97fizhy03dt, si y se escapo de clases XD. Giotto no quiere explicarle lo de las llamas a Tsuna para que Reborn se lleve el mal trago de-perdon, no te puedo arruinar la sorpresa, ¿o si? Y con lo de Tsuna cambio de forma (tienes toda la razon XD), tenia que ponerlo en el mismo salon para que la historia tenga mas consistencia y no se vaya muy lejos de la serie original.
yamii Nara, muchas gracias :), me alegro que Tsuna te guste, pero aun queda mas por descubrir, te lo garantizo :3
Guest 1, con respecto a tu primera pregunta, si habrán algunas diferencias. Con la segunda... lee :3 Con la tercera tengo una sola palabra: Giotto XD. Me alegro que te este gustando, espero que te ríes mas con este capitulo :3
Guest 2, si ya tiene 2 guardianes, pronto vendrán los demás :). Y con lo de Reborn... quien sabe XD
kayriu, cualquier cosa tiene dos amigos que puede hechizar con su ternura para comer si no le da el tiempo de cazas XD. Por supuesto que Giotto no dejara que se pase de la raya, ni a el ni a los demás :D
Post Data: ¿Alguien me adivina la referencia?, tienen dos días de nuevo :3, traeré dos capítulos la próxima vez que actualice como premio.
Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Night`s Games
Capítulo 10
- ¿Cómo fue todo hoy Takeshi? - Preguntó por costumbre Tsuyoshi sin levantar la mirada del pescado que estaba haciendo pedacitos.
- Tsuna está conmigo en clase. - Se limitó a decir antes de tirarse en la primera silla que vio.
- ¡¿Cómo?! - Olvídense del pescado, habían cosas más importantes que el sushi ahora mismo. - ¿Cambiaron las reglas-
- Tsuna uso sus encantos en la gente para estar conmigo... - Junto con otras cosas más que no quiso compartir...
Tsuyoshi se sentó en la mesa y le dio una mirada suave, Takeshi no lo pensó dos veces antes de decirle todo, solo esperaba que no se fuera a desmayar cuando le dijera que tenían a un vampiro en la casa... En otro lugar desconocido:
- ¡Juuuuuuudddddaaaaaaaiiiiiimmmmmeeeeeee! - Llamó el pobre Gokudera por solo Dios sabe cuanta vez mientras corría, tristemente Tsuna no aparecía.
En otro lugar dentro del parque, Tsuna estaba durmiendo profundamente sobre una rama muy alta. Luego de asegurarse que no se estaba quemando, había "escapado", tenía sueño, pánico y sobretodo: cansancio. No estaba en condiciones de estar en otra de esas clases aburridas, de soportar a un chico detrás de él llamándolo Juudaime con casi adoración y a un chico que no entendía que pasaba. Honestamente Tsuna no sabía qué demonios había ocurrido tampoco, pero hasta la cabeza le dolía y no quería saber nada más. Y para hacer las cosas peores, recorrió toda la ciudad tratando de perder dos presencias que lo tenían sumamente intimidado, una fue rápida de perder, pero la otra... le tomo horas perderla, y no creía haberla perdido en verdad...
- Buenas noches pequeño, es hora de levantarte si quieres comer algo... - Al ver que eso no funcionó, la criatura utilizó el arma secreta.
- IIIITTTTTAAAAAA... - Tsuna despertó al instante y el ser sonrió antes de quitar sus garras de sus mejillas.
Al ver lo que tenía en frente, Tsuna cadi grita y sale corriendo, pero no lo hizo porque se acordó de que había visto a este ser antes. El extraño ser sonrió y le tendió un extraño contenedor rojo, uno que Tsuna dudo en tomar...
- Tranquilo pequeño, es solo sangre, es tarde y no te dará tiempo de cazar, así que pensé que esto sería una buena idea. - Explicó moviendo la cola lentamente. - Déjame presentarme, mi nombre es Derzath, un Kinol.
-... ¿Qué es un Kinol? - Tsuna no pudo evitar ser descortés, vamos, nunca había visto a un ser como este en su vida. - Soy Tsunayoshi, pero puedes decirme Tsuna...
La extraña criatura sonrió más grande, mostrando dientes felinos y haciendo mover sus bigotes. Nervioso más allá de la creencia, Tsuna jugueteo con su "comida", ciertamente era sangre sin lugar a dudas... pero nadie nunca antes le había dado de comer, mucho menos un ser fuera de este mundo como ese, así que era normal que estuviese tan nervioso...
- Un Kinol es una raza fuera de este planeta, al igual que tú eres un humano... - O mejor dicho, había sido un humano antes, algo había cambiado en su estructura... y le picaba bastante la curiosidad por saber cómo, que y porque. - Los Kinol somos una raza especial, modificaciones de los Prezat del planeta Gleocyan. Yo y mi grupo estamos encargados de evaluar este planeta, no temas, no hemos venido a colonizar ni hacer ningún daño, solo venimos a ver, somos lo que creo que ustedes llamarían científicos...
-... Todavía no entiendo... - ¿Estaba soñando aún? - si solo han venido a... "estudiarnos"... - Pues era un sueño muy, muy raro... -... ¿por qué estás hablando conmigo?
El ser "gatuno" pareció reírse, pero a la final solo le dio una dulce sonrisa. Derzarth no iba a decirle que aparte de científicos e investigadores, eran un grupo que trataba de mantener a todas las razas con vida y el planeta Tierra tenía muchas razas en peligro de extinción. Ella mismo era prueba de ello, "modificación"... él era una modificación de otra raza con el objetivo de adaptarse a diferentes ambientes, pues el ambiente natal había sido catastróficamente modificado y casi los extinguían a todos. Por otra parte, estaban otros grupos, como los grupos de guerra y los de defensa, pero eso era un tema demasiado profundo para solo un niño.
- Seré honesta, eres un ser muy interesante, y un ser muy bueno también... - Habían tan pocos buenos humanos que era triste... - queremos conocerte, eres un caso bastante único y seriamos unos tontos en dejar pasar la oportunidad. - Al ver que palideció considerablemente, agregó: - Cálmate, nosotros no haremos nada sin tu consentimiento, no somos esa clase de seres, y si hacemos pruebas sin preguntar son altamente inofensivas, no buscamos dañar a nadie, así que cálmate.
-... ¿Ustedes también quieren experimentar conmigo? - Este sueño era muy realista...
- Sí. - Fue la respuesta honesta. - Pero no haremos nada si tú no quieres, respetamos la privacidad de cualquier individuo. - Aclaró. - Además, ya nosotros te evaluamos con las pruebas estándares, tu peso, altura, tipo de sangre... - Aclaró para evitar mal entendidos. - Otro tipo de pruebas deben hacerse con consentimiento o sería una violación a las leyes galácticas.
Tsuna no dijo nada por un rato, simplemente comiendo y dejando a... a Derzarth "jugar" con su pelo, le recordaba a un niño acariciando a un cachorrito. Por otra parte, él no podía detectar ninguna mentira o mala intención... De la nada, se dio cuenta de algo:
- ¿Eres una chica? - Lo admitía, era lento, pero...
- Si, ¿no ves lo linda que soy? - Antes de que Tsuna pudiera contestar, continuó: - Mil disculpas, se me olvido que solo me has conocido a mí.
-... Me recuerdas a un gato... uno bastante esponjoso, ¿por qué no...
Una hora después, Derzarth regresó a la nave y mientras iba a la sala médica y saludaba a sus compañeros y amigos, fue detenida por una pregunta casi gritada de la sorpresa:
- Optiki no kuso?! - ¡¿De dónde sacaste eso?!
- Noki Tsuna helyip tor. - Tsuna me lo regalo. - Okiri fu? - ¿Algún problema?
- Oh-hta purky! - N-no, ¡claro que no!
Otra voz intervino:
- Ole~ Kusuki no poki jetpth Derzarth~ - Ole~ Qué bella te vez Derzarth~
La extraterrestre solo pudo sonreír enormemente y agradecer a Tsuna por el lazo rojo en su cuello...
En la tierra, en un cuarto específico Yamamoto se estaba vistiendo, ya fuera del baño y aún mojado, preguntándose qué demonios se había hecho Tsuna y si estaba bien cuando de pronto algo grande cayó sobre él.
- Me encanta tu ventana Yamamoto. - Y le encantaba la almohada de carne en la que aterrizó.
- ¡Tsuna! - En lugar de reclamarle por haberle caído encima en lugar de saltar a la cama y ahorrarle un dolor de espalda, lo que salió fue: - ¿Estás bien?, ¿en dónde estabas?, ¡estábamos preocupados por ti!, ¡no lo vuelvas a hacer!
Tsuna pestañeo una vez... dos veces... tres veces... y giro la cabeza curiosamente.
- Estoy bien, solo fui a dormir al parque, Gokudera-san me tenía demasiado nervioso... - Lo más gracioso del problema era que Tsuna no entendía porque la preocupación, pues nunca antes nadie se había preocupado por él.
- Ya veo, pero para la próxima al menos dime, papá y yo te estuvimos buscando por horas... - Yamamoto suspiro profundamente antes de sonreír y empujar a Tsuna al baño. - Nos queda media hora así que date prisa~
- Por supuesto. - Pero Yamamoto no lo oyó, y no había sido Tsuna.
- ¡Abuelito!
- Yo también te extrañe Tsuna-chan~.
Giotto dejo que Tsuna lo abrazara antes de meterlo al agua y jugar con él un rato, aún tenía que ayudarlo a bañarse, pero luego de unos días ya podría darse uno sin hacer ningún desastre, estaba seguro de ello. Giotto estaba muy orgulloso de Tsuna, había manejado bien a Gokudera y al alíen (si las cosas hubieran tomado un mal giro hubiera salido y...). No había duda, Tsuna sería un buen jefe gracias a ese buen corazón que tenía. No obstante, le faltaba entrenamiento y otras cosas más, pero lo más importante por ahora era reencontrarlo con sus padres... y eso no iba a ser fácil...
- Muy bien Tsuna-chan, quiero que uses esto hoy...
Unos minutos más tarde, cuando ambos adolescentes entraron al salón...
- ¡Juudaime!
Yamamoto trató todo lo posible de no reír, pero era casi imposible viendo como Tsuna era aplastado en un abrazo por el otro adolescente, quien estaba llorando del alivio al ver a su jefe vivo y coleando. Lo mejor era la cara de Tsuna, su expresión era de puro espanto, asco y sorpresa, todo mezclado en su rostro, parecía incluso querer asesinar a Gokudera en ese momento... No obstante, no podían culpar a ninguno de los dos por dichas reacciones. Gokudera había pasado horas recorriendo la ciudad, su garganta aún dolía y de sus pies ni hablar. En cuanto a Tsuna, él no estaba acostumbrado a ser abrazo de la nada ni a ser tratado de ese modo, nunca había visto a nadie llorar por él también, él solo estaba indescriptiblemente incómodo en la situación en la que estaba metido. Y no ayudaba que su amigo se estuviera riendo a costillas de él ni que fueran el centro de atención de todo el salón, muchos ayudaron los comentarios...
- No sabía que Gokudera era gay... - Susurro alguien, tristemente ese alguien no sabía el buen oído que tenía Tsuna.
- Él no es gay, a él le gustan las chicas, y ni siquiera pienses en decir que parezco una o te mandaré al hospital, ¿entiendes? - Dijo en voz alta y mirando al que habló, retándolo a contradecirlo.
Yamamoto dejo de reír abruptamente, ¿no era que no sabía lo que significa esa palabra?, pero... Gokudera se detuvo y tenía todas las intenciones de volar el ligar en pedazos y defender el honor de su jefe, pero su jefe lo mantenía fijo en su sitio con un apretón en el hombro.
- Oh vamos, alguien como tú no podría hacerme nada... - Se burló el idiota tratando de no quedar como un cobarde. - No sé qué habrás hecho para que Gokudera te adore pero de seguro-Aghhhhrrr!
- No hice nada. - Contestó Tsuna como si no le hubiera lanzado un libro en la cabeza con puntería envidiable. - Solo le salve la vida, te agradecería que dejarás los comentarios obscenos, pareces una virgen que quiere ser prostituta. Ahora si me disculpan... - Término como si hubiera dicho algo completamente normal.
Para bien o para mal, Tsuna no tuvo la oportunidad de seguir su camino como había querido pues sus dos amigos lo arrastraron fuera del ligar antes que pudiera pestañear. Ambos chicos querían respuestas, aunque no de las mismas preguntas. Gokudera quería saber cómo rayos alguien tan lindo y adorable (y pequeño) tuviera una lengua tan afilada, demonios, y una actitud tan cortante y educada para hacer peor el combo. En cambio, Yamamoto quería saber si Tsuna conocía lo que significaban esas palabras y simplemente no hubiera repetido como un loro algo que había visto...
- ¿Sabes siquiera lo que es el sexo Tsuna? - Empecemos por lo básico, si no sabía eso entonces no sabía lo demás.
- ¿Cómo pudiste decir todo eso tan tranquilo Juudaime? - A Gokudera le era casi incomprensible...
Las preguntas salieron disparadas al mismo tiempo pero Tsuna fue capaz de entender... más o menos.
- ¿Sexo? - Repito solo para asegurarse y Yamamoto asintió. - Pues es una actividad bastante asquerosa si me preguntas y a la gente le encanta hacer eso en las noches... - Lo cuál era una gran desdicha cuando cazaba, era un olor bastante feo por no hablar de las cosas raras... - Uno aprende muchas cosas cuando acecha a una presa.
Yamamoto palideció y luego se palmeo la frente...
- Con tu padre solo fingí para ahorrar tiempo, ese señor es un mal pensado... - Pudo haber llegado a otras conclusiones...
En realidad, no lo era, Tsuna simplemente no sabía cómo un extraño hubiera visto todo como lo hizo el pobre Tsuyoshi. Mala suerte de ellos en caer en su acto de no saber nada malo, y tontos por no pensar en que podría o no encontrar durante la noche. Luego de decir aquello, Tsuna miró a Gokudera curiosamente y dijo:
- Pues ese idiota actuó tal y como las chicas nuevas que entran al-
Yamamoto le tapó la boca a Tsuna, ya estaba bien, demasiada información... ¡y Tsuna era solo un niño por Dios!
- Ya es suficiente amigo... - Explicó al ver la mirada irritada del chico. - Trata de no hacer eso más, ¿quieres?, se un buen chico y déjanos a nosotros encargarnos de los inconvenientes...
Tsuna solo parecía más irritado y asintió, haciendo que Yamamoto suspirara aliviado. Gokudera no pudo decir nada, estaba totalmente en shock. Extrañamente, al volver al salón nada pasó, como si el pequeño incidente nunca hubiese ocurrido, pero ninguno se quejó y continuó todo normal. Inadvertidamente para ellos, Tsuna había realizado un hechizo para borrar la memoria, ellos dos se salvaron porque Tsuna se sintió muy perezoso como para lanzar otro. Las clases fueron normales, aburridas, Tsuna no veía ningún objeto en quedarse en ese lugar...
- ¿Que vas a hacer ahora?, ¿ no quieres ir al Árcade? - Yamamoto le pregunto a Tsuna ignorando las quejas de Gokudera acerca de que era un irrespetuoso... Tsuna en cambio...
- ¿Quieres callarte ya por favor?, Yamamoto es amigo mío al igual que tú, y no considero ninguna de sus acciones... irrespetuosas, así ya basta de eso, ¿quieres?, da dolor de cabeza.
- ¡Lo lamento tanto Juudaime!, ¡Le juro que-
Tsuna aplastó sus manos en contra de sus oídos, ya exasperado (esto había sido la mayor parte de la mañana), y en un dos por tres había desaparecido de la vista. Yamamoto solo suspiro pasándose una mano por la frente, mientras que Gokudera se disculpaba una y otra vez tratando de encontrar a su Juudaime. Le daba cosa, pues hasta depresivo se había vuelto el otro chico al no ver a Tsuna en ningún lado, pero tan poco culpaba a Tsuna por haber salido corriendo... para un chico que vivía en las calles y era un vampiro, más bien se estaba adaptando muy rápido al nuevo estilo de vida.
Una vez seguro de que estaba completamente solo, Tsuna regreso a su aparecía real y decidió jugar en el parque, estaba aburrido, estresado y no sabía que más hacer, y tampoco quería volver, Gokudera lo tenía de los nervios... Aparte, no entendía que demonios significa Juudaime y porque estaba siendo llamado como tal, de hecho, ni siquiera entendía porque ese cambio tan dramático... con él era una especie de sirviente y con los demás estaba listo para hacerlos mil pedazos... Honestamente no lo entendía, pero era realmente incómodo y no ayudaba que Yamamoto se riera de él en lugar a de ayudarlo...
No obstante, todo lo que había pasado con Gokudera había sido culpa del anillo, pues todo inicio por eso... Tsuna miró al anillo con deteniendo, él no quería deshacerse de algo tan bonito y brillante como eso, pero si con eso deshacía lo que sea que pasaba con Gokudera entonces valdría la pena... Sin embargo, cuando Tsuna estaba a punto de quitarse el anillo, algo extraño cayó en uno de sus brazos y camino un poco hacia su mano y luego giro la cabeza y sonrió... bueno, para Tsuna eso era una sonrisa...
- ¡Hay pero que lindo eres! - Eso fue lo único que evitó que saliera como alma que lleva el diablo...
El camaleón hubiera ronroneado si hubiera podido, pues con el asunto "olvidado" Tsuna lo andaba acariciando y dándole cumplidos acerca de lo lindo y suave que era, haciendo que su ego creciera. Desde la rama de un árbol cercano Reborn suspiro pesadamente viendo a su compañero traicionero... el hecho de que su objetivo estuviera vestido como otro camaleón verde no quería decir que podía saltar para hacer otro amigo... Aunque debía de admitir... ese traje era muy bueno, parecía León versión gigante, ¡pero ese no era el punto!
