Los personajes son de SM. La historia es mía.
Capítulo 10
-Edward, no es necesario que me cuentes.
Él la miró viendo su salida, pero supo que no sacaba nada con escaparse ahora y verse atrapado después.
Así que tomó una respiración profunda antes de comenzar con su historia.
-Conocí a Stephani de toda mi vida, fue mi mejor amiga y luego mi novia. Mis padres la adoraban y yo la amaba con locura.
Bella, se retorció en su asiento ante la incomodidad de la situación, que Edward describiera a su perfecta ex novia no la ayudaba, sobre todo porque ella parecía ser todo lo que ella nunca sería. Perfecta.
-Nuestra vida era tranquila y sin muchos altibajos, hasta el día de San Valentín de hace dos años – Edward respiró profundo y se preparó para la parte más difícil -. Ahorré por tres meses para comprarle el anillo, mi madre me ofreció el de mi abuela, pero no lo sé… no lo sentí correcto, quería comprarle uno con mis propios ahorros.
-¡Oh, no!, esa perra – Bella se puso de pie y se acercó al refrigerador que estaba a pocos pasos de sofá -, ¡no puedo creer que te haya rechazado! -, sacó dos cervezas, le dio una a Edward y abrió la otra -. ¿Quién dijo que las mujeres no somos estúpidas también?
Edward solo la miró, al principio algo molesto por su forma de referirse a Stephani y luego algo sorprendido, y quizás un poco complacido por su forma de defenderlo.
-¿Dónde está esa perra ahora?, ¿está en el campus?, porque te juro que si me la encuentro…
-No, Bella, amor – la tomó de la mano para que se calmara, con el calor del momento, ninguno se dio cuenta de cómo él se refirió a ella -, no fue así… fue un poco más complicado. ¿Puedo continuar?
-Pero…
Ante la mirada de Edward, ella se encogió de hombros y asintió.
-El día de San Valentín preparé todo para que fuera perfecto, y lo fue, ella dijo que sí.
Bella tuvo toda la intención de volver a interrumpir pero se controló al último momento.
-No estoy muy seguro de cómo pasó todo, aún a veces cierro los ojos para volver a ese momento pero no puedo, algunos recuerdos se borraron.
Esta vez, Bella se dio cuenta que algo no iba muy bien con Edward, así que en vez de explotar, se acercó a él y le acarició el cabello.
-¿Qué pasó? – al verle su rostro obtuvo la respuesta. No fue algo bueno.
-Hubo un tiroteo, la mataron.
-¡Jodida mierda! – exclamó Bella para luego arrojarse a los brazos de Edward y abrazador como si la vida se le fuera en ello -. ¡Mierda!, y yo diciendo tanto… lo siento, bebé.
Lo miró a los ojos y aunque parecían algo apagados, pudo ver claramente un dejo de felicidad.
-Por eso retrasé mi entrada a la Universidad un año, pero ahora miro hacia atrás y me doy cuenta que fue la peor decisión, ese año no me ayudó en nada, no olvidé a Steph y ciertamente no superé su muerte… estuve en un estado depresivo por un año y no obtuve nada. Pero ahora… - en cuanto sus largos dedos le acariciaron la mejilla, Bella cerró sus ojos para disfrutar del tacto -, siento que hay esperanza.
-La hay, bebé, la hay.
Sin esperar por más, Bella buscó los labios de su chico y trató, de que con su beso, él dejara de lado, por un momento, todo el peso que le daba su pasado.
Edward no estaba acostumbrado a sentirse tan hormonal, a sus diecinueve años solo había tenido relaciones sexuales con una persona, y aunque hacerlo con Stephani era maravilloso, siempre lo hicieron a lo misionero y en lugares planificados, por supuesto que nunca lo hicieron muy seguido, era difícil encontrar momentos a solas.
En cambio con Bella, con Bella se olvida de todo a su alrededor, en cuanto la tocaba o si quiera la mirada, su lívido se disparaba a mil pidiendo por más.
-Mmm, parece que alguien está ansioso – aunque su intención era solo besarlo, ahora, Bella se encontraba batallando contra ella misma por no encaramarse sobre Edward.
-Tú me pones así – murmuró él mientras buscaba a tiendas su pecho.
-¡Ohhh! – los dedos de Edward apretando sus pezones no la ayudaba. Así que antes de que fuera muy tarde, saltó fuera del sofá -. Bien, creo que es hora de tomar un descanso.
-Sí, tienes razón.
Aunque Edward tenía toda la intención de acostarse con ella, sabía muy bien que no lo haría así, había odiado el romance por dos años, pero no por eso había enterrado su lado más romántico, con Bella había vuelto a aflorar y tenía toda la intención de darle eso a su chica.
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-¡Isabella! – ella se detuvo para esperar por su compañera de clases que trataba de alcanzarla -, lo siento, solo quería preguntarte algo.
Bella se cruzó de brazos, sabía lo que la chica le iba a preguntar, solo compartían una clase juntos pero eso era suficiente cercanía, según algunas personas, para que se le acercara a pedirle cosas.
-¿Crees que podrías pedirle un autógrafo a tu papá?, mi padre estará de cumpleaños la otra semana y pensé que sería cool que le firmará su disco – la chica extendió el disco pero Bella no lo tomó -. ¿Puedes?
-No – lo dijo de forma seca y cortante, pero se arrepintió más rápido de lo que pensó, ya sabía que no sacaba nada con ser una perra, a algunos idiotas les gustaba más así -, lo siento, pero está de gira.
Se dio media vuelta pero la chica volvió a alcanzarla – Pero, ¿podrías pedírselo cuando vuelta?
-Es que…
-De verdad que te lo agradecería mucho, de hecho por mientras podrías darme uno tuyo.
-¡Bella!, ahí estás.
De la nada, una mata de cabellos rubio pasó enfrente de Isabella y se le tiró a los brazos. Ella se dispuso a soltarse con brusquedad, podía tratar de ser amable con ciertos fanáticos, pero si había algo que odiaba era que la tocaran.
-Emmett me dijo que viniera a buscarte – eso la hizo reacción y antes de empujar a la chica, se separó un poco para verla. Era Rosalie, la nueva chica de Emmett -, él y Edward nos esperan en la cafetería.
-Ohhh… mmm… claro. Lo siento, tengo que irme – le dio una pequeña mueca a la chica y agradeció que Rosalie comenzara a arrastrarla.
Unos metros lejos de la chica, Bella por fin pudo respirar tranquila.
-Gracias – le murmuró a la chica.
No la había visto desde esa noche en el bar y aunque le pareció muy simpática, ella no era de tener amigas, así que no le había parecido extraño.
-Tranquila, solo me bastó verte el rostro para saber que necesitabas un rescate.
-Sí, la gente a veces es…
-¿Una patada en el culo? – Bella la vio y recordó porque le había caído tan bien.
-Sí, eso mismo, y a veces es peor… solo desearía que… - Isabella Swan había nacido y se había criado junto a The Crow, era la vida que conocía y que amaba, a pesar de todo -, nada.
Le sonrió a Rosalie y ella inmediatamente entendió que era mejor dejar el tema.
-Entonces – continuó Bella -, ¿es verdad que están Emmett y Edward esperando en la cafetería?
-Emmett está – la rubia se encogió de hombros -, lo siento, no sé si Edward está con él.
-Está bien, todo es mejor que haberme quedado con como sea que se llame. – caminaron unos cuantos metros antes de que Bella se decidiera a preguntar – Entonces… lo tuyo con Emmett, ¿es serio?
Rosalie la miró de reojo antes de suspirar – No lo sé aún, recién nos estamos conociendo… y sé que aun está enganchado de ti, así que…
-¿¡Qué!? – Bella exclamó con excesiva efusividad -, eso no es verdad, nosotros somos amigos.
-Pero tuvieron algo, él me lo dijo.
Bella rodó los ojos antes de empujar juguetonamente a Rosalie – Dudo que un par de besos y unos toqueteos inocentes cuenten como tener algo… a mí me gusta Edward y Emmett, solo fue algo que pasó y que acordamos no volver a repetir – la expresión de Bella de pronto se torno pura felicidad -, ¡es el primer amigo real que tengo!
-Sí, él es bastante genial, ¿no?
-Lo es… y Edward también – aunque lo último lo murmuró sin pensarlo, Rosalie de todas formas la escuchó.
-Mira – apuntó la rubia hacia una mesa que se veía desde afuera de la cafetería -, parece que tenía razón después de todo.
-Sí, la tenías.
Con más animo que antes, ambas entraron a la cafetería y se acercaron a la mesa de los chicos.
-Hola – saludó Bella primero -, ¿puedo sentarme?
-Por supuesto – aunque Edward no esperaba verla hasta el final de la jornada, le alegró mucho la sorpresa -, ¿Cómo estás?
-Ahora que te veo, mucho mejor.
Sin pudor alguno, Bella se acercó a su chico y junto sus labios. Luego de la declaración que le hizo la noche anterior las cosas parecían mejor que nunca, ella conoció una parte de el que la ayudaba a entenderlo mejor y a avanzar en su relación.
-Sí, entiendo a que te refieres.
Emmett los miró mientras Rosalie le contaba sobre su clase de cálculo, lamentablemente para la chica, él veía a la joven pareja que tanto estimaba esperando que cuando Bella supiera la segunda parte de la historia de Edward, pudiera entenderlo.
Hola!
Bueno, acá nuevo capítulo.
Vieron que vamos avanzando?
Besos, Joha!
