Capítulo 10: Todo pasa en Los Campos Eliseos

-Señorita.-llamó una mujer a Jan Di quien terminaba de servir una mesa.-Pediré la numero cinco.-dijo indicándole el menú. La muchacha asentía sonriente para luego decirle a su jefe.

-Pues estaba pensando salir con Lily unnie.-decía Jan Di tratando de continuar su conversación con Ga Eul.

-¿Pero no dices que habían quedado en viajar por las fiestas?-preguntó la chica limpiando una mesa.

-Si pero no creo que Joon Pyo o ella acepten viajar juntos, la verdad dudo que pase.-encogió sus hombros convencida.-Por eso quería salir con ella. ¿Qué te parece?

-Ya sabes que ella me agrada y si me gustaría, podríamos hacer algo divertido ahora que estamos de vacaciones.-sonrió dulcemente la muchacha.-Bienvenido…-se alarmó al escuchar la campanilla de la entrada.-Unnie…-Lily entraba a la Tienda de avena con sus gafas negras y sus guantes de igual color.

-Anniong!

-¿Qué haces aquí?-preguntó la chica de la tintorería acercándose a ella.

-Vine a buscarlas por una emergencia.

-¿Una emergencia?-Chu Ga Eul miraba extrañada a su mejor amiga, la cual tenia la misma expresión.-¿Qué sucede?

-Se los explico después. Vamos.-les sonrió abriendo la puerta.

-Es que estamos trabajando.

-¿Y?-no entendía la gemela.—Oh si es cierto.-la inglesa les miró directamente mientras tronaba sus dedos, tal y como siempre lo hacia Joon Pyo. De pronto cuatro mujeres muy altas entraban al establecimiento. Eran guapas y muy sonrientes.-Ellas las reemplazaran.-dijo con naturalidad.-Vamos.

-Unnie no creo que nuestro jefe acepte…

-¿En serio? Pero su jefe acepto rápidamente una vez que vio el tamaño y dimensiones de las jóvenes que ahora le ayudarían en la ida y venida de los tazones de avena. Las dos jóvenes trabajadoras se sorprendían de lo rápido que había aceptado, pero estaban realmente preocupadas por la emergencia de su amiga.

Percatándose que llegaban al aeropuerto e inclusive a la misma pista de despegue, a Jan Di le olía a un truco de Joon Pyo, sin embargo era Lily la que estaba a su lado ¿Qué ocurría?

-¿Qué pasa?—preguntó ella bajando del auto. Atrás de Luke estaba un jet muy elegante que rezaba "Collete".

-¡Nos iremos de viaje!-exclamó feliz la inglesita poniéndose al lado de su gemelo.

-¿Nosotros cuatro?-Jan Di miraba a los gemelos y Ga Eul.

-Desafortunadamente, no.-Lily rodaba sus ojos al igual que su hermano, totalmente sincronizados.-Ellos también vienen.-indicó a los F4 que salían de sus respectivos autos.

-Me rehúso a viajar en eso.-se quejaba el heredero Shinhwa.—Si voy a hacer esto lo quiero hacer a mi modo.

-No escuchaste a tu hermana, nosotros decidimos primero.-le sacaba la lengua Lily.

-¿Así?

-Si…-contestó Luke.-Si quieres no vayas, créeme que soy el último que te dejaría entrar a nuestro jet privado.

-Oye pedazo de…

-Joon Pyo basta.-le codeó Jan Di tratando de evitar otra pelea.-¿Por qué siempre quieres pelear?

-¿Por qué estas aquí? ¿No ves que me están obligando a esto? Pudiste resistirte.-le reprochó mientras Jan Di abría la boca para refutarle.

-Chill out, chill out…(calma, calma…)-intervino Woo Bin.-Primero quedemos en algo ¿Haremos esto o no? La verdad que prefiero quedarme a pasar la Navidad en un lugar mas pacifico y no en una trinchera.-puntualizó el chico, el alfarero asentía lo que decía.

-Well… después de la metáfora bélica de Song Woo Bin, que a nadie le importa.-dijo Lily altaneramente haciendo que el príncipe le mirara ladeando la cabeza. Strike 1.-Es hora de irnos. Goo Joon Pyo si quieres puedes volar en clase económica, ese es tu problema.-Luke reía al igual que su hermana.

-Si piensas que viajare en tu chatarra.-le respondió el chico mirando el lujoso jet privado.-Cuando nos toque nuestro turno, yo…

-Pero no es tu turno, Joon Pyo.—le palmeó el alfarero.-Si vamos a hacer esto, hagámoslo juntos.

-Espera unnie… no le he pedido permiso a mis padres.-dijo Jan Di.

-Yo tampoco…-le siguió su amiga.

-No te preocupes de eso.-sonrió Lily abrazando el brazo de su gemelo.-Fui a ver a tu mamá y cuando le dije del viaje se alegro tanto que en un minuto me dio tu maleta.-mencionó mientras la guardaespaldas de esta bajaba una maleta rosa de la cajuela del auto.-Y luego tu mamá llamo a la madre de Ga Eul y después… ya tenia tu maleta.-la chica dulce miraba sorprendida a su amiga.-Aunque eso no importaba, yo les puedo comprar todo lo que necesitaran.

-Mamá…-farfullá Jan Di recibiendo su maleta, al igual que su amiga. La guardaespaldas también le entregaba una nota que había escrito la señora Geum.—"Jan Di, recuerda que el futuro de la familia esta en tus manos. Sea Shinhwa o Real Madrid o Collete Company, no importa cual, pero debes pensar que podrías ser la siguiente dueña. FIGHTING!"

-¿Todo esta bien?-preguntó Lily mirando la expresión ofendida de Jan Di.-¿Qué pasa?

-Es que…-la chica miraba la expresión ansiosa de la inglesa. Entonces recordaba la petición de Lorraine Collete, "Pase lo que pase, no la dejes sola."

-Claro, unnie.-sonrió accediendo.-Iremos de viaje.

El viaje en el jet privado fue anticipadamente bullicioso, entre las quejas de Joon Pyo, por no ser su avión, las burlas de Lily y las ganas de la chica de la tintorería de tratar de ganar la paz, se podía decir que por lo menos nadie había llegado a las manos aun.

-¡Unnie! Estas en esta revista.-dijo Ga Eul asombrada. Le mostraba Vogue UK.

-¿Recuerdan el viaje que hice la semana pasada? Tuve que ir a la fiesta de la fundación de beneficencia de mi mamá en Londres.-sonrió cambiando totalmente su rostro.-Hicieron un reportaje, supongo.—se fijaba en la fotografía, estaba junto a su hermano. Ambos vestidos sobrios y elegantes.

-"Los gemelos Collete en la gala de la fundadora de Amanda amour"-leía Yi Jeong traduciendo para las niñas que no sabían ingles.-"Luke Collete comenta que mas de cien becas musicales se han entregado este año. Por otro lado Lily, su gemela, se ha rehusado a comentar del recital inesperado que hiso en la fiesta de contrato que recientemente ha hecho Collete Company con el Grupo Shinhwa y demás asociados en Corea, donde actualmente piensan terminar su senior. Suponemos que la elegante joven desea hablar con su propio porte"-el alfarero sonreía mirando las fotografías de los ingleses.-"Usando un Valentino, Lily Collete nunca falta a su estilo clásico. Gozando de un gusto exquisito, recordemos que lo demostró también en la Boda Real de su majestad el Príncipe Enrique.-¿Fuiste a la Boda?

-Si.

-¿Y a que fuiste?-preguntó burlonamente Joon Pyo.

-Eso no puedes saberlo, alguien como tu jamás entendería.-le contestó Luke.

-En realidad si, porque yo fui.-sonrió triunfalmente el heredero Shinhwa.-Habrán pasado desapercibidos.

-¿Estas loco? En la Abadía Westminster.-donde fue la Boda Real.-nos sentamos junto al presidente de Alemania.-dijo Lily desafiante.

-Yo me senté al lado Príncipe Alberto II de Mónaco.-contestó Joon Pyo emulándolos. Woo Bin bostezaba de las ridiculeces de su amigo y los gemelos, Yi Jeong reía mientras le mostraba una revista mas interesante a Ga Eul.

-Casi lo olvidaba.-dijo Jan Di acomodándose en el elegante asiento blanco del jet.-Podremos ver a Seo Hyun.-sonrió la chica ante el ensimismado Ji Hoo, verla otra vez luego que había dejado la solitaria Paris.

Llegaban en pleno ocaso de un día parisino, probablemente uno de los mejores momentos de Paris en la Isla de Francia, la región con mayor turismo en ese país. Era hermosa aquella ya casi noche porque descubría las luces de la ciudad, el brillo elegante y misterioso que encerraba cada arista de la ciudad famosa por los amantes del arte, los amantes de la buena comida, los amantes de la bohemia, los amantes de la soledad, los amantes del ingenio, los amantes del amor. Jan Di y Ga Eul miraban por las ventanas del auto, no podían evitar estar asombradas ante Paris soberbio y al mismo tiempo seductor, bellamente demostrativa y oculta.

Las calles eran añejas así como frescas, la nieve estaba pegada en el pavimento y las personas que caminaban abrigadas y distantes como impregnadas uno tras otro.

-La Torre Eiffel.-susurró Ga Eul mirando la imponente arquitectura del símbolo imprescindible de la ciudad.-Es mas hermoso que en la televisión.-le sonrió a su amiga que asentía.

-No te preocupes Ga Eul, vendremos aquí y a todos los lugares más importantes de la ciudad.-dijo Lily. Iban en un auto negro, los gemelos y las chicas coreanas, mientras que los F4 les seguían en un vehículo similar.

-kansamida.-dijeron al unisonó ambas, no despegan sus ojos de las calles.

El auto parqueaba en el 1er arrondissement en el centro de Paris, El Hotel Ritz, el más lujoso y elegante de la ciudad y del mismo país, inclusive clasificado magnamente en el mundo. Luego de una discusión engreída entre los gemelos y Joon Pyo, ya que este ultimo insistía en hospedarse en su hotel que tenia en Paris. Shinhwa solo podía envidiar al Ritz su legado de pomposidad, ya que el hotel de dueños coreanos gozaba de todas las comodidades que el parisino podía ofrecer, sin embargo no había estado ahí nunca Hemingway o Coco Chanel(lo que lo hacia famoso), ya que en ese tiempo el Hotel Shinhwa no había sido construido.

Lo que no tenia Shinhwa del Ritz era su añeja popularidad. Sin embargo un hotel lujoso era un hotel lujoso, y los gemelos, insistiendo en que el viaje de Navidad lo realizaban ellos, se hospedaron en el Ritz, omitiendo a Joon Pyo y su hotel caro. Triunfantes entraban el lujoso establecimiento perteneciente al Leading hotel of the world, donde Shinhwa también estaba, Collete Company era la aseguradora de todos aquellos hoteles.

Los guardaespaldas resguardaban la entrada de los jóvenes, los F4 y los ingleses iban acostumbrados al lujo de la recepción, de los huéspedes, inclusive de los empleados, las jóvenes plebeyas no podían evitar abrir la boca.

-Aigoo (¡Oh Dios!)-exclamaba Jan Di abriendo las puertas del balcón de su habitación.-¿Qué lugar es ese?-preguntó señalando una plaza octagonal con una columna en el medio.

-Es la Place Vendôme.-respondió Lily.-¿Están seguras que pueden compartir la habitación? Porque en serio pueden tener una suite para cada una.

-Así esta bien, unnie.—le sonrió la chica.—Esto es como un sueño, estar aquí.

-Ustedes están realizando mi sueño.-saltaba la gemela hasta la puerta.-Te dije que me habría gustado ir de viaje con mis amigas y ahora lo estoy haciendo.—se despidió cerrando la puerta de la preciosa habitación iluminada.

A la mañana siguiente y luego de que las jóvenes del grupo tomasen desayuno en la habitación de la inglesa, los turistas comenzaron su recorrido por la ciudad. Fueron a Notre Dame, una grandísima y bella catedral donde la gente se amontonaba en su entrada, las cámaras y turistas miraban su majestuosa fachada, divisando las famosas gárgolas o sus dos torres principales, de cerca y a la luz del día. La siguiente parada fue Los campos de Tulleriasuno de los máximos ejemplos de lo que es un jardín a la francesa lleno de colorido y estatuas que desembocan en famoso Obelisco Egipcio que Napoleón trajo como símbolo de victoria hasta París. Lily se desenvolvía como una autoproclamada guía turística, Goo Joon Pyo intervenía cada cuanto para mostrar su saber de la cultura parisina, sin embargo era obviado por la gemela.

-Perfecto.-sonreía Luke luego de tomarles una foto a su hermana y amigas. La chica inglesa traía un atuendo sencillo para el día, abrigo y minifalda con sus zapatos bajos, lucia simple y chic. Jan Di y Ga Eul traían sus conocidos gorros y abrigos, la nieve no caía pero el frio si era intenso.-Te ves especialmente linda hoy.-susurró el chico a Geum Jan Di al pasar a su lado. Ella le miraba como asombrada.

Luego de comer rápidamente en un precioso bistrot, llegaron al Arco del Triunfo, erigido en memoria de todos los soldados que dieron su vida por la patria, alberga en su centro una llama que arde eternamente por el soldado desconocido.

-Me siento como una hormiguita.-dijo ensimismada Ga Eul tomándole una foto a la arquitectura. Su sentimiento de asombro se hacia patente cuando lo miraba desde abajo entre sus dos enormes columnas.-Es muy bello.

-Si lo es.-se le acercó Yi Jeong con las manos dentro de su abrigo gris.-Uno se da cuenta que no importa cuan grande te sientas, el hombre siempre va querer hacer algo mas inmenso.-miraba el monumento.-No importa en que circunstancia.-sonrió caminando hacia Woo Bin.

Con una visón clara de París, se dirigieron a la espectacular Torre Eiffel, no tuvieron que hacer la enorme cola que formaban los turistas, los guardaespaldas hablaban con los encargados y en menos de cinco minutos ya se desplazaban en el blasón de la ciudad. Gigantesca, más de trescientos metros de altura que marcan el techo y el perfil de la ciudad. No tuvieron que pasar por la taquilla, y aunque Jan Di sugería subirse a ella pateando miles de escalones, decidieron por fin usar uno de los ascensores que albergan a más de cien personas, pero que esta vez solo era usado por los F4, los gemelos ingleses y las dos chicas asombradas. La vista era impresionante, a pesar del frio y lo nublado de la vista, pudieron apreciar la ciudad francesa en todo su esplendor navideño. Realmente hermosa.

La ultima parada del agotador día pero grandioso, eran Los campos Elíseos, la avenida por excelencia de la Ciudad de la Luz, con más de 70 metros de anchura; era la arteria que une a la Concorde con el Arco del Triunfo en ella se podían descubrir una multitud de tiendas de grandes marcas reconocidas, carísimos restaurantes, cafés, cines, y mas.

Joon Pyo le susurraba algo secreto a el alfarero y Woo Bin, y estos resoplando, parecían acceder a un favor que les pedía el líder de su grupo.

-Te va a encantar este lugar.-decía Lily abrazándole el brazo a la sonriente Jan Di mientras empezaban a caminar por aquella conocida avenida.

-Oye archiduquesa.-le llamó Woo Bin sin convencerse.-Tengo que preguntarte algo.

-¿No ves que ando ocupada?-dijo ella soltando el brazo de la chica y virando hacia el príncipe.-Y no me llames así.-para cuando daba la vuelta, Jan Di no estaba, Joon Pyo le había traído hacia si mismo. Luke miraba la escena desde el final del grupo, ahora entendía tanto secreteo entre el F4, Woo Bin distrayendo a su hermana, Yi Jeong haciendo lo mismo con Ga Eul, así ahora el heredero Shinhwa le tomaba la mano a Jan Di, el único abstraído del momento era Yoon Ji Hoo, quien lucia mas ensimismado que nunca.

-¿También te parecen bonitas?-preguntó el alfarero a Ga Eul, quien se había detenido en el aparador de la famosa tienda Givenchy, integrante infaltable en los Campos Elíseos.-A mi me parece que si.-sonrió el chico mirando a las modelos del aparador, luciendo vestidos de gasa.

-Me gustan sus trajes.—respondió sin dejar de observar a las que lo llevaban.—Ellas también son bonitas.-agregó.

-Ellas entran a la categoría de las mujeres bonitas que lo saben.-les sonrió haciendo que una de ellas se distrajera para sonreírle también. Su trabajo era ser un maniquí viviente, pero el guapo y seductor observador no les era inmune.

-¿Categoría?-preguntó con inocencia la chica mientras le miraba de soslayo.

-Hay tres.-carraspeó caminando a su lado.—Las mujeres que saben que son bonitas y que no lo saben, esa es la primera.-renovaba su sonrisa al ver como Joon Pyo le tomaba la mano a su novia.-Las mujeres buenas y las malas.-le echaba un vistazo a Woo Bin y Lily quien trataba de volver a obtener la atención de Jan Di pero era impedido por su amigo.-Y por último las mujeres que son inocentes y las que no.-rió elegantemente para concentrarse en la chica de al lado.-En esa categoría estas tu… la chica inocente, que también es buena. Dos categorías.

-¿Y todo eso lo habías pensado antes?

-La experiencia me lo ha hecho saber.-respondió con su típica frialdad que cubría sus secretos.-Pero todas ellas caen con una frase cursi.-sentenció So Yi Jeong observando un aparador donde habían abrigos y sombreros.-Simple lingüística y poesía.

-Entiendo.-meditó Chu Ga Eul desviando la mirada hacia la avergonzada Jan Di caminando con Joon Pyo.-Yo también tengo tres categorías.-asintió solemne y haciendo que el chico se sorprendiera. El alfarero se percato de ello y otra vez volvía a su estado indiferente.-Los chicos que saben que son guapos y que no.-enumeraba con sus dedos.-los chicos que son buenos y malos, y finalmente… los que son inocentes y los que no.-sonrió divertida.-Tú sumbae, estas en las tres categorías.

-¿Qué?-preguntó sorprendido ante las palabras de la muchacha.

-Exactamente. Yo no necesito experiencia para decirte que todos ellos mueren por ser felices con la persona correcta.-contestó decidida.

-¿Con el alma gemela?-dijo irónicamente.

-Si. Lo sabes.-respondió para acudir al llamado de Lily y dejando al alfarero pensado una vez mas, y aunque lo detestaba y al mismo tiempo fascinaba, que ella era de las chicas que jamás caería con una estúpida palabra cursi. ¿Por qué siempre Ga Eul hallaba una forma de dejarlo así, sin su usual orbita?

-¿No deberías estar feliz, Marie Antoinette, de regresar a Francia?—preguntaba Woo Bin sonriente.-Quizás les tengas resentimiento a los parisinos… ya sabes, por lo de tu cabeza.-rió hablando del decapitamiento de la reina de Francia del siglo XVIII.

-Tu sarcasmo me mata.-le contestaba enojada.-¿Por qué caminas a mi lado?

-Lo último que supe de Paris es que era un país libre.—encogía los hombros con inocencia.-¿No te gusta que camine a tu lado, Archiduquesa?

-Es evidente que no. —le espetó la inglesa.

-¿No es este uno de los lugares mas románticos?

-Si…

-Entonces…

-¿Entonces qué?-preguntó alarmada sin mover un solo musculo de su rostro.

-¿Estas sonrojada?-le siguió divertido.-¿Puedes sonrojarte?—reía.

-Eso no es cierto.-volteaba su rostro.

-Nunca te había visto así… me equivoco.-su rostro atrayente hacia un ademan de recordar.-Te sonrojaste aquella vez.-le susurró acercándose a ella.-¿Lo recuerdas? En el elevador.—musitó con su voz aterciopelada.

-¡Ga Eul!-llamó Lily en cuanto la vio. Trataba de deshacerse del F4, porque sentía claramente como sus mejillas ardían.

-No iba a permitir que esa chiquilla odiosa te llevara por acá.-farfullaba el heredero Shinhwa mientras apretaba dulcemente la mano de Jan Di.-No en los Campos Elíseos.

-Oye Joon Pyo suéltame.—decía la chica un tanto avergonzada.-Puedo caminar sin que me agarres la mano…

-¿Lo olvidaste? ¿Cierto?-preguntó el joven a modo de reproche.-Lo sabia, ¿Por qué eres tan tonta, Geum Jan Di?-se quejaba el chico.

-¿Tonta?-se ofendió.

-Si. ¿Cómo pudiste olvidarlo?-La larga avenida se aderezaba de luces ámbares y aparadores relucientes que daban mas brillo al lugar. El tráfico parisino a un lado y la nieve en la pista, eran exactos para propiciar un acercamiento más romántico, sentimental. Los arbustos de los arboles estaban enmallados con luces y aun mas por las fiestas, eran elegantes y bellos.- La plus belle avenue du monde.-susurró Joon Pyo.-¿Cómo pudiste olvidarlo?-le acusó molesto. Aquel lugar él había tratado de emular románticamente, después que no había aceptado humildemente las disculpas de su novia, mando adornar el parque cerca de la cada de Jan Di, con muchas luces y flores, tratando de construir, improvisadamente, los Campos Elíseos que propicio y fue testigo de su primer beso.-¿Cómo pudiste?—trataba de ser acusador para no escucharse decepcionado.

-Claro que lo recuerdo, por eso Lily unnie insistió en venir.-respondió desviando la mirada.

-¿Por qué le pediste a ella traerte aquí?-reprochó aun mas evocando la promesa que le había hecho de venir juntos algún día.

-No se lo pedí. Ella me pregunto hace tiempo que lugar quería conocer y yo dije que este.—respondió Jan Di sonrojada. Joon Pyo se detenía para mirar el cielo de Paris, de pronto se sentía definitivamente feliz. Los Campos Elíseos, ella y él, pensar que pasarían la Navidad juntos, lo llenaba de una enorme emoción, pero que no era comparado con el hecho de que su novia había recordado esa promesa.

-Esa chiquilla.—dijo de pronto Joon Pyo.—Fue inteligente al venir de noche aquí, se aprecia mejor.-sonrió feliz apretando la mano de Jan Di mientras la atraía hacia él.

-Tonto…-susurraba Jan Di sintiéndose igual.

En el Ritz la mayoría de los huéspedes parecían dormir, a excepción de las lechuzas del bar del hotel, que podrían beberse todo el alcohol de Francia. La recepción estaba algo pacifica, los visitantes llegarían seguramente ya de mañana. Ga Eul estaba rendida así que rápidamente se había quedado dormida, sin embargo Jan Di sufría de insomnio de turista, no podía pegar los ojos. No se había dado cuenta pero ya estaba explorando el Hotel más caro de Paris.

Observaba los cuadros de los pasadizos, elegantes y sobrios; los tapices lujosos y las alfombras propias del lugar. La decoración era soberbia y monumental.

-Sumbae.-dijo sorprendida al ver a Ji Hoo sentado en un balcón donde había unas butacas pequeñas y preciosas. El chico se encontraba solo y atrapado por el cielo de invierno de Paris, hasta que escuchaba la voz de la muchacha.-¿Tampoco podías dormir?-sonrió acercándose lentamente.

-No.-sonrió mirándole sentarse en la butaca a unos pasos de él.-¿Cómo la has pasado hasta ahora?

-Es casi un sueño.-respondió Jan Di con sinceridad.-Creo que podría despertar en cualquier momento.-Ji Hoo sonreía ante la simple y transparente respuesta de la chica.-¿Has visto a Seo Hyun?—preguntó por la modelo.

-No.

-Quizás mañana…

-No lo creo.

-¿Por qué?

-Esta en Mónaco visitando a sus suegros.-contestó Ji Hoo volviendo a perderse en el cielo. Era por eso que había estado más callado de lo usual durante su turismo en la ciudad, quería verla, porque a pesar de todo lo que ocurrió, la quería pero ahora amicalmente, la dueña de sus verdaderos sentimientos estaba sentada a escasos pasos de él, pero otra vez no podía hacer nada.

-Que pena.-susurró Jan Di tratando de encontrar la mirada del chico.—Sumbae…

-Se siente como Deja Vu

-¿Qué?

-Como que esto ya ha pasado antes.-sonrió mirando el cielo. Nueva Caledonia, estar triste por Seo Hyun, dos insomnios, Jan Di llegando en la noche, él solo, los dos en un mismo lugar, y un beso, pero el beso no llegaba (no podía llegar) y no era una playa paradisiaca, si no la ciudad del amor, una desventaja más.-Como esa vez en la playa…-se aventuró a decir haciendo que ella le mirara sorprendida y sonrojada.

Desde las escaleras, Luke observaba la escena. Jan Di y Ji Hoo mirándose, y él perturbado por ello.

Song Woo Bin sólo fumaba cuando se sentía melancólico, y ahora salía a la azotea del Ritz a fumarse unos cuantos cigarrillos, los necesitaba. La piscina del último piso del hotel estaba cerrada, si alguien deseaba nadar podía usar una de las tantas que estaban temperadas, por el invierno, en los pisos adyacentes. El lugar donde fumaba ahora, se mostraba algo desolado. La piscina estaba cerrada y las sillas de descanso estaban solitarias, excepto por alguien que estaba recostado en una de ellas. Ataviado en un abrigo costoso, Lily Collete miraba el frio cielo, recostada en la silla, sin notar nada a su alrededor.

-Este lugar también es bueno para una escena romántica.-dijo el chico divertido. Exhalaba el humo mientras la gemela se percataba de su presencia, sus ojos azules habían estado distraídos de todo hasta que aquella voz aterciopelada la traía al mundo otra vez.-¿Quieres?-se sentó a su lado y ella volvía a dejar de respirar.

Continuará...

¡Hola! Aqui les traigo la primera parte del viaje de Paris, la siguiente trae la continuación ¿Que creen que pase?

Muchas gracias por sus reviews, espero puedan seguir apoyando esta historia, son geniales! ^^

Billie.