Si él no me quería decir por su propio pie, no le obligaría, ¿qué clase de amigo sería de ser así? Mejor lo investigaría por mi parte y luego lo molestaría con eso.

Sip, esa clase de relación tenemos ambos.

Yuuri era una persona fácil de leer la mayor parte del tiempo -si no es que todo el tiempo-, y por ello podía deducir que su "enamorado" asistía a la misma escuela donde trabajábamos.

Por un lado estaba el hecho de que podria ser algún maestro y por el otro, algún alumno.

Lo cual mola mucho, ¿se imaginan un amor prohibido? ¿no sería emocionante?

Con eso en mente, me propuse a mi mismo, descubrir quien era el pretendiente/novio/enamorado de mi amigo.

Inicie con una pequeña lista de hombres potenciales -y cuando digo pequeña, quiero decir que incluí a todos los chicos de la escuela- y naturalmente, los fui descartando uno por uno.

Una tarea demasiado grande para una persona, pero no por eso imposible.

Dado que en un principio, ya le había dicho algunos nombres a Yuuri, por ellos empece a descartar, reduciendo paulatinamente la lista de posibilidades.

Lo siento Víctor, de verdad creía que era tú.

Y en cuestión de una semana, la lista se había reducido a sólo cinco candidatos.

Si mis cálculos no fallaban, el responsable estaba entre ellos.

Como que me llamo Pichit Chulanotte que descubriré quien es.

O suelto mi celular.

Bueno, no tan drástico, pero me entienden.


Observe detenidamente a Yuri Plisetsky, el cuarto en mi lista.

16 años, no muy alto, muy moe y poco amable. No era el tipo de Yuuri en lo más mínimo, y eso lo se por todos los años que tengo de conocerle, sin embargo, no podía ignorar el hecho de que prácticamente se miraban todos los días a todas horas.

Mientras pasaba lista, Yuri escribía alguna cosa en su libreta, y mientras más lo observaba, más me convencía de que no era él y aún así, algo me gritaba que si era.

Que dilema.

Cuando termino la clase y todos comenzaron a salir, guarde tan lento como pude mis cosas, soló para poder ser el último en salir. Y era una suerte que Yuri se tomara su tiempo para guardar sus pertenencias.

—Yuri, ¿puedo hacerte una pregunta?—le interrumpí cuando se disponía a abandonar el aula.

Sus ojos verdes me observaron entre confundido y curioso.

—Claro profesor.

Y de pronto algo me callo como una bomba.

Desde hace casi tres meses, el comportamiento del numero cuatro había cambiado radicalmente, de ser un chico que se peleaba con los demás alumnos hasta terminar en la enfermería y discutía constantemente con los maestros, a ser un alumno modelo.

Muy sospechoso ahora que lo analizaba.

Los demás chicos, del 1 al 3, no parecían muy prometedores, y Yuri tampoco, pero lo era un poco más que los demás.

— Tengo una duda y me gustaría que me sacaras de ella, ¿es cierto que hiciste un trato con Yuuri?—note un brillo inusual en sus ojos y la emoción me embargo por un momento.

—No sé de que esta hablando—murmuro desviando los ojos.

—¡Con que evadiendo la situación jovencito!—se me salio sin querer eso y note como eso había tomado desprevenido a Yurachka.

— Juró que no se de que habla.

Entrecerre los ojos y le sonrei amablemente.

—Bueno, es que lo escuche hace algún tiempo de parte de Yuko y Minako, y quería corroborar si así era—aclare buscando que el dijera algo, pero fui inútil, solo me sonrió, se dio vuelta y se marcho—. Ahora si, número cuatro, estas en mi mira.

Salí del salón, mirando a ambos lados del pasillo, buscando a Yuri, pero con tanta gente más alta que él, simplemente me fue imposible encontrarlo.

Rendido, me dirigí al aula de maestros.

Mire la lista y la hice trocitos antes de tirarla a un contenedor de basura.

Ya encontré a tu pretendiente/novio/enamorado Yuuri.


Seguir a Yuri Plisetsky era mucho más dicifil de lo que parecia.

Durante las clases, me era imposible seguirle el rastro pues nuestros horarios no concordaban. Además de que durante los recesos desaparecia.

—¿Donde se metera este mocoso?—me pregunte caminando por los pasillos—. Ya casi a pasado otro mes, Yuuri debe pensar que ya me he olvidado.

Camine hasta las escaleras, cuando llegue al segundo piso me encamine hasta la oficina de Yuuri.

—Si piensa eso, será mejor que le recuerde que aún busco a su enamorado—me reí en voz baja aprovechando mi hora libre.

Me detuve frente a la puerta de la oficina de Yuuri, pero antes de entrar como siempre lo hacia, escuche que tenía visitas.

Estaba por darme la vuelta cuando reconoci la voz y casi me atragando con mi saliva.

Era Yuri Plisetsky.

Mire a ambos lados del pasillo asegurándome de que no había nadie antes de acercarme a la puerta y tratar de escuchar.

—Pronto se cumplirá un mes y pinta a que sacare excelentes notas otra vez—hablo Yuri y me intrigo un poco porque eso era importante.

—Agh, ¿y que vas a querer este mes?—escuche la voz cansada de Yuuri.

—¡No entiendo!—susurre totalmente perdido, ¿a que se referían?—. Ese mocoso me mintió—dije después de un rato en un murmullo.

—Pidemelo formalmente y borrare la grabación.

¿¡Grabación!? ¿Qué esta pasando?

—De verdad eres un...—escuche un ruido y luego algo -o alguien- golpeo contra la puerta haciéndome saltar de la impresión y que me doliera la oreja derecha.

¿Lo golpeo? ¿Lo empujo?

—OMG—lance un alarido ahogado, incapaz de pronunciar nada cuando escuche un característico sonido a beso—. ¡LO ESTA BESANDO!—chille tapándome la boca con ambas manos.

Me aleje un poco de la puerta, tan silencioso como pude, aún con las manos en mi boca, cuando escuche que alguien venia por el pasillo.

Mis ojos se dirigieron hasta esa persona, encontrándome con Víctor, él cual me miraba preocupado.

—¿Sensei, se encuentra bien?

Entonces caí en cuenta de que tenía la cara roja.

Empece a arrojarme aire con las manos al rostro.

—Pero claro que si, ¿por que lo preguntas?—dije tratando de reponerme de la impresión.

—Parece que tiene fiebre y...

—Víctor—llame sobresaltándolo, me miró con sus ojos azules abiertos de par en par—, ¿qué haces fuera de clase?—le pregunte aún sin reponerme del todo.

—Me dirigía con el profesor Katsuki.

¡Nooooo! ¡Los a ver!

—Esta ocupado en este momento—le dije ahogando una sonrisa.

—Ah que mal.

—Vamos, vamos, a clases, después hablas con él.

Y yo también lo haré, o pero claro que lo haré.

—Si sensei.

Me lleve a Víctor y sólo mire una vez más hacia atrás.

Pobre Yuuri, como lo iba a molestar.

¿Para que están los amigos si no?

.

.

.

.


Y con esto ya me he puesto al día.

Como había dicho hace algún tiempo, Yurio no aparecera como tal, si no hasta el capitulo 11, que es el que sigue jaja.

Me saco varias sonrisas escribir sobre Pichit, en su modo fanboy xD

¿Como que la relación de esos dos cambio un poco no? Me refieron a Yuuri y Yurio, después de todo, ya Pichit comento que paso casi otro mes.

Muchas cosas pasan en un mes.

¿Qué pasará este?

Esto se pone cada vez más interesante.

Nos leemos luego.

De nueva cuenta, lo siento tanto!

Cambio y fuera.