiar conversando tranquilamente con ella. Esa persona familiar era su adorada princesa, su primera reacción era ir corriendo y abrazarla, pero después de pensarlo por unos segundos, creyó que no era lo mejor, porque era un lugar muy elegante y pensó que por su forma de vestir no la dejaría entrar, lo segundo es que ya era hora de regresar hasta su trabajo y por último ambas personas se estaban retirando, así que era mejor esperar.

Ya se había terminado su hora de descanso cuando ambas decidieron abandonar el lugar, cuando estaban próximas a salir, Chikane detiene abruptamente su andar, había visto a Himeko por una de las ventanas que da hacia la salida, lo más seguro es que la había visto y la estaba esperando, quería salir corriendo, pero no quería que supiera lo que estaba haciendo, que estaba ensayando para el día de viernes y menos explicarle acerca de la persona que estaba con ella, no quería que su sorpresa se estropeara, así que le dijo a Kaioh-san que si por favor podían retirarse por la otra entrada que da hacia la otra calle. Sin pensar mucho en la respuesta y el motivo de dicha petición, ella aceptó a irse por otro lado.

Habían pasado 5 minutos y Himeko aún seguía cerca de la entrada, estaba segura que ya tenía que haber salido, pero aún esperaba encontrarse con Chikane, pero ya se le estaba haciendo tarde, decidió dejar ese lugar e ir hasta su trabajo, ya tendría la oportunidad de preguntarle más tarde a su princesa que estaba haciendo en ese lugar y quien era la mujer que la acompañaba.


El trayecto hasta el lugar de ensayo fue silencioso, Misa no sabía como preguntarle la razón de porque tuvieron que salir por otro lado y Chikane no quería responder a preguntas sobre su vida privada.

Finalmente llegaron hasta la sala principal de ensayo, otra vez iban a practicar juntas.

Cuando faltaban pocos minutos para que fueran las 17:00 hrs. detuvieron su ensayo, todo había salido muy bien, sólo quedaban algunos pequeños detalles que tenían que mejorar pero la mayoría había resultado perfecto.

Chikane le agradeció por el ensayo y que no le preguntara sobre su extraño comportamiento cuando salieron del restauran. Misa también le agradeció por el ensayo y no hizo ningún comentario de lo sucedido en el restauran.

Después de que se despidieron a la entrada del edificio, Chikane fue directo hasta su departamento, quería tomar un largo baño, estaba cansadísima y quería pensar en como le iba a explicar que estaba haciendo almorzando con otra mujer a su ángel.


Himeko ya se encontraba en su habitación, tirada en su cama, aún seguía pensando si de verdad había visto a Chikane en ese restauran, o solo era una visión, ya que en la mañana no tuvo la oportunidad de despedirse, pero imaginándomela conversando con otra mujer, no lo creo, dijo finalmente.

No supo como se quedo dormida, pero si sabía que alguien estaba a su lado, no creo que sea un sueño y siguió sumida en un profundo sueño.

Claro que no estaba sola, a su lado se encontraba su princesa, su Chikane-chan, la persona que amaba y que había visto esta tarde.

Chikane había llegado a la conclusión de no tocar el tema y si Himeko le preguntaba ella le mentiría, no quería arruinar la sorpresa que ha estado preparando ese día y que el día de mañana terminaría de perfeccionar, no le gustaba mentirle pero creyó que era lo mejor.

Entonces salió de su departamento en dirección al departamento de Himeko, sabía que ya había llegado del trabajo, pero lo que no sabía era que la encontraría durmiendo, al igual que la mañana no quería interrumpir su sueño, así que se acerco hasta ella muy despacio y coloco su mano en la cintura de ella, como estaba cansada el sueño la venció.

Aunque Himeko estaba segura de que era un sueño, decidió abrir lentamente sus ojos, para su sorpresa sintió la mano de Chikane en su cintura y vio ese hermoso rostro muy cerca del suyo, estaba segura de que no era un sueño, quería darle un beso pero se acordó que esta mañana había salido temprano y que de seguro estaba cansada, así que lentamente apartó el brazo de Chikane y lo dejó suavemente sobre el colchón.

Cerró la puerta de la habitación y se dirigió a la cocina ya era de cenar.

Pasó un poco más de 45 minutos y Himeko ya tenía todo listo, así que nuevamente fue hasta su cuarto y como pensó Chikane aún estaba dormida, para despertarla lo mejor era darle un beso, durante este día no había tenido la oportunidad de hacerlo. Cuando retiro sus labios de los de Chikane, ella se despertó con una sonrisa, diciendo Desearía todos los días despertarme de esta forma

- Yo igual dijo Himeko, sonriendo.

- Que hora es Himeko.

- Ya son las 20:00 hrs.

- Tan tarde, juraría que sólo me dormí durante 5 minutos.

- Debe ser porque aún estas cansada, además te levantaste tan temprano que no pude verte esta mañana, dijo con tristeza

- Pero te deje una nota explicándote el motivo.

- Lo sé pero como no estaba en mi casa en un momento me asuste, estaba desorientada y cuando te busque no estabas.

- Entonces para compensarte lo de esta mañana que te parece si me quedo.

- Esta bien pero tienes que prometerme que no me despertaré de nuevo sola.

- Te lo prometo.

- Entonces vamos a la cocina y a comer.

Pero antes de que Himeko se alejara de Chikane, la tomó del brazo y la tiro a la cama, envolviéndola en sus brazos.

Te extrañé tanto Himeko, le susurró al oído

Y antes de que pudiera responder la silencio con un beso apasionado y Himeko le responde con un fuerte abrazo. Después de compartir durante algunos minutos aquella pasión, tuvieron que separarse para tomar algo de aire y claro para ir esta vez a cenar.

Durante la cena el incidente del restauran no fue mencionado, Chikane le dijo que estaba atendiendo algunos asuntos de su carrera y Himeko le dijo que había sido otro día aburrido en la revista.

Cuando llegó la hora de acostarse, Chikane no tomó su habitual baño, en cambio Himeko lo hizo, estaba tan cansada cuando llego de trabajar que ahora tomaría el suyo.

Transcurrido algunos minutos Himeko aparece en la habitación lista para dormir, mientras estaba dándose su baño se acuerda del incidente de restauran y decide preguntarle a Chikane.

- Ne, Chikane-chan

- Que ocurre Himeko?

- Es que quería preguntarte que hiciste a la hora de almuerzo.

- A la hora de almuerzo?.

- Si quería saber con quien estabas a la hora de almuerzo, acompañada por alguien que no había visto antes, en un restauran del centro.

- Estás segura Himeko que me viste en la tarde.

- Bueno 100 segura no, pero si te vi.

- No creo que haya sido yo.

- Porque?, no creo estar tan loca para imaginarte a ti junto a otra persona.

- Para que sepas, almorcé con mi representante.

- Acaso tu representante es esa mujer, la interrumpió.

- No te equivocas además me falto decirte que no almorcé en el centro sino en su casa. Mintió Chikane.

- En serio?

- Si porque, crees que te estoy mintiendo.

- NO! Pero ahora que lo dices me quede esperando a la salida y no te vi salir.

- Ves, te confundiste.

- Eso creo, pero todavía no entiendo porque creí verte a ti con otra persona.

Chikane, se fijo que Himeko lo que mas quería saber era acerca de la persona que la acompañaba. Puede Himeko sentir celos, no lo creo además ese tipo de sentimiento no van acorde con su personalidad, pensó. Para asegurarse se lo pregunto directamente.

- Contéstame una pregunta Himeko.

- Si.

- Estás celosa.

- Ah, celosa yo?! No por ningún motivo.

Cuando le contesto su tono de voz no era el mismo, su tono demostraba nerviosismo, Chikane estaba segura que no le había dicho la verdad, pero en vez de molestarse solo se rió ya que ella le había mentido a pesar de ser por una buena razón.

- No me crees, Chikane-chan.

- Claro que te creo, tú no eres del tipo de persona que pueda albergar ese tipo de pensamientos.

Cuando termino de hablar Himeko ya se encontraba entre sus brazos, era tan agradable su aroma que por unos momentos dejo descansar su mejilla derecha encima de la cabeza de su ángel y cerró sus ojos, Himeko le devolvió el abrazo y sintió su calidez.

Pasados algunos minutos deshicieron el abrazo, solo para acomodar sus cabezas en la almohada, luego se volvieron a abrazar y se quedaron dormidas.

El día jueves no fue muy diferente al día anterior, Himeko se fue hasta su trabajo y Chikane se fue a ensayar, claro que hoy se fue mas tarde y cumplió la promesa de quedarse hasta que su adorado ángel despertó.

El ensayo había sido perfecto, todo estaba listo para el día de mañana, el orden de las obras que iban a interpretar, las luces, su vestuario, todo. Solo tenía que esperar a que llegara el día de mañana.

Esta vez se fue directo hasta su departamento, el día había sido agotador y mañana quería tener toda su energía para que el espectáculo fuera brillante, aunque había tocado en muchas oportunidades esta vez era distinto, ni siquiera en el concurso del año anterior donde ganó el galardón en su categoría, había estado tan ansiosa y nerviosa antes de un concierto. Lo bueno fue que le dijo a Himeko que no podía quedarse en su departamento ya que tenía que madrugar nuevamente, aunque Himeko le había insistido en que no importaba despertarse una vez más sola, Chikane termino por convencerla.

- Solo espero que todo salga como lo he planeado, dijo antes de dormir.


Himeko el día de hoy se retiro temprano de la revista, tenía que asistir al evento que le habían avisado a principios de semana.

- Al fin llegó el día, después de esto podré ir a tomar fotografías a la ciudad o a donde me diga el jefe. Espero no aburrirme en el concierto, finalizó su pensamiento antes de ingresar a tomar un baño.

En 45 minutos Himeko está lista para encontrarse con su compañero Aoba-kun, el jefe les había dicho que era mejor que llegarán juntos, ya que Himeko es la primera vez que asistía a este tipo de espectáculo y debido a la gran cantidad de gente que iba a acudir a dicho lugar era mejor que fuese acompañada.

Mamoru Aoba la estaba esperando a la salida del departamento en un taxi, estaba vestido con un traje negro y su solapa era adornada por una rosa roja.

Himeko bajo despacio las escaleras, no quería arruinar su vestido, lo bueno es que la cámara que le regalo Chikane cabía perfectamente en la cartera y que prácticamente no se notaba que la llevaba. Iba con un vestido rojo sin tirantes, que le llegaba hasta los tobillos, sus zapatos eran de color un poco más oscuro que su vestido, en su cuello una cinta roja adornada con una rosa y para finalizar una chaqueta blanca. Su pelo iba suelto, solo dos pequeñas horquillas lo adornaban.

Cuando Aoba-kun, la vio no podía creer lo hermosa que se veía, pero sabía que ella se había arreglado para ver a su pareja, pero lo que él no sabía que Himeko jamás se enteró a quien iba a ver esta noche.


Chikane estaba más nerviosa de lo habitual, se imagino que iba a estar nerviosa pero no a ese extremo, para su suerte estaba acompañada de Motoki que gracias a su conversación la hizo relajarse un poco. El motivo de su nerviosismo era que le había pedido a su representante que ubicara a Himeko en la primera fila, ella sabía que la prensa tenía sus asientos en la platea, muy lejos como para verla. Además le pidió que le avisara cuando llegara.


Himeko no entendía porque iba a estar en ese lugar, no tenía ningún motivo, le dijo al acomodador que estaba equivocado, pero él al preguntarle por tercera vez si su nombre es Kurusugawa Himeko, ella una vez más asintió, así que decidió acompañarlo hasta la primera fila exactamente en el centro de ella.

Mamoru solo se rió entre dientes por la insistencia de su compañera en pensar que el acomodador esta equivocado, realmente no tiene idea de la razón, que bueno que no le mencione nada de la persona que iba a tocar esta noche, sino que me hubiese hecho Miya-sama, por algo lo mantuvo en secreto pensó.


El espectáculo estaba por comenzar las luces del "Tokyo Opera" se habían apagado, solo las luces laterales alumbraban a los espectadores, muy lentamente el telón iba subiendo para mostrar en el escenario un piano de cola en el medio y a una bella mujer delante de él. Ella iba acompañada de su violín.

Un hombre estaba al costado del escenario para darle la bienvenida al público y presentar al músico. Dijo que ella tocaría un solo y después el otro músico se uniría a ella. Y así fue como comenzó a sonar la bella melodía del violín, Himeko cuando vio a Misa Kaioh le encontró algo familiar, que ya la había visto antes pero no se acordaba donde, dejo de pensar en eso y solo se entregó a la bella melodía que provenía de aquel instrumento. Antes de terminar con la interpretación Himeko se acordó que estaba ahí por motivos de trabajo así que le sacó un par de fotos, sin flash para no molestarla y no molestar a las personas que se encontraban disfrutando del espectáculo. Agradeció una vez más de tener esa fabulosa cámara, tenía un modo en que se podían tomar fotos con poca luz y su calidad no sería diferente a tomarlas con flash.

Cuando termino con su interpretación el anunciador comenzó a dar una pequeña biografía de la persona que se uniría a la señorita Misa Kaioh en este espectáculo, nombró algunos galardones que había ganado y alabó la manera de tocar el piano.

- Les dejo con uds. a la señorita Himemiya Chikane. Finalizó

Himeko cuando escucho el nombre de su princesa casi da un grito descomunal, para su fortuna su mano derecha fue más rápida que su boca. No podía creer que al evento que tenía que asistir por motivos de trabajo era para ver a su Chikane-chan tocando el piano. No podía creer como nunca se enteró ni tampoco porque no le había dicho nada. Eso no importaba esta ahí, frente a ella, con un vestido negro que realzaba su belleza.

Chikane mostraba una pequeña sonrisa al ver el rostro confundido de Himeko, su plan había resultado, Himeko estaba donde ella quería que estuviese y sobre todo que no supiera que ella iba a tocar.

Después de unos minutos Himeko se calmo, solo un poco su Chikane se veía tan hermosa que sus mejillas se tornaron rojas y no podía apartar la vista de ella, se tranquilizó un poco más cuando ambas comenzaron tocar. Aunque a Himeko el tipo de música no era uno de sus favoritos no pudo dejar de escuchar atentamente a esa melodía tan hermosa que emergía de ambos instrumentos, tampoco a la manera de tocar de su princesa, se veía tan hermosa que por unos minutos ni parpadeo.

Casi a los 15 minutos de que comenzó a tocar, Himeko se acordó que tenía que tomarle fotografías, gracias a la cámara pudo hacer un zoom y ver el hermoso rostro que tenía Chikane en ese momento, gracias a las luces pudo ver más en detalle de los movimientos que hacía cuando estaba tocando, realmente hermosa.

Pasó un poco más de hora y media y el concierto estaba por finalizar, cuando ambas terminaron de interpretar su último tema. Cuando una vez más el anunciador se encontraba a un costado para decirle a los espectadores que faltaba el solo de Miya-sama y que tenía una sorpresa para ellos, mientras una persona colocaba un micrófono cerca del rostro de Chikane.

- Tengo el placer de anunciarle que esta noche, Miya-sama no sólo tocara el piano sino que por primera vez cantara y no solo eso interpretara un tema creado por ella.

No sabía que Chikane-chan cantara, pensó Himeko.

Todo estaba listo, las luces estaban concentradas en el piano, ya se había retirado del escenario Misa Kaioh en medio de aplausos y el anunciador había terminado de presentarla, Chikane hace uso del micrófono para decir lo siguiente.

- Muy buenas noches, espero que hayan disfrutado de nuestra música junto a Misa-san y como escucharon esta noche será la primera vez que toque el piano y cante, el motivo es que al fin encontré el motivo para que vivir, encontré aquella nota faltante en mi partitura, al fin encontré a una persona a quien entregarle mi corazón, al fin encontré mi felicidad. Espero que disfruten mi interpretación.

Himeko se quedó congelada en su asiento esas palabras era lo más hermoso que había escuchado, solo quería salir de su asiento para abrazarla y besarla, pero sabía muy bien que tenía que mantenerse en su lugar y escuchar la canción. Mientras se calmaba escuchó un pequeño murmullo, solo alcanzo a entender un par de palabras, quien sería el hombre capaz de conquistar el corazón de la princesa de hielo, Himeko sólo curvó un poco sus labios, cuán equivocados estaban todos ellos. Se acomodo para oír a su Chikane cantar.

(N/A: Lo próximo que leerán será la canción que escribí para este capítulo, es la primera vez que escribo una, quería que a través de esta canción Chikane expresara todo el amor que tiene para Himeko, hago esta nota para que cuando lean la letra lo hagan mientras escuchen el tema Chikane no theme en su versión piano que está en el OST de la serie, es muy bonito, sino saben cual es, es el tema de fondo que sale en el capitulo 6 "Tú que eres el sol" caudno Himeko le entrega el almuerzo a Souma y Chikane se retira a almorzar sola y dura hasta que ella se encuentra recordando la primera vez que conversó con Himeko, cuando el perro juega en charco de lodo; por último decir es que no creo que la duración del tema este acorde con la letra, bueno no soy músico pero hagan el intento de hacer lo que les dije, yo no lo he comprobado. Sin más que decirle les dejo leer el fic)

"Nuestra promesa"

Nos conocimos cuando aún éramos estudiantes

todavía recuerdo bien donde te vi la primera vez

fue un encuentro destinado o solo una casualidad

desde que nuestras miradas se encontraron

no pude dejar de pensar en ti.

Pero sabía que este sentimiento era incorrecto

que no podía convertirse en realidad

pero aún así quería estar contigo

y cada día encontraba un momento para estar a tu lado

Pero tú pensabas en otra persona

esa persona que te llevaba de mi lado

aunque yo me conformaba con tu felicidad

quería que esa felicidad fuera conmigo

Y llegó el día de la ardua batalla

luche contra mi propio sentimiento

pero sabía que no podía ganar

que todo acabaría pronto

Me encontraba en la más absoluta oscuridad

lágrimas fluían con dolor

pero tu rostro lo veía con claridad

y pensaba en nuestro adiós con amor

Ansiaba escapar de mi destino, de nuestro destino

un cruel destino de amor y de despedidas

terminar con aquel maldito sacrificio

y encontrarnos en aquel íntimo lugar

Y mi deseo se hizo realidad

al fin me escape de ese maldito lugar

nos reencontramos en medio de la ciudad

y al fin te pude volver a abrazar

Al fin estamos libres para amarnos

al fin nos hemos liberado de las cadenas del destino

porque al fin viviremos en plenitud, sólo tu y yo

porque siempre seré la luna que te alumbra en la oscuridad

y tú serás el sol que brille con amabilidad

no lo crees así mi amor, mi Hi no Miko

Himeko no supo en que momento comenzaron a deslizarse por sus mejillas, las lágrimas, no podía creer lo que Chikane había cantado era su historia un historia de amor pero también de sufrimiento, con la canción un montón de imágenes se recreaban en su mente, y un dolor en su pecho apareció justo donde estaba su cicatriz.

Solo porque la había cantado unas veces antes, Chikane no lloró, pero que cada vez que la interpretó un dolor aparecía en su espalda, donde estaba la marca en forma de luna. Cuando se recupero su mirada fue para su amado ángel dorado, vio que estaba llorando, lo único era en ese momento era estar a su lado para reconfortarla, pero si lo hacía de seguro que ya no iba a tener tranquilidad, todo el mundo querría saber quien era esa mujer que había conquistado su corazón y eso era lo último que quería que perturbaran su felicidad que habían logrado al fin.

Ninguna se percató de la gran cantidad de aplausos que sonaban en ese momento, a Chikane solo le importaba que todo había salido perfecto y que su amada había estado allí para escuchar su canción. Ahora lo más importante era dar las gracias a las personas por haber asistido y acudir a la reunión con la prensa, sabía que le preguntarían quien era la persona que amaba, bueno más bien a la mujer que amaba, eso quedo claro con las últimas palabras de la canción.

Así que una vez más agarró el micrófono y les dio las gracias por la asistencia al concierto y por los aplausos que había recibido.


Solas en el departamento de Chikane, Himeko aún no podía creer que había asistido a un concierto de Chikane que al fin pudo verla tocar el piano nuevamente,

pero sobre lo que más pensaba era en aquella canción, esa canción que le trajo una inmensa felicidad pero también dolor, un dolor que no había experimentado desde su vida pasada.

Chikane al notar que una vez más Himeko estaba llorando, coloco sus manos en las mejillas de su amor y movió su rostro para que la mirara.

- Perdóname Himeko no quería que lloraras por mi culpa.

- No tienes porque pedirme perdón, si lo que sucedió el día de hoy es lo mejor que me ha pasado en la vida. Es sólo que cuando terminaste de cantar sentí una gran tristeza y sentí un gran dolor en la cicatriz en mi pecho.

- Y yo que pensé que ibas a estar feliz por la canción, dijo con un tono de burla.

- Claro que estaba feliz, que estoy feliz, por la magnifica canción que creaste y sobre todo por las palabras que dijiste antes de cantar.

- Lo sé Himeko, solo te estoy molestando, quieres que te cuente un secreto.

- Secreto?!

- Si, un secreto, a mi también me dolió espalda justo donde tengo la marca en forma de luna cada vez que practicaba la canción.

- En serio.

- Si incluso hoy cuando la canté en el concierto, y todas las veces pensaba porqué, pero ninguna vez llegue a una conclusión.

- Es raro entonces, a lo mejor aún estamos atadas a ese maldito destino, que no somos libres.

- No digas eso Himeko, nunca más. Dijo desesperadamente Chikane.

- Bueno. Susurró

- Lo siento, es que no quiero pensar en que sacrificaremos nuestro amor para salvar el destino del mundo.

- Tienes razón además ya no tenemos 16 años, dijo riéndose Himeko.

- Tienes toda la razón. Himeko quieres saber otro secreto.

- Otro?

- Si otro, la verdad es que el otro día te mentí cuando te dije que había almorzado con mi representante.

- QUE?!, por que lo hiciste?

- La verdad es que ese día almorcé con Misa Kaioh la violinista que viste hoy.

- Sabía que la había visto en alguna parte, cuando ella estaba en el escenario, pero no podía recordar donde, pero porque me mentiste.

- Porque no quería arruinar la sorpresa, sabía que si me encontraba contigo ibas a preguntar quien era ella y que hacia almorzando conmigo, no quería que ella estuviese involucrada en mi mentira así que opté por salir por la otra entrada del local.

- Ah, bueno si es así, entonces esta bien. Quieres saber un secreto.

- También tienes secretos Himeko? Dijo en tono burlón.

- Si solo uno, cuando me preguntaste si estaba celosa, la verdad era que si lo estaba, no puedo imaginarte que estés con otra persona. Dijo sonrojándose.

- Pero Himeko yo sería incapaz de hacer tal cosa. Además me parece extraño que estés celosa eso es algo nuevo.

- Bueno para mí también lo es.

Y así sin más palabras ambas se dieron un fuerte abrazo y compartieron algunos besos antes de dormirse, ambas estaban agotadas con la emoción de hace algunas horas.

CONTINUARÁ…


Espero que les haya gustado este capítulo y la canción, gracias por todos los reviews, nuevamente me disculpo por atrasarme tanto para la entrega de un nuevo capitulo, yo amo esta historia y quiero seguir escribiéndola, pero estos días me he enviciado en leer fics de KnM y de Marimite en inglés. xDDDDDD

Les prometo una nueva actualización dentro de poco

Una última cosa, se estarán preguntando que es N/A, sino lo saben es nota del autor.