CAPITULO 10
¿QUE ES EL SIGNIFICADO DE SER UNA REGENTE? PARTE 2
André había entrado hecho una verdadera furia a la villa, subió rápidamente las escaleras de la entrada para toparse con una gran puerta de roble que la abrió sin tocar, había sido recibido por la ama de llaves informándole que su hija se encontraba en la habitación, de inmediato subió, aun traía sus guantes puestos y un impecable traje italiano de color azul marino. Tomo asiento en la pequeña estancia de la habiatacion, mientras observaba a su hija cepillando su hermosa cabellera. El enojo era perceptible en el aire, ella volteo y dijo algo que el no alcanzo a escuchar y exigió respuestas.
Candy se había quedado perpleja ante la expresión en la cara de su padre, André se levanto para acercarse a ella – aun espero una respuesta señora- dijo ante la cara de su hija.
Candy se puso nerviosa y dijo – bueno padre yo yo – balbuceando una respuesta.
Permanecía firme delante de ella, cruzo sus manos y empezó a caminar por la habitación mientras Candy aun sostenía el cepillo que antes utilizo en su mano derecha- bueno, le diré yo entonces- se puso su mano derecha en la barbilla- LA REGENTE estuvo ayudando en el hospital general toda la noche- la observo con ojos inquisidores - ¿o me equivoco? - paro su andar y la vio a los ojos- sin obviar el hecho de dejar a sus hijos solos y sin presentarse a la oficina hoy-
Candy por un momento medito su contestación, amaba a su padre, pero eso no le daba derecho a opinar sobre sus actividades después de la oficina así que se armo de todo el valor que tenía y hablo – en efecto padre, estaba ayudando en el hospital general- se levanto de su silla y se acercó a el – pero mis hijos no se encontraban solos su PADRE –
André rio – SU PADRE, jajaja- fijo su mirada – su padre que debe de tener millones de pendientes y que esta encargado de miles de cosas, aun debe de llegar del trabajo para cuidar a sus hijos por que su madre que se pasa todo el día fuera de casa decidió que no podía cuidarlos ¿Por qué tenia que cuidar a unos desconocidos? -
Candy se enojó, ¿Cómo podía decir su padre que descuidaba a su familia?; ella que siempre buscaba tiempo para atenderlos y cuidarlos solo esta vez los había dejado por ayudar ¿ acaso no era ella una enfermera?- un momento padre, no puedes venir a decirme que hago o que dejo de hacer- suspiro mientras alzaba la voz- mi FAMILIA siempre han sido primero en mi lista de pendientes- mientras André la observaba fijamente – además, no eran unos extraños era el pueblo escoces que sufría por un poco de medicina y atención- elevo mas la voz, sin percatarse del ruido de unos pasos que se habían detenido de tras de la puerta del dormitorio- ELLOS SON TAMBIEN MI RESPONSABILIDAD-
La gota que derramo el baso de la paciencia de Lord Andrew, responsabilidad, eso era lo que el buscaba de su hija en estos momentos, rio y se dio la media vuelta sentándose en la cama, levanto su mano haciendo un ademan- RESPONSABILIDAD, no me hagas reír hija, si ese es tu sentido de responsabilidad- suspendió la risa viéndola a los ojos- entonces el PUEBLO ESCOCES está perdido-
Candy se enfureció y se acerco a su padre – ¿PERDIDO?, padre por Dios, lo que hice toda la noche fue ayudar a la gente de escasos recursos, a campesinos y gente humilde POR DIOS- dijo cerrando los puños en señal de frustración.
-ayudarlos Candy- se levanto Lord André para mirarla a los ojos- ayudar a ¿Cuántos hija? 10, 20 a ¿Cuántos Candy? – grito más fuerte – ERES UNA ESTUARDO por dios muestra que tienes cerebro para llevar esta regencia, no des armas a tus enemigos con que atacarte- acomodo su cabello- esto es una cueva llena de lobos y tu te dejaste ver como una dulce corderito que al primer problema se le olvida su lugar- fijo sus ojos – con compasión hija no se maneja un país, debes ser firme en tu posición Candy .
Candy desesperada dijo – no se padre a cuantos y en verdad no me importa por que yo hice algo mientras usted padre ¿qué ha hecho? Solo dar órdenes sentado detrás de un escritorio- la discusión se tornaba acalorada, cuando Candy dijo esas palabras agacho su cabeza por la tontería que dijo, su padre siempre había velado por su gente – no veo el ¿Por qué mostrase útil es malo para una regencia-
-¿útil?- rio- no me hagas reír Candy solo te viste como alguien que duda de su autoridad para mandar y disponer de su gente- Candy mantenía sus manos apretadas a su costado – si eso es lo que quieres "ser útil", estas perdida niña así cualquier Sir, tomara esa debilidad para el bien propio, no estas jugado hacer una enfermera de Chicago ¿por dios?, eres la Regente y si no eres capaz de valorar tu posición estarás a merced de todo el Tribunal DESPIERTA.
-es que no entiendes que no es con mano dura como se debe mandar padre- suspiro- mi meta es dirigir de una forma diferente-
Por un momento la mente de Lord André voló a los días de juventud, donde había ocurrido una revuelta y el siendo postulante por la regencia, se había hido ayudar a planear el ataque rebelde, tomaron una ciudad, hubo muchos muertos pero él estaba feliz porque habían matado al Sir despiadado de ese lugar, al volver victorioso a palacio su padre lo había recibido con un fuerte golpe y el también utilizo esas mismas palabra, pero su padre lo había hecho entrar en razón con la explicación de la importancia de "SER UN REGENTE". Suspiro y entonces modelo su voz.
-¿una forma diferente?- movió la cabeza- los Sires del Tribunal son guitres esperando un solo error Candy para sacarte de la regencia y ahí si habrá una forma diferente de reinar – de forma burlona – y te aseguro que ellos son DESPIADADOS Y SIN COMPASION- alzo la voz- al ver tu debilidad entonces va a querer mandar a tus espaldas y eso no lo entiendes-
-padre yo – Candy no tenia palabras para refutarle a su padre.
-¿tú que Candy?- dijo con fiereza- piensas que te dejaran mandar las arpías que te rodean, mostrándoles una sonrisa- NO HIJA, si tu como regente no sabes tú lugar ¿Cómo podrás defenderlo?-
Los ojos de Candy se llenaron de lágrimas por frustración por las palabras de su padre, aunque sabía que él tenía razón
-tal vez Candy no me entiendes ahora, pero con el tiempo agradecerás que sea yo quien te abriera los ojos y no esos lobos sanguinarios cuando sientas sus filosos colmillos en tu cuello- tomo la mano de su hija y la hizo que se sentara a lado de el- mira- con su mano levanto la cara de Candy para que lo viera a sus ojos- tal vez ayer ayudaste a muchas personas hija y eso no lo niego- Candy lo vio con sus ojos llorosos – pero hoy miles te necesitaban y nunca estuviste- la cara de Candy se transformo no entendía lo que le decía su padre.
-¿pero papa?- dijo limpiándose las lágrimas- ¿Cómo puede ser que miles me necesitaron y no estuve?- André suspiro y tomo las manos de su hija entre las suyas, miro la aflicción en el rostro de su pequeña y entendió que debería hablar con ella.
-mira hija, elogio tu buen corazón, pero no tu incompetencia para defender tu posición- acaricio su mejilla – pero debo recordarte que ahora eres una REGENTE Candy- lo miro sin entender el punto- hoy en la mañana necesitábamos de tu presencia para mandar comunicados de ayuda a nuestros aliados, los suministros médicos escasearon y pronto no tendremos nada con que combatir la epidemia, sin obviar que el Tribunal pedirá tu cabeza por no poder resolver el problema, podrán ser considerados por tu inexperiencia pero eso será una arma que utilizaran en contra de ti tus enemigos- Candy empezó a entender- se necesita de tu firma para declarar estado de emergencia y empezar con planes de contingencia ya no de prevención, antes de que la mitad del Tribunal empiece a especular sobre la decisión de nombrarte REGENTE, a ellos no les importara si ayudaste en un hospital; ellos quieren medidas inmediatas y soluciones claras para estar en paz, recuerda que no solo el pueblo sino sus familias están en peligros y serán como una jauría de lobos al asecho hasta que esto esté controlado- la cara de Candy hiba cambiando mientras escuchaba a su padre y entendía el problema – ahora entiendes anoche ayudaste a unos cuantos pero miles te necesitan aun y por tu falta de responsabilidad decidiste ayudar aun puñado de gente y dejar desamparados a miles- movió su cabeza- no entiendo Candy como pudiste no recordar tu responsabilidad como líder de esta nación, entiende hija- su voz se volvió fuerte- eres LA REGENTE DE ESCOCIA- Candy intento hablar y su padre movió la cabeza- y dejando a un lado eso hija, si tu te hubieras contagiado ¿Qué hubiera hecho tu familia, tu esposo, tus hijos y Escocia?. Debes entender que ahora te debes a un bien mayor que tu firma o tu decisión puede ayudar o perjudicar a una nación entera, que tu figura es indispensable para coordinar y desplegar los recursos que el Tribunal te ha conferido para el bien de la población y que ellos mismo te pedirán cuentas y no les bastara con que ayudes a unos cuantos- trago saliva – sin obviar que eres lo único que tengo si te llegara a pasar algo tus hijos y yo ¿qué haríamos? -
Para esos momentos la cara de Candy y de su padre tenían lágrimas, Candy comprendió las palabras de su padre y lo importante que era ahora no solo para su pueblo sino para su familia, André le quito unas lagrimas que rodaban por sus mejillas- hija entiéndeme por favor-
La boca de Candy solo pudo decir – lo siento padre- mientras lo abrazaba – yo pensé que estaba haciendo bien ayudando a esa gente y no mire que no solo ellos necesitaban ayuda- dijo y André movió su cabeza de nuevo
-lo se hija pero debes de entender que- se levantó extendiendo su mano para levantarla caminaron para colocarse frente a un enorme espejo de pie que estaba al costado de su closet- la mujer que tienes enfrente hija- mientras Candy levantaba la cara – ya no es CANDY WHITE ANDREW, la enfermera huérfana de Chicago- Candy observaba – tus ropas no son más las de una pobre niña que fue adoptada por una familia rica- observo su vestido aunque cómodo, era de satín especialmente confeccionado para ella, su pelo suelo aun sin querer le daba un grado de sofisticación – esta mujer Candy- dijo sellándola de pies a cabeza – es CANDY ESTUARDO DE ANDREW, es la matriarca de dos clanes muy importantes de Escocia, es- Candy observaba la figura que estaba presente en el espejo y después de verla empezaba a notar que ya no era esa niña y las palabras de su padre entraban no solo a su alma- es madre de dos pequeños, esposa de un gran patriarca e hija de un viejo que la ama- Candy sonrió – pero lo más importante es la figura de esperanza y de cambio para un pueblo, a tu familia y a tu pueblo te debes CANDY ESTUARDO, tus acciones y tus actos modifican no solo a unos cuantos sino a un pueblo entero.¿ ENTIENDES LA IMPORTANCIA DE SER UN REGENTE HIJA?.- Ella entendió cada una de las palabras de su padre y sintió el peso de su responsabilidad.
En la puerta dos pares de ojos se observaban, Mercy había entrado detrás de su tío pero permaneció afuera de la habiatacion, minutos después Albert se acercó al escuchar los gritos provenientes de la misma, también se quedado paralizado al escuchar esa conversación. Ambos suspiraron.
-Candy- dijo en un susurro Mercy. Albert se giro para verla con una sonrisa, aunque su rostro dejaba ver un cansancio muy notorio
-descuida estará bien- mientras Mercy le sonreía de lado – alguien debería de decirle el significado de ser un regente-
Los rayos del sol se hacían presentes en la estación de Trenes de Glasgow, un hombre joven y alto con gabardina café que cubría su cuerpo solo dejando ver un poco de su pantalón café y sus zapatos negros, se acomodaba su sombrero. En su mano derecha enguantada en cuero negro sostenía un boleto, en la otra una maleta. Ajustaba su cuello partiría a Edimburgo en el primer tren que saliera. El boletero estaba anunciado la salida y pedía a los pasajeros que abordaran.
Terry subió colocando su maleta arriba de su asiento, no viajaría en primera clase lo que importaba era llegar cuanto antes y el tren exclusivo para primera clase seria en 2 horas, así que compro el boleto de segunda clase, sonrió cuando se acomodaba en el cuello de la gabardina para cubrir su cara con ella y bajaba su sombrero, después cruzaba sus brazos.
Salió muy temprano, en la noche anterior se había despedido de su familia prometiendo volver pronto, a Karen le dio un gran beso y se despidió de ella, haciéndole que prometiera no ir a despedirlo, sino que cuidara de su madre si surgía un contratiempo o llegara su padre, ella le informara de inmediato.
Suspiro tratando de conciliar el sueño para llegar a Edimburgo y su viaje fuera tranquilo cuando de pronto sintió como alguien ocupaba el lugar de su lado. Un leve olor a perfume de jazmines le hizo recordar a Karen, suspiro el perfume y se intrigo por dios era el mismo perfume de Karen. Movió la cabeza y empezó a abrir los ojos rogándole a dios que no fuera cierto su presentimiento.
Volteo su cara y vio a una joven de pelo cobrizo, tes blancas y una amplia sonrisa; enfundada en un vestido recto de color violeta con adornos en negro, guantes de satín blanco, quitándose cuidadosamente el sombrero de Razo de color violeta y colocándolo en su regazo. Cuando sus miradas chocaron ella le sonrió.
Terry se exalto al verla y dijo con voz firme – Karen ¿Qué demonios haces aquí? - la cara de Karen solomente le sonrio guiñando el ojo derecho ante la cara de sorpresa de Terry.
Encogió sus brazos – si mi amado novio- tomándole el brazo de el con sus manos – va hacia una aventura para rescatar una bella princesa de un feroz lobo hambriento- lo miro con cara de ternura- he decidido que necesitara de toda la ayuda posible para tal empresa- asintió con la cabeza- y la mejor ayuda que conozco SOY YO- le regalo una amplia sonrisa.
Terry se acomodaba en el asiento, con cara de pocos amigos, movió su cabeza en signo de negación- por dios Karen note encargue que cuidaras de mi madre ¿si algo pasa? -
Karen levanta el dedo índice de su mano para parar las palabras de Terry, se llevo las manos a la cintura y dijo solemnemente – NANA-
- ¿NANA? - dijo extrañado - ¿Qué tiene que ver Nana en esto? - su cara se volvía mas seria mientras el tren empezaba su marcha y el veía como se ponía en movimiento por una ventanilla.
Karen se voltio a verlo con cara de fastidio – todo, ella me dijo que si la creía tan vieja y tonta como para no poder cuidar de sus niños- y sonrió – dijo que te dijera-
Unísono hablaron – QUE ELLA A CUIDADO TRES GENERACIONES DE GRANCHESTER SIN NINGUN PROBLEMA- rieron los dos, ambos sabían lo orgullosa que se sentía la "NANA" de haber llevado esa responsabilidad.
Terry se rindió y abrazo a Karen, se dio por vencido definitivamente Karen era ya toda una Granchester bajo el mando riguroso de "NANA" – esta bien amor acepto tu ayuda solo espero que no pase nada grave durante mi ausencia- ella se giró y le volvió a sonreír.
-tu madre dijo – Karen sonriendo.
Volvieron a decir a coro – dile a Terry que YA NO SOY UNA NIÑA Y QUE SIEMPRE ME HE CUIDADO SOLA POR AÑOS Y NO NECESITO UNA NIÑERA- volvieron a reír.
-sin duda NANA y mi madre nunca cambiaran- le dio un beso en la mejilla – gracias por acompañarme amor-
Karen se sonrojo y dijo – alguien tiene que cuidarte la espalda, duquecito- mientras se acercaba mas al cuerpo de su amado y empezaban una nueva aventura. Perdiéndose entre los majestuosos parajes escoceses.
El silencio se hizo presente y Albert entraba a la habitación seguido de Mercy, vieron la escena donde padre e hija estaban abrazados. Al escuchar las pisadas Candy y André detuvieron su abrazo y Candy se refugio entre los brazos de su esposo.
-buen día William- dijo Lord André viendo la ternura con que abrazaba a su más grande tesoro-
-buen día Lord André- contesto mientras abrazaba a Candy.
-¿Cómo esta su tía y George?- dijo André serio mientras una Candy observaba a su esposo desconcertada.
-¿le paso algo a la tía abuela? ¿George como esta?- su cara se volvía de angustia y observaba las ojeras de Albert – amor pero no has dormido- sonrió Albert acaso Candy no se había visto en el espejo.
-no menos que tu amor- dijo con una tierna mirada que Candy se sonrojo – esperamos a Arturo para la revisión, lo único bueno es que la fiebre cedió-
Candy sintió una opresión en su pecho, estuvo fuera y dejo a su esposo solo con una crisis, cuanta razón tenia su padre tenia que enlistar sus prioridades – dime amor ¿Qué paso? -
Mercy se acercaba a su tío – hay primita mientras tu jugabas a la enfermera- en tono sarcástico – el buen George y la tía abuela ardían de fiebre, Arturo vino a checarlos y – Mercy guardo silencio
Candy se separo de su esposo – no me digas que? -
-si, amor-dijo suspirando – tienen gripe española -la cara de Candy se afligió y un pensamiento surgió
-por dios Albert ¿Cómo están? - casi gritando - ¿mis hijos amor? - no los había escuchado llorar el tiempo que llevaba en la villa. Albert la miro fijamente
-los he mandado junto Annie y Archie, Elizabeth, Esperanza, Steart y las niñeras; al palacio – cerro los ojos al recordar como sus preciosos niños y sobrinos los había mandado a palacio en una caravana de carruajes tratando de proteger a su familia de la epidemia y la servidumbre pudiera cuidar a los enfermos a mando de Doroty.
Candy movió la cabeza en signo de negación, tenia razón su padre descuido a su familia y no se percato de la gravedad de la situación. Mercy se acercó a ella – y no solo tu familia querida, muchos Sires han hecho lo mismo tuvimos que cerrar las puertas de palacio y necesitamos coordinar todo para dar alojamiento y alimento a las personas que se encuentran en él y dar las medidas de control para evitar un contagio-
Candy comenzó a caminar soltando a Albert, tenia que idear algo antes de que todo saliera de sus manos, de pronto detuvo su marcha y se giro para ver a los presentes- entonces a trabajar todos- sonrieron los presentes – papa y Mercy vallan al palacio para llamar a toda la gente de servicio y que vayan haciendo un conteo de los víveres por favor – asintieron – yo llegare en una hora y usted esposo- dijo sonriendo al ver a Albert- le parece si tomamos un café y nos ponemos de acuerdo con las medidas que tomaremos para la gente de la villa y como nos turnaremos para cuidar a los enfermos- Albert movió la cabeza
-Candy no has dormido- esta le sonrió – deberías de –
No lo dejo terminar cuando se acerco a el con una sonrisa – debí de pensar antes como no dejar desprevenidos a todos- se cara se tornó triste
-amor- dijo Albert mientras la abrazaba- estas cansada-
-descuida nada que se quite un poco de buen café amor- sonrió se giro y vio a su padre – manos a la obras-
En Leeds una ciudad en auge en el norte de Inglaterra, en el hospital East Leeds War, dos doctores tenían una plática muy interesante.
-Dr. Mickey el paciente de la cama 89 siguen sin presentarse sus familiares? - decía un hombre de uniforme del real ejercito inglés, alto de pelo negro corte militar, tes blanca y ojos miel.
El otro doctor, de igual vestido, pero de pelo castaño y ojos azules le contestaba- no doctor Wilson- este observaba el archivo de aquel hombre.
-es una pena, es tan joven- el doctor Mickey se veía acongojado – pero ha pasado mucho tiempo y sigue en igual-
Wilson se acomodó los lentes – es verdad, pero la esperanza es lo ultimo que se pierde en su condición solo puede esperar una muerte digna- tocando su barbilla – si despierta pienso que tendrá muchas repercusiones, pero …-
-su fuerza de voluntad es mucha, sigue dando pelea- dijo el doctor Mickey- hay que esperar un milagro-
Una enfermera en traje de militar escucho por casualidad la conversación- disculpen- dijo acercándose.
-si señorita Constante – dijo Wilson
-hubo alguien que estuvo preguntando por el paciente hace una semana – los dos doctores se giraron.
Tratando de recordar – un hombre estuvo preguntando por las señas del joven y lo lleve- cerro los ojos – dijo que volvería me imagino que era la persona que buscaba-
Te lo dije solo había que esperar un milagro – dijo Mickey.
-espero que si, por que – suspiro – no se cuanto durara en su estado- el silencio reino en aquel pasillo.
Mientras en aquella habitación con el numero 89 el paciente empezaba a tener otra convulsión, una enfermera salía al encuentro de aquellos doctores para informarles, que una nueva crisis se presentaba, los doctores corrían a tratar de estabilizarlo.
En otra habiatacion una joven trataba de abrir los ojos mientras susurraba al viento – SSSSTTEEAARRTTT-
Una colina la figura de dos jóvenes, observaban el ocaso, uno vestido de militar impecable y otro joven de pelo rubio con un traje de montar, disfrutaban la escena.
-es hermoso este lugar Anthony- decía Steart
Anthony volteo y le sonrió – lo se Steart, pero tu tiempo aquí casi termina- el movió su cabeza.
Suspiro y reacomodo sus lentes – lo se Antony, en verdad deseo volver a ver a Paty, a Candy, Annie y por qué no –
Antony lo interrumpió dándole un golpe en la espalda – Archie- frunció el ceño.
-bueno yo hiba a decir – dijo tocando se la cabeza – Albert, pero ese tonto también – rieron los dos – te extrañare, ¿estarás bien aquí solo? - Antony lo vio
-descuida no estoy solo estoy con mamá- dijo subiendo un hombro – y pronto recibiremos a alguien más-
Movió la cabeza asintiendo – lo sé es una lástima, pero sé que te cuidara- suspiraron los dos.
Se froto su cabeza con su mano – lo se me preocupa ¿Quién los cuidara a ustedes?, no quiero verlos aquí por largo tiempo – Steart movió su cabeza mientras Antony reía.
-el tío Albert y Candy- dijeron al unísono. De pronto una voz se escuchó.
-Alistar Cornwall Andrew- los primos se callaron de pronto giraron la cabeza los dos. Mientras se levantaron. Steart suspiro y comenzó a girar.
-aquí- dijo nervioso y empezó a cercarse aquella voz. Solo dijo al viento- pppaatttyy-
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Mil disculpas se que es una capitulo corto, pero espero poder pronto actualizar y hare una mas larga. Muchas gracias por sus comentarios y un gran abrazo para todos.
