Mi Adorado Tormento.

M. Shily

Romance/Humor.


No estaba muerta y tampoco de parranda.

Aquí estoy de vuelta después de mil siglos (perdón perdón perdón) con un nuevo capítulo.

Mil gracias por sus Review (los he leído todos, de verdad mil perdones por no responderlos) y favoritos, ustedes son lo máximo.

P.D: se supone que debería estar estudiando, pero no quería retrasar este capítulo por más tiempo, así que ahora a pedirle a Dios que me ayude con la evaluación que tengo mañana jeje :P


CAPITULO IX

Genética Cullen

(N.A: como dicen mis hermanos y mis primos nosotros no tenemos la culpa eso se lleva en la sangre jejejeje)

BPOV

Capitulo anterior.

- Princesa por favor mírame – sentí su aliento en mi cara y abrí los ojos para encontrármelo justo frente a mí – Bella me quieres.

- Sabes que si.

- ¿Qué pasa si te beso? – pregunto acariciando mi labio inferior con su pulgar, provocando que mi corazón comenzara a latir como loco.

- Tú siempre me besas – dije con voz baja y temblorosa.

- Me refiero a un beso de verdad – llevo mis manos hasta su cuello y comenzó a acercar lentamente sus labios a los míos – nuestro primer beso – dijo rozando sus labios con los míos.

Sentí como presiono suavemente sus labios contra los míos, el corazón se me acelero como si quisiera salírseme del pecho.

No puedo creer que esto de verdad este pasando, no es posible, simplemente tiene que ser producto de mi imaginación o debo estar soñando.


Cuando estaba comenzando a mover sus labios, asiendo de esa manera realidad uno de mis más grandes sueños la puerta de mi habitación se abrió poniendo fin a mi cuasi (porque ni a casi llego), primer BESO.

- Isabella ya estamos en casa – aviso Charlie entrando en mi habitación y encendiendo la luz, lo que provoco que Ed. se separara de mí con tal rapidez que termino cayendo al suelo - ¿Qué estaban haciendo? – pregunto viéndonos con cara de sospecha.

Casi besándonos pero lo interrumpiste de tal manera que estoy segura que si busco inoportuno en el diccionario sale tu foto querido padre.

Pero no le puedo decir eso verdad.

- ¿Nosotros? – pregunto Ed. con evidente nerviosismo.

- Noooo! Como van a creer que ustedes, si yo estoy preguntando por Barack Obama.

Rayos y después preguntan de quien saque mi sarcasmo.

- Claro que ustedes Edward, no es evidente o hay alguien más frente a mi - Ed. y yo nos miramos directamente a los ojos, fijando luego nuestras miradas en Charlie.

- Nada – respondimos al mismo tiempo con nuestra mejor voz inocente.

- Díganme algo – susurro Charlie como si lo que nos fuera a decir fuera un secreto - ¿por qué será que no les creo? – se quedo viéndonos alternadamente con los brazos cruzados a la altura de su pecho y con una mirada acusadora relampagueando en sus ojos.

- Charlie no se dé que rayos hablas, solo estamos viendo una película – Ed. trata de hacer como si nada hubiera pasado.

Bueno en realidad nada paso porque mi lindo padre se le ocurrió aparecer en ese preciso momento.

- Y por eso estaban tan nerviosos cuando entre, que te asustaste y te caíste de la cama – se quedo viendo a Ed. con los ojos entrecerrados – si claro Cullen, ahora cuéntame una de vaqueros a ver si te la creo.

Rayos porque Charlie tiene que ser tan Charlie.

Mi papá se veía completamente serio pero hay algo en sus ojos que lo hace ver como si se estuviera divirtiendo con algo y a la vez tratara de ocultarlo aunque no lo lograba del todo.

- A todas estas, Edward me quieres hacer el favor de explicarme que haces solo con mi hija en su habitación y medio desnudo.

- Para tu carro ahí Charlie – trate de mostrarme molesta por su comentario - ¿de qué estás hablando? – pregunte no entendiendo mucho su actitud – primero Edward siempre se ha quedado solo con migo en mi cuarto o el suyo, da igual la verdad no entiendo a que viene tu comentario; aparte debo agregar que mi mamá me mando un mensaje diciéndome que me quedaba con él hasta que ustedes regresaran, no entiendo entonces porque te extraña que estemos juntos en todo caso raro sería que no lo estuviéramos – tome aire – segundo esta sin camisa porque estamos viendo una película como bien puedes apreciar – señale el televisor – solo se quito la camisa y los zapatos para estar más cómodo, si se cayó cuando entraste es porque estábamos…- hice una pausa porque casi digo cosas que no debo decir.

- ¿estaban qué Isabella?

- Porque estábamos concentrados en la película y nos asustaste al entrar de repente – salvo Ed. – podía a ver sido un ladrón.

- Además papá es Edward, ósea el hijo de los Cullen… tus mejores amigos, lo conoces desde siempre, no es como si fuera algún extraño.

- Lo que ustedes digan – Charlie todavía nos veía con esa expresión rara entre serio y divertido por algo que no logro identificar – bueno se acabo la película por hoy – miro fijamente a Ed. – será mejor que vayas a tu casa Esme te debe estar buscando para confirmar por si misma que aun sigues con vida – una pequeña sonrisa curvo sus labios pero la oculto rápidamente.

- Mándale un mensaje de texto a Esme, dile que estas aquí y que vas dentro de un rato, necesito hablar una cosita con tigo antes de que te vayas a tu casa – le dije a Ed. un tanto desesperada.

- Hablan mañana – sentenció Charlie – Pitufo a tu casa – se dirigió a Ed.

- Pero papá – me queje como niña chiquita.

- Papá nada Isabella Marie Swan esta vez no te va a funcionar, mañana es otro día y pueden hablar todo lo que quieran, hoy ya es tarde, mañana tienen clases así que adormir he dicho – mientras Charlie y yo hablamos Ed. se puso la camisa y los zapatos.

- La verdad Charlie Swan no entiendo tu actitud – dije medio molesta y completamente frustrada.

- Yo me entiendo y con eso es suficiente.

- Ya Bella hablamos después – hablo conciliadoramente Ed.

- Pero… - intente quejarme.

- Pero nada Isabella – cuando iba a hablar de nuevo Charlie me interrumpió – fin de la discusión – término de callarme.

Me quede viendo a Ed. directamente a los ojos dándole a entender que tenemos una conversación pendiente, él solo asintió haciéndome saber que me había comprendido; se acerco a la orilla de la cama donde yo todavía estaba arrodillada sobre el colchón y me abrazo.

- Después te explico – me dijo al oído, luego se alejo un poco para mirarme fijamente a los ojos - ¿está bien?

- Está bien – respondí resignada; se acerco y me dio un besito como los que siempre nos hemos dado. Frente a Charlie… está loco o tiene pensamientos suicidas. Mi padre carraspeo para llamar nuestra atención.

- Pitufo esta es la puerta – la señalo – y está esperando a que salgas por ella – Ed. se separo de mi, caminando hacia la puerta, mirando a Charlie; con la comisura de los labios ligeramente curvadas hacia arriba, como si estuviera tratando de contenerse para no reír.

A este quien lo entiende, seguro se dio un golpe muy pero muy fuerte en la cabeza y por eso esta comportándose así… seguramente fue eso, tal vez por eso quería besarme porque es evidente que yo no le intereso de esa manera… si debe ser, eso lo explica todo.

Mi papá me repaso de arriba a abajo con la mirada, provocando que Ed. se detuviera a medio camino volviéndose a verme.

- ¿Quién te estafo?

- ¿Qué? – pregunte confundida.

- A ese pijama le falta tela.

- Me lo regalo Alice.

- Voy a tener que hablar seriamente con esa pequeña duende.

- Más linda mi hermanita – dijo Ed. pícaramente, continuando su camino.

Cuando paso frente a Charlie, este le dio un zape antes de que cruzara la puerta lo que hizo que Edward estallara en carcajadas.

- Hijo de culebra nace picando, ¿no Cullen? – le escuche decir a Charlie mientras cerraba la puerta de mi habitación dejándome completamente confundida por su actitud y sobre todo por la de Edward.

Me tire boca abajo en la cama, enterrando la cabeza en la almohada para emitir un grito ahogado por la frustración, de no entender nada, de no saber que significa esto, de estarme haciendo ilusiones y construyéndome castillos en el aire que seguramente van a terminar estrellándose contra la tierra, eso siempre me pasa por ilusa; seguramente tontward solo quería hacer que se me olvidara la molestia con él y no se le ocurrió otra genial idea que besarme; y si me quería besar porque siente algo más que amistad hacia mí, uyyy esto es frustrante ya tengo que dejar de pensar estupideces porque si no cuando tenga que enfrentarme con la inminente realidad va a ser peor.

Me levante a buscar mi celular que había dejado sobra la peinadora, cuando vi la hora en la pantalla me dieron ganas de cometer padricidio (si es que eso existe), ahora si es verdad que Charlie se paso, apenas son las 8:46pm y el sabe perfectamente que en un día normal que tenga clases al día siguiente yo me acuesto a las 10:00pm, ahora mi gran incógnita es ¿por qué rayos Edward no se podía quedar un rato más para que aclaráramos lo que a mí me urge aclarar? Cuando dijo que era tarde yo realmente pensé que eran al menos las 11:00pm y que no me había dando cuenta de lo tarde que era por estar entretenida con Edward, pero resulta que es súper temprano y mi señor padre tiene serios problemas psicoexistenciales o como quiera que se llamen, aunque entre él y Edward no termino de decidir cual está peor.

Realmente molesta apague la luz de mi habitación y cerré la puerta con pestillo, para evitar que alguno de mis padres entrara, me tire en la cama a ver el techo e intentar dormir.


EPOV

Estuve tan pero tan cerca de besarla, al fin había mande al traste todos mis miedos y me decidí a hacer realidad lo que llevo tanto tiempo esperando, pero en ese preciso momento tenía que venir a aparecer Charlie, lo peor del caso es que se dio cuenta inmediatamente de lo que había interrumpido y comenzó a hacerse el enojado para que yo me tuviera que resignar, y regresar a mi casa, y después me salió con un montón de cuentos chino de cuando mis padres se conocieron solo para traumarme pero por lo menos me vengue. Pobre Charlie debe ser difícil darse cuenta que tu pequeña creció.

Flash Back

- Hijo de culebra nace picando ¿no Cullen? – me dijo mientras cerraba la puerta de la habitación de Bella, yo aun estaba tratando de recuperarme del ataque de de risas que me dio luego de sus comentarios de la pijama, bueno en realidad lo que me hizo estallar en carcajada fue que me golpeara en la nuca después de que aprobara de cierta forma la elección de Alice, aunque si soy sincero debo decir que casi me da un paro cardiaco cuando la vi salir del baño; nada me pudo haber preparado para eso porque ni remotamente me imaginaba que Bella iba a aparecer con semejante modelito, sobre todo cuando siempre a usado pijamas largos y anchos.

- Estas queriendo decir que Carlisle es un reptil – logre decir cuando ya estábamos comenzado a bajar por las escaleras – buenos mal que es tu amigo, porque si no, no me imagino de que otras formas mucho peores podrías llamarlo.

- Precisamente porque soy su mejor amigo estoy seguro de eso y él sabe que es verdad lo que digo, así que – se encogió de hombros – dudo mucho que se moleste; aunque últimamente estoy llegando a pesar que más que un reptil, mi querido amigo Carlisle es más bien el diablo.

- El diablo – exclame extrañado.

- Si, porque tú eres un pequeño demonio mi estimado pitufo.

- Urg no me digas así, sabes que lo detesto, eres el único que se empeña en seguirme llamando así, además de recordárselo a Emmet que es mucho más insoportable que tu.

-Eso te pasa por estarle metiendo mano a MI HIJA, mía, mía, mía, y no la presto – solo pude reírme de su actitud de padre celoso, esa era una faceta que nunca había aplicado dirigida hacia mí.

- Déjame aclararte que solo estábamos viendo una película, no paso nada más.

- Porque llegue a tiempo, si no otro seria el cuento, sobretodo siendo tú el pequeño engendro de Carlisle.

- ¿Qué tiene que ver mi papá en todo esto?

- ¿De verdad quieres saberlo? – pregunto bajando el último escalón, quedándose parado observándome con una ceja arqueada.

- ¿Qué cosa mala podr… - me detuve cuando le iba a preguntar que podría tener de malo, pensándolo mejor ese par se conocen desde hace demasiado tiempo y hay ciertas cosas que prefiero ignorar – creo que mejor no quiero saberlo – finalice alcanzando su posición, logrando que Charlie ensanchara su sonrisa.

- Ahora que lo dices así creo que deberías saber un par de cosas de tu padre.

- Ya dije que no quiero saber.

- Sabias que cuando tu padre estaba en el instituto era de todos menos un santo.

- Algo de eso le he escuchado decir a mis abuelos, pero según tengo entendido tú no eras muy diferente que digamos.

- Para nada, en realidad era difícil decir cual era peor, nuestra diferencia era que yo me valía de las más antiguas técnicas para encantar a las chicas, Carlisle solo tenía que sonreír, pero no me quejo eso era igualmente beneficioso para mi así como yo lo era para él, siempre que conseguíamos salir con una chica ella (por alguna extraña suerte del destino) tenía una amiga que obviamente era presentada a el otro amigo; sino cómo crees que conoció a la dulce y adorable Esme.

- NOOOOO – levante mis manos haciendo señas de que se detuviera – esa parte de la historia prefiero ignorarla y solo quedarme con la versión corta y romántica de Esme.

- Sabias que Esme fue la única inmune a su sonrisa, y si no lo era lo disimulaba muy buen; la cuestión fue que la legendaria sonrisa Cullen que encanto a tantas féminas a Esme Masen no le hizo ni cosquillas – comenzó a reír como si recordara algo muy divertido – tenias que haber visto la cara de Carlisle no se la podía creer su encantadora sonrisa (que para mi mala suerte tu heredas y Bella nunca ha sido inmune a ella) – umm nunca me he dado cuenta de eso pero tengo que intentar comprobarlo - no tubo ningún efecto; estaba tan frustrado a él le encanto la chica desde que comencé a hablarle de la mejor amiga del amor de mi vida.

- Esa historia ya me la sé y no entiendo cuál es tu punto.

- Que aunque Esme era un hueso duro de roer, totalmente inalcanzable, toda una experta en quitarse a los hombres de enzima, con tal elegancia que era gracioso ver como los rechazaba sin que pudieran hacer nada; pero Carlisle con mi ayuda (no se lo digas a Esme ni mucho menos a Renée) logro meterse en sus pantalones en menos de dos semanas – me quede en Shock y seguramente mi cara de sufrimiento debía ser inigualable – quien lo podría haber adivinado el muy desgraciado logro lo que al menos tres docenas de pretendientes ni remotamente había logrado, ni yo había llegado tan lejos con Renée aun.

- Charlie ese es el tipo de información que un hijo nunca desea conocer de sus padres – susurre.

- Ahora entiendes por qué digo que eres peligroso tu genética te precede – me vio divertido – y eso es en el amplio sentido de la palabra porque con todo y lo cuidadoso que siempre fueron Carlisle y Esme, Emmett fue una gran sorpresa, resulta que los Cullen son demasiado fértiles para su bienestar.

- Tu estas queriendo decir que… que… Bella y yo…. Nosotros no estábamos haciendo nada de eso – nos defendí.

- Solo cubro mis apuestas y me aseguro de que estés plenamente consciente de las posibles consecuencias de tus actos.

- Eres imposible – dije molesto – primero me haces decir, no, no solo decir, gritar que estoy enamorado de tu hija, después de llamarme cobarde por no decirle lo que siento ni intentar que seamos novios y ahora sales a contarme un montón de cosas sobre mi padre que sinceramente prefiero no saber… - de repente se me prendió el foco, rayos, claro tiene que ser eso.

Charlie al igual que yo sabe que si Bella llega a tener un novio es porque de verdad siente algo muy fuerte por él y porque está dispuesta a compartir todo con esa persona, que espero ser yo, así que de alguna forma me está dando a entender que tiene miedo de que su niña pronto se convierta en mujer, más concretamente en mi mujer, jajaja si supiera que yo no tengo ningún apuro con eso si va a ser será en su momento; pero igual esta revelación me ha dado una gran idea.

- Debo entender que todo este cuento de la fertilidad de los Cullen es porque te preocupa enterarte sorpresivamente que serás abuelito.

- Tómalo como quieras – dijo cortante.

- Pues no te puedo asegurar nada – me encogí de hombros y Charlie frunció el ceño – lo que si te puedo prometer es que tan pronto sepa que está en camino el primer Cullen Swan serás uno de los primeros en saberlo su-e-gri-to – toma eso Swan, parecía como si la vena en su frente fuera a estallar pero aun no reaccionaba; ahora a correr.

- CULLEN TE VOY A MATAR – lo escuche gritar mientras yo salía corriendo hacia el jardín trasero de la casa Swan para ir a refugiarme en mi casa.

Fin de Flash Back.

Así que ahora estoy tirado en mi cama viendo al techo sin nada de sueño porque apenas son las 9:20pm y pesar que mañana tengo que regresar a clases, uff ya me imagino todo el alboroto por lo de la foto del facebook, bueno en realidad eso no me afecta, él que a Bella le allá dado por poner esa foto en mi perfil en realidad me beneficia a ver si de esa forma le queda claro a un par de tarados que Bella es MIA o pronto lo será, bueno en realidad eso no importa, por algo dicen que el orden de los factores no altera el producto.

Esta primera semana de clases de por si fue algo pesado primero el hecho de que no tendré ni una tarde libre durante la semana por estar en dos equipos, es algo que solo de pensarlo me agota, aunque a Bella no es que le allá tocado muy fácil con todo lo que le asigno el director.

Por lo menos los profesores son agradables o casi todos porque hay una que no me termina de caer del todo; el miércoles en nuestra primera clase de MTD todo iba de lo más normal solo nos presentamos realmente era un grupo pequeño aunque los profesores nos dijeron que posiblemente la próxima semana se sumaran nuevos alumnos pues como es una clase nueva y somos tan pocos decidieron dejar abierta la inscripción, todo me pareció bien hasta que me di cuenta que el profesor de música se quedaba viendo mucho a Bella y cuando ella lo veía le sonreía a lo que ella le devolvía la sonrisa, eso no me gusto por muy joven que sea el profesor ella es una alumna y el debería comportarse.

Ese mismo día en la tarde en el entrenamiento de futbol fue que nos sacaron las fotos nefastas con las porristas, pero el jueves otra vez en la clase de MTD todos hablamos acerca de lo que podríamos hacer durante el taller o que nos gustaría hacer, pero Bella estaba muy sonreída ablando de lo más chévere y confianzuda con el profesor de música detallito que no se me paso por alto haciendo que mis celos se elevaran un 110 %, ya de por si es malo tener que soportar que idiotas como Mike, Tyler y Eric estuvieran en el instituto todo el tiempo detrás de Bella, claro eso sin contar al perro de Jacob para que ahora tenga que soportar también al profesorcito eso.

Definitivamente si Bella y yo llegamos a tener una niña la voy a meter a un convento o como mínimo a un internado para señoritas, sobre todo si se parece mucho a su mami, si señor nada de tarados-babosos queriendo ponerle las manos enzima a mi princesita.

- ¿cómo sería una niña de Bella y mía? – susurre para mí mismo – Bella – suspire – como hago para decirte que te amo y lograr que tú me correspondas – me quede un rato contemplando a la nada – me da tanto miedo perderte – enterré mi cabeza en la almohada intentando dormir.


BPOV

Faltan tan solo 10 minutos para las diez de la noche y aun no he podido lograr dormir, Morfeo simplemente se olvido de visitarme, no puedo sacar de mi cabeza mi casi beso con Edward, gruñí frustrada y decidí que ya no podía esperar más así que le envié un mensaje de texto.

Tony estas despierto?

B.S.

Respondió de inmediato.

Más o menos y tu?

E.C.

No puedo dormir necesito que hablemos.

B.S.

Yo también necesito hablar con tigo pero en persona.

E.C.

No puedo esperar tanto, llámame o yo te llamo, o mejor nos escapamos para dar un paseo por el bosque e ir al lugar secreto, como prefieras.

B.S.

La paciencia no es una de tu virtudes, cierto Bella? Además no creo que esta noche te puedas escabullir sin que Charlie se de cuenta y para ir al lugar secreto ya es muy tarde mañana tenemos clases

E.C.

Eso me hizo reír.

Sabes que no.

B.S.

El problema es que lo que tenemos que hablar necesito que lo hagamos en persona, y sin apuros, tenemos que aclarar todo este embrollo y malos entendidos.

E.C.

¿Embrollo? ¿Malos entendidos? Tonta, tonta Bella él solo quería distraerte para que olvidaras tu enojo y como siempre vengo yo a imaginarme cosas que no son, llenándome de ilusiones estúpidas.

Bella te dormiste?

E.C.

No, solo estaba pensando.

B.S.

Bella mañana necesito decirte algo, para poder explicarte lo que casi paso entre nosotros hoy, pero necesito que me prometas que no te lo vas a tomar mal, ni te vas a enojar.

E.C.

Seguro tiene miedo de que me moleste aun más con el por intentar besarme, solo para que se me pasara el enojo, esa es una explicación que no quiero que me de, que no quiero escuchar ni ahora ni nunca, no quiero que me diga que lo hizo para distraerme pero que yo no le gusto de esa forma.

Tranquilo amigo, no hay nada que explicar mejor dejamos todo como esta y hacemos como que si nunca hubiera pasado de verdad pienso que es mejor así.

B.S.

Bells enserio necesito explicártelo no me pidas que lo olvide sin más, o es que te todavía estas muy molesta con migo?

E.C.

Ed. porfis olvídalo si, hazlo por mí, simplemente olvida el tema, sigamos siendo solo Bella y Edward, no nos compliquemos la vida la verdad no me quiero molestar con tigo, por favor solo olvídalo.

B.S.

P.D: tengo sueño y me duele la cabeza, nos vemos mañana.

Mentí para terminar esta conversación.

Ok. Que descanses.

E.C.

Esta molesto lo sé por la forma tan cortante en la que me escribió, pero prefiero soportar su molestia momentánea a su rechazo rotundo, no respondí nada sino que comencé a contar ovejas hasta caer en la inconsciencia.


La semana comenzó pesada y continuo empeorando día con día Edward estaba insoportable, prácticamente tenía que estar todo el tiempo pendiente de él porque en lo que me descuidaba me hacia alguna broma, en esta semana a estado utilizando casi que todo su arsenal, me hala un mechón del cabello hacia el lado donde el este solo para que voltee a verlo, o simplemente me despeina con su mano; si me entretengo con cualquier cosa punza mis costillas con su dedo haciéndome saltar y hasta grita por la impresión, coloca su brazo en mi hombro apoyando todo su peso en el haciéndome así perder el equilibrio, en la cafetería se sienta en mis piernas, cuando le digo que pesa solo se ríe como si nada y continua hablando con los demás hasta que le digo que no siento las piernas, lo cual logra que se levanta solo para sentarme a mí en sus piernas; en clases choca su hombro con el mío empujándome para que termine rayando el cuaderno o comienza a llamarme y sin importar que le contestara sequia Bella, Bella, Bella, Bella, hasta que logra sacarme de quicio.

El lunes en la mañana estaba serio de podría decir que hasta molesto, aparte que al llegar a el instituto todo era un hervidero de chismes cosa que no mejoro por el hecho de que Edward y yo pasamos todo el día juntos, agarrados de la mano o abrazados, pero normalmente somos así y eso era algo que yo no pienso cambiar solo por las habladurías de unos cuantos, y como bien dijo Edward "por mí que digan lo quieran". En la noche tal y como me lo había dicho Joseph me llamo a las 8 en punto estuvimos hablando más de dos horas hasta que termine contándole en parte lo que siento por Edward y explicándole mi temor de no ser correspondida, solo me dijo que él no era nadie para decirme ciertas cosas porque no le correspondía, pero que me tranquilizara y respirara hondo que tal vez las cosas no eran tan graves como yo creía.

Como de costumbre pasábamos todo el día en el instituto juntos, la única diferencia es que ahora al terminar las clases Ed. me lleva a casa, regresando después a el instituto para sus entrenamientos y como esta ha sido la primera semana, aun no está acostumbrado a este nuevo ritmo por lo que no lo veo en las noches, porque según Esme llega muerto.

El miércoles recibí la no muy grata sorpresa que los nuevos alumnos que completarían nuestra taller de MTD son nada más y nada menos que Mike y las tretazorras; como si no fuera suficiente con que estuvieran Tyler y Eric, eso sin contar con el hecho de que las tetrazorras han estado todo la semana más insoportables que de costumbre y no desaprovechan la menor oportunidad de tirársele en sima a Mi Edward así que no pude desfrutar la clase tanto como me hubiera gustado, al menos Timothy me dijo que ya se había puesto en contacto con Jane noticia que me pinto una gran sonrisa en la cara; que no duro mucho porque en ese momento Tanya aprovecho para guindarse al cuello de tontward.

El jueves en la tarde al final de las clases, iba caminando hacia el estacionamiento del instituto, un tanto irritada porque tontward se le ocurrió que era divertido alarme hacia atrás por el cuello de la camisa y por la cola de caballo que tenia hecha en mi cabello; cuando estaba cerca de donde Edward había estacionado el volvo en la mañana vi a Tanya con su estúpido uniforme de porrista, escribiendo algo en el vidrio trasero del coche que estaba un poco sucio porque con lo de los entrenamiento a Ed. no le había dado tiempo de llevar a que lo lavaran desde la semana pasada; la muy estúpido termino de escribir lo que fuera que estaba escribiendo y comenzó a alejarse del coche con una sonrisa tonta pintada en su cara, pero cuando vio a Ed. se detuvo un poco para guiñarle un ojo coquetamente y luego seguir su camino; me adelante para ver lo que estaba escrito en el vidrio en medio de un corazón y unos labios decía.

Lávame Bebe.

Zorra, zorra, zorra y mil veces zorra Tanya Denali. Pero esta muy equivocada si piensa que yo me voy a quedar tan tranquila. A el corazón le pinte un puñal atravesándolo y gotas de sangre cayendo de él, a los labios les pinte un círculo alrededor con una raya en el medio como la señalización que se utiliza para decir que algo está prohibido y para terminar mi majestuoso trabajo debajo le escribí.

Jodete Zorra.

Cuando termine de escribir escuche a Edward reír detrás de mí, voltee a verlo sonrojada porque presencio mi gran arranque de celos y mí marque de territorio como diría Joel, pero el solo aplaudió y dijo:

- Te quedo perfecto, no creo que alguien pueda superarte.

- Gracias se me da de manera natural y espontanea – no pude contenerme y comencé a reírme, Edward me abrazo y me dio un piquito dejándome sorprendida, no solo a mi sino también a más de medio instituto que en ese momento se encontraba en el estacionamiento – creo que ahora si es verdad que no van a dejar de hablar de nosotros como por tres meses al menos.

- Pregúntame si me importa.

- Ya sé que no te importa y la verdad es que a mí tampoco.

- Teniendo claro eso vámonos que tengo que ir a llevarte y regresar para el entrenamiento.

- No tendrías que dar tantas vueltas si Renée no fuera tan cabezota y Charlie no le hiciera caso en todo lo que dice.

- Mira quién habla de ser cabezota, eso es como si un cachicamo llamara a una tortuga conchuda, además a mi no me molesta y si hubieras dejado que Renée te celebrara tus súper dulces dieciséis con una gran fiesta como quería tuvieras carro, aunque igual yo me encargaría de encontrar alguna forma de que te vinieras a el instituto con migo.

- Cierto no es fácil lograr deshacerme de ti.

- Por más que lo inteste no lo lograras – solo sonreí mientras negaba con la cabeza, me subí al coche y como los días anteriores Edward fue a llevarme a casa, con la diferencia de que en esta ocasión cada vez que miraba por el espejo retrovisor soltaba una carcajada.


Hoy es viernes primero de octubre de 2010, pero lo más importante es que hoy termina esta semana de clases de terror y comienza el fin de semana, estoy contando las horas para que terminen las clases.

A la hora del almuerzo estaba en la cafetería almorzando en compañía de Angela, Ben y los que desde el miércoles comenzaron a acompañarnos, nuestros compañeros de MTD Bree, Victoria, Benjamín y James, a por supuesto Edward está sentado en mis piernas como cosa rara.

- Bella, por favor dime que hoy en la tarde no tenemos ninguna gran actividad que nos haga quedarnos hasta muy tarde en el instituto – pidió con cara suplicante Bree.

- No en realidad, el directo va a dar información acerca de las futuras actividades y a poner a votación otras, pero nada que vaya a tomar más de dos hora, así que hoy toca salir más temprano de lo normal, gracias a Dios – exclame lo ultimo levantando las manos.

- Es bueno saberlo porque todavía me siento molido del entrenamiento de ayer – se quejo Ben.

- De que te quejas – dijo Edward – no fue tanto, quejándome debería de estar yo que no he podido darle descanso a mi cuerpo.

- Nosotros no tenemos la culpa de que te agotes con tus actividades extracurriculares – lo acuso Ben viéndolo con una ceja enarcada y señalándolo con su dedo índice – además estas pasado de tirano.

- Lo certifico – dijeron Benjamín y James al mismo tiempo aunque estos dos pertenecían al equipo de Futbol y Ben al de Basquetbol.

- Que llorones me salieron – dijo Ed. negando con la cabeza - ¿con quienes pueden contar los titanes si sus jugadores solo se dedican a llorar? – dramatizo – en el letrero de la entrada debería decir en vez de bienvenidos al hogar de los titanes, bienvenido al hogar de los llorones.

- Por algo tu eres el capitán de dos de sus equipo – le bromee, logrando que todos los chicos comenzaran a reír y chocaran sus manos con migo, celebrando mi broma.

- Muy graciosa Bella – dijo Edward chocando su frente con la mía.

- Auch eso dolió – dije pasándome una mano por la frente, mientras hacía buchero – Edward ya no siento las piernas – como los días anteriores nos hizo cambiar de posición quedando yo en sus piernas; continuamos comiendo y hablando con los chicos hasta que Ed. me dio un beso en el lado derecho del cuello que me hizo encoger el hombro y acercar mi cabeza hacia ese lado – me hizo cosquillas – le dije.

- Ha si – dijo antes de comenzar a darme besos en el cuello, cuando me encogía de un lado el besaba el otro haciéndome soltar risitas tontas y retorcerme en su regazo.

- Tony ya para – pero me ignoro – me voy a molestar si sigues, quiero terminar de comer.

- Está bien – dijo deteniéndose – entonces vamos a darte de comer – agarro un pedazo de pizza acercándola a mi boca – abre la boca – me pidió y yo negué – vamos abre la boquita – yo volvía a negar continuando con el juego de la barbie Bella como me dice Alice – mira que pizza más rica, verdad que la muñeca preciosa quiere pizza – abrí la boca mordiendo un pedazo de pizza y masticándola – que muñeca más obediente – se acerco para darme un beso en la mejilla cuando escuche a varias personas comenzar a reír, entonces recordé donde y con quien estábamos, acto seguido un tomate quedaba pálido a mi lado y yo no era la única Edward también estaba algo sonrojado solo que a él no se le notaba tanto.

- Ehm chicos una pregunta – dijo Benjamín, Ed. asintió animándolo a continuar - ¿ustedes son novios? – pregunto dejándome asombrada.

- ¿tú qué crees? – le pregunto Ed. antes de que yo pudiera hablar, mirándolo enarcando su ceja izquierda y con esa endemoniada sonrisa de niño malo.

- Yo creo que… – dijo Benjamín haciendo una pausa – que los ríos desembocan en el mar – término de decir con cara de niño que acaba de hacer una travesura.

- Eso está comprobado científicamente creo – lo apoyo James poniendo una expresión parecida a la que tenia Benjamín.

- Si eso está comprobado totalmente, se los puedo certificar – les dijo Ben – y si no es se parece igualito – dijo burlonamente, haciendo que todos comenzaran a reír otra vez muy divertidos por algo que yo no terminaba de entender.

- Están hablando chino para mí – antes de que alguien pudiera decir algo mi teléfono comenzó a vibrar, me levante para poder sacarlo del bolsillo posterior de mi pantalón, cuando ya lo tenía en la mano voltee a ver a Edward para sentarme de nuevo en sus piernas y me di cuenta de que me estaba mirando el trasero - ¿Qué vez?

- Na-da – dijo con cara de niño bueno volviendo a sentarme en su regazo, quitándome el celular – halo – contesto la llamada – hola Joseph no soy Edward ¿Cómo estás? – silencio – está aquí pero le quite el teléfono por lenta – silencio – no lo he visto y Bella tampoco ha hablado con él ¿paso algo? – otro silencio yo ya me estaba preocupando y comencé a verlo interrogante – ha okey, pues Bella a esa hora tienes que estar todavía aquí en el instituto porque es la encargada de la organización de eventos – silencio – si es algo raro creo que ella misma todavía se está haciendo a la idea, pero como te decía ella no puede salir pero yo sip – silencio – si no tengo ningún problemas en escaparme un rato para ir a buscarte, luego pasamos recogiendo a Bella y fin del problemas – silencio – okey entonces nos vemos más tarde – corto la llamada.

- ¿Joseph viene? – pregunte feliz de poder ver a mi hermano.

- Sip, me dijo que llegaba de 2:30 a 3:00 de la tarde; estaba llamando a Charlie para que lo fuera a buscar a el aeropuerto, porque como viene solo por un par de días prefirió dejar el auto, pero no logro localizarlo así que lo voy a ir a buscar yo y luego te vengo a buscar a ti – me explico, para luego morderme el cuello, haciéndome emitir un pequeño grito.

- Edward ya deja – lo regañe - ¿por qué tienes que molestarme tanto?

- Sabes que te molesto porque te quiero – beso mi mejilla.

- Pues entonces no me quieras tanto.

Terminamos de almorzar con los chicos que nos contaron un montón de cosas súper chistosas que les pasaron en sus vacaciones, la verdad es que hacía tiempo que no me divertía tanto, fue una verdadera terapia de risa me hizo sentir relajada, fue como si todo lo malo de la semana hubiera desaparecido, me dolía el estomago de tanto reírme y las lagrimas corrían sin control por mis mejillas; la verdad es que juntos los chicos son un grupo bastante divertido y dinámico, es imposible aburrirse con ellos, son unos payasos en toda regla.

Antes de que el almuerzo terminara la Sra. Cope anuncio por los arto parlantes que al finalizar el primer periodo de la tarde todos los alumnos deberían dirigirse a el gimnasio; cuando sonó el primer timbre Edward y yo nos dirigimos hacia nuestra clase de biología, la cual no fue muy interesante que digamos, además de que no fue como si me pudiera concentrar mucho gracias a el nuevo entretenimiento de Edward.

Adivinen…

Pues si, besarme el cuello.

Casi al final de la clase, después de regañarlo la vez numero 1000 aproximadamente, puso cara de cachorrito regañado y recostó su cabeza en mi hombro izquierdo; cuando finalmente termino la clase y todos comenzábamos a salir del salón comenzó a alarme el cabello como lo había hecho el día anterior, por lo que lo vi feo y el solo me sonrió.

- Vamos te acompaño al gimnasio – dijo cuando estuvimos en el pasillo para después quitarme mis lentes.

- Edward dame los lentes – lo mire amenazadoramente.

- Camina – dijo como si nada. Bufe y comencé a caminar sin esperarlo pero el rápidamente me alcanzo, de repente sentí una nalgada que me paralizo y la mano de Edward aun seguía sobre el glúteo que había nalgueado, yo me quede viéndolo con la boca abierta – uff me pro-vo-co – dijo encogiéndose de hombros, recordándome que yo también lo había nalgueado.

- Dos pueden jugar a este juego Cullen – me acerque aun más a él deslizando mi mano derecha dentro del bolsillo trasero del lado derecho de su pantalón, subí y baje una ceja y luego le di un ligero apretón, dejando luego mi mano en el mismo sitio.

- Yo no tengo ningún problema con eso – deslizo su mano izquierda (que era con la que me había nalgueado), dentro del bolsillo trasero del lado izquierdo de mí pantalón repitiendo mis acciones; comenzamos a caminar por el pasillo hacia el gimnasio, sentía mil miradas en mi espalda pero no voltee para comprobarlo aunque estoy segura de que mi sonrojo llego a un rojo casi imposible, pero igual no retire mi mano, como lo dije dos podíamos jugar a este juego y no iba a dejar que la vergüenza hiciera que Edward me ganara esta vez.

Cuando llegamos a la entrada del gimnasio, Edward me dejo entre su cuerpo y la pared, nuestras manos seguían en su mismo sitio, mientras nos mirábamos uno al otro pícaramente, de repente Ed. se inclino un poco besando mi cuello otra vez, luego la parte posterior de mi oído, mi mandíbula, mi barbilla, presiono sus labios suavemente contra los míos.

Si si si por favor por favor por favor.

- Señorita Swan – MIERDA porque a mi aahhhh. Ed. y yo nos separamos de un salto para ver a el sub-director Barner mirándonos reprobatoriamente – el director la esta buscando, le sugiero que se apresure.

- Si señor enseguida voy – tan pronto el Sr. Barner desapareció tontward comenzó a reírse – no le veo la gracia – dije molesta logrando que riera aun más fuerte – no te rías que esto es tu culpa – comencé a golpearlo en los brazos.

- Tenias que haber visto tu cara – dijo tratando de protegerse de mis golpes.

- Quiero que me respondas algo con toda sinceridad ¿vale? – le dije mirándolo un poco molesta, el solo asintió - ¿qué tiene de entretenido torturarme?

- Muchas cosas – dijo poniendo esa endemoniada sonrisa torcida que casi me causa un paro cardiaco – pero tú tienes la culpa de tus supuestas "torturas".

- Supuestas nada – ósea de que rayos estaba hablando el de verdad me tortura – ha cierto se me olvidaba que yo las disfruto muchísimo, Ho no tienes idea de cuánto me encantan - le dije lo más sarcásticamente que pude, poniéndome la mano derecha en el corazón mordiéndome el labio para hacer mejor mi actuación.

- Pues si tú tienes la culpa por ser tan obstinada, ciega y orgullosa – me dijo acercándose a mi oído para susurrar muy bajo – además te ves endemoniadamente sexy cuando estas enojada y mucho más cuando te muerdes el labio – me estremecí, el rio dándose la vuelta y se fue a buscar a mi hermano.


EPOV

Charlie, Charlie, Charlie y después dices que soy yo, aunque tal vez si, como sea no me importa, lo importante es que le gusto estoy seguro. SIIII…


Perdón por los errores porque de verdad no lo releí.

Qué tal? Qué les pareció? Espero sus comentarios, sugerencias e ideas.

UN SUPER BESOTE.

Se les quiere y gracias por toda su paciencia.