¡Estaba encantada! La familia de Albus era tan agradable, a pesar de los malos comentarios de sus amigos, a ella le parecía que eran una familia muy cálida e interesante. La recibieron con los brazos abiertos sin si quiera conocerla, todos los primos hacían bromas muy graciosas y los tíos de Albus eran casi o incluso más alegres que sus hijos… Y los niños ¡Oh, los niños eran adorables! Celine siempre quiso una gran familia, reunirse en una enorme casa y que los niños corretearan por los jardines, y la idea de poder tener eso junto con Albus le llenaba de dicha el corazón.
No podía entender como su preciado novio podía aborrecer todo ello. Bien, es cierto que no tenían mucho dinero… pero ella nunca tuvo dinero así que no es algo que extrañaría. Todos eran unos entrometidos, eso era cierto ¡Pero entrometidos en una manera tan dulce!
Albus describía a sus primos como idiotas sin sueños ni intereses, puede ser que no tuviesen un trabajo estable y que no hiciesen tanto dinero como Albus ganaba ahora, pero eran tan buenos padres, tan divertidos y solidarios. Celine pudo entender como su amado novio podía ser tan gracioso y divertido, y a la vez maduro y responsable… Era su herencia genética.
Sus primas… Eran hermosas, agradables y divertidas. Su favorita era Victoire, la esposa de Teddy. Le gustaba mucho la mirada de amor y devoción que tenía hacía su esposo, de seguro su vida era un cuento de hadas. En la azotea todas eran muy divertidas y le hicieron sentir cómoda de inmediato.
- ¡Lo juro! Hugo tenía una especie de radar con los diarios, no importa donde los escondas él siempre los encontraba - Rose contaba una divertida historia sobre su hermano y vio que todos, incluso el gruñón de su amigo Scorpius, la pasaban muy bien.
- Lo peor no era eso - aseguró Lucy, quien ahora se veía tan relajada y alegre ¡era ridículo lo nerviosa que se puso antes de llegar! - Lo peor era que el infeliz… ¡lo hacía público! Me hice la enferma por una semana para no ir al internado luego de que lo leyese en el comedor…
- ¡Agradece que solo fue eso! - respondió Rose con una mirada divertida - El gusano fotocopio el mío y esparció las hojas por todo el colegio.
Las risas no se hicieron esperar, todos comentaban sobre lo divertido que es Hugo, y a Celine le agradó mucho que sus primas no le guardasen rencor por las bromas.
- ¡Oh, lo recuerdo! - Grito Albus con una sonrisa e imitó la voz de su prima - Querido diario: el profesor de física es un bombón. Querido diario: Las porristas del liceo Sperenza son unas zorras. Querido diario: Me robe la falda de Sam y le dije que lo había hecho Teresa… Querido diario: Me salió un grano en la nariz ¡Por Dios Rose! Era tan patético de leer, daba vergüenza ajena.
¡Incluso su Albus hacía bromas! Estaba tan contenta que no pudo advertir las miradas que su novio le lanzaba a Samantha, con lo insegura que era Celine se habría puesto a llorar ahí mismo.
La cena continuó entre chistes y risas. Celine adoraba a todos y cada uno de los familiares de Albus… Excepto a James, no porque le cayese mal, sino porque Albus le dijo que su hermano había sido un cretino con él y que no pensaba arreglar las cosas. Le hubiera gustado sugerirle que no debía guardar rencor y que la familia es lo primero, pero Albus le había prometido que si se portaba bien esa semana, al volver a California la reclamaría como suya. Y ¡vaya que no pensaba hacerlo enfadar!
Celine no es una mujer idiota, tampoco ingenua o inocente. No es que aceptaría que cualquier hombre la mangonee por tener baja autoestima. Simplemente estaba enamorada, tan ciegamente enamorada de cada uno de los gestos, actos y palabras que Albus daba que no veía la hora de ser realmente suya.
Conoció a Albus gracias a Alissa, su jefa en el club la había invitado a una fiesta privada y luego de confirmar que era una fiesta normal y que no estaba en peligro de prostitución o trata de personas había aceptado. Confiaba en Alissa pero ser una stripper te deja tan vulnerable ante los peligros, que tomar cualquier medida de seguridad nunca estaba demás…
Cuando llego a la casa de Alissa reconoció a su esposo Peter, quien algunas veces pasaba por el club, pero los demás eran desconocidos. Luego de conversar un poco y tomarse un par de tragos la cosa fue subiendo de tono, Alissa junto a las otras dos chicas invitadas comenzaron a desvestirse hasta quedar en ropa interior y se pusieron a dar sexo oral a los muchachos. Celine no estaba preparada para eso, pero estaba tan impresionada que no pudo moverse. Deke quien en ese entonces era un desconocido, le pregunto si quería participar, pero estaba tan asustada que sin decir una palabra fue corriendo al baño.
Luego de unas horas un joven de cabello azabache entró al lavado ¡Había olvidado echar llave! Pero el joven no intento nada con ella, se presentó, le dijo que si se sentía incomoda se lo llamaría un taxi y le puso el saco que traía sobre sus hombros. Ese gesto tan protector, tan desinteresado y amable fue lo que hizo que Celine se enamorara de Albus Potter.
Esa noche no participo en la fiesta, pero poco a poco, tomando confianza y con la ayuda de Albus pudo descubrir y experimentar cosas que la hacían la persona que ahora era. Su vida social, económica y familiar no cambio, pero su vida sexual… su vida sexual era, según ella, lo que cualquier mujer con dos dedos de frente desearía para sí misma.
- Terminé de comer y me siento cansada - aviso Lily, su futura cuñada - Dom, Sam las espero en mi habitación cuando acaben. No Lor, quédate y luego me acompañas…
A Celine le pareció que Lily evitaba mirar hacia donde ellos estaban sentados, pero de seguro eran los nervios por gustarle a la familia de Al. ¡Ella y sus inseguridades! Era cómico que cuando estaba en el escenario no le diese vergüenza quitarse la ropa y bailar para desconocidos, pero vestida y sentada en una mesa sentía las piernas de gelatina.
Luego de Lily, se retiraron los abuelos de Albus, esos dulces ancianitos que se preocupaban porque todos estuviesen cómodos. Después los pequeñines fueron a dormir, y poco a poco los tíos y padres de su amado también se despidieron para descansar, hasta que los últimos (Charlie y George) anunciaron que ya estaban demasiado mayores para tomar alcohol con unos bebés y también se fueron a la cama. ¡Que risa le daban todos los Weasley! Eran muy divertidos, incluso Molly quien tenía la fama de ser una aburrida estaba contando chistes he intentado inútilmente coquetear con Deke.
- Muy bien, ahora que se fueron los mayores y los niños… Empecemos con las historias humillantes- James, su malvado futuro cuñado al parecer estaba proponiendo un juego para emborracharse.
- ¿Qué es eso? - Preguntó Alissa
- Cada uno escoge una historia humillante de otra persona, todos lo que se rían tienen que tomar y si nadie lo hace quien contó la historia toma - explico James - Pero las historias deben ser ciertas, esa es la única regla.
- ¡Bien, yo empiezo! - Dijo la chica de cabello violeta - James Potter se emborracho tanto en nuestro aniversario de novios que le pareció una buena idea hacerse golpear por el gorila de un club, fue hacia donde estaba para gritarle que se había acostado con su madre y que para ser una anciana era bastante flexible... Terminó con las costillas fracturadas y su borrachera no se le paso hasta el día siguiente.
Todos rieron y bebieron, a excepción de April la novia de la muchacha, y para sorpresa de Celine, Albus. Pensó que a su novio le encantaría una historia que incluya violencia y a su hermano pero estaba casi tan serio como en un funeral.
- De acuerdo querida Samantha… Me defiendo - Dijo James - Cuando Hugo tenía 7 años le dije que si te ponías ropa interior de mujer y te maquillabas, crecerías más rápido. Que en realidad las mujeres eran niños que lo hacían para crecer y ser muy altos… Apareció en el cumpleaños del abuelo Arthur con la ropa interior de la abuela y con esa pintura de los ojos hasta en los codos.
Esta vez todos rieron y bebieron, incluso Hugo que miraba con odio fingido a James.
- Eres un idiota… Mmmm… bueno en navidad del año pasado…
- ¡NO! - exclamo Roxanne muerta de vergüenza
- Lo siento Roxie, como decía en navidad del año pasado hice brownies especiales... Obviamente tenía que hacer una bandeja normal por si la abuela o mis padres pedían uno. Bueno, el punto es que cuando la descarada Weasley se enteró, decidió que era una buena idea comer uno de mis brownies sin mi permiso. Encontramos a Rox en ropa interior cerca del lago, hablando con la naturaleza y haciendo danzas para conectarse con el agua… Lo cual está muy bien a todos nos pega diferente, ¿el problema? Rox comió el brownie que no tenía nada.
Nuevamente todos reían ante la historia y luego bebían su vaso…
Así fue pasando el tiempo y sin darse cuenta todos comenzaron a emborracharse (a excepción de Vic que solo reía divertida ante el estado de los demás). Algunos se levantaron para bailar, Teddy cantaba una canción de amor para su esposa, Rose y Sam abrazadas se decían lo mucho que se querían, Theo y Peter hacían un extraño baile de estilo vaquero y Al… Albus caminaba hacía el lago… ¿con James?
