Capitulo 10: Mi ex, una completa loca.

Pasado una semana Sesshomaru estaba recuperado del accidente, volviendo a la pista. Rin estaba en su casa, con Yûki durmiendo en sus brazos al igual que ella, cuando el ruido de la puerta la despertó de sus sueños.

-quién es?- Rin del otro lado de la puerta.

-señora soy del juzgado…- Rin abrió la puerta encontrándose con una mujer joven, cabello negro con ojos verdes, con una pollera tubo más arriba de las rodilla, con una camisa suelta rosa.

-que se le ofrece?- pregunto con cara de pocos amigos.

-vengo a ver cómo está la situación… y para ver si no nos tenemos que llevar a su hijo…- viendo unos papeles.

-pase… tiene que hacerme algunas preguntas?- viendo que la mujer se sentaba frente a ella.

-no solo necesito verlos un par de días…

-bueno…

-está bien veré la situación- mirando la casa- mi nombre es Runa.

-( más le vale a ella, no acercarse a Sesshomaru! Mandan a esta mujer para qué?! Yo la veo y parece una…)

-señora…

-(es una ah! Señora! A quien le dice vieja? soy más joven que ella!) Lo siento creo que me distraje!- viéndola fingiendo una sonrisa.

Runa se quedo con ella toda la tarde, no mucha simpatía para Rin.


En la noche Sesshomaru llego a su casa viendo a Yûki dibujando un perro.

-hola papá! Qué bueno que llegaste! Mira- mostrándole el dibujo- papá podemos comprar un perro? He sido buen niño!

-no lo sé… le preguntare a tu madre.

-mamá está en tu estudio… -Sesshomaru fue donde estaba Rin.

Llego a su estudio abriendo la puerta, viéndola en la silla, de espaldas a él.

-hola hermosa…- no obtuvo respuesta- Yûki me pregunto si podíamos comprar un perro y…- ve que se da vuelta siendo otra mujer- quien diablos eres tú?

-qué raro que no me recuerdes…- con voz provocadora.

-que quieres?- alejándose de ella.

-que más! Te quiero a ti…- Sesshomaru la toma del cuello.

-no finjas maldita! Cuando tuviste la oportunidad trataste de matarme…-soltándola- pero fallaste y estoy vivo…

-no trataba de matarte- Runa mira su anillo- trataba de matar a la que te tenia prisionero, en tus recuerdos…

-donde esta Rin?!

Runa se carcajeaba sacando un cuchillo de su manga, viendo que la puerta se abría, tomando a Yûki, apuntándolo con el cuchillo.

-seamos razonables- Runa con el cuchillo en el cuello de Yûki- si no te tengo nadie te tendrá!

-estás loca! Suéltalo! Dime donde esta Rin?

-ja! No la vera más!- moviendo el cuchillo.

Sesshomaru ve a un costado una espada vieja de adorno, en un movimiento la toma hiriendo a Runa dejando libre a su hijo, que corrió cerca de él.

-bravo! pero no termina- Runa corrió a él atacándolo, Sesshomaru le pego en el estomago.

-llamare a las autoridades si no te largas!- ella se reía- está bien.

Runa se acerca a él para besarlo, cuando un hombre de las autoridades la arresta.

-señorita venga con nosotros!- colocándole las esposas- señor qué bueno que llamo, la estuvimos buscando varias meses…

-yo no llame…- viendo a su hijo sosteniéndose de sus piernas, lo levanto para abrazarlo.


Todos se fueron, Sesshomaru dejo a Yûki en la sala.

-no me quiero quedar solo!- tomando su mano.

-tranquilo solo iré arriba, espérame aquí.

Sesshomaru subió las escaleras, buscando a Rin, Sesshomaru al no encontrarla se sienta en el pasillo pensando, donde estaría o pensando lo peor.

-que haces?

-Rin!- Sesshomaru la abrazo preocupado- creí que… no importa- la besa apasionadamente, acorralándola en la pared.

-sessh detente- alejándolo con sus manos en su pecho- aun no lo aremos… vamos con Yûki.

-Rin dónde estabas?- tomándola de la mano.

-ella cuando me distraje me golpeo, desperté en uno de los armarios del ártico, y veo que no era lista, tenía mi celular y con ello llame…

-no le das mucha importancia…

-no, estaba loca! Y luego me di cuenta, de que ella era la chica a la que besabas en la revista que yo vi…

-fue un error- tomándola del a cintura, antes de entrar a la sala- quería olvidarme de ti… pero no me dejabas…- besándola pegándola más a su cuerpo.

-mamá! Papá! Ya sufrí bastante!- Yûki del otro lado de la puerta.

Ambos se reían del comentario de su hijo, tomándolo en brazos llenándolo de besos.