Disclaimer: Marvel no me pertenece.
Capítulo 10: Markov
De pronto escucharon ruido. Tal vez eran algunos soldados que estaban resguardando aquella base y querían recuperar los cristales. Steve se puso en guardia, esperando a que llegara alguien.
– Vienen por nosotros…
– …Y por los cristales –Terminó decir Natasha, algo preocupada por la situación–
Se acercan al término del pasillo, perpendicular a ese, otro pasillo aparece, no sabían si dirigirse a la derecha o izquierda.
– ¿Hacia dónde?
– Derecha.
Dice Natasha, doblando hacia dicha dirección, seguido de Steve Rogers, quien iba cauteloso por si de repente apareciera alguien.
– Nat, creo que será mejor que lleve el maletín, te estorbará si alguien nos ataca.
– No te preocupes, estaré bien, es sólo una caja con unas piedras extrañas, que cosa podría pasar. Además, me estás protegiendo por ende no debería pasarme nada.
El soldado sólo atinó a asentir con la cabeza. Con aquel comentario, las mejillas del capitán ardían un poco, si no fuera por lo oscuro que estaba, Natasha se burlaría de él en ese preciso momento. Avanzaron por un buen largo rato, habían pasado al menos quince minutos solamente de caminar por pasillos y avanzar a quien sabe dónde. Lo que más temía la pelirroja en estos momentos más que apareciera alguien a atacarlos, era el hecho de que hacían esas benditas piedras Terrigen. No tenía las más mínima idea de que podrían hacer.
Sin previo aviso, llegaron a otra puerta gigante de metal. Natasha bajó el maletín con precaución y empezó a analizar aquella barrera. No podía abrirla. Miró a Steve con un poco de miedo en su mirada y él entendió que de a poco, la pelirroja estaba entrando en pánico.
– Tranquila, saldremos de aquí.
Steve colocó su escudo en la espalda y tomando un poco de aire, empezó a empujar la puerta. No daba mucho resultado, puesto que apenas se había movido un milímetro.
– Es tan pesado como el Mjolnir de Thor. –Natasha esbozó una sonrisa al escuchar aquel comentario del rubio. Steve tomó unos cinco minutos de descanso y volvió a empujar con todas sus fuerzas. Vio a la pelirroja dirigirse hacia a él– Qué haces…
– Ayudándote. –La muchacha empujaba al igual que su compañero–
– Nat, no. –Se detiene, hablando muy agotado– Esto…es muy pesado. No es necesario que me ayudes.
– No puedo quedarme viendo… como empujas esta cosa. Tengo que ayudar –Le contestó con igual de dificultad–
Steve no quería que Natasha lo ayudase pero ella sí. Y es que ya se había disculpado hace un momento por hacerla enfadar y no quería discutir nuevamente por una pequeñez. El capitán ladeó su cabeza en forma de negación y no siguió rebatiendo con la espía. Natasha sonrió, entendiendo que Steve no podía pelear con ella.
Siguen empujando y logran abrir unos cinco centímetros. Se puede visualizar que la tierra casi tapa la salida, bastaría con escavar un poco y salir de ese hoyo. Se oyen pasos. No podían ser agentes porque se supone que estaban todos neutralizados o eso creían.
– Se acercan…
– Démonos prisa entonces –Dice Natasha–
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– Fitz, ¿Situación actual?
– El Capitán Rogers y BlackWidow siguen dentro de la base señor. –Contesta el joven ingeniero. Coulson miró a May de repente–
– ¿Pudiste encontrar la salida más cercana?
– Si, es una puerta blindada. No está totalmente enterrada, por lo que pueden cavar y escapar sin problemas.
– Comunícale la información a la Agente Romanoff. Daisy, May, Bobbi, diríjanse al perímetro indicado por Fitz. Estoy seguro que más que algún soldado de HYDRA estará buscándolos y querrán quitarles los cristales Terrigen.
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Los mencionados asienten y salen de la base en ayuda de ambos vengadores atrapados. Fitz se comunica con Natasha y ella agradece que sea justo la salida que habían encontrado para el exterior junto con Steve.
– Qué bueno que esta sea la salida correcta y no estamos trabajando en vano
Estaban a punto de abrir la puerta cuando de pronto llegan agentes a quitarles lo que se habían "robado".
– Hey, ¿A dónde creen que van con ese equipaje amigos?, –Dice un muchacho, acompañado de dos agentes más de HYDRA– Querida Natalia, tanto tiempo sin verte, te ves hermosa.
– Markov…
Era un soldado de HYDRA. Markov Ivanovich de origen Ruso. Alto y de piel tan blanca como la porcelana, cabello negro azabache y ojos de igual color que Natasha. Y al parecer, conocía muy bien a la espía.
– ¿Lo conoces? –Susurra Steve preguntándole. La pelirroja traga saliva nerviosamente y asiente, sabe lo peligroso que es este tipo–
– ¿Que si me conoce? ¡Claro que sí Cap!, fui uno de sus tantos entrenadores en la Red Room ¿No es así, Natalia?
– No me llames así –Escupió la espía con odio–
– Bueno, ya sabes que no fui el único aparte de Barnes quien te entrenó –Steve abrió sus pupilas al escuchar ese comentario. Desconocía un poco el tema de la habitación roja y sabía que Natasha conocía a Bucky por ese lado– Y bueno, para no irme con las manos vacías, les pediré que me entreguen la carga por las buenas.
– ¿Y si no que?
Markov levantó sus cejas, mirando el semblante del Capitán América. Lo creía un poco callado pero al parecer se había equivocado. Esbozó una pequeña sonrisa y comenzó a reírse sarcásticamente.
– Vaya, no me esperaba ese tipo de actitud Capitán Rogers…pensé que sería más… diplomático.
– No tengo ganas de negociar contigo. Nos iremos de acá con los cristales –Dijo el rubio seguro y más que enfadado, estaba serio–
– Steve… –Natasha se acercó un poco más a Rogers, tratando de alejarlo de Markov, pero el Capitán detuvo el brazo de la pelirroja–
– Bueno, ustedes lo quisieron así –hace una señal a ambos soldados– Mátenlos.
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– Señor, ya estamos en el perímetro donde podrían estar la Agente Romanoff y el Capitán Rogers. –Indicó Bobbi mediante el comunicador–
– "Bien, estén alerta. No nos confiemos de HYDRA, pueden salir agentes desde cualquier parte" –Les responde Coulson al equipo–
– Pero en caso de cualquier cosa… armaré un alboroto –Responde Daisy–
– No uses tus poderes para solucionar todo –Le recalcó la agente de origen asiático, con la seriedad con la que se le acostumbra a ver. La muchacha sólo hizo un pequeño puchero–
De pronto, se escucha un disparo desde aquella puerta blindada casi enterrada por las bombas de hace unas horas atrás. Las tres espías de S.H.I.E.L.D. empiezan a excavar para tratar de abrir la compuerta.
– Coulson, se escuchó un disparo –Dijo Bobbi por el intercomunicador–
– Hay que moverse… ¡Ahora! –May gritó también por aquel medio de comunicación–
– Esperen, haré algo…
– "Daisy no creo que sea una buena idea, podrías derrumbar más la salida… si algo sale mal Steve y Natasha podrían-"
– Jemma, sé bien lo que hago –Le interrumpió la Inhumana– Bobbi, May, apártense.
Daisy se agachó un poco en el suelo, colocando las palmas de las manos en dirección al suelo, dirigiendo así un pequeño terremoto para poder mover la tierra que enterraba la compuerta. Morse y Melinda no habían visto mucho en su totalidad el poder que había adquirido la castaña. Ya el hecho que pueda armar pequeños movimientos telúricos se les ponía la piel de gallina. Fue un temblor pequeño y casi perfecto, ya no habían tantas toneladas de tierra así que podían empujar la compuerta. Las tres muchachas se dirigían hacia allá cuando de pronto, se abre.
Las espías quedan atónitas. Era Steve Rogers, ensangrentado y su traje rasgado a más no poder. En sus brazos llevaba a Natasha igual de herida. Inconsciente. Caminó un par de pasos hasta a ellas y cayó de rodillas, dejando a la espía con cuidado en el suelo.
– El maletín está por allá.
Alcanzó a decir Steve. De pronto, todo se volvió negro.
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Lo sé. Deben odiarme por este horrendo capítulo. Lamento la demora, no tengo excusas, salvo que he tenido mucho trabajo. No sé cuando vuelva a actualizar.
Aclarar que el personaje de Markov lo inventé yo, no es sacado de ningún universo Marvel por si me preguntan (y si justo coincidió, genial ? jajaja) El look me lo imaginé como Gerard Way de MCR en "The Ghost of You". Cosas locas mías.
Ahí se ven! y gracias a todos por leer.
Atte
Kuchi.-
